Tres personas de la mediana edad se ven envueltos en un triángulo amoroso que termina en una catástrofe, por lo que dos detectives investigan y descubren que el crimen está relacionado con una aplicación de citas llamada "DTF St. Louis”.
Una premisa oscura y dramática, con un crimen que nos anteponen para prepararnos a desentrañar un misterio. Así comienza el primer capítulo de esta miniserie, para luego ir retrocediendo y poder entender cómo se desarrolló todo y terminar en el desenlace que ya sabemos.
¿Cómo? ¿Por qué? y ¿Quién? Estas son las preguntas que queremos que tengan respuesta.
Clark (Jason Bateman) es un famoso meteorólogo, casado, con dos hijas, un sujeto tranquilo, amable, que entabla amistad con Floyd (David Harbour), un sujeto amable, de buenas intenciones, quien llega, a veces, a ser un poco torpe, especializado en lenguaje de señas y casado con Carol (Linda Cardellini), una viuda con un hijo al cual Floyd quiere como si fuera suyo. Sus vidas dan un giro cuando se conocen casualmente; lo que nunca pensaron hacer o decir lo sienten y lo hacen. Personas que están dentro del parámetro que diríamos “normales”, bien catalogados socialmente, con problemas cotidianos, salvo Carol, que le pesa mucho el hecho que económicamente no están estables, y eso la mantiene en un constante mal humor, ya que como generalmente sucede en los hogares, las mujeres deben preocuparse prácticamente de todo, no solo de ellas sino de organizar lo de otros. Y cansa ver su casa, su hijo, su marido, el trabajo de su marido, buscar de alguna forma los ingresos extra, etc., y se nota lo abrumada que está.
Pero cuando se encuentra el cadáver de uno de estos protagonistas, aparecen en escena dos detectives que se pelean la escena del crimen, y es el primer roce que deben sortear para luego trabajar juntos. Me refiero al veterano detective Donoghue Homer (Richard Jenkins ), de la vieja escuela clásica, muy conservador; y la oficial de crímenes especiales Jodie Plumb (Joy Sunday), más joven y abierta de mente. Ambos, muy observadores y analíticos, unen sus destrezas para poder desentrañar este misterio, con sospechosos que los confunden, ya que el guion da giros a veces inesperados.
¿Por qué el ser humano hace lo que hace? Somos un misterio.
Estéticamente la miniserie está muy bien armada. Mantiene un guion de mucha conversación que sirve para conocer a los participantes de este trabajo y adecuado para entender por qué se llega a su desenlace, cuáles son las motivaciones de vida de cada uno y de quienes los rodean. Es un drama que se mezcla con humor negro que en momento nos descoloca un poco, pero se siente parte de la vida misma. Se tratan muchos temas emocionales que involucran no solo a la mediana edad, que se esconden para no afrontarlos abiertamente, que no se hablan por temor, en especial los hombres que deben aparentar fortaleza, ya que la debilidad se mal interpreta. Expresar sentimientos se ve mal para ellos.
También da a conocer que existen estilos de vida que algunas personas mantienen y que ya son parte de la sociedad, donde a veces podemos sentirnos identificados con el detective Homer (“¿esto existe”?)
Diálogos para adultos, que no son para nada fuera de tono o mal incorporados, y hay imágenes de desnudos. El nombre escogido en este trabajo “DFT” es un acrónimo que significa "Down To Fuck".
Para algunas personas puede ser un tanto lento este trabajo, pero es muy interesante escuchar, observar las pausas y silencios. No siempre se necesita adrenalina en su máxima potencia. Y la historia es contada no de manera lineal, funciona muy bien su forma.
En cuanto a las actuaciones, son realmente buenas.
La fotografía nos lleva por diversos lugares de la ciudad, mucho espacio vacío y en silencio como la vida de nuestros protagonistas.
La banda sonora buena, en especial su introducción, donde el tema central tiene mucho que ver con la trama.
Miniserie que de seguro tendrá muchas nominaciones al Emmy y otros festivales, y ganará algo.
Disponible en HBO.
Creado por Steven Conrad
7 capítulos. 2026.









