jueves, 16 de abril de 2026

Las Catadoras - Por Juan Pablo Donoso

Sensible reconstrucción íntima de un caso verdadero de la Segunda Guerra Mundial.

Por su origen novelesco alude más a una dramática circunstancia, y a una serie de incidentes humanitarios, que a un conflicto frontal.

La ausencia de un antagonista poderoso hace que el relato sea lento, minimalista, y sin ascenso progresivo hacia un clímax.

Prusia Oriental, hoy Ketrzyn, Polonia. Otoño de 1943.

Siete mujeres son obligadas a probar la comida de Hitler para detectar posible veneno. Entre ellas surgen relaciones de solidaridad y sospecha en un ambiente de tensión y desconfianza.

Rosa, recién casada, huyendo del Berlín bombardeado, llega a un pueblito cerca de la frontera oriental, donde viven sus suegros. Allí le dijo su marido, que luchaba en el frente, que se refugiara mientras esperaba el fin de la guerra y su retorno a casa.

Pronto descubrirá la joven esposa que junto a ese pueblo, aparentemente tranquilo, se esconde el cuartel general de Hitler - la Guarida del Lobo - en el bosque circundante. El Führer, que ve enemigos por todas partes, se obsesiona con ser envenenado.

Una mañana, al amanecer, Rosa es recogida junto con otras muchachas del pueblo para probar previamente las comidas.

Entre el miedo a morir y el hambre que las consume, las "catadoras" forjarán alianzas, amistades y acuerdos secretos.

Un oficial de las SS, contra toda lógica y desafiando sus propias creencias, reaviva su sentimiento de amor. O simplemente la necesidad de sentirse viva, a pesar del terror que la rodea.

El tono general es tranquilo. Mesurado y contenido.

Tiene bella factura audiovisual en las atmósferas, y en la compasión que nos inspiran esas mujeres.

El director Soldini nos inunda con grises y marrones para reflejar desesperanza y miedo sordo. El ritmo pausado hace creíble la incertidumbre: ¿la próxima comida será la última?

Silvio Soldini (PAN Y TULIPANES, 2000) y la coguionista Doriana Leondeff adaptaron la premiada novela "En la Mesa del Lobo" (2018),de Rosella Postorino, que a su vez se basó en la historia que la superviviente Margot Wolk sobre su experiencia como catadora de comidas para Hitler.

Elisa Schlott interpreta con aplomo su rol de Rosa y Max Riemelt, como el duro teniente de las SS, proyecta la patética dicotomía entre el hombre normal y el monstruo guerrero.

Admirables Esther Gemsch y Jurgen Wink como los ancianos suegros campesinos de Rosa, ya conformados a las dominaciones extranjeras. Sobreviven solo de la resignación (constante cambio de patria) y de intuitivas esperanzas de mejor futuro.

Una historia de supervivencia diferente, que involucra miedo, impotencia y autocontrol; de quienes tienen demasiado poder contra quienes carecen de él en absoluto.

Conclusión: en la guerra nadie triunfa de verdad. Así lo demuestra, sin palabras, la última secuencia del filme.

ATÍPICA PELÍCULA DE GUERRA. HAY POCA ACCIÓN Y MÍNIMA CRUELDAD FÍSICA. EL DOLOR Y LA IMPOTENCIA CORREN SILENCIOSOS POR EL CORAZÓN DE AQUELLAS SENCILLAS MUJERES INDEFENSAS.

Ficha técnica

Título Original: Le Assaggiatorici
2025 - Drama, historia Italia, Bélgica, Suiza - 2,03 hrs. 
Fotografía: Renato Berta 
Edición: Carlotta Cristiani 
Música: Mauro Pagani 
Producción: Federico Parisi Asaro, Stefane Tatibouet 
Guion: Doriana Leondeff, Silvio Soldini, Cristina Comencini, Giulia Calenda, Ilaria Macchia, Lucio Ricca 
Actores: Elisa Schlott, Max Riemelt, Alma Hasun 
Director: Silvio Soldini

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