Parece, a simple vista, una película más sobre temáticas adolescentes: chicas populares, jóvenes en busca de experiencias, juegos, diversión, fiestas, carretes que se salen de control y un fuerte bullying. Sin embargo esta historia, basada en el libro “Before I Fall” de Lauren Oliver, y que tiene como eje el fenómeno del "Día de la Marmota" -volver a revivir, una y otra vez el mismo día-, va un paso más allá en sus intenciones.
Samantha Kingston -Zoey Deutch- parece tenerlo todo: su grupo de amigas, cuatro en total, son las “chicas top”, su novio es guapo y su vida promete mucha más aventura y diversión que algún desencanto. Sin embargo, ese viernes 12 de febrero algo extraño sucede pues luego de un día normal de colegio y una masiva fiesta con todos los ingredientes ya descritos, Sam y sus amigas se ven envueltas en un accidente automovilístico donde la protagonista muere… pero despierta, asustada, en la misma mañana del viernes 12 de febrero. Lo que al principio parece solo un “Déjà vu”, comienza a tomar forma y Sam lo hace consciente: está viviendo lo mismo, una y otra vez, y el final es siempre igual.
Una película juvenil, abordando el tema de la muerte, está directamente en la actual contingencia y es una razón más que poderosa para verla. Sin embargo esta cinta, a diferencia de la exitosa serie “13 Reasons Why”, enfrenta los problemas de la protagonista desde otro ámbito. El hecho de volver a vivir lo mismo, día a día, jornada tras jornada, impone a la protagonista un esfuerzo consciente de realizar variantes a sus conductas para observar diferencias, ya sea en el final o bien en la interacción con sus compañeros, amigos y familia. Estos cambios que Sam va experimentando e intencionado, nos muestran claramente lo que las relaciones provocan en cada uno de nosotros. Sabemos -o más bien nos vamos dando cuenta con el tiempo- que a veces sin querer podemos herir y otras veces cuesta muy poco acoger y hacer sentir bien a otra persona. Sin embargo la poca conciencia que tenemos sobre esto muchas veces nos juega en contra. Un libreto conocido permite hacer cambios, pero no es sencillo. Hay que probar, no sabemos que puede suceder, ¿y si no despierto?…
“Before I Fall” -Antes de caer- su título original, da una pista del enfoque y perspectiva que guía la historia. A pesar que nosotros como audiencia conocemos el desenlace del día al igual que la protagonista, hay algo en el relato que no nos permite bajar la guardia y que nos compromete con el resultado de este “tema con variaciones”. La tensión se respira, por momentos tal vez somos nosotros quienes hacemos los cambios -de perspectiva, claro- para entender una u otra acción, actitud u omisión. El metraje es activo, actual, consistente y plantea más preguntas que respuestas. Es como una fotografía de los tiempos actuales, donde no sabemos muy bien cómo leer la dinámica juvenil, su relación con la tecnología, y/o con sus amigos y amigas. Lo que si vemos, en ocasiones con temor, son los pasos que aceleradamente van dando hacia un mundo que es diferente al que nos tocó vivir a nosotros cuando teníamos su edad.
Es cierto que tal vez esta película como construcción dramática es sencilla, sin embargo su contenido no deja de ser importante y central. Acá prima la historia, el relato, la construcción de un personaje -muy bien caracterizado por Zoey Deutch- que va cambiando, que toma conciencia lentamente de lo trascendente que es el camino que se recorre día a día. Y abrir un espacio de conversación a partir de esta cinta -como también es bueno hacerlo sobre “13 …”- puede ser una excelente oportunidad para observar, apreciar y acercarse al mundo juvenil. Por supuesto que hay estereotipos y moldes, lugares comunes y frases cliché, sin embargo la suma de los elementos es positiva y lleva a la reflexión y aquello ya es un paso adelante, sin duda.
Ficha técnica
Título Original: Before I Fall
BfDistribution
Drama, misterio EE.UU.
98 minutos
Música: Adam Taylor
Fotografía: Michael Fimognari
Edición: Joe Landauer
Guión: Maria Maggenti, Lauren Oliver (novela)
Actrices: Zoey Deutch, Halston Sage, Cynthy Wu, Jennifer Beals
Directora: Ry Russo-Young
martes, 16 de mayo de 2017
jueves, 11 de mayo de 2017
Si No Despierto - Por Juan Pablo Donoso
Fantasía paranormal profundamente femenina.
¿Qué haríamos si amaneciéramos cada mañana en el mismo día?
¿Sólo nos conformaríamos con que volvieran a suceder las mismas cosas una y otra vez?
En este filme Samantha, muchacha que está terminando su colegio, vive esa experiencia. Primero la acompañamos en el primer día del fenómeno, desde que despierta hasta que llega la noche, con su cúmulo de alegrías, conflictos, y tragedia.
Cuando a la mañana siguiente ella nota que todo se repite igual que ayer, se desconcierta. La próxima vez siente pánico. Y así sucesivamente, a medida que se repiten los eventos; comienza a introducir leves modificaciones.
Esos pequeños cambios van marcando notorias diferencias, y como ella conoce el futuro, los irá acentuando, tanto en sus relaciones amistosas, sentimentales, sexuales y familiares.
La gente que la rodea se extraña de sus comportamientos; pero ella viene del futuro cercano. Así, irá creciendo en precaución y, particularmente, en compasión y madurez.
A tal punto llegará su capacidad de comprender lo que ocurre en aquel continuo presente, que llevará su propia vida a un desenlace inesperado aún para ella misma.
La autora de la novela, Lauren Oliver, mediante esta suposición poética parece aconsejarnos reconocer las maravillas de cada minuto del presente, y preguntarnos cuántas cosas actuales enmendaríamos para evitar las trágicas consecuencias del diario vivir. En otras palabras, imaginarnos el hoy visto desde el futuro.
Excelente actuación de la protagonista (Zoey Deutch), y un guión editado de tal manera que nos mantiene expectantes de cada nueva alteración en el destino. Con ciertas reminiscencias de Atrapado en el Tiempo (Groundhog Day,1993), aquí enfatizan la solidaridad entre amigas, y denuncian la torpeza de discriminar a quienes, por múltiples razones, son diferentes. Celebramos la inclusión de aquella carismática actriz, Jennifer Beals, en el rol de la madre, que tan pocas veces vemos en nuestro país.
FANTASÍA PARANORMAL QUE INSPIRA SABIAS REFLEXIONES. SIN SER FEMINISTA ES PODEROSAMENTE FEMENINA.
Ficha técnica
Título Original: Before I Fall
¿Sólo nos conformaríamos con que volvieran a suceder las mismas cosas una y otra vez?
En este filme Samantha, muchacha que está terminando su colegio, vive esa experiencia. Primero la acompañamos en el primer día del fenómeno, desde que despierta hasta que llega la noche, con su cúmulo de alegrías, conflictos, y tragedia.
Cuando a la mañana siguiente ella nota que todo se repite igual que ayer, se desconcierta. La próxima vez siente pánico. Y así sucesivamente, a medida que se repiten los eventos; comienza a introducir leves modificaciones.
Esos pequeños cambios van marcando notorias diferencias, y como ella conoce el futuro, los irá acentuando, tanto en sus relaciones amistosas, sentimentales, sexuales y familiares.
La gente que la rodea se extraña de sus comportamientos; pero ella viene del futuro cercano. Así, irá creciendo en precaución y, particularmente, en compasión y madurez.
A tal punto llegará su capacidad de comprender lo que ocurre en aquel continuo presente, que llevará su propia vida a un desenlace inesperado aún para ella misma.
La autora de la novela, Lauren Oliver, mediante esta suposición poética parece aconsejarnos reconocer las maravillas de cada minuto del presente, y preguntarnos cuántas cosas actuales enmendaríamos para evitar las trágicas consecuencias del diario vivir. En otras palabras, imaginarnos el hoy visto desde el futuro.
Excelente actuación de la protagonista (Zoey Deutch), y un guión editado de tal manera que nos mantiene expectantes de cada nueva alteración en el destino. Con ciertas reminiscencias de Atrapado en el Tiempo (Groundhog Day,1993), aquí enfatizan la solidaridad entre amigas, y denuncian la torpeza de discriminar a quienes, por múltiples razones, son diferentes. Celebramos la inclusión de aquella carismática actriz, Jennifer Beals, en el rol de la madre, que tan pocas veces vemos en nuestro país.
FANTASÍA PARANORMAL QUE INSPIRA SABIAS REFLEXIONES. SIN SER FEMINISTA ES PODEROSAMENTE FEMENINA.
Ficha técnica
Título Original: Before I Fall
BfDistribution
Drama, misterio EE.UU.
98 minutos
Música: Adam Taylor
Fotografía: Michael Fimognari
Edición: Joe Landauer
Guión: Maria Maggenti, Lauren Oliver (novela)
Actrices: Zoey Deutch, Halston Sage, Cynthy Wu,Jennifer Beals
Directora: Ry Russo-Young
Un Don Excepcional - Por Juan Pablo Donoso
Se plantea el dilema de compatibilizar la crianza de un niño genio con una vida familiar sana y afectiva.
Dentro de su estilo comercial estadounidense, logra emocionar con una problemática difícil que, a la vez, invoca respuestas humanitarias.
Casi entera filmada con cámara en mano, le da una constante inestabilidad a la imagen, tal vez para contagiarnos con la inseguridad de la resolución al problema planteado.
Frank es un ex profesor de filosofía universitario que, cansado de la vida académica, se dedica a reparar lanchas en un atracadero. Es pobre y crió a su pequeña sobrina Mary, de siete años, huérfana de madre y de padre desconocido. La niña detesta ir al colegio. El motivo es su desarrollado coeficiente intelectual. Es capaz de resolver mentalmente complejos problemas matemáticos. Heredó de su madre y su abuela el talento para calcular sin dificultades. Pero su tío insiste en que vaya a clases y sociabilice con otros niños de su edad. Pero la pequeña dejará boqueabiertas a las profesoras con su inteligencia. Le sugieren al tío inscribirla en una academia para niños superdotados; pero él se resiste. Es aquí donde interviene la abuela paterna, también matemática excepcional, quien por medio de un juicio contra su hijo, intenta separa a la niña de su tío/padre para que ingrese a un organismo de acuerdo a su prodigiosa habilidad.
El tema es apasionante, más aún cuando vemos cómo la pequeña deslumbra a los sabios que la ponen a prueba. Y por el otro lado está el apego de Mary por su tío, y el suyo por ella.
Hay espacio para admirar lo extraordinario, y para empatizar con los personajes sometidos a una encrucijada emocional.
Las soluciones previsibles y equitativas llegarán, tarde o temprano, para todos; y como corresponde a un filme típicamente norteamericano, el público masivo deberá quedar satisfecho al final.
Conviene resaltar la estupenda elección de Mackenna Grace, como la pequeña genio que conquista con su complejo personaje. El tío – Chris Evan – nos transmite su angustia por el dilema entre lo afectivo y lo racional. Las mujeres secundarias: Octavia Spencer, como la vecina de color que acompaña a ambos con ternura y comprensión, demuestra una vez más su enorme carisma; Jenny Slate, sin ser hermosa cumple bien como la amable profesora que, obviamente, inicia un romance con el tío, y la experimentada actriz escocesa Lindsay Duncan, como la obstinada abuela, pudo dar mayores matices a su personaje quedando demasiado rígida en sus expresiones faciales.
Ideal para exhibirla en un largo vuelo aéreo. Los pasajeros lo agradecerán.
AMENO DILEMA QUE CONFRONTA LA GENIALIDAD INFANTIL CON LOS LAZOS FAMILIARES.
Ficha técnica
Título Original: Gifted
Dentro de su estilo comercial estadounidense, logra emocionar con una problemática difícil que, a la vez, invoca respuestas humanitarias.
Casi entera filmada con cámara en mano, le da una constante inestabilidad a la imagen, tal vez para contagiarnos con la inseguridad de la resolución al problema planteado.
Frank es un ex profesor de filosofía universitario que, cansado de la vida académica, se dedica a reparar lanchas en un atracadero. Es pobre y crió a su pequeña sobrina Mary, de siete años, huérfana de madre y de padre desconocido. La niña detesta ir al colegio. El motivo es su desarrollado coeficiente intelectual. Es capaz de resolver mentalmente complejos problemas matemáticos. Heredó de su madre y su abuela el talento para calcular sin dificultades. Pero su tío insiste en que vaya a clases y sociabilice con otros niños de su edad. Pero la pequeña dejará boqueabiertas a las profesoras con su inteligencia. Le sugieren al tío inscribirla en una academia para niños superdotados; pero él se resiste. Es aquí donde interviene la abuela paterna, también matemática excepcional, quien por medio de un juicio contra su hijo, intenta separa a la niña de su tío/padre para que ingrese a un organismo de acuerdo a su prodigiosa habilidad.
El tema es apasionante, más aún cuando vemos cómo la pequeña deslumbra a los sabios que la ponen a prueba. Y por el otro lado está el apego de Mary por su tío, y el suyo por ella.
Hay espacio para admirar lo extraordinario, y para empatizar con los personajes sometidos a una encrucijada emocional.
Las soluciones previsibles y equitativas llegarán, tarde o temprano, para todos; y como corresponde a un filme típicamente norteamericano, el público masivo deberá quedar satisfecho al final.
Conviene resaltar la estupenda elección de Mackenna Grace, como la pequeña genio que conquista con su complejo personaje. El tío – Chris Evan – nos transmite su angustia por el dilema entre lo afectivo y lo racional. Las mujeres secundarias: Octavia Spencer, como la vecina de color que acompaña a ambos con ternura y comprensión, demuestra una vez más su enorme carisma; Jenny Slate, sin ser hermosa cumple bien como la amable profesora que, obviamente, inicia un romance con el tío, y la experimentada actriz escocesa Lindsay Duncan, como la obstinada abuela, pudo dar mayores matices a su personaje quedando demasiado rígida en sus expresiones faciales.
Ideal para exhibirla en un largo vuelo aéreo. Los pasajeros lo agradecerán.
AMENO DILEMA QUE CONFRONTA LA GENIALIDAD INFANTIL CON LOS LAZOS FAMILIARES.
Ficha técnica
Título Original: Gifted
Fox WB Drama EE.UU.
101 minutos
Fotografía: Stuart Dryburgh
Edición: Bill Pankow
Música : Rob Simonsen
Guionista : Tom Flynn
Director: Marc Webb
Nuestra Hermana Pequeña - Por Juan Pablo Donoso
Japonesa e intrínsecamente femenina. Sutil como discurso total. Sin estridencias de ningún tipo. Es casi plana en sus diversos capítulos. Carece de confrontaciones. Nada sucede demasiado impactante ni trascendente, salvo las penas naturales como la muerte lejana del padre o el anuncio de enfermedad terminal en una vecina querida. Llena de detalles cotidianos menores pero sensibles para las protagonistas.
Tres hermanas jóvenes, adultas, viven en la ciudad de Kamakura en la casa que les dejó su abuela. Viven juntas desde que su padre abandonó el hogar, años atrás, y emigró a un pueblo de provincia junto a otra mujer con la cual tuvo una hija, Suzu. La madre abandonada, por su parte, también se fue a vivir con otro hombre. Las tres hermanas forman una compacta familia entre ellas. Cuando se enteran que el padre ha fallecido, viajan para asistir a sus funerales. Allí, además de conocer a la viuda, conocen también a su pequeña hermanastra de 15 años. Al ver que madre e hija tienen desaveniencias, invitan a Suzu a vivir con ellas a Kamakura. La colegiala acepta.
El resto de la película es el lento proceso de adaptación de Suzu a la nueva vida y a la convivencia con sus hermanastras. Éstas la acogen con enorme cariño, la tratan como hermanita nueva y la acompañan en su proceso de maduración como mujer e hija huérfana de padre.
En casi todo momento, el director Hirukazu Koreeda se deleita luciendo la delicada femineidad de sus actrices, pero principalmente de sus pies. Lo hace con ellas descalzas o con diversos tipos de medias o calzados; incluso con reposados diálogos en que se pintan las uñas, o cuando juegan a esquivar mojarse las zapatillas con las olas de la playa junto al mar. Hay una reiteración clara y constante de todo lo que se refiera a los pies femeninos. Tal vez con aquella insistencia el realizador resalta la fragilidad de los leves temas que va desarrollando la trama.
La falta de un conflicto más frontal, o de algo más vital en juego, hace que la película se sienta larga, que parezca terminar varias veces pero continúa y continúa sin que nada imprevisto suceda. Cuando el espectador ya se ha preguntado varias veces por el propósito dramático de esta camaradería tan minimalista, en la última escena hay un breve diálogo que rubrica, también de manera sutil, el profundo amor fraternal de aquellas mujeres.
JAPONESA CONTEMPORÁNEA, MUY LENTA Y DELICADA. HOMENAJE AL AMOR FRATERNAL. SIN ESTRIDENCIAS NI CONFLICTOS. PARA CONVIVIRLA SIN URGENCIAS. JD
Tres hermanas jóvenes, adultas, viven en la ciudad de Kamakura en la casa que les dejó su abuela. Viven juntas desde que su padre abandonó el hogar, años atrás, y emigró a un pueblo de provincia junto a otra mujer con la cual tuvo una hija, Suzu. La madre abandonada, por su parte, también se fue a vivir con otro hombre. Las tres hermanas forman una compacta familia entre ellas. Cuando se enteran que el padre ha fallecido, viajan para asistir a sus funerales. Allí, además de conocer a la viuda, conocen también a su pequeña hermanastra de 15 años. Al ver que madre e hija tienen desaveniencias, invitan a Suzu a vivir con ellas a Kamakura. La colegiala acepta.
El resto de la película es el lento proceso de adaptación de Suzu a la nueva vida y a la convivencia con sus hermanastras. Éstas la acogen con enorme cariño, la tratan como hermanita nueva y la acompañan en su proceso de maduración como mujer e hija huérfana de padre.
En casi todo momento, el director Hirukazu Koreeda se deleita luciendo la delicada femineidad de sus actrices, pero principalmente de sus pies. Lo hace con ellas descalzas o con diversos tipos de medias o calzados; incluso con reposados diálogos en que se pintan las uñas, o cuando juegan a esquivar mojarse las zapatillas con las olas de la playa junto al mar. Hay una reiteración clara y constante de todo lo que se refiera a los pies femeninos. Tal vez con aquella insistencia el realizador resalta la fragilidad de los leves temas que va desarrollando la trama.
La falta de un conflicto más frontal, o de algo más vital en juego, hace que la película se sienta larga, que parezca terminar varias veces pero continúa y continúa sin que nada imprevisto suceda. Cuando el espectador ya se ha preguntado varias veces por el propósito dramático de esta camaradería tan minimalista, en la última escena hay un breve diálogo que rubrica, también de manera sutil, el profundo amor fraternal de aquellas mujeres.
JAPONESA CONTEMPORÁNEA, MUY LENTA Y DELICADA. HOMENAJE AL AMOR FRATERNAL. SIN ESTRIDENCIAS NI CONFLICTOS. PARA CONVIVIRLA SIN URGENCIAS. JD
Ficha técnica
Título Original: Umimachi Diary
Título Original: Umimachi Diary
Cine-Arte Galería Patricia Ready
Tragicomedia Japón
128 minutos
Fotografía: Mikiya Takimoto
Edición: Hirukazu Koreeda
Música: Yoko Kanno
Jefe de Arte: Mami Kagamoto
Guionistas: Akimi Yoshida (manga) y Hirukazu Koreeda
Director: Hirukazu Koreeda
martes, 9 de mayo de 2017
Huye - Por Carlos Correa
Este filme del director Jordan Peele es un thriller diferente a lo que acostumbramos observar habitualmente. Chris -Daniel Kaluuya- es afroamericano y tiene a una novia, Rose -Allison Williams-, que es blanca. La relación es perfecta y el paso natural es que él pueda conocer a sus padres. Con cierto recelo, temor y nerviosismo, Chris accede a pasar un fin de semana con sus futuros suegros. Todo va de maravillas, la acogida es generosa y la bienvenida es muy distinta a todo lo que Chris podía imaginar para una relación interracial. Sin embargo lo que parece ser no lo es necesariamente, y lo que va descubriendo en el camino es inquietante y perturbador.
Fuera de los moldes tradicionales, con agudeza y precisión, Jordan Peele como guionista y director nos regala una composición de contrastes. Hay crítica social, diferencias raciales, psicosis, peligro y un sinnúmero personalidades y algunas caricaturas, por cierto, que van retratando este tiempo que vive Estados Unidos post Barack Obama que no parece ser tan distinta a la realidad actual.
Las actuaciones resultan convincentes y naturales. Hay planos muy interesantes que logran transmitir la angustia del protagonista, que avanza sin entender lo que está sucediendo. La edición está hecha a medida para conseguir que todo se vea real, entregando un ritmo que luego de los dos tercios se va agilizando enormemente. Cámaras, banda sonora e iluminación contribuyen a generar atmósferas concretas que dan a la cinta una textura propia y una sensación de estar al filo de la sorpresa en casi en todo el metraje.
“Get Out”, su título original es naturalmente más apropiado que “Déjame salir” -traducción en otros países-, en el contexto de la trama. “Huye” -el título para nuestros países- es similar al imperativo y a la orden que no se discute sino solo se obedece, que nos señala la expresión en inglés. Y a raíz de esto una advertencia: que sea un thriller diferente no significa la ausencia de aquello que esperamos del género. Hay sangre, terror y suspenso pero con altas dosis de humor negro desopilante que altera las líneas y que lleva a esos elementos a insertarse en un cine más profundo, afilado, no consecuente y a la vez altamente contingente.
Ficha técnica
Fuera de los moldes tradicionales, con agudeza y precisión, Jordan Peele como guionista y director nos regala una composición de contrastes. Hay crítica social, diferencias raciales, psicosis, peligro y un sinnúmero personalidades y algunas caricaturas, por cierto, que van retratando este tiempo que vive Estados Unidos post Barack Obama que no parece ser tan distinta a la realidad actual.
Las actuaciones resultan convincentes y naturales. Hay planos muy interesantes que logran transmitir la angustia del protagonista, que avanza sin entender lo que está sucediendo. La edición está hecha a medida para conseguir que todo se vea real, entregando un ritmo que luego de los dos tercios se va agilizando enormemente. Cámaras, banda sonora e iluminación contribuyen a generar atmósferas concretas que dan a la cinta una textura propia y una sensación de estar al filo de la sorpresa en casi en todo el metraje.
“Get Out”, su título original es naturalmente más apropiado que “Déjame salir” -traducción en otros países-, en el contexto de la trama. “Huye” -el título para nuestros países- es similar al imperativo y a la orden que no se discute sino solo se obedece, que nos señala la expresión en inglés. Y a raíz de esto una advertencia: que sea un thriller diferente no significa la ausencia de aquello que esperamos del género. Hay sangre, terror y suspenso pero con altas dosis de humor negro desopilante que altera las líneas y que lleva a esos elementos a insertarse en un cine más profundo, afilado, no consecuente y a la vez altamente contingente.
Ficha técnica
Título original: Get Out
Año: 2017
Año: 2017
Duración: 103 minutos
País: Estados Unidos
Género: Terror. Thriller
Productora: Blumhouse Productions / QC Entertainment
Guión: Jordan Peele
Música: Michael Abels
Fotografía: Toby Oliver
Reparto: Daniel Kaluuya, Bradley Whitford, Allison Williams, Catherine Keener, Betty Gabriel, Caleb Landry Jones, Lyle Brocato, Ashley LeConte Campbell, Marcus Henderson, LilRel Howery, Gary Wayne Loper, Jeronimo Spinx, Rutherford Cravens
País: Estados Unidos
Género: Terror. Thriller
Productora: Blumhouse Productions / QC Entertainment
Guión: Jordan Peele
Música: Michael Abels
Fotografía: Toby Oliver
Reparto: Daniel Kaluuya, Bradley Whitford, Allison Williams, Catherine Keener, Betty Gabriel, Caleb Landry Jones, Lyle Brocato, Ashley LeConte Campbell, Marcus Henderson, LilRel Howery, Gary Wayne Loper, Jeronimo Spinx, Rutherford Cravens
Director: Jordan Peele
jueves, 4 de mayo de 2017
Frantz - Por Juan Pablo Donoso
Tenemos la suerte en estos días de conocer dos películas de Francois Ozon. Es un joven director francés que en poco tiempo ha demostrado enorme talento como realizador y también por resaltar ángulos sensibles, y poco explotados, en sus argumentos.
En El Biógrafo de Santiago se está exhibiendo EN LA CASA (comentada recientemente en esta página) y ahora en el Cine-Arte de la Galería Patricia Ready pudimos disfrutar de FRANTZ (2016), una de sus recientes obras.
Con propiedad decimos que FRANTZ es un brillante melodrama. Sensible y estético redime el buen sitial del desprestigiado apelativo de “relato melodramático” o “dramón”.
Aquí los ingredientes restituyen su fuerza emotiva basándose en dolorosas realidades históricas, escogiendo personajes que fueron víctimas de aquellas circunstancias, y personas de diversas edades y condiciones sociales que sólo aspiraban a vivir en paz y realizarse en el amor.
Y es la tristeza de ver esos ideales frustrados lo que conmueve al espectador hasta las lágrimas. Pero es el tratamiento vulgarizado, y muchas veces sólo por afán comercial, el que ha desprestigiado este noble género dramático.
Estamos en los días inmediatos después de la Primera Guerra Mundial. En Alemania, una gentil familia de provincia ha perdido a su único hijo. Hay un natural resentimiento hacia Francia que resultó vencedora. Su novia, Anna, ha quedado desolada viviendo junto a quienes pudieron ser sus suegros.
De pronto, aparece un muchacho francés, ex combatiente, quien dice haber sido amigo entrañable, en épocas anteriores a la guerra, con el hijo caído en combate. Poco a poco, y superando prejuicios, la familia lo acoge como a un buen amigo llegando, incluso, a establecer una relación vagamente sentimental con la novia/viuda.
Pero el suspenso del filme nos sorprende con giros inesperados que, al afectar dolorosamente a los personajes, también cambian el curso lógico de los acontecimientos. Tales serán los vuelcos emocionales que hasta Anna decide viajar a Alemania para seguir indagando en la psiquis atormentada de Adrien, el joven amigo francés.
Hasta ahí conviene pespuntar el argumento. El resto de los méritos de esta bella película radica en la compasión con que nos muestra a los sobrevivientes de ambos países, todos con seres queridos muertos en un conflicto bélico del que siempre fueron ajenos e inocentes. En Francia hablan francés, en Alemania germano, pero el dolor por las pérdidas y el resentimiento es el mismo e inevitable. Las escenas del “presente” se ven en blanco y negro, los recuerdos o momentos de alegría en color. Y todo ambientado en una recreación de época magistral de Susanne Abel y su equipo que, en forma impecable, nos transportan a esos días de 1919, a esas calles y a la naturalidad de esos vestuarios ya distantes a los nuestros.
Esperemos que la exhiban también comercialmente.
UN BELLÍSIMO RELATO DONDE TANTO EL AMOR COMO EL DOLOR DE LOS INOCENTES FUE VULNERADO POR UNA GUERRA INHUMANA Y FEROZ.
Título Original: Frantz
En El Biógrafo de Santiago se está exhibiendo EN LA CASA (comentada recientemente en esta página) y ahora en el Cine-Arte de la Galería Patricia Ready pudimos disfrutar de FRANTZ (2016), una de sus recientes obras.
Con propiedad decimos que FRANTZ es un brillante melodrama. Sensible y estético redime el buen sitial del desprestigiado apelativo de “relato melodramático” o “dramón”.
Aquí los ingredientes restituyen su fuerza emotiva basándose en dolorosas realidades históricas, escogiendo personajes que fueron víctimas de aquellas circunstancias, y personas de diversas edades y condiciones sociales que sólo aspiraban a vivir en paz y realizarse en el amor.
Y es la tristeza de ver esos ideales frustrados lo que conmueve al espectador hasta las lágrimas. Pero es el tratamiento vulgarizado, y muchas veces sólo por afán comercial, el que ha desprestigiado este noble género dramático.
Estamos en los días inmediatos después de la Primera Guerra Mundial. En Alemania, una gentil familia de provincia ha perdido a su único hijo. Hay un natural resentimiento hacia Francia que resultó vencedora. Su novia, Anna, ha quedado desolada viviendo junto a quienes pudieron ser sus suegros.
De pronto, aparece un muchacho francés, ex combatiente, quien dice haber sido amigo entrañable, en épocas anteriores a la guerra, con el hijo caído en combate. Poco a poco, y superando prejuicios, la familia lo acoge como a un buen amigo llegando, incluso, a establecer una relación vagamente sentimental con la novia/viuda.
Pero el suspenso del filme nos sorprende con giros inesperados que, al afectar dolorosamente a los personajes, también cambian el curso lógico de los acontecimientos. Tales serán los vuelcos emocionales que hasta Anna decide viajar a Alemania para seguir indagando en la psiquis atormentada de Adrien, el joven amigo francés.
Hasta ahí conviene pespuntar el argumento. El resto de los méritos de esta bella película radica en la compasión con que nos muestra a los sobrevivientes de ambos países, todos con seres queridos muertos en un conflicto bélico del que siempre fueron ajenos e inocentes. En Francia hablan francés, en Alemania germano, pero el dolor por las pérdidas y el resentimiento es el mismo e inevitable. Las escenas del “presente” se ven en blanco y negro, los recuerdos o momentos de alegría en color. Y todo ambientado en una recreación de época magistral de Susanne Abel y su equipo que, en forma impecable, nos transportan a esos días de 1919, a esas calles y a la naturalidad de esos vestuarios ya distantes a los nuestros.
Esperemos que la exhiban también comercialmente.
UN BELLÍSIMO RELATO DONDE TANTO EL AMOR COMO EL DOLOR DE LOS INOCENTES FUE VULNERADO POR UNA GUERRA INHUMANA Y FEROZ.
Ficha técnica
Título Original: Frantz
Cine-Arte Galería Patricia Ready
Drama, Historia, Guerra
Francia y Alemania
113 minutos
Fotografía: Pascal Marti
Edición: Laure Gardette
Música: Philippe Rombi
Jefa de Arte: Susanne Abel
Guionistas: Francois Ozon y Philippe Piazzo
Actores: Pierre Niney, Paula Beer, Ernst Stötzner
Director: Francois Ozon
domingo, 30 de abril de 2017
Un Hombre llamado OVE - Por Juan Pablo Donoso
Siendo sueca pudo ser amarga, deprimente o nihilista. En cambio, resulta encantadora por su impúdica manera de recordarnos que la vida, tarde o temprano, es una tragicomedia.
Los ingredientes de la historia son tristes, pero sus personajes y la forma en que se los retrata resultan atractivos y dignos de compasión.
El protagonista es Ove, un anciano de pésimo genio, jubilado, que hace la vida difícil a los vecinos de su condominio. Su orgullo es ser antipático y controlador del barrio. Vive solo y su obsesión es suicidarse. Pero ni siquiera eso le resulta.
Llega a la comunidad un matrimonio joven compuesto por un marido sueco, una esposa iraní embarazada, padres de dos niños.
Los fallidos intentos de suicidio de Ove nos permitirán conocer – por medio de raccontos – el motivo de su amargura y su agresividad hacia el resto de las personas.
Pero la forma gradual en que la nueva familia, los niños, el gato, y los tolerantes vecinos van influyendo en su diario vivir, terminarán reconciliándolo con las ganas de vivir, y consolándolo por la pérdida de su adorada esposa.
Es una fábula de convivencia, de cercanía con los sentimientos de ese anciano gruñón (para quien todos son “idiotas”), y de cómo sigue profundamente enamorado de su mujer fallecida, y con la cual desea reunirse en la muerte.
Filme lleno de graciosos incidentes cotidianos que, alternados con recuerdos tristes y nostalgias amorosas, van tejiendo un enjambre de emociones que nos invitan a aceptar la vida tal como viene, y a tolerar a ciertas personas cuando conocemos el motivo de sus agresividades.
Bellas actuaciones por la pureza de sus comportamientos, guiados por un director respetuoso del flujo natural de los hechos y de los recuerdos. Todos, incluidos niños y animales, parecieran vivir sin un guión prefabricado.
Su actor principal, Rolf Lassgård, es un prestigiado intérprete escandinavo. Cada secundario reacciona con naturalidad a los sencillos acontecimientos. Y para nosotros resulta una revelación la actriz Ida Ingvoll, como Sonia la esposa fallecida, que con su sola sonrisa y carisma, nos permite comprender y empatizar con aquel anciano viudo tan enojado con la vida, y a la vez tan vulnerable y ameno en sus reacciones.
TRAGICOMEDIA SUECA ENCANTADORA POR LA MADUREZ DE SU RELATO Y LA HUMANIDAD DE SUS PERSONAJES.
Ficha técnica
Título Original: En Man Som Heter OVE
Los ingredientes de la historia son tristes, pero sus personajes y la forma en que se los retrata resultan atractivos y dignos de compasión.
El protagonista es Ove, un anciano de pésimo genio, jubilado, que hace la vida difícil a los vecinos de su condominio. Su orgullo es ser antipático y controlador del barrio. Vive solo y su obsesión es suicidarse. Pero ni siquiera eso le resulta.
Llega a la comunidad un matrimonio joven compuesto por un marido sueco, una esposa iraní embarazada, padres de dos niños.
Los fallidos intentos de suicidio de Ove nos permitirán conocer – por medio de raccontos – el motivo de su amargura y su agresividad hacia el resto de las personas.
Pero la forma gradual en que la nueva familia, los niños, el gato, y los tolerantes vecinos van influyendo en su diario vivir, terminarán reconciliándolo con las ganas de vivir, y consolándolo por la pérdida de su adorada esposa.
Es una fábula de convivencia, de cercanía con los sentimientos de ese anciano gruñón (para quien todos son “idiotas”), y de cómo sigue profundamente enamorado de su mujer fallecida, y con la cual desea reunirse en la muerte.
Filme lleno de graciosos incidentes cotidianos que, alternados con recuerdos tristes y nostalgias amorosas, van tejiendo un enjambre de emociones que nos invitan a aceptar la vida tal como viene, y a tolerar a ciertas personas cuando conocemos el motivo de sus agresividades.
Bellas actuaciones por la pureza de sus comportamientos, guiados por un director respetuoso del flujo natural de los hechos y de los recuerdos. Todos, incluidos niños y animales, parecieran vivir sin un guión prefabricado.
Su actor principal, Rolf Lassgård, es un prestigiado intérprete escandinavo. Cada secundario reacciona con naturalidad a los sencillos acontecimientos. Y para nosotros resulta una revelación la actriz Ida Ingvoll, como Sonia la esposa fallecida, que con su sola sonrisa y carisma, nos permite comprender y empatizar con aquel anciano viudo tan enojado con la vida, y a la vez tan vulnerable y ameno en sus reacciones.
TRAGICOMEDIA SUECA ENCANTADORA POR LA MADUREZ DE SU RELATO Y LA HUMANIDAD DE SUS PERSONAJES.
Ficha técnica
Título Original: En Man Som Heter OVE
Cine-Arte Galería Patricia Read
Tragicomedia Suecia
116 minutos
Música: Gaute Storaas
Fotografía: Göran Hallberg
Actores: Rolf Lassgård, Bahar Pars, Filip Berg
Guionista y Director: Hannes Holman
En la Casa - Por Juan Pablo Donoso
Refinado suspenso multifacético. Con inteligente narrativa Francois Ozon combina tres ingredientes dramáticos: frustración artística, soledad y voyerismo. Con la reiteración de la palabra “Continuará” urde estos tres elementos.
Germaine (Fabrice Luchini), escritor frustrado, es profesor de Lenguaje en un colegio donde sus alumnos detestan leer y escribir. Claude (Ernst Umhauer), un alumno solitario que debe cuidar a su padre inválido, es el único que demuestra talento literario en sus tareas. Rapha (Bastien Ughetto), un compañero de curso e hijo de una familia normal de clase media, despierta el instinto voyerista de Claude por conocer aquel hogar “por dentro”. Con el pretexto de enseñarle matemáticas a su compañero, logrará entrar en esa casa, espiará a sus habitantes y escuchará sus conversaciones.
Las intimidades que Claude va relatando de aquella familia en sus composiciones despiertan la curiosidad del profesor. En forma gradual asesora a su alumno, le perfecciona la redacción, le presta libros; pero en verdad el maestro quiere conocer más detalles de esa familia e, inconscientemente, se contagia e incentiva el fisgoneo de su pupilo.
Al final de cada composición la palabra “Continuará” constituye el poderoso afrodisíaco para seguir adelante con el morbo del proceso.
Para Claude, es como el hogar que nunca tuvo; Rapha se va transformando en una especie de hermano; Esther, la madre (Emmanuelle Seigner), cuya intimidad casera es obvia, le despierta el erotismo; el papá de Rapha es vigoroso y deportista, en fin, las preocupaciones laborales y secretos de esa familia van envolviendo tanto al muchacho solitario como estimulando la fantasía de su profesor cuya vida marital (Kirstin Scott Thomas), sin hijos, se pone cada vez más monótona y vacía.
El proceso voyerista comienza a tener graves consecuencias en ambas familias. El profesor llegará a falsificar una prueba de matemáticas para que su discípulo continúe sus relatos. Y ello le afectará incluso su carrera docente y matrimonial.
Son muchas las facetas de esta historia – inspirada en la obra teatral de Juan Mayorga “El Niño de la Última Fila” – que el director y guionista Ozon teje con sensibilidad y buena dosis de humor negro. Fantasía literaria vs. realidad, voyerismo vs. erotismo, talento vs. frustración, clase media “normal” vs. tedio y rutina, en fin, un caleidoscopio de realidades cotidianas que culminan con la única pasión restante: soñar con los dramas íntimos que cada hogar guarda en secreto tras las puertas y ventanas cerradas de un gran edificio de departamentos.
Excelentes actuaciones, jóvenes y adultos, en un collage magistralmente orquestado por Francois Ozon.
LOGRADO SUSPENSO EN UNA HISTORIA VOYERISTA QUE CONFUNDE REALIDAD CON FANTASÍA.
Ficha técnica
Título Original: Dans la Maison
Tragicomedia – literatura - suspenso
Las intimidades que Claude va relatando de aquella familia en sus composiciones despiertan la curiosidad del profesor. En forma gradual asesora a su alumno, le perfecciona la redacción, le presta libros; pero en verdad el maestro quiere conocer más detalles de esa familia e, inconscientemente, se contagia e incentiva el fisgoneo de su pupilo.
Al final de cada composición la palabra “Continuará” constituye el poderoso afrodisíaco para seguir adelante con el morbo del proceso.
Para Claude, es como el hogar que nunca tuvo; Rapha se va transformando en una especie de hermano; Esther, la madre (Emmanuelle Seigner), cuya intimidad casera es obvia, le despierta el erotismo; el papá de Rapha es vigoroso y deportista, en fin, las preocupaciones laborales y secretos de esa familia van envolviendo tanto al muchacho solitario como estimulando la fantasía de su profesor cuya vida marital (Kirstin Scott Thomas), sin hijos, se pone cada vez más monótona y vacía.
El proceso voyerista comienza a tener graves consecuencias en ambas familias. El profesor llegará a falsificar una prueba de matemáticas para que su discípulo continúe sus relatos. Y ello le afectará incluso su carrera docente y matrimonial.
Son muchas las facetas de esta historia – inspirada en la obra teatral de Juan Mayorga “El Niño de la Última Fila” – que el director y guionista Ozon teje con sensibilidad y buena dosis de humor negro. Fantasía literaria vs. realidad, voyerismo vs. erotismo, talento vs. frustración, clase media “normal” vs. tedio y rutina, en fin, un caleidoscopio de realidades cotidianas que culminan con la única pasión restante: soñar con los dramas íntimos que cada hogar guarda en secreto tras las puertas y ventanas cerradas de un gran edificio de departamentos.
Excelentes actuaciones, jóvenes y adultos, en un collage magistralmente orquestado por Francois Ozon.
LOGRADO SUSPENSO EN UNA HISTORIA VOYERISTA QUE CONFUNDE REALIDAD CON FANTASÍA.
Ficha técnica
Título Original: Dans la Maison
Tragicomedia – literatura - suspenso
Francia
105 minutos
Fotografía: Jérôme Alméras
Música: Philippe Rombi
Edición: Laure Gardette
Dramaturgo: Juan Mayorga
Actores: Fabrice Luchini, Ernst Umhauer, Kirstin Scott Thomas, Emmanuelle Seigner
105 minutos
Fotografía: Jérôme Alméras
Música: Philippe Rombi
Edición: Laure Gardette
Dramaturgo: Juan Mayorga
Actores: Fabrice Luchini, Ernst Umhauer, Kirstin Scott Thomas, Emmanuelle Seigner
Director y Guionista: Francois Ozon
miércoles, 19 de abril de 2017
Una mujer fantástica - Por Carlos Correa
La última película del cineasta chileno Sebastián Lelio ha sido reconocida en el Festival Berlín con el Oso de Plata al mejor guión. Y no es casualidad, pues luego del éxito de “Gloria”, su anterior cinta, Lelio enfrentó un desafío que no es menor. Filmar la historia de Marina Vidal -Daniela Vega-, una mujer transexual, 20 años menor que su pareja Orlando -Francisco Reyes- quien muere en la urgencia de la clínica luego de una noche de fiesta. A las sospechas sobre la causa de muerte de Orlando quien tenía moretones y golpes recientes, Marina debe hacer frente a una brutal discriminación, marginaciones y humillaciones por parte de la familia del difunto y también de Carabineros, médicos y de la sociedad en general que no entiende su condición.
Esta cinta es tremendamente honesta y valiente. Abordando una temática que no es sencilla, tiene múltiples capas por las que transitan los protagonistas y también nosotros los espectadores. Sin duda no estamos acostumbrados a las reacciones que nos puede provocar, que por cierto cambian constantemente durante los 104 minutos de un metraje perfectamente desarrollado y estupendamente filmado. La transexualidad, el fondo de la historia, es la primera capa. Si logramos pasar, al interior encontramos un desarrollo expresivo de victimización, agresividad, sentimientos de empatía y de rebeldía por lo que le toca vivir a la protagonista. Su lucha la hacemos propia y si nos sumergimos más aun podremos explorar nuestras propias convicciones que son puestas a prueba en forma cruda, vital y sin concesiones.
El lenguaje visual de Sebastián Lelio posee finas texturas, colores particulares, planos especiales y una convicción precisa de lo que significa el mundo femenino. Su dirección se explaya en aquellos planos íntimos de Marina, donde lo que sostiene la cinta son los sentimientos más que la razón o la acción. Aquello es de una gran finura y revela un gran trabajo en la fotografía de Benjamín Echazarreta. Son muchos los elementos que Lelio utiliza para crear la atmósfera de esta cinta, pues lentamente, con oscuridad y claridad, nos va llevando de la mano hasta la profundidad a la que aceptemos llegar.
“Una mujer fantástica” posee atributos que la hacen aun más interesante. No se trata solo de poner encima de la mesa un tema que por años ha sido tabú, ocultado, ignorado, desechado o tal vez solo de una reivindicación de género de connotación social. La producción va más allá. Cuestiona con hechos, violenta con lenguaje, empatiza con acciones y profundiza con emociones.
La cinta en si misma también es “transgénero” pues cruza elementos policiales, de thriller y de drama. La crítica explícita a la sociedad conservadora no es burda sino que contiene elementos de fondo en su argumentación. El rechazo a la condición sexual y física de Marina visto como una “aberración”, o aquella insólita -y trascendente- conversación entre la inspectora y el médico forense que debe tomarle fotografías, despliega, entre otros ejemplos y en dos planos diversos, lo que sustenta la esencia del relato. Si algo podría cuestionarse, a mi modo de ver, es un solo exceso. Creo que no era necesaria tanta victimización, sin embargo aquello, más que una crítica, responde a que en lo personal me provoca ausencia de esperanza.
Sebastián Lelio, con esta su quinta película, se consolida como uno de los jóvenes directores chilenos más talentoso de los últimos años junto a Pablo Larraín, cuya Productora “Fábula” también forma parte de esta realización. Impecable en la forma, sólido en el fondo y con un trabajo de lujo junto a Gonzalo Maza en el guión, Lelio aporta una mirada coherente, crítica y fundada sobre problemáticas actuales sin quedarse en el eslogan o en la frase tipo cuña. Al contrario, supera aquello y lo transforma en una historia de carácter verdadero, apasionada, crítica y profundamente humana.
Ficha Técnica
Título original: Una mujer fantástica
Año: 2017
Duración: 104 minutos
País: Chile
Género: Drama | Transexualidad / transgénero
Guión: Sebastián Lelio, Gonzalo Maza
Música: Matthew Herbert
Fotografía: Benjamín Echazarreta
Productora: Coproducción Chile-España; Fabula / Komplizen Film / Setembro Cine
Reparto: Daniela Vega, Francisco Reyes, Luis Gnecco, Aline Küppenheim, Amparo Noguera
Director: Sebastián Lelio
Día del Atentado - Por Juan Pablo Donoso
Tema de plena actualidad: atentados terroristas islámicos en sitios y ciudades muy pobladas. Este sucede en la maratón de Boston de 2013; murieron 3 personas y 260 resultaron heridas y mutiladas. Trata sobre la investigación para hallar y detener a los autores.
Con un alto presupuesto, actores de renombre y excelente montaje, fallaron en equilibrar lo documental con la ficción dramática.
La tragedia real impacta por sí misma. Las secuencias de multitudes – antes, durante y después de las explosiones – entregan un ritmo eximio de edición, música y sangrientos detalles. Pero a diferencia de grandes películas anteriores (El Día del Chacal, por sólo nombrar una de ellas), aquí el argumento desmerece en la selección de las escenas y de los personajes individuales.
Por ejemplo, si desde el comienzo nos introducen en el hogar del pequeño grupo terrorista, quedamos cortos en comprender sus motivaciones psicológicas. El fanatismo religioso sólo se salva durante el interrogatorio a Katherine Russell (Melissa Benoist), la joven esposa tejana convertida al islamismo quien, imbuida en su fe, justifica la masacre con plena convicción cuando es interrogada.
Pero los hechores, los torpes dinamiteros, sólo se comportan como delincuentes habituales orgullosos de su protagonismo mediático. Caricaturas. Más tarde, cuando ya son detectados, intentan escapar de los policías y de los helicópteros como se ha visto en tantos filmes de acción y en TV. Mejor es cualquier capítulo de Mentes Criminales, Hawaii 5.0, NCIS o Cuántico.
Todo el despliegue espectacular pareciera decirnos que tanto los organismos del FBI como de la policía local son muy eficientes, heroicos, abnegados y – la moraleja más obvia – que si la población colabora, mejor será la captura de los asesinos.
Hay demasiados personajes; poco aportan al discurso dramático de fondo, que es donde deberían proponer una reflexión más profunda sobre quiénes y por qué se produce el terrorismo urbano, más que en lo admirables que son las autoridades estadounidenses para combatir estos delitos.
La participación de actores como Mark Wahlberg, Kevin Bacon, Michelle Monahan, un más delgado John Goodman, y la inclusión casi caprichosa de J.K. Simmons (Whiplash), sólo suenan a ganchos comerciales, ya que sus personajes tienen mínima gravitación y, en muchos momentos, escenas y diálogos claramente prescindibles.
UNA TRAGEDIA REAL DE TERRORISMO AMORTIGUADA POR UNA FICCIÓN DÉBIL Y MAL PULIDA. DESPERDICIO DE UN TEMA CANDENTE.
Ficha técnica
Título Original: Patriots Day
Drama, suspenso
EE.UU. – 133 minutos
Música: Trent Reznor y Atticus Ross
Fotografía: Tobias A. Shliessler
Edición: Gabriel Fleming y Colber Parker Jr.
Guionistas: Peter Berg, Matt Cook, Joshua Zetumer
Actores: Mark Wahlberg, Michelle Monaghan, J.K. Simmons
Director: Peter Berg
La Mujer Invisible - Por Juan Pablo Donoso
Narra una etapa en la vida de Charles Dickens, cuando tuvo una joven amante, con la que convivió bajo riguroso secreto.
El drama se centra en los recuerdos de ella, la entonces actriz Nelly Ternan de 18 años (Felicity Jones), que deslumbrada por el talento de Dickens aceptó ser su querida en las sombras para protegerlo del escándalo social.
La esposa del novelista inglés, Catherine (excelente Joanna Scanlan), le había dado 10 hijos, estaba obesa y tenía nulo interés por la carrera de su marido.
Ralph Fiennes (El Paciente Inglés, La Lista de Schindler, Voldemort en Harry Potter y muchas más) además de dirigir esta película logra una fiel caracterización física de Dickens.
Los logros indiscutibles de este filme están en su ambientación victoriana de escenarios y vestuarios, en la iluminación evocando el claroscuro que dan las velas, y también las actuaciones. Incluso en el ritmo tranquilo del relato, tan ajeno a nuestro pulso actual.
La cinta transcurre en base a los recuerdos y a la nostalgia de Nelly, años después del fallecimiento de Dickens, cuando es la esposa de otro hombre y madre de familia.
Todos estos ingredientes de fuerte romanticismo debieron cristalizarse en una conmovedora historia de amor imposible. Hasta la cruel egolatría del novelista, que cuidaba más su prestigio e ingresos económicos que la desolación de su amante, eran motivos poderosos para sustentar un drama femenino.
Sin embargo, algo falla en el argumento o en la dirección; nos impide empatizar con los personajes. Admiramos la factura pero nos deja distantes, sin tocar nuestra emotividad, sólo nos entrega una detallada información de lo que fue aquella historia sentimental. Tan diferente a clásicos similares como JANE EYRE, ORGULLO Y PREJUICIO o la dolorosa tragedia de ELVIRA MADIGAN que sucumbió bajo una sociedad decimonónica llena de prejuicios e hipocresía.
La misma represión emotiva de Nelly, en lugar de incitarnos a la empatía, contagia el tono distante del relato y nos deja como meros espectadores.
HERMOSA RECREACIÓN DE UNA HISTORIA DE AMOR VERDADERA QUE DEBIÓ SER MÁS CONMOVEDORA.
Ficha técnica
Título Original: The Invisible Woman
Cine-Arte Galería Patricia Ready
Romance, drama, historia
Inglaterra – 111 minutos
Fotografía: Ron Hardy
Música: Ilan Eshkeri
Ambientación: Tatiana Macdonald
Guionistas: Abi Morgan y Claire Tomalin (novela)
Actores: Ralph Fiennes, Felicity Jones, Kristin Scott Thomas, Joanna Scalen
Director: Ralph Fiennes
martes, 18 de abril de 2017
Rápidos y furiosos 8 - Por Carlos Correa
Esta octava entrega de la saga no decepciona. Es muy entretenida y, aunque pueda resultar un molde que ya conocemos, se las ingenia para cumplir cabalmente su propósito. Hay un cierto "placer culpable" en el seguimiento de estas películas, lo reconozco, sin embargo también hay que reconocer que en su estilo, con limitaciones, aciertos y errores, uno puede entender por qué son éxito de taquilla y convocan a un público muy diverso dentro de sus fieles espectadores.
La historia es simple (hay otras versiones que se han enredado tanto en lo argumental que les ha costado un mundo llevar la trama) y si bien puede considerarse bastante predecible, sirve de pretexto y contexto a la centralidad de la cinta que es la acción. Con Dom y Letty de luna de miel, Brian y Mía sin participar en nada y sus leales amigos sin responsabilidades, la aparente normalidad de esta particular “familia” parece no ser puesta en jaque por nadie hasta que una atractiva mujer -Charlize Theron- se encuentra con Dominic Toretto -Vin Diesel- y literalmente lo obliga a volver al mundo del crimen. Ello significará traición a sus cercanos, escenarios complejos y una serie de aventuras a las que nunca se habían enfrentado.
El director F. Gary Gray no se complica en nada, al contrario, parece que entiende perfectamente de qué se trata el oficio y lo conduce con agilidad y fluidez. La habitual combinación entre acción y reposo está bien coordinada. Las escenas se suceden sin pausa y su variedad hace que no cansen ni saturen. Solo ya después de las dos horas, en un final que pudo ser algo más breve, la cinta da muestras de un pequeño “bajón" que por lo demás es perfectamente normal aunque inexcusable a estas alturas.
Desde la colorida Cuba -filmación interesante que muestra La Habana desde el aire y también en sus pequeñas calles, recovecos, mercados y pobreza- hasta la "gran manzana" de Nueva York, con sus rascacielos, sobrepoblación y normal ajetreo, el argumento parece recordarnos siempre aquello barroco que tienen los opuestos: riqueza, pobreza; amor, odio; fraternidad, venganza; el bien y el mal; el día y la noche; lo claro y lo oscuro y una gran lista adicional. Nada nuevo, cierto, pero aún así motor del mundo, propulsor de historias y fiel reflejo de una realidad que supera la ficción.
"The Fate of the Furious" no es cine arte, es pura y sencilla entretención y está bien lograda. Se disfruta mejor en pantallas grandes y me imagino que con más efectos especiales del tipo 4DX, pero aún en una sala sencilla logra lo que se propone. Aunque simple y sencilla, siempre se impone su moraleja: la importancia de la familia, el amor y la leal fraternidad. Por ello seguramente la historia continuará, aunque ya no esté el fallecido Paul Walker, para quien esta cinta se transforma en un gran homenaje.
Ficha técnica
Título original: The Fate of the Furious
Año: 2017
Duración: 136 minutos
País: Estados Unidos
Acción. Thriller | Coches / Automovilismo. Secuela
Guión: Chris Morgan, Gary Scott Thompson
Música: Brian Tyler
Fotografía: Stephen F. Windon
Reparto: Vin Diesel, Dwayne "The Rock" Johnson, Jason Statham, Charlize Theron, Michelle Rodriguez, Tyrese Gibson, Ludacris, Helen Mirren, Scott Eastwood, Chris Bridges, Kurt Russell, Kristofer Hivju, Nathalie Emmanuel, Don Omar, Tego Calderon, Elsa Pataky, Luke Evans
Director: F. Gary Gray
El Cristo ciego - Por Carlos Correa
Michael -Michael Silva- es un joven mecánico que siente que es un enviado de Dios y que su misión es ser un Cristo en la tierra. Su vida ha estado marcada por la búsqueda de señales divinas, diversas historias, aceptaciones y rechazos. La historia transcurre en el norte de Chile, con sus habitantes viviendo en un entorno difícil, rudo, solitario y carenciado, y es justamente este el lugar donde Michael se propone llevar a cabo su primer milagro: sanar a su amigo de la infancia, accidentado en una mina, recorriendo un largo camino desde los parajes del interior hasta la costa.
Esta cinta del director Christopher Murray, estrenada justamente en la Semana Santa del año 2017, imprime mucho de piedad popular, de mística y tal vez superstición, contraponiendo aquello a la poco clara -y siempre en duda- fe profunda de su protagonista. Hay mucho del relato que no está entregado explícitamente por lo que esos vacíos los debemos llenar los espectadores que podamos ver esta realización.
Destacada en varios festivales, "El Cristo ciego" llega entonces precedida de alguna atmósfera que impulsa a verla. Su ritmo y guión son en extremo pausados, tanto como el paisaje desértico que la hermosa fotografía nos va revelando constantemente. Con un solo actor profesional, su protagonista, la cinta emplea a las personas de cada lugar para interactuar con Michael, en un esfuerzo notable por dotar de naturalidad y frescura un relato filmado de manera simple y sencilla -muy difícil de sostener por momentos- en un metraje de 85 minutos que parecen extenderse indefinidamente.
Si estamos en presencia de un estilo particular de su director, no lo sabremos hasta sus próximas creaciones. Por el momento, esta cinta se asemeja más a una experiencia, a un camino y a una búsqueda de algo poco definido, difuso y por cierto contradictorio. Cuando los elementos presentes son tan simples como los que entrega esta cinta, sin duda el camino de exploración propia suele ir más allá y por cierto depende de cada uno la profundidad del viaje interior que aquello represente. Sin duda acá hay un mérito que no es menor, sin embargo queda tal vez demasiado condicionado a la recepción particular de un público masivo (o más bien específico). En ese sentido tal vez sea bueno tomar más riesgo o contar una historia con una posición más "jugada", sin embargo esas son justamente las decisiones que están en las manos de cada director y productor, lo que naturalmente determina los atributos de una película.
Ficha técnica
País: Chile
Año: 2016
Género: Drama
Duración: 85 minutos
Calificación: Todo espectador
Elenco: Michael Silva, Ana María Henríquez, Mauricio Pinto, Pedro Godoy, Bastián Inostroza
Director: Christopher Murray
miércoles, 12 de abril de 2017
Esteros - Por Juan Pablo Donoso
Resulta extraño que este filme haya obtenido premios en 8 festivales de temática Gay. Desde hace muchos años existen obras más profundas, sensibles e inteligentes.
Para contar una historia tan simple invierten 83 minutos que se hacen eternos. Su mérito principal es la belleza fotográfica de los paisajes y pantanos del norte de Argentina. Los actores ponen lo mejor de su parte, pero el ritmo y la falta de tensión dramática del director perjudican una historia predecible que pudo decirse de manera más precisa y poética. Pretendió ser sutil y quedó majadera.
Matías y Jerónimo son amigos desde la infancia. Sus padres son propietarios de pequeños terrenos en aquella región. Los niños juegan libremente en el campo y en los esteros. Su amistad es tan auténtica que incluso descubren juntos el despertar sexual mediante juegos inocentes. Cuando uno de los padres vende su parcela los muchachitos dejan de verse.
Más de 10 años después, vuelven a encontrarse durante un carnaval de provincia. Matías tiene una bella novia brasilera pero con gustos diferentes a los de él. Jerónimo es maquillador de actores de cine. Los amigos deciden visitar la parcela de Jerónimo para recordar tiempos de la infancia.
Alojan en la vieja casa paterna, donde sus padres están ausentes por un par de días. Recorren y reviven los hermosos lugares silvestres en que jugaron cuando chicos. Pero, gradualmente, sienten rebrotar en ellos el cariño y la nostalgia por sus jugueteos sexuales infantiles. Después de mucho disimular lo que sienten, terminarán dando rienda a su ahora mutua atracción homosexual.
Cuando al día siguiente comprenden que sus vidas tienen destinos diferentes, se despiden. Pero la novia de Matías intuye que algo importante ha muerto en su relación y lo abandona. Matías, entonces, se siente libre de volver donde Jerónimo para consolidar el vínculo que los unía desde niños y asumir abiertamente sus naturalezas reales.
BELLA FOTOGRAFÍA SÓLO PARA RECONOCER UNA HOMOSEXUALIDAD LATENTE. INNECESARIAMERNTE LARGA Y TEDIOSA.
Ficha técnica
Drama, romance
Argentina, Brasil, Francia – 83 minutos
Fotografía: Eric Elizondo
Edición: Luz López Mañe
Guión: Andi Nachon
Actores: Ignacio Rogers, Esteban Masturini, Joaquín Parada
Director: Papu Curotto
Es Sólo el Fin del Mundo - Por Juan Pablo Donoso
Muy íntima y sensible. Estupendas actuaciones y bellísimo tratamiento fotográfico. Tal vez demasiado íntima para quienes le piden más acción externa al cine.
La trama transcurre en un día, desde el amanecer hasta el ocaso. Un dramaturgo de 32 años, homosexual (Gaspar Ulliel), visita a su familia en la provincia. Abandonó el hogar hace 12 años. Viene a comunicarle a los suyos que sólo le quedan pocas semanas de vida. Un paso difícil y delicado de dar.
En la casona familiar, para recibirlo, están su madre (Natalie Baye), su hermano mayor Antoine (Vincent Cassel) quien siguió viviendo allí junto a su esposa (Marion Cotillard) y sus pequeños hijos, y Susanne, su hermana menor (Lea Seydoux).
El joven director canadiense Xavier Dolan, de sólo 27 años, se inspiró en la obra teatral homónima de Jean-LucLagarce para traducir en imágenes esa frágil situación. Y logró un producto cinematográfico artísticamente muy provocativo.
El meollo del drama, y lo que nos mantiene en tensión, es cuándo hallará el momento adecuado para comunicar la noticia. Irá conversando con cada miembro de la familia. Y notará que cada uno tiene una distinta perturbación personal. Que son desdichados y sufren de alguna amargura. ¿Cuándo y cómo dar la noticia?
Para seguir este proceso, casi todas las escenas tienen iluminación claroscura, y predominan los primeros planos de sus rostros. Gran desafío para los actores quiénes a través de miradas, humo de cigarrillos, silencios y frases inconclusas deben traslucir sus tormentos interiores.
Con cada pariente sostendrá diálogos privados, y comprenderá lo traumático que resultaría contarles su verdad. Cada uno está patológicamente sumergido en sus problemas personales, que oscilan entre el resentimiento iracundo, la confusión existencial, la soledad, y el autoengaño de fingir que todo está bien (la madre). Sólo la cuñada (Marion Cotillard), nueva en la familia, intuye que esta visita trae un misterioso subtexto, pero que tampoco consigue descifrar.
Los diálogos – externos o implícitos – unidos a sus recuerdos de adolescencia, convencerán a Louis que más vale partir esa misma noche y dejar atrás aquel mundo de absoluta incomunicación.
Gran trabajo en la dirección de actores, elocuentes encuadres, sutil sarcasmo, y una selección musical techno-pop que, de manera subliminal nos alivia de aquella circunstancia tan dolorosamente disfuncional.
UNA OBRA DE ARTE MUY ÍNTIMA, LOGRADA EN LA FORMA Y EN SU AMARGO TRASFONDO.
Ficha técnica
Título Original: Juste la Fin du Monde
Drama familiar
Canadá y Francia – 97 minutos
Fotografía: André Turpin
Música: Gabriel Yared
Dramaturgo: Jean-Luc Lagarce
Actores: Nathalie Baye, VincentCassel, Marion Cotillard, Lea SeydouxGaspar Ulliel
Guionista y Director: Xavier Dolan
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