Se escucha un intervalo de quinta justa que anuncia incertidumbre. Un grupo de pobladores encuentra un animal muerto, atacado brutalmente. Se trata de un ejemplar grande; tiene cortes profundos y está en muy malas condiciones. ¿Qué pasó?
Estamos en Puerto Hope, Corea del Sur, y el incidente no solo es un misterio. Va más allá, pues nadie sospecha lo que sucede. Los incendios forestales mantienen a todas las fuerzas públicas ocupadas en su combate, por lo que el oficial Ko Bum-seok -Hwang Jung-min- es el único que puede hacer algo. ¿Qué se busca? ¿Un tigre suelto u otra criatura?
Durante largos pasajes no vemos nada, solo huellas de su paso y destrucción. La trama transcurre en dos escenarios: el bosque, donde un grupo de cazadores pretende encontrar al causante del caos, y el pueblo destruido, lugar en el que Ko Bum-seok y Ko Sung-ki -Zo In-sung- no dan crédito a lo que ven. Pasa una hora de metraje, casi sesenta minutos de búsqueda y de espera. Durante todo ese lapso, esperamos encontrarnos con algo que no vemos, aunque tenemos muy claras las consecuencias que provoca.
Escrita y dirigida por Na Hong-jin, esta cinta coreana, aplaudida en el Festival de Cannes 2026, es toda una sorpresa. Con un guion claro e inteligente, la principal tensión se construye en el primer tercio. El hecho de no mostrar cuál es la amenaza se transforma en un valioso recurso que agrega capas de incógnita al relato. El ritmo es creciente y el encuentro con esa fuerza, sea lo que sea, parece inminente.
La decisión de combinar dos lugares para el desarrollo de las acciones es muy acertada. Además, permite administrar con precisión la velocidad con que se revelan los distintos elementos. Como cada uno funciona de manera independiente,ante un misterio compartido, son dos las vías de aproximación y no sabemos si llegarán a cruzarse. Es más, cuando definitivamente toman rumbos diferentes, en cada uno encontramos piezas que debemos guardar para hacerlas calzar recién en el tramo final.
Es cierto que mantener alto el nervio por casi tres horas es un reto importante. Por lo mismo, la baja de intensidad que se produce en el tramo central de la cinta se puede leer, al menos, de dos formas: un necesario reposo luego de una trepidante persecución, o bien un acto fallido, es decir, aflojar un poco para recuperar brío hacia un desenlace que promete ser espeluznante.
“Hope” sorprende porque no es común ver películas de ciencia ficción con extrañas criaturas que vayan un poco más allá de lo evidente. Acá hay una historia sólida y argumentos que la sustentan. No se trata de la acción por la acción o la destrucción por la destrucción, y no puedo anticipar más del relato porque comprometería descubrimientos importantes.
Aunque el largo final abusa un poco de la reiteración, el giro que se produce es notable. No solo se trata de una modificación en la comprensión de la historia, sino también en la forma en que se construye la narración. Atención con esto, porque el talento de Na Hong-jin aflora mucho más en todo aquello que no vemos. Al no hacer todo evidente, las conexiones cobran importancia y las relaciones entre los distintos elementos se vuelven fundamentales.
Ficha técnica
Título original: Hope
Año: 2026
Duración: 160 minutos
País: Corea del Sur
Compañías: Forged Films, Plus M Entertainment, Westworld. Distribuidora: Plus M Entertainment
Género: Acción. Ciencia ficción. Thriller. Intriga | Monstruos. Supervivencia. Extraterrestres
Guion: Na Hong-jin
Música: Michael Abels
Fotografía: Hong Kyung-pyo
Reparto: Hwang Jung-min, Zo In-sung, Jung Ho-yeon, Taylor Russell, Cameron Britton, Alicia Vikander, Michael Fassbender
Dirección: Na Hong-jin
jueves, 8 de octubre de 2026
lunes, 5 de octubre de 2026
Vértigo 2: Punto muerto - Por Jackie O.
“Un riesgoso homenaje”
Una secuela de Vértigo, la exitosa película del año 2022, que provocó en la audiencia que la vio en el cine un real vértigo. Les dejo mi comentario.
Esta es una secuela, por lo que ¿es imprescindible ver la primera? En este caso, y curiosamente lo dice alguien que se toma muy en serio las secuelas, continuaciones y todo aquello, no es necesario, ya que ahora hay personajes nuevos y al comienzo de la película se hace un mini resumen de la película anterior.
Fall 2: Deadpoint
Dirección: Peter Spierig, Michael Spierig
Fotografía Andrew Strahorn
Protagonistas: Harriet Slater, Arsema Thomas, Tom Brittney, Virginia Gardner
95 minutos. 2026
Una secuela de Vértigo, la exitosa película del año 2022, que provocó en la audiencia que la vio en el cine un real vértigo. Les dejo mi comentario.
Esta es una secuela, por lo que ¿es imprescindible ver la primera? En este caso, y curiosamente lo dice alguien que se toma muy en serio las secuelas, continuaciones y todo aquello, no es necesario, ya que ahora hay personajes nuevos y al comienzo de la película se hace un mini resumen de la película anterior.
Ahora nos concentramos en Jax, quien está poniendo en venta las cosas de su hermana fallecida, Hunter. Pero se cansó de los fans locos y deja de vender, apareciendo una de sus amigas, Luce, desconocida por Jax. Al conversar ambas sobre Hunter, además de temas relacionados con la vida y muerte, Luce le propone a Jax que continúen con las peripecias de Hunter, debido a que encontraron un cuaderno con las cosas que tenía pensado hacer. Continuaba una arriesgada aventura en Tailandia, pero Jax no quiere porque ella es más temerosa que temeraria; no está acostumbrada a esos deportes. Pero Luce la convence y ambas viajan a Tailandia a esa arriesgada aventura, contratando a un guía de forma ilegal. Desde ahí, por supuesto, comienza la adrenalina sobre las alturas, dando un giro al finalizar la historia, que cambia el destino de estos tres personajes que están en la cima.
Estéticamente, este tipo de películas se deben ver en pantalla gigante para sentir la adrenalina correspondiente, la que sí provoca, a veces. Pero lamentablemente está por debajo de su predecesora. Las actuaciones son más o menos, los secundarios buenos, aunque sin destacar; pero la protagonista, Jax, no logra ejercer empatía, debido a que parte mal, aceptando un riesgo para el cual ella no está preparada físicamente, menos emocionalmente, que hace que el telespectador termine más molesto con ella que acercándose, pues hace que por momentos se transforme en una molestia que hay que cuidar, que sentirla como la heroína del cuento.
La fotografía es bellísima, nos lleva a Tailandia con vistas hermosas. Los movimientos de cámaras para darnos vértigo están bien. Lo logra, pero en pocos momentos, y pudieron estar mejor.
Y por lo que se puede apreciar, da la impresión de que podría venir una parte tres. Así como, “Vértigo la venganza”.
Esta cinta, más que pensar en la película misma, nos da para pensar en hechos de la vida. Por ejemplo, no arriesgarse innecesariamente, menos cuando no se tiene la preparación para situaciones de riesgo. Avisar siempre a amigos y familiares dónde se va de vacaciones. Nunca realizar actos ilegales, ya que eso hace que las autoridades no sepan tu destino o incluso puedes ser detenido. No relacionarte con personas de dudosa reputación. Esto va de la mano con lo de no realizar actos ilegales.
Película que entretiene por el rato, pero queda debajo de su predecesora.
Ficha técnica
Estéticamente, este tipo de películas se deben ver en pantalla gigante para sentir la adrenalina correspondiente, la que sí provoca, a veces. Pero lamentablemente está por debajo de su predecesora. Las actuaciones son más o menos, los secundarios buenos, aunque sin destacar; pero la protagonista, Jax, no logra ejercer empatía, debido a que parte mal, aceptando un riesgo para el cual ella no está preparada físicamente, menos emocionalmente, que hace que el telespectador termine más molesto con ella que acercándose, pues hace que por momentos se transforme en una molestia que hay que cuidar, que sentirla como la heroína del cuento.
La fotografía es bellísima, nos lleva a Tailandia con vistas hermosas. Los movimientos de cámaras para darnos vértigo están bien. Lo logra, pero en pocos momentos, y pudieron estar mejor.
Y por lo que se puede apreciar, da la impresión de que podría venir una parte tres. Así como, “Vértigo la venganza”.
Esta cinta, más que pensar en la película misma, nos da para pensar en hechos de la vida. Por ejemplo, no arriesgarse innecesariamente, menos cuando no se tiene la preparación para situaciones de riesgo. Avisar siempre a amigos y familiares dónde se va de vacaciones. Nunca realizar actos ilegales, ya que eso hace que las autoridades no sepan tu destino o incluso puedes ser detenido. No relacionarte con personas de dudosa reputación. Esto va de la mano con lo de no realizar actos ilegales.
Película que entretiene por el rato, pero queda debajo de su predecesora.
Ficha técnica
Fall 2: Deadpoint
Dirección: Peter Spierig, Michael Spierig
Fotografía Andrew Strahorn
Protagonistas: Harriet Slater, Arsema Thomas, Tom Brittney, Virginia Gardner
95 minutos. 2026
sábado, 3 de octubre de 2026
Hangar Rojo - Por Carlos Correa Acuña
Esta película comienza unas pocas horas antes del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. Precisamente la noche anterior. El capitán Jorge Silva, ex paracaidista y jefe de Inteligencia de la Fuerza Aérea, prepara la rutina del día siguiente junto a un joven recién llegado del sur. Sus indicaciones son claras; las órdenes son exactas. Nada hace sospechar que, esa madrugada, un levantamiento militar cambiaría para siempre la historia del país.
La Academia de la Fuerza Aérea, donde se entrenan jóvenes cadetes, es una institución destinada a la formación. Sin embargo, todo se modifica la mañana del 11. Pese a no estar involucrados directamente en lo operativo, con la llegada de un nuevo jefe, el coronel Jahn, se ordena disponer de un lugar para trasladar personas, espacio que pasa a llamarse “Hangar Rojo” y que se convierte en un centro de detención y torturas.
Ante este escenario, el capitán Silva, brillantemente interpretado por Nicolás Zárate, se debate ante un dilema vital: obedecer sin cuestionar las órdenes superiores o seguir su conciencia moral.
El director Juan Pablo Sallato filma un excelente guion de Luis Emilio Guzmán. El texto es íntimo, impresionista, un ejercicio de contención y suspenso psicológico que expresa de manera convincente la angustia y la tensión de esas horas clave.
El manejo cinematográfico sobresale por su capacidad de inmersión. Algunos planos cerrados son realmente intensos. Más que observarlos, los sentimos: traspasan la pantalla. Por otra parte, aquellos planos abiertos, junto con largas tomas, provocan un marcado contraste. La decisión de filmar en blanco y negro constituye también un aporte sustantivo. Todo esto, sumado al seguimiento de la acción con cámara en mano, genera una sensación de inestabilidad permanente, un formato perfecto para dar cuenta de un momento incierto cuyo resultado aún es imprevisible.
Otros aspectos técnicos en los que esta cinta destaca son el sonido y la iluminación. Hay detalles muy logrados y otros que podemos interpretar de varias formas, como ese sonido abombado que va más allá de ser solo un efecto. En la partitura de Alberto Michelli y Matteo Marrella sobresalen los solos de cello, una profundidad que se consigue aplicando motivos sencillos que calan hondo.
El ritmo cadencioso de la cinta nunca pierde tensión estructural. Es más, el suspenso es permanente, pues no sabemos qué curso tomarán los hechos. MMucho menos podemos sospechar el camino que Silva tomará. Es todo incertidumbre, duda, cautela y emociones contenidas.
La actuación protagónica de Nicolás Zárate es excelente. Su interpretación no solo es creíble, sino que parece habitar realmente a su personaje. Solo con su gestualidad transmite sus contradicciones internas. La tensión que denota durante las horas previas permite vislumbrar que algo sabe sobre lo que sucederá, pero aún así no queda claro. Su vida familiar está supeditada a su rol militar; sin embargo, poco a poco cobra mayor importancia. La presencia del joven sargento que viene del sur es más trascendente de lo que en un comienzo parece. ¿Será un recuerdo de su propia vida, de sus motivaciones iniciales, de sus ilusiones y sueños al ingresar a la Fuerza Aérea?
El trabajo con los roles secundarios es otro punto alto de la dirección. Tanto Marcial Tagle como Boris Quercia desarrollan sus papeles con notable convicción. Sus personajes se comprenden y se recuerdan por los detalles; complementan el escenario e inciden fuertemente en las acciones del protagonista.
La representación de la represión resulta muy real. Los presos, los abusos y las torturas entregan sentido de realidad. Los interrogatorios y principalmente aquello que se siente, aunque no se ve, configuran un panorama desolador en medio de una oscuridad que amenaza con ser permanente.
Jorge Silva se encuentra entre las órdenes de sus superiores y sus contradicciones internas. ¿Acepta o se rebela?Es una decisión personal en la que entran en juego la lealtad y la rectitud, pero que recae directamente en su conciencia. Cuando reciba una instrucción brutal se enfrentará a un calvario. ¿Qué predominará? ¿La obediencia jerárquica o sus principios morales?
“Hangar rojo”, basada en el libro "Disparen a la bandada" (2002), de Fernando Villagrán, es una película valiente y honesta, una mirada íntima al interior de lo sucedido con posterioridad al golpe de Estado. Con gran contención, pero a la vez con mucha intriga, este thriller se posiciona como un trabajo sólido, una cinta que aporta una mirada distinta sobre un momento que dividió a Chile y cuyas secuelas se mantienen hasta nuestros días.
Ficha técnica
Título original: Hangar rojo
Año: 2026
Duración: 81 minutos
País: Chile
Compañías: Coproducción Chile-Argentina-Italia; Villano Producciones, Brava Cine, Rain Dogs, Berta Film, Caravan
Género: Drama. Intriga | Dictadura chilena. Años 70. Ejército. Política
Guion: Luis Emilio Guzman
Música: Alberto Michelli, Matteo Marrella
Fotografía: Diego Pequeño
Reparto: Nicolás Zárate, Boris Quercia, Marcial Tagle, Camila Stuardo, Aarón Hernández, Juan Cano
Dirección: Juan Pablo Sallato
La Academia de la Fuerza Aérea, donde se entrenan jóvenes cadetes, es una institución destinada a la formación. Sin embargo, todo se modifica la mañana del 11. Pese a no estar involucrados directamente en lo operativo, con la llegada de un nuevo jefe, el coronel Jahn, se ordena disponer de un lugar para trasladar personas, espacio que pasa a llamarse “Hangar Rojo” y que se convierte en un centro de detención y torturas.
Ante este escenario, el capitán Silva, brillantemente interpretado por Nicolás Zárate, se debate ante un dilema vital: obedecer sin cuestionar las órdenes superiores o seguir su conciencia moral.
El director Juan Pablo Sallato filma un excelente guion de Luis Emilio Guzmán. El texto es íntimo, impresionista, un ejercicio de contención y suspenso psicológico que expresa de manera convincente la angustia y la tensión de esas horas clave.
El manejo cinematográfico sobresale por su capacidad de inmersión. Algunos planos cerrados son realmente intensos. Más que observarlos, los sentimos: traspasan la pantalla. Por otra parte, aquellos planos abiertos, junto con largas tomas, provocan un marcado contraste. La decisión de filmar en blanco y negro constituye también un aporte sustantivo. Todo esto, sumado al seguimiento de la acción con cámara en mano, genera una sensación de inestabilidad permanente, un formato perfecto para dar cuenta de un momento incierto cuyo resultado aún es imprevisible.
Otros aspectos técnicos en los que esta cinta destaca son el sonido y la iluminación. Hay detalles muy logrados y otros que podemos interpretar de varias formas, como ese sonido abombado que va más allá de ser solo un efecto. En la partitura de Alberto Michelli y Matteo Marrella sobresalen los solos de cello, una profundidad que se consigue aplicando motivos sencillos que calan hondo.
El ritmo cadencioso de la cinta nunca pierde tensión estructural. Es más, el suspenso es permanente, pues no sabemos qué curso tomarán los hechos. MMucho menos podemos sospechar el camino que Silva tomará. Es todo incertidumbre, duda, cautela y emociones contenidas.
La actuación protagónica de Nicolás Zárate es excelente. Su interpretación no solo es creíble, sino que parece habitar realmente a su personaje. Solo con su gestualidad transmite sus contradicciones internas. La tensión que denota durante las horas previas permite vislumbrar que algo sabe sobre lo que sucederá, pero aún así no queda claro. Su vida familiar está supeditada a su rol militar; sin embargo, poco a poco cobra mayor importancia. La presencia del joven sargento que viene del sur es más trascendente de lo que en un comienzo parece. ¿Será un recuerdo de su propia vida, de sus motivaciones iniciales, de sus ilusiones y sueños al ingresar a la Fuerza Aérea?
El trabajo con los roles secundarios es otro punto alto de la dirección. Tanto Marcial Tagle como Boris Quercia desarrollan sus papeles con notable convicción. Sus personajes se comprenden y se recuerdan por los detalles; complementan el escenario e inciden fuertemente en las acciones del protagonista.
La representación de la represión resulta muy real. Los presos, los abusos y las torturas entregan sentido de realidad. Los interrogatorios y principalmente aquello que se siente, aunque no se ve, configuran un panorama desolador en medio de una oscuridad que amenaza con ser permanente.
Jorge Silva se encuentra entre las órdenes de sus superiores y sus contradicciones internas. ¿Acepta o se rebela?Es una decisión personal en la que entran en juego la lealtad y la rectitud, pero que recae directamente en su conciencia. Cuando reciba una instrucción brutal se enfrentará a un calvario. ¿Qué predominará? ¿La obediencia jerárquica o sus principios morales?
“Hangar rojo”, basada en el libro "Disparen a la bandada" (2002), de Fernando Villagrán, es una película valiente y honesta, una mirada íntima al interior de lo sucedido con posterioridad al golpe de Estado. Con gran contención, pero a la vez con mucha intriga, este thriller se posiciona como un trabajo sólido, una cinta que aporta una mirada distinta sobre un momento que dividió a Chile y cuyas secuelas se mantienen hasta nuestros días.
Ficha técnica
Título original: Hangar rojo
Año: 2026
Duración: 81 minutos
País: Chile
Compañías: Coproducción Chile-Argentina-Italia; Villano Producciones, Brava Cine, Rain Dogs, Berta Film, Caravan
Género: Drama. Intriga | Dictadura chilena. Años 70. Ejército. Política
Guion: Luis Emilio Guzman
Música: Alberto Michelli, Matteo Marrella
Fotografía: Diego Pequeño
Reparto: Nicolás Zárate, Boris Quercia, Marcial Tagle, Camila Stuardo, Aarón Hernández, Juan Cano
Dirección: Juan Pablo Sallato
viernes, 2 de octubre de 2026
Digger - Por Carlos Correa Acuña
Cuesta esbozar algunas líneas sobre esta película por varias razones. La primera, estimo, es que resulta inclasificable; es de aquellos trabajos que transitan de un género a otro y de un estado a otro con una libertad incontenible.Una segunda, tal vez, es que quienes amamos el cine esperamos encontrarnos, cada cierto tiempo, con algo nuevo, diferente, que nos dé la sensación de no haberlo visto antes. Y una tercera, para sintetizar, proviene de su capacidad disruptiva, es decir, de su poder de incomodar y de remover capas que incluso estaban dormidas. Todo esto, y más, se encuentra en las entrañas de Digger, la última película del realizador mexicano Alejandro G. Iñárritu.
Una primera aproximación a lo que significa esta cinta es que resulta tan difícil de comprender en su contexto que es aún más difícil hacer spoiler o simplemente contar de qué se trata. Aunque quisiéramos, nos daríamos varias vueltas para hacer una sinopsis o dar cuenta, con honestidad, de su trama. Es por eso que remitirse a la información básica oficial que acompaña su difusión es más que suficiente. Este adelanto contiene una premisa con solo tres elementos: un empresario, Digger Rockwell, magnate excéntrico y omnipotente, tal vez el más poderoso del mundo; un accidente petrolero en una base de extracción en Groenlandia que desencadena una catástrofe ambiental global; y el gobierno que presiona -a través del presidente- para que Digger encuentre la solución a un problema que él mismo ha provocado. Simple y directo; pero hay muchísimas más aristas en esta obra que no es conveniente adelantar.
Son múltiples las capas que se encuentran presentes en Digger y no se puede privilegiar ninguna por sobre otra. Además, analizar una experiencia -porque esta cinta es absolutamente eso- resulta mucho más complejo, porque de inmediato pasamos de aquello que consideramos objetivo al terreno subjetivo de las emociones y sensaciones que nos provoca su visionado. A continuación, intentaré destrabar algunos aspectos, corriendo el riesgo de ser reduccionista e injusto, tal vez por dejar fuera de foco detalles que para algunas personas podrían resultar importantes.
Lo primero que quiero señalar es tal vez lo más evidente: esta película se trata del poder, del ego, de la crisis climática y de la construcción de la figura de un atípico “salvador”. Estos temas, que fielmente dan cuenta del estado del mundo en la actualidad, ponen de manifiesto el peligro inminente que significa que unas pocas personas sean las que concentren en sus manos -o en sus empresas- el poder global. Y aquí no es que haya una simple coincidencia, porque el mismo G. Iñárritu lo expresa sin rodeos: “Digger habla del deseo incontrolable que muchas personas tienen de controlarlo todo”.
Si ya tenemos dibujado el fondo, emerge la forma. He seguido el cine del director mexicano desde su ópera prima de 2000, “Amores perros”, y reconozco que me produce admiración. Veo en G. Iñárritu una búsqueda incansable por proponer narrativas diferentes y encontrar diversos puntos de quiebre. Esta condición remite de inmediato a los formatos, tanto estructurales como visuales, y el resultado es un amplio abanico creativo. En esta ocasión, el realizador opta por plasmar su idea a través de una sátira -¡qué difícil apuesta!-, donde el cruce entre comedia negra y drama está en permanente conflicto.
El mundo que propone G. Iñárritu es reconocible, aunque absolutamente exagerado e incómodo. Acá hay una capa que podría ser una barrera de entrada a esta película, pero el director se cubre señalando que su película es básicamente “una observación sobre la propia naturaleza humana”, es decir, la exageración elegida termina por revelar certezas que muchas veces no vemos o no queremos ver.
No quiero extenderme, pero el elenco merece un párrafo aparte, lo mismo que la producción, la fotografía y la música. La elección de Tom Cruise para dar vida a Digger es un enorme acierto. Ver al actor de “Misión Imposible” o “Top Gun” envejecido, con canas, arrugas, barriga, un acento irlandés marcado y sin paciencia, es de las caracterizaciones más sorprendentes del último tiempo. Irreconocible -cuando vi el primer tráiler no me di cuenta de que era él-, Cruise despliega todos sus dotes en un papel que, sin duda, le traerá reconocimientos, no solo por las transformaciones físicas, sino también por la construcción de un arco dramático que nunca pierde pasión ni tensión. Le acompañan varios consagrados, como John Goodman, Sandra Hüller, Jesse Plemons y Riz Ahmed, con roles tan bien pensados y ejecutados que ninguna de sus intervenciones es baladí, lo que da cuenta de un delicado trabajo de dirección que es capaz de cuidar tanto los grandes escenarios como las reacciones más íntimas de sus actores.
En resumen, “Digger” es provocativa e incisiva. No solo es recomendable verla; es imprescindible, aunque no creo que llegue a una audiencia tan amplia como otras producciones. Y agrego: es una película necesaria porque rompe moldes y es capaz de incomodar brutalmente. En palabras de Tom Cruise, es “tan salvaje como divertida”, y como señala su creador, se trata de un trabajo “profundo, muy absurdo, muy simpático, muy urgente y muy humano, dedicado especialmente a las nuevas generaciones”.
Ficha técnica
Título original: Digger
Año: 2026
Duración: 128 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Legendary Pictures, Warner Bros, M Productions, TC Productions. Productor: Alejandro González Iñárritu, Tom Cruise. Distribuidora: Warner Bros
Género: Comedia. Drama
Guion: Alejandro González Iñárritu, Alexander Dinelaris, Nicolás Giacobone, Sabina Berman
Música: Cosmo Sheldrake
Fotografía: Emmanuel Lubezki
Reparto: Tom Cruise, Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg, Jesse Plemons
Dirección: Alejandro González Iñárritu
Una primera aproximación a lo que significa esta cinta es que resulta tan difícil de comprender en su contexto que es aún más difícil hacer spoiler o simplemente contar de qué se trata. Aunque quisiéramos, nos daríamos varias vueltas para hacer una sinopsis o dar cuenta, con honestidad, de su trama. Es por eso que remitirse a la información básica oficial que acompaña su difusión es más que suficiente. Este adelanto contiene una premisa con solo tres elementos: un empresario, Digger Rockwell, magnate excéntrico y omnipotente, tal vez el más poderoso del mundo; un accidente petrolero en una base de extracción en Groenlandia que desencadena una catástrofe ambiental global; y el gobierno que presiona -a través del presidente- para que Digger encuentre la solución a un problema que él mismo ha provocado. Simple y directo; pero hay muchísimas más aristas en esta obra que no es conveniente adelantar.
Son múltiples las capas que se encuentran presentes en Digger y no se puede privilegiar ninguna por sobre otra. Además, analizar una experiencia -porque esta cinta es absolutamente eso- resulta mucho más complejo, porque de inmediato pasamos de aquello que consideramos objetivo al terreno subjetivo de las emociones y sensaciones que nos provoca su visionado. A continuación, intentaré destrabar algunos aspectos, corriendo el riesgo de ser reduccionista e injusto, tal vez por dejar fuera de foco detalles que para algunas personas podrían resultar importantes.
Lo primero que quiero señalar es tal vez lo más evidente: esta película se trata del poder, del ego, de la crisis climática y de la construcción de la figura de un atípico “salvador”. Estos temas, que fielmente dan cuenta del estado del mundo en la actualidad, ponen de manifiesto el peligro inminente que significa que unas pocas personas sean las que concentren en sus manos -o en sus empresas- el poder global. Y aquí no es que haya una simple coincidencia, porque el mismo G. Iñárritu lo expresa sin rodeos: “Digger habla del deseo incontrolable que muchas personas tienen de controlarlo todo”.
Si ya tenemos dibujado el fondo, emerge la forma. He seguido el cine del director mexicano desde su ópera prima de 2000, “Amores perros”, y reconozco que me produce admiración. Veo en G. Iñárritu una búsqueda incansable por proponer narrativas diferentes y encontrar diversos puntos de quiebre. Esta condición remite de inmediato a los formatos, tanto estructurales como visuales, y el resultado es un amplio abanico creativo. En esta ocasión, el realizador opta por plasmar su idea a través de una sátira -¡qué difícil apuesta!-, donde el cruce entre comedia negra y drama está en permanente conflicto.
El mundo que propone G. Iñárritu es reconocible, aunque absolutamente exagerado e incómodo. Acá hay una capa que podría ser una barrera de entrada a esta película, pero el director se cubre señalando que su película es básicamente “una observación sobre la propia naturaleza humana”, es decir, la exageración elegida termina por revelar certezas que muchas veces no vemos o no queremos ver.
No quiero extenderme, pero el elenco merece un párrafo aparte, lo mismo que la producción, la fotografía y la música. La elección de Tom Cruise para dar vida a Digger es un enorme acierto. Ver al actor de “Misión Imposible” o “Top Gun” envejecido, con canas, arrugas, barriga, un acento irlandés marcado y sin paciencia, es de las caracterizaciones más sorprendentes del último tiempo. Irreconocible -cuando vi el primer tráiler no me di cuenta de que era él-, Cruise despliega todos sus dotes en un papel que, sin duda, le traerá reconocimientos, no solo por las transformaciones físicas, sino también por la construcción de un arco dramático que nunca pierde pasión ni tensión. Le acompañan varios consagrados, como John Goodman, Sandra Hüller, Jesse Plemons y Riz Ahmed, con roles tan bien pensados y ejecutados que ninguna de sus intervenciones es baladí, lo que da cuenta de un delicado trabajo de dirección que es capaz de cuidar tanto los grandes escenarios como las reacciones más íntimas de sus actores.
En resumen, “Digger” es provocativa e incisiva. No solo es recomendable verla; es imprescindible, aunque no creo que llegue a una audiencia tan amplia como otras producciones. Y agrego: es una película necesaria porque rompe moldes y es capaz de incomodar brutalmente. En palabras de Tom Cruise, es “tan salvaje como divertida”, y como señala su creador, se trata de un trabajo “profundo, muy absurdo, muy simpático, muy urgente y muy humano, dedicado especialmente a las nuevas generaciones”.
Ficha técnica
Título original: Digger
Año: 2026
Duración: 128 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Legendary Pictures, Warner Bros, M Productions, TC Productions. Productor: Alejandro González Iñárritu, Tom Cruise. Distribuidora: Warner Bros
Género: Comedia. Drama
Guion: Alejandro González Iñárritu, Alexander Dinelaris, Nicolás Giacobone, Sabina Berman
Música: Cosmo Sheldrake
Fotografía: Emmanuel Lubezki
Reparto: Tom Cruise, Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg, Jesse Plemons
Dirección: Alejandro González Iñárritu
jueves, 1 de octubre de 2026
Vértigo 2 - Por Carlos Correa Acuña
La historia enlaza directamente con la entrega original. La protagonista, ahora, es Jax, quien ha quedado devastada tras perder a su hermana Shiloh. Tratando de desprenderse de recuerdos que la atormentan, recibe la visita de Luce, una vieja amiga de su hermana, quien le propone hacer una excursión para honrarla. Aunque se resiste, ambas jóvenes emprenden un viaje a Tailandia, específicamente al monte Kwan, el que se puede escalar y cuya cumbre se encuentra a más de mil metros de altura. Apenas sostenidas por endebles tablones, desprendimientos rocosos destruyen el precario sendero y las dejan casi sin poder moverse. Buscar una solución resulta imperativo, sin embargo, las condiciones son extremas. ¿Lograrán sobrevivir o caerán -literalmente- en el intento?
Como esta es una secuela que se queda sin combustible a poco andar, voy a cambiar de estrategia y comenzaré primero con todo aquello que esta película hace bien, que no es poco.
Por ejemplo, llaman la atención las tomas de los fierros instalados en la roca. Se ven perfectos, y sumados a las cadenas oxidadas, a los pernos sueltos y a las tablas apenas sujetas, cumplen muy bien. Por supuesto, nos preguntamos quién los habrá puesto y cuándo se van a soltar o se van a caer. También es elogiable el esfuerzo por retratar la montaña y su majestuosidad con tomas amplias. Los paisajes sobresalen y la fotografía ayuda mucho, al punto de asimilarse bastante a un reportaje documental sobre la zona.
Otros aspectos a destacar son los cortes y la edición de las tomas en cada una de las secuencias de acción.Los efectos de la altura, con miradas desde arriba, desde el lado o desde abajo, entregan muy bien el concepto de profundidad. Si a eso le agregamos piedras cayendo, resbalones y heridas, junto con una banda sonora ad hoc, el objetivo de trasladar esa tensión a nuestros asientos se cumple bastante bien, aunque en bastante menor medida que en la primera versión.
Dicho lo anterior, me enfoco ahora en lo que no funciona. El inicio es verdaderamente básico. La introducción es tan obvia que pareciera que no se sabe qué contar o qué decir. Y no es poco tiempo, porque recién a los 30 minutos llegamos a la montaña, que es lo que vinimos a ver. Una vez allí, a la cinta le cuesta mucho sostener la tensión. El mecanismo para distender y volver a tensar es bastante flojo, y apelar a la historia pasada puede unir los hechos, pero aun así resulta insuficiente.
Es al analizar lo que sucede en altura en esta película dirigida por Michael Spierig y Peter Spierig cuando surgen más reparos. Las imágenes parecen acabarse, hay mucha repetición de los mismos encuadres y básicamente vemos lo mismo, dado que las tomas son bastante similares. No me refiero a las secuencias de acción, sino a las intermedias, cuando los planos abiertos de paisajes y entornos son muy hermosos, pero aportan poco al desarrollo del relato. Y agrego un antecedente derivado de mi temor a las alturas: de noche, y con altos grados de oscuridad, todo se nota menos y produce menos miedo que un vacío descampado a luz del día.
Un detalle: reconozco que ver este tipo de películas me cuesta mucho por el miedo descrito antes. La primera entrega me afectó muchísimo y estuve todo el tiempo agarrotado en el asiento. Esta vez fue diferente, la resistí mejor, o tal vez no me provocó la angustia que me transmitió la primera. Esto es absolutamente subjetivo, pero es mi percepción.
“Fall 2: Deadpoint” alcanza sus mejores secuencias a falta de 15 minutos para el final. Paciencia entonces con la hora y cuarto anterior, porque en este epílogo habrá más de alguna sorpresa que, aunque no modifique el balance general, vale la pena esperar.
Ficha técnica
Título original: Fall 2: Deadpoint
Año: 2026
Duración: 97 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Capstone Studios, Flawless. Distribuidora: Lionsgate
Género: Thriller. Drama | Alpinismo / Escalada. Supervivencia. Secuela
Guion: Jonathan Frank, Scott Mann
Fotografía: Andrew Strahorn
Reparto: Harriet Slater, Arsema Thomas, Tom Brittney, Virginia Gardner
Dirección: Michael Spierig, Peter Spierig, The Spierig Brothers
Como esta es una secuela que se queda sin combustible a poco andar, voy a cambiar de estrategia y comenzaré primero con todo aquello que esta película hace bien, que no es poco.
Por ejemplo, llaman la atención las tomas de los fierros instalados en la roca. Se ven perfectos, y sumados a las cadenas oxidadas, a los pernos sueltos y a las tablas apenas sujetas, cumplen muy bien. Por supuesto, nos preguntamos quién los habrá puesto y cuándo se van a soltar o se van a caer. También es elogiable el esfuerzo por retratar la montaña y su majestuosidad con tomas amplias. Los paisajes sobresalen y la fotografía ayuda mucho, al punto de asimilarse bastante a un reportaje documental sobre la zona.
Otros aspectos a destacar son los cortes y la edición de las tomas en cada una de las secuencias de acción.Los efectos de la altura, con miradas desde arriba, desde el lado o desde abajo, entregan muy bien el concepto de profundidad. Si a eso le agregamos piedras cayendo, resbalones y heridas, junto con una banda sonora ad hoc, el objetivo de trasladar esa tensión a nuestros asientos se cumple bastante bien, aunque en bastante menor medida que en la primera versión.
Dicho lo anterior, me enfoco ahora en lo que no funciona. El inicio es verdaderamente básico. La introducción es tan obvia que pareciera que no se sabe qué contar o qué decir. Y no es poco tiempo, porque recién a los 30 minutos llegamos a la montaña, que es lo que vinimos a ver. Una vez allí, a la cinta le cuesta mucho sostener la tensión. El mecanismo para distender y volver a tensar es bastante flojo, y apelar a la historia pasada puede unir los hechos, pero aun así resulta insuficiente.
Es al analizar lo que sucede en altura en esta película dirigida por Michael Spierig y Peter Spierig cuando surgen más reparos. Las imágenes parecen acabarse, hay mucha repetición de los mismos encuadres y básicamente vemos lo mismo, dado que las tomas son bastante similares. No me refiero a las secuencias de acción, sino a las intermedias, cuando los planos abiertos de paisajes y entornos son muy hermosos, pero aportan poco al desarrollo del relato. Y agrego un antecedente derivado de mi temor a las alturas: de noche, y con altos grados de oscuridad, todo se nota menos y produce menos miedo que un vacío descampado a luz del día.
Un detalle: reconozco que ver este tipo de películas me cuesta mucho por el miedo descrito antes. La primera entrega me afectó muchísimo y estuve todo el tiempo agarrotado en el asiento. Esta vez fue diferente, la resistí mejor, o tal vez no me provocó la angustia que me transmitió la primera. Esto es absolutamente subjetivo, pero es mi percepción.
“Fall 2: Deadpoint” alcanza sus mejores secuencias a falta de 15 minutos para el final. Paciencia entonces con la hora y cuarto anterior, porque en este epílogo habrá más de alguna sorpresa que, aunque no modifique el balance general, vale la pena esperar.
Ficha técnica
Título original: Fall 2: Deadpoint
Año: 2026
Duración: 97 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Capstone Studios, Flawless. Distribuidora: Lionsgate
Género: Thriller. Drama | Alpinismo / Escalada. Supervivencia. Secuela
Guion: Jonathan Frank, Scott Mann
Fotografía: Andrew Strahorn
Reparto: Harriet Slater, Arsema Thomas, Tom Brittney, Virginia Gardner
Dirección: Michael Spierig, Peter Spierig, The Spierig Brothers
Digger - Por Juan Pablo Donoso
Una ambiciosa superproducción - 125 millones de dólares - que intenta decir demasiado - a veces innecesario y de manera poco clara - mezclando distintos tipos de sátira.
El laureado director mexicano Alejandro Iñárritu, de películas sombrías, pero de gran emotividad, recordemos entre otras Babel (2006) - Revenant: el Renacido (2015) - Amores Perros (2000), a nuestro parecer aquí se metió en un “zapato chino” del que nunca pudo salir.
Le faltó selección y una médula dramática más precisa para ser efectiva.
Cuando el hombre más poderoso del mundo - Digger Rockwell (Tom Cruise), excéntrico magnate petrolero - se entera de que una de sus perforaciones en Groenlandia provocará una catástrofe ambiental en todo el planeta, se embarca en una loca misión para demostrar que puede salvar a la humanidad.
Es teatro dentro del cine, y cine dentro de una realidad futurista. Combina sátira, comedia negra, y elementos apocalípticos. Una atmósfera de apariencia muy trascendente, con giros inesperados y transformaciones escenográficas que, al final, nos deja la impresión de solo estar chapoteando en un “gran cajón de abuela”.
La combinación espuria de los problemas familiares del actor (Tom Cruise) con los de su personaje de Digger (reminiscencia con Rosebud de El Ciudadano Kane en relación a su gatito enfermo) - y las ramificaciones gratuitas con las dolencias proctológicas del Pdte. de EE.UU. (John Goodman), intentan en vano relacionarse con el desastre global por el deshielo del Ártico (¡!).
Iñárritu a veces se engolosina; por eso cae en excesos que parecen importantes, sin serlo. Sobran personajes y secuencias. Hay puntos que jamás conectan. Debió optar con más lucidez hacia la denuncia y la sátira que buscaba.
Aplaudimos la actuación de Cruise. Está “dándolo todo”. Interpreta a Digger bajo un elaborado maquillaje y prótesis. Se aleja de los típicos héroes de acción de su filmografía reciente. Una de sus propuestas más novedosas, junto con Ojos Bien Cerrados.
A veces, para entender una premisa compleja debemos remitirnos a la conclusión. Aquí solo asistimos a un “parto de los montes”: el mismo conflicto que se estaba exponiendo en la exitosa obra teatral, ya está instalado, y aún peor, en la realidad de las calles y las ciudades.
Con buena voluntad podríamos “suponer” lo que Iñárritu y Cruise (co-productor) pretendían comunicar con la historia.
¡Poco nos extrañaría que la candidatearan al Oscar!
UN FILME DIFÍCIL DE DEFINIR. Y MÁS AÚN SI, AL PARECER, NI SIQUIERA EL DIRECTOR TENÍA CLARO EL OBJETIVO CENTRAL DE LA OBRA. UNA POMPOSA “MAJAMAMA”.
Ficha técnica
2026 - Tragicomedia negra, política y ecología Reino Unido, México, EE. UU. - 2,08 hrs.
El laureado director mexicano Alejandro Iñárritu, de películas sombrías, pero de gran emotividad, recordemos entre otras Babel (2006) - Revenant: el Renacido (2015) - Amores Perros (2000), a nuestro parecer aquí se metió en un “zapato chino” del que nunca pudo salir.
Le faltó selección y una médula dramática más precisa para ser efectiva.
Cuando el hombre más poderoso del mundo - Digger Rockwell (Tom Cruise), excéntrico magnate petrolero - se entera de que una de sus perforaciones en Groenlandia provocará una catástrofe ambiental en todo el planeta, se embarca en una loca misión para demostrar que puede salvar a la humanidad.
Es teatro dentro del cine, y cine dentro de una realidad futurista. Combina sátira, comedia negra, y elementos apocalípticos. Una atmósfera de apariencia muy trascendente, con giros inesperados y transformaciones escenográficas que, al final, nos deja la impresión de solo estar chapoteando en un “gran cajón de abuela”.
La combinación espuria de los problemas familiares del actor (Tom Cruise) con los de su personaje de Digger (reminiscencia con Rosebud de El Ciudadano Kane en relación a su gatito enfermo) - y las ramificaciones gratuitas con las dolencias proctológicas del Pdte. de EE.UU. (John Goodman), intentan en vano relacionarse con el desastre global por el deshielo del Ártico (¡!).
Iñárritu a veces se engolosina; por eso cae en excesos que parecen importantes, sin serlo. Sobran personajes y secuencias. Hay puntos que jamás conectan. Debió optar con más lucidez hacia la denuncia y la sátira que buscaba.
Aplaudimos la actuación de Cruise. Está “dándolo todo”. Interpreta a Digger bajo un elaborado maquillaje y prótesis. Se aleja de los típicos héroes de acción de su filmografía reciente. Una de sus propuestas más novedosas, junto con Ojos Bien Cerrados.
A veces, para entender una premisa compleja debemos remitirnos a la conclusión. Aquí solo asistimos a un “parto de los montes”: el mismo conflicto que se estaba exponiendo en la exitosa obra teatral, ya está instalado, y aún peor, en la realidad de las calles y las ciudades.
Con buena voluntad podríamos “suponer” lo que Iñárritu y Cruise (co-productor) pretendían comunicar con la historia.
¡Poco nos extrañaría que la candidatearan al Oscar!
UN FILME DIFÍCIL DE DEFINIR. Y MÁS AÚN SI, AL PARECER, NI SIQUIERA EL DIRECTOR TENÍA CLARO EL OBJETIVO CENTRAL DE LA OBRA. UNA POMPOSA “MAJAMAMA”.
Ficha técnica
2026 - Tragicomedia negra, política y ecología Reino Unido, México, EE. UU. - 2,08 hrs.
Fotografía: Emmanuel Lubezki
Edición: Stephen Mirrione, Conor O'Neill
Música: Cosmo Sheldrake
Diseño Prod.: Dennis Gassner
Guionistas: Sabina Berman, Jez Butterworth, Alexander Dinelaris, Nicolás Giacobone, Alejandro Iñárritu
Actores: Tom Cruise, Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller
Director: Alejandro G. Iñárritu
Hangar Rojo - Por Juan Pablo Donoso
Docudrama chileno-argentino que plantea un dilema entre el deber y la conciencia en el golpe de Estado de las fuerzas armadas y de Orden en Chile.
Reconstruye la historia del capitán de la Fuerza Aérea chilena Jorge Silva durante y poco después del golpe militar de 1973.
Un paracaidista, antiguo oficial de inteligencia y a cargo de la logística de la Escuela de Especialidades de la Fach, recibe la orden de instalar un centro de detención y tortura en el recinto donde trabaja,(Hangar Rojo), y participar en el interrogatorio de algunos de los detenidos.
El Capitán Silva (Nicolás Zárate) como buen oficial, deberá someterse a la “obediencia debida” a sus superiores en momentos de caos, terrorismo y guerra civil.
Llegado el momento, sufrirá la tensión entre sus convicciones personales y las consecuencias de obedecer una orden criminal descriteriada.
En una estructura de disciplina, vigilancia y silencio, tendrá que decidir hasta dónde está dispuesto a obedecer.
Teme por su integridad y por la seguridad de su cónyuge, Rosa, una profesora universitaria con ideas de izquierda.
Encrucijada sobre conciencia moral, obediencia, y las peligrosas consecuencias de una decisión personal.
Devastadora mirada a la guerra interior de un solo hombre que quisiera evitar las torturas y fusilamientos a sangre fría que imperaron en aquellas horas cruentas.
Considerado como un Oskar Schindler chileno, finalmente tomó una decisión que cambió su vida y lo convirtió en víctima de sus propios compañeros de armas.
Enfrentó y pagó las repercusiones de un acto misericordioso.
Un eterno dilema universal: conflicto entre el deber y la obediencia ciega frente a la explosión inevitable de una guerra que venía preparándose.
Al igual que El Conde (CINEMA3.CL - 9 de octubre - 2023) se filmó en blanco y negro, con dramáticos contrastes de iluminación, para reflejar el trágico momento que vivían tanto vencedores como vencidos. Loable labor del director de fotografía Diego Pequeño.
Filmada en Mendoza revela fallas de vestuario. En vez de tenidas de campaña para todos los contingentes - de altos oficiales a soldados - se los ve con uniformes de oficina. Otro tanto ocurrió con las gorras: correspondían a uniformados argentinos.
“No veo a Jorge Silva como héroe clásico, pero en el contexto histórico donde se sitúa, lo que él hace sí tiene un valor enorme: poner su conciencia, su ética y su moral por sobre la institución, por sobre el deber ser. Ese fue el corazón que siempre me movió de la película”, afirma el director Juan Pablo Sallato.
Ayudaron al relato algunos sobrevivientes y el mismo Silva, quien falleció en Londres, en agosto de 2024, dos meses antes de comenzar el rodaje.
Narrativa clara, intensa y poderosa. Un alerta fundamental sobre los extremos irracionales a que pueden conducir las utopías políticas.
19 premios internacionales en diversos certámenes de cine.
UNA OBRA REFINADA SOBRE EL TORMENTO MORAL Y LA GUERRA. CASO PERSONAL MUY ACOTADO EN UN MOMENTO HISTÓRICO DE CRISIS POLÍTICA Y SOCIAL EN EL CHILE DE AQUELLOS TIEMPOS.
Reconstruye la historia del capitán de la Fuerza Aérea chilena Jorge Silva durante y poco después del golpe militar de 1973.
Un paracaidista, antiguo oficial de inteligencia y a cargo de la logística de la Escuela de Especialidades de la Fach, recibe la orden de instalar un centro de detención y tortura en el recinto donde trabaja,(Hangar Rojo), y participar en el interrogatorio de algunos de los detenidos.
El Capitán Silva (Nicolás Zárate) como buen oficial, deberá someterse a la “obediencia debida” a sus superiores en momentos de caos, terrorismo y guerra civil.
Llegado el momento, sufrirá la tensión entre sus convicciones personales y las consecuencias de obedecer una orden criminal descriteriada.
En una estructura de disciplina, vigilancia y silencio, tendrá que decidir hasta dónde está dispuesto a obedecer.
Teme por su integridad y por la seguridad de su cónyuge, Rosa, una profesora universitaria con ideas de izquierda.
Encrucijada sobre conciencia moral, obediencia, y las peligrosas consecuencias de una decisión personal.
Devastadora mirada a la guerra interior de un solo hombre que quisiera evitar las torturas y fusilamientos a sangre fría que imperaron en aquellas horas cruentas.
Considerado como un Oskar Schindler chileno, finalmente tomó una decisión que cambió su vida y lo convirtió en víctima de sus propios compañeros de armas.
Enfrentó y pagó las repercusiones de un acto misericordioso.
Un eterno dilema universal: conflicto entre el deber y la obediencia ciega frente a la explosión inevitable de una guerra que venía preparándose.
Al igual que El Conde (CINEMA3.CL - 9 de octubre - 2023) se filmó en blanco y negro, con dramáticos contrastes de iluminación, para reflejar el trágico momento que vivían tanto vencedores como vencidos. Loable labor del director de fotografía Diego Pequeño.
Filmada en Mendoza revela fallas de vestuario. En vez de tenidas de campaña para todos los contingentes - de altos oficiales a soldados - se los ve con uniformes de oficina. Otro tanto ocurrió con las gorras: correspondían a uniformados argentinos.
“No veo a Jorge Silva como héroe clásico, pero en el contexto histórico donde se sitúa, lo que él hace sí tiene un valor enorme: poner su conciencia, su ética y su moral por sobre la institución, por sobre el deber ser. Ese fue el corazón que siempre me movió de la película”, afirma el director Juan Pablo Sallato.
Ayudaron al relato algunos sobrevivientes y el mismo Silva, quien falleció en Londres, en agosto de 2024, dos meses antes de comenzar el rodaje.
Narrativa clara, intensa y poderosa. Un alerta fundamental sobre los extremos irracionales a que pueden conducir las utopías políticas.
19 premios internacionales en diversos certámenes de cine.
UNA OBRA REFINADA SOBRE EL TORMENTO MORAL Y LA GUERRA. CASO PERSONAL MUY ACOTADO EN UN MOMENTO HISTÓRICO DE CRISIS POLÍTICA Y SOCIAL EN EL CHILE DE AQUELLOS TIEMPOS.
Ficha técnica
Título Original: The Red Hangar
Título Original: The Red Hangar
2026 Drama, historia, suspenso Chile, Argentina, Italia - 1,23 hrs.
Fotografía: Diego Pequeño
Edición: Sebastián Brahm, Valeria Hernández
Música: Matteo Marrella, Alberto Micheli
Diseño Prod.: Nicolás Grum
Guion: Luis Emilio Guzmán, Fernando Villagrán
Actores: Nicolás Zárate, Boris Quercia, Catalina Stuardo
Director: Juan Pablo Sallato
Vértigo 2: Punto Muerto - Por Juan Pablo Donoso
Vértigo N°1(2022) sigue siendo superior. Logró mucha tensión con solo dos muchachas atrapadas en una torre inmensa sin escalera para bajar. Y con antecedentes personales más emotivos.
Abrumada por la muerte de su hermana, esta secuela sigue a la hermana menor de la chica que cayó de la torre en la primera entrega. Incluye “flashbacks” para informarnos que tenían problemas entre ellas. Impulsada por Luce, una negrita que la convence bajo el lema de “para vencer al miedo y la culpa debes enfrentarlos”, deciden viajar a Tailandia y escalar el monte Kwan.
Si logran la cumbre, llegarán donde el Dragón tallado que suprime los temores neuróticos.
A cientos de metros de altura, sin escapatoria y en condiciones impredecibles, lucharán contra el miedo, el mal tiempo y sus propias limitaciones para sobrevivir.
Aunque era difícil continuar la franquicia tras la primera película, los hermanos alemanes Michael y Peter Spierig (Predestination - 2014) se ingeniaron para recrear, al menos, la tensión.
Las escenas previas al ascenso son pedestres. Los diálogos - para dar relajo a los momentos de suspenso - también se sienten forzados al emular a Vértigo N°1.
¿Quién había construido previamente ese tan riesgoso camino de tablones podridos para llegar al famoso Dragón tallado que suprime los miedos? Y más aún: ¿quiénes y cómo pudieron clavar en el acantilado de piedra dura todos esos fierros mohosos que sujetaban los tablones?
La mayoría de los elementos, y giros argumentales, se sienten manipulados para mantener activo este miedo en las alturas.
Casi siempre son los negros - y/o los malvados - los que fallecen en estas historias de acción y zozobra comerciales.
Para darle más peligro al relato, justo mientras las muchachas avanzan por los estrechos más difíciles, sobreviene un terremoto… porque hasta ahora … y durante décadas, nunca había temblado (¡!).
Al igual que en la primera película, las heroínas se meten en problemas por hacer tonterías. La diferencia es que aquí cometen aún mayores imprudencias.
“Enfrenta tus miedos”… ¡aunque por estupidez puedas perder la vida!
Y habrá un Vértigo 3 a juzgar por el cierre. Total, para el propósito taquillero de la empresa esto convendría.
SIENDO INFERIOR A LA PRIMERA, GUSTARÁ A QUIENES DISFRUTAN SUFRIENDO VÉRTIGO - PERO SIN RIESGO - SENTADOS EN LA BUTACA DEL CINE.
Abrumada por la muerte de su hermana, esta secuela sigue a la hermana menor de la chica que cayó de la torre en la primera entrega. Incluye “flashbacks” para informarnos que tenían problemas entre ellas. Impulsada por Luce, una negrita que la convence bajo el lema de “para vencer al miedo y la culpa debes enfrentarlos”, deciden viajar a Tailandia y escalar el monte Kwan.
Si logran la cumbre, llegarán donde el Dragón tallado que suprime los temores neuróticos.
A cientos de metros de altura, sin escapatoria y en condiciones impredecibles, lucharán contra el miedo, el mal tiempo y sus propias limitaciones para sobrevivir.
Aunque era difícil continuar la franquicia tras la primera película, los hermanos alemanes Michael y Peter Spierig (Predestination - 2014) se ingeniaron para recrear, al menos, la tensión.
Las escenas previas al ascenso son pedestres. Los diálogos - para dar relajo a los momentos de suspenso - también se sienten forzados al emular a Vértigo N°1.
¿Quién había construido previamente ese tan riesgoso camino de tablones podridos para llegar al famoso Dragón tallado que suprime los miedos? Y más aún: ¿quiénes y cómo pudieron clavar en el acantilado de piedra dura todos esos fierros mohosos que sujetaban los tablones?
La mayoría de los elementos, y giros argumentales, se sienten manipulados para mantener activo este miedo en las alturas.
Casi siempre son los negros - y/o los malvados - los que fallecen en estas historias de acción y zozobra comerciales.
Para darle más peligro al relato, justo mientras las muchachas avanzan por los estrechos más difíciles, sobreviene un terremoto… porque hasta ahora … y durante décadas, nunca había temblado (¡!).
Al igual que en la primera película, las heroínas se meten en problemas por hacer tonterías. La diferencia es que aquí cometen aún mayores imprudencias.
“Enfrenta tus miedos”… ¡aunque por estupidez puedas perder la vida!
Y habrá un Vértigo 3 a juzgar por el cierre. Total, para el propósito taquillero de la empresa esto convendría.
SIENDO INFERIOR A LA PRIMERA, GUSTARÁ A QUIENES DISFRUTAN SUFRIENDO VÉRTIGO - PERO SIN RIESGO - SENTADOS EN LA BUTACA DEL CINE.
Ficha técnica
Título Original: Fall 2: Deadpoint
Título Original: Fall 2: Deadpoint
2026 Suspenso y supervivencia EE.UU., Tailandia, Reino Unido - 1,38 hrs.
Fotografía: Andrew Strahorn
Edición: Tommy Aagaard, Scott Gray
Música: Tim Despic
Diseño Prod.: Jacinta Leong
Guion: Jonathan Frank, Scott Mann
Actores: Harriet Slater, Arsema Thomas, Tom Brittney
Directores: Michael Spierig, Peter Spierig




