miércoles, 2 de septiembre de 2026

El Gran Falsificador - Por Juan Pablo Donoso

Docudrama biográfico de Jan Czeslaw Bojarski, genio de la falsificación de billetes en Francia, superior incluso al auténtico papel moneda de ese país.

En aquel tiempo, y después, se lo denominó el Cezanne de los falsificadores por la perfección artística de sus adulteraciones.

Bojarski, ingeniero emigrante polaco, escapó del campo de prisioneros en Hungría durante la 2ª Guerra Mundial, y se radicó en Francia hasta obtener la nacionalidad gala.

Inventor de vocación, muy pobre al comienzo, tocaba piano en una cantina y, por las noches falsificaba pasaportes en pequeñas cantidades para sobrevivir, mantener a su esposa e hijita. Por ser ilegal se le negaba la inscripción de sus inventos caseros.

Cuando escapó de sus jefes traficantes, milagrosamente ileso de un baleo con la policía, decidió fabricar billetes falsos - en solitario - hasta alcanzar la perfección.

Durante 14 años hizo circular el equivalente a cinco millones de euros, sin que la Policía pudiera descubrir su identidad ni su paradero.

Un Comisario - André Mattei (Bastien Bouillon) - sacrificó su propia salud y tres matrimonios en la pertinaz obsesión por capturarlo.

El nivel de vida del discreto Bojarski, comenzó a prosperar junto a su esposa Suzanne (Sara Giraudeau) y sus dos hijitos. Para toda su familia, el padre se encerraba en el cobertizo para desarrollar sus invenciones, recorrer el país vendiéndolas, mientras en un apartado del taller falsificaba los billetes que difundía por todo el país.

Película tranquila, pero llena de tensión. Mantiene un tono narrativo constante. Refleja lo esencial de la vida de aquel hombre: sin causar revuelo, con bajo perfil, planificando cada paso con cuidado y discreción.

Se toma su tiempo para profundizar en los personajes... para adentrarse en sus mentes cuanto es posible, y llegar a empatizar con ellos y sus motivaciones.

Eligieron a Reda Kateb para el papel de Bojarski. Actor hijo de argelino y francesa, de aspecto poco glamoroso, estrábico, poco llamativo, representando al buen esposo y padre de familia.

Solo más adelante en el filme, su mujer se entera del verdadero oficio de su marido. Mantener el secreto fue su tortura y razón de constante sobresalto.

Magistral diálogo entre Mattei y Bojarski en el bar del hotel donde ambos pernoctaban. El encuentro es una joya de perspicacia e ironía. Bojarski se dio el placer de camuflarse ante su peor antagonista, e incluso consolarlo con auténtica compasión, y pagar el trago de ambos con uno de sus falsos billetes.

Sobria y elegante dirección de Jean-Paul Salomé. Múltiples escenarios y autoridades impotentes. Esperamos ansiosos conocer la causa humanitaria por la que fue descubierto.

Luego de 14 años de cárcel lo liberaron por buena conducta y volvió con su esposa. Al final nos muestran al verdadero Bojarski en su taller. Falleció a los 90 años.

Adentro y fuera de la prisión fue una celebridad.

GRATA Y ADMIRABLE BIOGRAFÍA DE UN GENIO BONDADOSO A QUIEN LA VIDA OBLIGÓ A DELINQUIR.

Ficha técnica    

Título Original: L ¨Affaire Bojarski
2025 Drama basado en hechos reales Francia - 2,08 hrs. 
Fotografía: Julien Hirsch 
Edición: Valérie Deseine, Clemence Samson 
Música: Mathieu Lamboley 
Diseño Prod.: Françoise Dupertuis 
Actores: Reda Kateb, Sara Giraudeau, Bastien Bouillon 
Guionista y director: Jean-Paul Salomé

Zona Cero - Por Juan Pablo Donoso

Una nueva, y mayor, superproducción de zombis del director coreano Yeon Dang-ho (Estación Zombi o Tren a Busan 1 y 2 - 2016/2020).

Aunque está bien hecha (USD13,000,000), y parte de una premisa futurista interesante, le sobra media hora y, por ello, pierde apresto y vigor.

Tiene demasiados recovecos. Sus numerosas partes se conectan poco entre sí. Comienza con buena energía, pero el exceso de relleno reblandece la alarma social que la motivó.

En una importante conferencia de biotecnología se expone la posibilidad cercana de crear la comunicación colectiva de las mentes de toda la humanidad.

Pero un resentido científico - que había sido despedido de la empresa - se adelantó inventando un antídoto, y se venga transformando al gerente general en zombi, para que éste contagie a todos los asistentes a la asamblea.

Poco a poco se van contaminando unos con otros - menos él, que los dirige, y controla, mentalmente.

Las autoridades clausuran el edificio para evitar que los muertos en vida salgan y se diseminen por las calles.

El pequeño grupo de “chicos y chicas buenos”, sin contaminarse todavía, que quedan encerrados, lucharán durante toda la película contra los antropófagos monstruosos que buscan carne humana para morder.

El objetivo principal es hallar, escondido en el edificio a Suh, el inmunizado, para que paralice a los zombis con su mente, revele la fórmula del antídoto, y poder salir, por fin a la calle.

Caos irrefrenable, salpicado de sangre y vómito. Más, cuando intenta reflexionar sobre temas sociológicos más profundos, resulta pedestre. Predomina la espectacular realización.

Hasta los personajes secundarios más entrañables sucumben demasiado pronto.

Flaquea justo en la zona climáxica. El montaje se vuelve apresurado, sacrificando el fondo narrativo en pro de una resolución frenética.

Yeon Sang-ho regresa con su visión de colapso social. Aporta un ángulo distinto al género zombi, con criaturas infectadas que se mueven y actúan como colonias de insectos u hormigas, creando una atmósfera alienada.

A pesar de las carencias, logra tensión claustrofóbica.

Estación Zombie N°1 (Train to Busan - 2016) sigue siendo la experiencia más completa y emotiva de este director.

UNA NUEVA PESADILLA DE ZOMBIS EN MANOS DE UN DIESTRO DIRECTOR COREANO. COMPLACERÁ A LOS SEGUIDORES DE ESTE GÉNERO TAN ANTIGUO. PUDO SER MÁS CLARO Y CONCISO.

Ficha técnica  

Título Original: 군체- Colony
2026 - Terror, zombis Corea del Sur - 2,02 hrs. 
Fotografía: Byun Bong-sun 
Música: Chai Min-Joo 
Guion: Kyu-Seok Choi, Yeon Sang-ho 
Actores: Ji Chang-wook, Jun Ji-hyun, Kim Shin-rok 
Director: Yeon Sang-ho

Zona Cero - Por Jackie O.

“Espiral de la muerte”


En una conferencia de biotecnología que se realiza en un edificio de Corea del Sur, se reúnen grandes científicos, y un científico llamado Seo Young-cheol, no invitado a la conferencia, avisa a la policía que hará un ataque bioterror*ista, liberando un patógeno mutante como acto de venganza, lugar donde este virus transforma rápidamente a los asistentes en una horda de infectados zombies.

El virus lo planta en quien, él cree, plagió su trabajo, comenzando ahí la propagación, siendo el edificio cerrado en su totalidad, quedando muchos inocentes a su suerte. Dentro de ellos están dos asistentes que se habían retirado de dicho piso: la profesora de biotecnología, Kwon Se- Jeong, quien fue invitada por alguien que ella desconoce y es uno de los misterios que se dilucida al final; y su exesposo, también profesor destacado, debiendo ambos esconderse de los infectados junto a tres escolares, un guardia con su hermana inválida, un policía, dos cocineros y otro civil.

El problema se genera cuando se percatan que la cura para este virus es el mismo bioterror*ista, por lo que deben sacarlo con vida del edificio, pero es algo difícil ya que su virus es tan sofisticado, creando a zombies con cierta inteligencia, que el mismo Seo Young-Cheol manipula como un comportamiento enjambre.

Poco a poco, las personas van siendo incorporadas en este enjambre, debiendo buscar, nuestros protagonistas encerrados y los que están fuera del edificio, la forma de detenerlo o sacrificarse por un bien mayor.

Película que nos muestra una especie de zombie, que en este caso son manipulables y van mutando con cierta inteligencia. Tal vez, el director, a quien le gustan los temas sociales deja sus mensajes dentro del terror y la ciencia ficción que presenta, en este caso, la manipulación y el poder. Una manipulación de los medios debido a las ansiedades colectivas generadas por las mismas redes, la perdida de identidad por las influencias que se generan, seguir como las hormigas hacia un espiral de la manipulación negativa. El poder de una persona por sobre el resto, en base a la venganza… quién sabe. Guion que, siendo muy interesante en este punto, no resuelve con total claridad, teniendo además subtramas no desarrolladas en su totalidad como para involucrarnos, pudiendo haber hecho un trabajo de desarrollo psicológico más acucioso.

Los movimientos de cámaras son muy ágiles, con amplios planos y otros planos cercanos para apreciar la viscosidad de los mutantes, con mucho color opaco predominante en este encierro. Grandes interpretaciones de sus extras y dobles con sus contorsiones, con buenos efectos visuales, maquillaje y puesta en escena.

Una película de virus, zombies, que cumple bien con entretener si al espectador le gusta dicha temática, pero que su fondo, en el mensaje, se va diluyendo a medida que avanza, no generando gran impacto.

Ficha técnica

Título original: Colony - 군체
Dirección: Yeon Sang-ho
Protagonistas Jun Ji-hyun, Koo Kyo-hwan, Ji Chang-wook, Kim Shin-rok, Shin Hyun-bin, Go Soo.
2026. 120 minutos.

Los Domingos - Por Carlos Correa Acuña

Ainara se encuentra en tiempo de definiciones. A sus 17 años, estudia en una escuela católica en Bilbao, España, y el camino parece estar diseñado para dar el siguiente paso: concluir sus estudios secundarios y acudir a la universidad. La joven es inteligente. Estudia, participa en un coro y se divierte con sus amigas. Nada fuera de lo común, salvo por una inquietud que cada vez cobra más fuerza, una atracción que lentamente supera sus actividades cotidianas y que la inunda por completo.

Ainara -Blanca Soroa- vive con su padre Iñaki -Miguel Garcés- y sus dos hermanas menores. La madre ha muerto hace un tiempo y la vida familiar no ha sido fácil. Esta orfandad la ha marcado, pero no inmovilizado. El amor que surge ahora en su interior es fuerte, intenso, como un fuego que quema y que se expande; es el amor a Dios.

Cuando Ainara le confiesa a su familia que se encuentra en un proceso de discernimiento vocacional y evalúa la posibilidad de ser monja en la Orden de las Betinas, las reacciones son dispares. Su padre observa, en silencio. Pregunta poco; básicamente le preocupan los costos. Sin embargo, su tía Maite -Patricia López Arnaiz- es quien recibe la noticia como un golpe directo a sus convicciones. Ella, acérrima no creyente, no lo acepta. Ainara debe ir a la universidad, experimentar y llevar una vida libre, sin amarras, todo lo contrario de lo que significa ingresar a un convento de monjas de clausura.

Con precisión milimétrica, la guionista y directora Alauda Ruiz de Azúa nos sumerge en una historia sensible, íntima y en extremo profunda. Cada personaje está construido con delicadeza, alejado de cualquier estereotipo o caricatura. El peso dramático de cada personaje está tan bien equilibrado que, independiente del tiempo de exposición en el metraje, cada uno se recuerda por lo que es en sí mismo y por lo que contribuye a la historia. El trabajo de composición es sutil. Agrega capas en la medida en que avanza, pero también modifica actitudes y cambia el foco cuando la narración necesita un giro o bien una ampliación.

La naturalidad de las actuaciones llama la atención. Incluso en planos extremadamente cercanos, incluso incómodos, nada parece fingido. La cámara se olvida. Estamos dentro, en cada lugar, en cada ubicación, acompañando un camino que fluye con una manifiesta tensión.

Con “Los Domingos”, Alauda Ruiz de Azúa nos regala un trabajo reflexivo y, por cierto, incómodo. La confrontación entre creer y no creer, entre la certeza de la presencia de Dios que tiene Ainara y la seguridad de su no existencia que defiende Maite, eleva el tono del conflicto en la medida que ambas discuten en los encuentros familiares. La increíble fuerza interior que emerge desde cada una, de maneras muy distintas, las convierte en antagonistas, sin embargo, es posible advertir nítidamente sus propios miedos y contradicciones. Están en veredas opuestas, pero son familia; se quieren, se adoran, se necesitan.

Estamos ante un trabajo sólido, muy bien concebido y muy bien ejecutado. Nada está de más. La película maneja los tiempos con precisión y el balance de los elementos no deja cabos sueltos. Se trata de una cinta que invita a ir más allá, a superar prejuicios y a salir de lo establecido. Logra abordar un tema difícil y delicado con soltura y gran convicción.

Ficha técnica

Título original: Los domingos
Año: 2025
Duración: 110 minutos
País: España
Compañías: Coproducción España-Francia; Buena Pinta Media, Colosé Producciones, Encanta Films, Sayaka Producciones, Movistar Plus+, Los Desencuentros Película AIE, Think Studio, ICAA, Le Pacte, Crea SGR, Comunidad de Madrid. Distribuidora: BTeam Pictures
Género: Drama | Religión. Familia. Monjas. Clero. Adolescencia
Guion: Alauda Ruiz de Azúa
Música: David Cerrejón
Fotografía: Bet Rourich
Reparto: Patricia López Arnaiz, Juan Minujín, Mabel Rivera, Nagore Aranburu, Blanca Soroa
Dirección: Alauda Ruiz de Azúa

lunes, 31 de agosto de 2026

Papi Ricky: La película - Por Carlos Correa Acuña

Han pasado 20 años. Alicia -Belén Soto-, radicada en España, está por volver a Chile para visitar a su padre, Ricardo “Ricky” Montes -Jorge Zabaleta-. Pero en esta oportunidad trae algo más, ya que Alicia no viene sola. La acompaña su novio español, Droko, un joven bastante excéntrico que pronto se va a convertir en su esposo.

Ricky, dedicado ahora a la reparación de automóviles, queda inmediatamente en shock. ¡Su niña se casa! ¿Cómo puede ser? Y, además, con un tipo que se encuentra en las antípodas de su concepción de la masculinidad. Todo mal. Para colmo, Catalina Rivera -María Elena Swett-, madre de Alicia, reaparece en su vida porque conoce los planes de su hija y quiere estar presente para acompañarla, por lo que la relación entre ambos pasa de mala a insufrible en muy pocos instantes.

El nudo de conflicto está claro: Alicia se sitúa en el medio de la tensión afectiva entre su padre y su futuro esposo, con el agravante de que su madre, a pesar de tener buenas intenciones, provoca un mayúsculo desequilibrio emocional en Ricky.

Dirigida por Sebastián Schindel y escrita por Sebastián Arrau, esta cinta resulta una comedia bastante convencional. Como secuela de la teleserie original del año 2007, podríamos decir que es un capítulo extendido con una actualización de los personajes más una profundización de sus rasgos caricaturescos. No vale la pena extenderse en estos conceptos pues, en sus 93 minutos de duración, el desarrollo de los protagonistas es escaso y superficial, apelando más a un recuerdo colectivo que a una evolución propiamente tal.

La trama se sostiene básicamente en la narración de lo cotidiano. La historia se va construyendo en torno a varios sketches que van representando diversos cruces y malos entendidos. Esta manera de componer el relato, mediante compartimentos enlazados por un hilo conductor general, pero independientes entre sí, tiene un alto riesgo: la suma de las partes no necesariamente entrega una visión homogénea de conjunto, lo que podría afectar tanto el ritmo de cada segmento como el ritmo general del metraje. Y eso es justamente lo que sucede acá, porque, en términos narrativos, este formato puede resultar más adecuado para construir una serie que para desarrollar un largometraje. Me explico. Este filme se siente condensado, comprimido, irregular en ritmo y en tensión. Si se hubiese optado por el formato serial, tres o cuatro capítulos podrían haber entregado más tiempo para cada situación y eso habría permitido construir un corpus más consistente y coherente con el objetivo planteado.

“Papi Ricky: La película” tiene un público claro: quienes vieron la teleserie original y ahora son 20 años mayores. El recuerdo de aquellos personajes y su actualización remiten a la propia vida de quienes los conocieron entonces. El mundo ha cambiado y nosotros también, pero parece que los clásicos conflictos, los enredos y las relaciones complicadas no se hubieran modificado en absoluto.

Ficha técnica

Título original: Papi Ricky: La película
Año: 2026
Duración: 93 minutos
País: Chile
Compañías: La Merced, Tantor Fiction, MKZeta
Género: Comedia | Secuela
Guion: Sebastián Arrau
Fotografía: Manuel Garcia
Reparto: Jorge Zabaleta, María Elena Swett, Belén Soto, Héctor Morales, Silvia Santelices
Dirección: Sebastián Schindel

domingo, 30 de agosto de 2026

Marty, la vida es corta - Por Jackie O.

"Me he arrepentido en el pasado, pero no lo suficiente para recordarlo"


Hablar de Martyn Short es sinónimo de alegría, ya que lo hemos visto en innumerables producciones, en roles secundarios, dando un excelente soporte a la obra. Y con su último éxito, "Solo asesinatos en el Hotel", su presencia brilla más. Es una estrella que no se apaga, porque su energía va a mil por hora.

Documental que nos abre su intimidad en primera persona: lo escuchamos, vemos y entendemos que no es un payaso que hace el ridículo para posicionarse, porque así se podría definir su forma de ser, en especial al ver videos de su juventud. Porque él se crio en una familia donde la alegría era el día tras día. Jugar entre ellos, reírse y actuar en familia fue su crianza, por lo que poner caras feas o moverse raro era un espectáculo natural.

En su lugar de nacimiento, Canadá, conoció a sus amigos y el amor, no solo el de una mujer que se transformó en su esposa, sino que el amor al teatro. Una vida en las tablas, que lo llevó, con muchos años de sacrificio, de buenas y malas desiciones, a llegar donde está hoy, consolidado como artista.

Vemos fotos y videos de archivo, reconocemos muchos rostros y entendemos por qué hay cameos de determinadas personas en los trabajos en que él está.
La edición está muy bien lograda ya que, al incorporar tanto material en la vida de un artista, logra captar la atención del telespectador en un tiempo justo. Y con entrevistas a personajes reconocidos y algunos que ya partieron, emociona más.

Un buen trabajo, que nos lleva a la vida de un artista que tiene mucho que dar aún. No es el típico trabajo elogiándolo, sino que nos da otra mirada, nos acerca al ser humano; nos demuestra que la amistad es una nueva familia que se cultiva y se necesita, y que se vuelve parte de ti cuando estás arriba o en el suelo.

Disponible en Netflix.

Ficha técnica

Marty, Life Is Short
Director: Lawrence Kasdan
Editor: Sierra Neal
2026. 95 minutos.

Traición y Redención - Por Jackie O.

"Folie à deux"


La historia sigue a Jung Se-ok, una neurocirujana prodigio, la mejor de su generación. Pero tras un conflicto ético y personal con su mentor, el prestigioso doctor Choi Deok-hee, este hace que le revoquen la licencia médica a la joven, destruyendo su carrera profesional y desatando su odio.

​Años después, Se-ok vive bajo perfil con una pequeña farmacia a su cargo, pero en las sombras realiza complejas cirugías cerebrales en quirófanos clandestinos a gente adinerada que, por diversas razones, no va a las clínicas de forma legal.

La trama se desata cuando el doctor Choi es diagnosticado con un tumor cerebral complejo, pidiendo que sea ella quien lo opere, la mujer que lo odia a muerte. ¿Sobrevivirá en el quirófano? ¿Por qué ella?

No estamos ante la típica serie sobre ética médica. Tenemos a un hombre maduro y su discípula que luchan entre ellos. No solo ambos son los mejores en su área, sino que son egocéntricos, narcisistas, psicópatas y sociópatas. Además, se admiran, se envidian y mantienen una codependencia tóxica. Son seres oscuros.

El título original de esta miniserie (Hyper Knife. 하이퍼나이프 ) hace referencia al bisturí, no solo como herramienta de sanación, sino como un arma. Sobre esa precisión quirúrgica que se convierte en una metáfora de quién tiene el control sobre la vida y la muerte del otro.

Mantiene buena actuaciones en general, aunque algunas sobreactuadas típicas de los coreanos. La fotografía es interesante, porque muestra la turbiedad de los hechos cargada en tonos grises, y resaltando el rojo.
 
Sus temas van desde la codependencia y el maltrato psicológico. Por supuesto que hay violencia física también, personajes que tienen muchos traumas y que, además, no se ayudan para resolverlos.

Muy importante es no perderse la escena entre créditos del último capítulo.

Disponible en Disney.

Ficha técnica

Protagonistas: Park Eun-bin, Sol Kyung-gu, Yoon Chan-young, Park Byung-eun
Guion: Kim Sun-hee
Director: Kim Jung-hyun
8 capítulos
2025. Corea

viernes, 28 de agosto de 2026

Coyote vs. Acme - Por Carlos Correa Acuña

Me reí a carcajadas y eso no es común. Es que ver en pantalla grande al Coyote tratando de atrapar al Correcaminos es un lujo. Pero esta película va un poco más allá, porque ahora Coyote las emprende contra Acme. ¿Le resultará?

Tras una apertura que nos deja en suspenso, con una historia que se remonta a un hecho sucedido en el interior de los laboratorios de Acme, varios años antes, la película entra de lleno en la acción y muestra las aventuras de sus dos personajes principales: el Correcaminos esquivando, una y otra vez, los planes infinitos del Coyote. Tras fracasar por enésima vez, la frustración de Coyote se torna incontenible. Debe hacer algo, buscar otro camino. No es posible que todo, absolutamente todo, siempre falle. Él es hábil, es inteligente, y a pesar de eso, sus planes no funcionan. Hay algo más, y se llama ACME; ninguno de sus productos funciona como es debido. ¿Publicidad engañosa? ¿Falla de fabricación? ¿Casualidad o causalidad?

Wile E. Coyote se decide y viaja a la ciudad. En Albuquerque recurre a Kevin Avery -Will Forte-, un abogado cuya publicidad le llama la atención. Los argumentos son claros y las pruebas evidentes: los productos fabricados por Acme no cumplen con lo que prometen: todos han resultado defectuosos y la compañía se debe hacer responsable de ello. Se configura una demanda, comienza el proceso y se avecina el juicio. El problema es que Acme Corporation es muy fuerte y su abogado, Buddy Crane -John Cena-, un experto en litigios de gran envergadura, conoce a Avery desde los tiempos universitarios en Harvard y siempre ha triunfado en todo lo que emprende. ¿Qué pasará esta vez?

Basada en el artículo de la revista The New Yorker de 1990, “Coyote v. Acme”, de Ian Frazier, la película tiene un ritmo vertiginoso y muy buenos efectos. De hecho, la mezcla entre la animación y las actuaciones humanas tiene un resultado espléndido. Se siente tan natural que, a poco andar, nos olvidamos de las diferencias para concentrarnos solo en la historia. El desfile de las caricaturas de Looney Tunes es abundante: Bugs Bunny, Porky, el Gallo Claudio, Piolín y el Pato Lucas, entre muchos otros, pasan por la pantalla y nos regresan mágicamente a nuestra infancia.

La dosificación resulta importante en esta cinta. Sin caer en una repetición infinita, las clásicas aventuras de Coyote y Correcaminos poseen bastante presencia, pero no se agotan. Provocan risa fácil con sus clásicos chistes, pero también advierten que hay otros temas de fondo que vale la pena explorar.

Uno de ellos es la empresa. Acme se protege, como toda gran corporación. Al parecer, oculta más información de la que suponemos: un doctor desaparecido, un proyecto secreto, pruebas que inculpan a la compañía; los trapos sucios cada vez están más cerca de salir a la luz pública, pero todo se debe demostrar.

Otro de los temas presentes tiene que ver con las similitudes en el actuar del Coyote y su abogado. Ambos se dedican a hacer lo mismo, siempre, y no consiguen resultados. ¿Comodidad, flojera, inacción?

También podemos apreciar distintas motivaciones. ¿Qué es lo que realmente quiere el Coyote? ¿Qué motiva a Kevin? ¿Cuál es la principal preocupación de Acme?

Muy bien dirigida por Dave Green, esta película resulta ser una delicia. Con un lenguaje visual atractivo, un relato bien armado y un desarrollo que va en progresión constante, “Coyote vs. Acme” habla del trabajo, de la constancia y la dedicación. Intentar una y otra vez, aunque todo parezca perdido, es una enseñanza vital para desarrollar una verdadera resiliencia.

Pero no se trata solo de intentar una y otra vez, aunque eso, por supuesto, también sea importante. También se trata de buscar otras opciones, emprender caminos nuevos y abrirse a oportunidades que permitan luchar contra la injusticia y defender la dignidad. Una lucha de este tipo -la de un pequeño estudio de abogados contra una enorme corporación- resulta ser un ejemplo perfecto para poner en relieve tanto el bien común como el verdadero concepto de amistad.

Ficha técnica

Título original: Coyote vs. Acme
Año: 2026
Duración: 103 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Lin Pictures, Warner Bros. Distribuidora: Ketchup Entertainment
Género: Animación. Acción. Aventuras. Comedia | Cine familiar. Looney Tunes
Guion: Samy Burch, Ian Frazier. Historia: James Gunn, Jeremy Slater, Samy Burch
Música: Steven Price
Fotografía: Animación, Brandon Trost
Reparto: Will Forte, Lana Condor, Tone Bell, Luis Guzmán, Martha Kelly, P.J. Byrne, Eric Bauza, Kenneth Choi, John Cena, Candi Milo, Jim Cummings
Dirección: Dave Green

jueves, 27 de agosto de 2026

La Guerra de los Últimos - Por Carlos Correa Acuña

Llama la atención el título de esta película. Sin duda convoca; habla de guerra y de los últimos, pero ¿qué tiene que ver entonces con “The Dog Stars”, el original en inglés, título de la novela de 2012 escrita por Peter Heller? Veamos.

La vida en la Tierra ha sido prácticamente aniquilada por un virus, una pandemia que ha convertido el planeta en un mundo postapocalíptico. ¿Sobrevivientes? Pocos, muy pocos. Hig -Jacob Elordi- es uno de ellos y vive junto a Bangley -Josh Brolin- en un aeropuerto abandonado, cerca de Denver, Colorado. Mientras Hig, un piloto civil que no se separa de su fiel perro Jasper, sobrevuela la zona y va a la ciudad a buscar suministros, Bangley, un meticuloso ex marine, ha convertido el refugio en una pequeña fortaleza que, aun así, resulta vulnerable a cualquier incursión externa.

La rutina de Hig es siempre la misma. Cada cierto tiempo vuela a una comunidad cercana de menonitas para entregar suministros, mientras recorre montañas y valles para encontrar indicios de otros asentamientos. Un mensaje radial, emitido desde el aeropuerto de Grand Junction, llama su atención. ¿Qué habrá allá? El viaje no es sencillo porque se encuentra más allá del punto de no retorno de su viejo Cessna 182. ¿Vale la pena el riesgo?

Hig emprende la aventura, pero un inesperado contratiempo lo obliga a aterrizar de emergencia. Tras enfrentar algunos peligros, encuentra un rastro humano que lo conduce a una granja donde vive Cima -Margaret Qualley- y su padre Pops -Guy Pearce-, dos personas desconfiadas y sumamente precavidas. La sintonía con Cima no tarda en llegar; Hig deberá tomar importantes decisiones.

Dirigida por Ridley Scott, esta película escrita por Mark L. Smith y Christopher Wilkinson encuentra algunas dificultades en su ejecución. En primer lugar, el ritmo de la narración es bastante irregular. Los eventos que marcan puntos de inflexión delimitan los tercios, sin embargo, la forma de transitar hacia ellos no resulta del todo coherente. Otra dificultad que enfrenta la cinta es que el peso que entrega a su protagonista es absoluto. Jacob Elordi está siempre en pantalla, ya sea acompañado o simplemente ejecutando alguna acción en solitario. La fortaleza del actor se pone a prueba durante 112 minutos, metraje que se hace mucho más extenso de lo que en rigor es.

“The Dog Stars” habla de las pérdidas, del duelo y de un mundo que desapareció y que no volverá. El miedo también está presente, junto con el encierro en una zona de confort y lo difícil que es arriesgarse para ir más allá de lo conocido. La conexión con la novela se mantiene bastante fiel, salvo el episodio en Grand Junction que, a mi modo de ver, resulta ajeno a la estructura previa del relato y algo fuera de lugar.

En pocas palabras, “La Guerra de los últimos” es un título pensado para atraer público, más allá del imán natural de su protagonista. Posee bellas tomas aéreas y escenarios bien construidos para una historia interesante pero no imprescindible. La previsibilidad del guion y los baches narrativos se imponen en una ejecución a la que le cuesta despegar para luego volar solo a media altura.

Ficha técnica

Título original: The Dog Stars
Año: 2026
Duración: 112 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Scott Free Productions. Distribuidora: 20th Century Studios
Género: Ciencia ficción. Thriller. Acción | Futuro postapocalíptico. Pandemias
Guion: Mark L. Smith, Christopher Wilkinson. Novela: Peter Heller
Música: Harry Gregson-Williams
Fotografía: Erik Messerschmidt
Reparto: Jacob Elordi, Josh Brolin, Margaret Qualley, Guy Pearce
Dirección: Ridley Scott

miércoles, 26 de agosto de 2026

Insaciable - Por Juan Pablo Donoso

Grand-guiñol que mezcla terror-corporal con cultura dietética, angustia y desquicio, como presión de las expectativas sociales.

Aunque la motivación básica nos recuerda La Sustancia (CINEMA3.CL - septiembre 2024), aquí los trastornos bulímicos conducen a la esoteria de fantasmas antropófagos y trastorno criminal.

Cuando Hana, estudiante gordita de medicina, luego de una desilusión amorosa decide ingerir cenizas humanas para bajar de peso, comienza a sentirse acosada por el fantasma del cadáver de cuyas cenizas comió.

Si bien, al principio la ingesta cumple el objetivo, poco a poco, la muchacha percibirá la presencia latente de Bertha (nombre dado al cadáver también bulímico). Se presenta como un gordo, calvo, desnudo, horrible, que se alimenta sin descanso de lo que Hana consume. Por eso ella logra adelgazar.

Por más que trate de evadirlo, recurriendo a otras que abandonaron la misma dieta, o a los parientes de la occisa, todo es inútil. Será un viaje impotente, en el que ella misma corre el peligro de ser devorada por la bestia insaciable.

Uno de los principales problemas del filme es la poca claridad de su propósito: oscila entre el terror, la sátira y la comedia negra sin priorizar ninguno. Los momentos que debieran ser impactantes terminan siendo repulsivos, o casi grotescos.

La guionista y directora australiana Natalie Erika James impresionó a la crítica y al público con su ópera prima Relic (2020).Ahora intentó una reflexión sobre la autoestima y los trastornos alimentarios, intensificada por la exposición implacable de su protagonista en las redes sociales.

Abunda sin tapujos en la disección de cadáveres, y los atracones de comida para transmitirnos la náusea y los delirios de su heroína.

Midori Francis (Hana), joven actriz estadounidense, pone lo mejor de su talento en el rol principal.

Tuvo su estreno mundial en la sección Medianoche del Festival de Cine de Sundance 2026 el 22 de enero.

TAL VEZ PRETENDE CONVENCERNOS DEL VIEJO REFRÁN: “TE CONVIERTES EN LO QUE COMES”... Y DE CÓMO AQUELLO PUEDE SER PAVOROSO.

Ficha técnica  

Título Original: Saccharine
2026 - Terror corporal, bulimia, ciencia ficción Australia, Finlandia - 1,53 hrs. 
Fotografía: Charlie Saroff, Benjamin Morgan 
Edición: Sean Lahiff 
Música: Hannah Peel 
Diseño Prod.: Josephine Wagstaff 
Actores: Midori Francis, Danielle Macdonald, Madeleine Madden 
Guion y dirección: Natalie Erika James

La guerra de los últimos - Por Jackie O.

“Sobrevivencia y esperanza”

Película que se ambienta en el año 2035, tras un catastrófico virus de gripe que casi exterminó a la humanidad. Nos cuenta la historia de Hig, un mecánico y piloto civil, quien vive con un duro exmarine, los cuales se deben enfrentar a saqueadores y a la esperanza de una posible vida mejor fuera de su actual morada.

Un virus exterminó gran parte de la civilización, son pocos los moradores que hay donde no existen reglas ni orden, por lo que cada quien sobrevive como puede, por lo que puedes ayudar o matar y tomar a la fuerza.

Hig es un viudo deprimido, quien está siempre con su amado perro Jasper. Convive con otro sobreviviente, un ex marine llamado Bangley, que está siempre en estado de alerta para que nadie traspase sus dominios de paz. No duda bajo ningún instante en su actuar: quien traspasa su cerco muere. Pero Hig es diferente, él cree en las personas, por eso casi todos los días sobrevuela el sector para ver si puede ayudar. En especial busca víveres en lo que fue su ciudad y ayuda a una pequeña comunidad que tiene cerca.

Aunque Hig cree en ayudar a otros, su vida es tristeza. Han pasado algunos años de la muerte de su esposa pero no la olvida. Va a lo que fue su hogar a seguir pensando en ella y no ve un futuro allí. Pero encuentra una vocecita en la radio que es algo de esperanza, y eso para Hig es positivamente alertador. Le dice a su amigo que irá en busca de ese nuevo grupo humano. Su amigo Bangley se niega, él no se mueve de su fortaleza. En su ida, Hig llega accidentalmente a la casa de Pops y su hija Cima, entablando cierta amistad, hasta que se ven amenazados por carroñeros peligrosos teniendo que huir, para llegar a ese destino al cual Hig iba, encontrándose con algo inesperado. Mientras tanto Bangley, debe defender su hogar.

Estamos ante una película pausada y reflexiva, que sigue la tónica de Scott en cuanto a su estética visual y su gran nivel de diseño de producción. También tiene su cuota de acción en medio, que es breve.

Sobrevivir a una pandemia ya lo vivimos y ojalá nunca más vuelva a suceder. La incertidumbre de la vida o muerte de manera repentina y el confinamiento es angustiante. (El libro adaptado a esta cinta fue escrito casi 10 años antes de los hechos mundiales que vivimos)

Esta cinta nos muestra algo más caótico, poca gente sobrevivió a una pandemia y viven en comunidades escondidas, ya que hay grupos que son extremadamente peligrosos. Y en eso se basa, en cómo seguir viviendo en alerta, sin la medicina o comida adecuada, sin esperanza para algunos de vivir y con dar la oportunidad para conocer a otros, y por qué no, rehacer una vida. De que no todo está perdido.

Con una muy buena puesta en escena, el director nos regala un mundo post apocalíptico con una gran fotografía, nos cuenta una historia pausada y reflexiva de sobrevivencia y esperanza, que para algunos puede resultar tediosa, pero no lo es.

En qué puede fallar: en algunas actuaciones, por ejemplo, Elordi no trasmite la depresión en la que se ve consumido y sus ideas suicidas; trabajo a medias desarrollado. Y en parte la edición, específicamente en una escena que ocurre en el aeropuerto. Es buena, entretenida y loca, pero se siente forzadamente incorporada y narrada. Tal vez en el libro en el cual se basa la película está mucho mejor desarrollada.

Película que nos habla de cómo sobrevivir, de tener esperanzas ante la adversidad, de volver a renacer. Y que seguir avanzando no significa que se olvidarán a esos seres queridos que se fueron. Sus hermosos recuerdos estarán ahí, pero la vida se puede abrir a nuevas oportunidades o entregarse a lo que existe, y que no es malo. Solo hay que conectarse con nuestro yo interno, y con los otros.

Ficha técnica

The Dog Stars
Dirección: Ridley Scott
Guion: Mark L. Smith. Basada en The Dog Stars de Peter Heller (2012)
Fotografía: Erik Messerschmidt
Protagonistas: Jacob Elordi, Margaret Qualley, Josh Brolin, Guy Pearce, Benedict Wong, Allison Janney

Coyote vs. Acme - Por Jackie O.

“Justicia para el coyote”


Película necesaria para los niños como tú y yo, que crecimos viendo los Lonney Tunes y Merrie Melodies.

El escenario inicial es un desértico lugar en el cual habita el coyote y el correcaminos, donde nuestro peludo amigo solo quiere cocinar a este plumífero, para lo cual, desarrolla diversas técnicas para atraparlo, desde lo más simple hasta lo más meticulosamente planeado, y siempre falla. Pero falla catastróficamente. Aún así, sigue persistiendo.

Día tras día es lo mismo: planear, actuar y fracasar. ¿Pero, por qué? ¿Qué está haciendo mal el Coyote? La respuesta es: Nada.

Se dio cuenta que los productos que compraba para sus planes, de la marca Acme, eran los que fallaban. Y sin más, va a la ciudad a buscar a un abogado que tiene múltiples anuncios y que ayuda a las caricaturas en este tipo de problemas.

Llega a la ciudad directo donde el abogado humano, Kevin Avery, un sujeto totalmente descuidado, que busca casos fáciles para llegar a acuerdos sin discusiones. En decadencia profesionalmente, un perdedor, tiene a la fuerza a su sobrina haciendo la pasantía en su oficina, una chica con toda la energía de recién titulada en obtener justicia por y para todos. Así que, sin más, y bajo protesta (y engaño), Avery y su equipo terminan representando a don Wile E. Coyote contra la Corporación Acme, que tiene un gran bufete de abogados encabezado por un ex compañero de Avery, el temerario Buddy Crane. Ahí comienza el caso, donde hay que reunir pruebas y, principalmente, testigos, así como cuidarse las espaldas, ya que de alguna forma quieren que fracase.

La película tomó como referencia para los efectos especiales a “¿Quién engañó a Roger Rabbit?”, en su técnica híbrida, y creó un trabajo de interacción caricatura - humano muy fluido y natural. Con un guion simple, sin mayores pretensiones que funciona bastante bien, con diálogos y actos típicos de aquella tónica cómica conocida que puede parecer torpe sin que se sienta torpe, es muy bien llevada.

Vemos diferentes personajes de caricatura, algunos pasan por segundos, pero los reconocemos y reímos o sonreímos al verlos.

En qué podría fallar. Al verla en español, se echan de menos esas voces características de antaño; por ejemplo “El gallo Claudio”, que con su tono particular dado en su momento por Víctor Manuel "El Güero" Castro o por Ismael Larumbe Sr. (ambos fallecidos), y por el tiempo transcurrido, se entiende que nuevos actores deben hacer el doblaje. Ahora la voz la entrega el actor Octavio Rojas y no quedó del todo bien.

En resumen, es una película necesaria, y aunque es familiar, no está hecha para los pequeños del hogar, porque no entenderán la dinámica. Por eso, sugiero que les muestren algunas de esas caricaturas con las cuales nosotros disfrutamos a su edad. Es que es tan nostálgica que hay que apreciarla como se debe.

Así que, adultos vayan a verla, porque esta cinta le dio en el clavo con los personajes y con su historia, porque al fin y al cabo, independiente de su resultado judicial, el Coyote merecía una defensa… Y encontró más que eso.

Ficha técnica

Dirección: Dave Green
Guion: Samy Burch. Basada en El Coyote y el Correcaminos de Chuck Jones
Protagonistas humanos: John Cena, Lana Condor, Will Forte, P. J. Byrne, Luis Guzmán.
Caricaturas: Eric Bauza/ Octavio Rojas, Sebastián Llapur, Arturo Mercado, Jocelyn Robles.

sábado, 22 de agosto de 2026

La Muerte de Robin Hood - Por Carlos Correa Acuña

Hay películas a las que cuesta entrar. Esta es una de ellas. Siento que no pude encontrar una forma de acceder y, lamentablemente, me quedé fuera. Trataré de explicarlo en las siguientes líneas.

¿De qué se trata? Tal como el título lo señala, la historia se remite al tramo final de la vida del legendario Robin Hood. Basada en la balada del siglo XVII “Robin Hood's Death”, el director Michael Sarnoski compone una oscura adaptación que narra los últimos años del recordado personaje. Pero no se trata del Robin alegre y bonachón que robaba a los ricos para donar a los pobres. No, todo lo contrario. Robin Hood -Hugh Jackman-, autoexiliado luego de una larga vida de crímenes y asesinatos, resulta herido en una batalla sangrienta. Por la gravedad de sus lesiones, es llevado por su compañero de vida, Little John -Bill Skarsgård-, a una isla remota donde se encuentra el Priorato de St. Clement, para que sea cuidado por la superiora del lugar, la hermana Brigid -Jodie Comer-. En esta dura etapa de rehabilitación, Robin entiende que esta es su última oportunidad para encontrar la redención.

¿Qué me pasó? Creo que varios elementos me cerraron la puerta. El primero, la violencia excesiva, sobre todo en el primer tercio del metraje. Está bien, no tengo reparos cuando la crudeza de las imágenes y la brutalidad de las acciones tienen correlato, pero desarrollarlas sin una justificación aparente, entendiendo que se trata de decisiones válidas pero discutibles, puso la primera valla. En segundo lugar, el ritmo de la película también dificulta el acceso; una narración cansina, que se mantiene en un registro plano y con pocos matices, dificulta aún más la conexión con la película. Y en tercer lugar, el tono melancólico y reflexivo de muchos pasajes de la cinta, sin duda bien estructurados y bien compuestos, solo pueden ser apreciados si la aproximación inicial ha sido exitosa. Desde fuera, no son más que bellas tomas de un relato que ojalá termine pronto.

El que yo no haya podido entrar al filme no excluye que existan aspectos que se deban destacar. Hugh Jackman es sólido en el papel principal. Alcanza el registro íntimo necesario para dotar al personaje de sus elementos constitutivos, aunque choque con nuestro inconsciente colectivo. Jodie Comer, Bill Skarsgård y Murray Bartlett son excelentes complementos del protagonista, presentes en los momentos justos y aportan al relato una necesaria dimensión colectiva.

La fotografía es otro aspecto a mencionar. Las tomas amplias en Irlanda del Norte, el tratamiento de la imagen, los colores y el tono grisáceo predominante configuran una atmósfera especial, muy adecuada para el desarrollo de la historia y perfectamente en sintonía con el estado emocional del protagonista.

La música es tema aparte. ¡Preciosa! Compuesta por Jim Ghedi, compositor y cantautor inglés, la partitura recoge elementos modales combinados con veladas tonalidades que no solo entregan una base homogénea al relato -el uso reiterado de largos pedales y armonías basadas en intervalos de cuartas, quintas y octavas justas-, sino que destacan por colores y características particulares en el tratamiento instrumental y vocal de cada pieza. Realmente un descubrimiento que vale la pena seguir, pues el álbum con la música de la película puede ser disfrutado de manera totalmente independiente.

Como balance general, me habría gustado entender mejor “The Death of Robin Hood”. Aun así, su buena factura y sus actuaciones se inscriben en el esfuerzo por desmitificar a Robin Hood, una apuesta arriesgada que podrá dar o no dar frutos y que deberá esperar el paso del tiempo para obtener certezas.



Ficha técnica


Título original: The Death of Robin Hood
Año: 2026
Duración: 123 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Ryder Picture Company, Lyrical Media. Distribuidora: A24
Género: Aventuras. Drama | Edad Media. Siglo XIII
Guion: Michael Sarnoski
Fotografía: Patrick Scola
Reparto: Hugh Jackman, Jodie Comer, Bill Skarsgård, Murray Bartlett, Noah Jupe
Dirección: Michael Sarnoski

viernes, 21 de agosto de 2026

La Negociación - Por Carlos Correa Acuña

Con una estética de época y un formato tipo documental, el director Gus Van Sant recrea un hecho real sucedido en 1977.

El protagonista es Tony Kiritsis -Bill Skarsgård-, quien una mañana llega a su banco, en Indianápolis, decidido a reclamar lo que considera fue una estafa. Su objetivo es entrevistarse con el presidente de la compañía; sin embargo, M.L. Hall -Al Pacino- se ha ido de vacaciones a Florida. Richard -Dacre Montgomery-, hijo del magnate y el ejecutivo de mayor rango en la oficina, recibe a Tony sin saber que a partir de esa inesperada reunión comenzará a vivir un calvario que se extenderá por varios días.

Las exigencias de Tony son claras: quiere su dinero de vuelta, una millonaria indemnización y disculpas públicas, pero sabe que verbalmente no podrá conseguir nada. Su plan, urdido al detalle, considera generar alarma mediática y para lograrlo, utiliza un arma provista de un sistema artesanal que, atado con un alambre al cuello de Richard, gatillará la escopeta en caso de un movimiento brusco o de cualquier intento de escape.

Resulta interesante cómo una historia puede generar tanta tensión gracias al formato de su narración. Aun conociendo los hechos, lo importante no radica en cómo se resuelven, sino más bien en la manera de estructurar las secuencias para lograr un desarrollo que transmita en todo momento incertidumbre y emoción.

Por ejemplo, la composición inicial con tres escenarios permite alternar el foco. El departamento de Tony, el lugar donde se encuentra el magnate en Florida y los estudios de la radio local, donde emerge con un rol importante el locutor Fred Temple -Colman Domingo-, son lugares físicos que encuentran correlato con otros tres actores relevantes: la propia empresa, la policía y la prensa.

Al Pacino tiene un rol bastante acotado pero importante. La conversación con Tony aporta antecedentes decisivos y obliga a tomar partido. ¿Dónde están las empatías? La opinión pública se divide. La prensa, los expertos, la familia, el actuar de la policía son todos papeles que pueden fácilmente invertirse y también jugar en contra. Cuando presenciamos en vivo un hecho de esta naturaleza, no hay espacio para la reflexión. Solo existen emociones y la tensión propia de algo en desarrollo que no sabemos cuándo ni cómo va a terminar.

El director Gus Van Sant, apoyado por una banda sonora compuesta por Danny Elfman, sabe muy bien cómo dosificar el ritmo y manejar el relato. La historia, en rigor, es bastante concisa a pesar de desarrollarse en varios días. Y no se trata de alargarla sin sentido, sino más bien de transmitir la angustia del tiempo transcurrido, aunque en su mayor parte, dicho tiempo constituya una tensa espera y no sucedan cambios importantes. Entonces cobra relevancia el tratamiento de las imágenes y sus perspectivas, pues es el manejo de ese lenguaje característico del cine lo que finalmente produce suspenso y captura la atención.

Por cierto, las actuaciones aportan mucho. Bill Skarsgård y Dacre Montgomery destacan gracias a la naturalidad con que enfrentan sus roles. Skarsgård transmite esa mezcla de ingenuidad y locura necesarias para llevar a cabo un acto de este tipo. Si bien nunca entramos en la mente de Tony, basta mirar sus movimientos para percibir incomodidad y sentir que algo no cuadra entre lo que piensa y lo que hace. Por otra parte, Montgomery reviste a su personaje de algo muy difícil de conseguir: esa aparente tranquilidad que muestra que la procesión va por dentro. Eso está en sus ojos, en su cara, en su gestualidad, no así en las pocas palabras que pronuncia a lo largo de su cautiverio. Colman Domingo y Al Pacino apoyan a los protagonistas con dos secundarios sólidos, demostrando el oficio de los años, esta vez en roles de soporte.

“Dead Man's Wire” es una agradable sorpresa. Su baja recaudación en taquilla no se condice con la calidad de su factura. Reitero, esta cinta vale por el viaje más que por la solución del enigma. Si no conoce los hechos, se va a sorprender con su final; y si los conoce, disfrutará del recorrido y de una recreación cuyos créditos finales incluyen algunas imágenes reales del suceso y que permiten ponderar el muy buen trabajo realizado.

Ficha técnica

Título original: Dead Man's Wire
Año: 2025
Duración: 104 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Elevated Films, Pinstripes, Balcony 9 Productions, Co Created Media, Peak Distribution Partners, Edward R. Pressman Film, SIPUR, Va Bene Productions
Género: Drama. Thriller | Basado en hechos reales. Secuestros / Desapariciones. Televisión. Años 70. Crimen
Guion: Austin Kolodney
Música: Danny Elfman
Fotografía: Arnaud Potier
Reparto: Bill Skarsgård, Dacre Montgomery, Cary Elwes, Myha'la, Colman Domingo, Al Pacino
Dirección: Gus Van Sant

jueves, 20 de agosto de 2026

La Muerte de Robin Hood - Por Juan Pablo Donoso

Una obra de feroz poder catártico. Desciende hasta las entretelas de la conciencia.

Sutil y depurada. Nos impacta la primera vez, y nos persigue susurrando más niveles de lectura.

Cada palabra es precisa e indispensable, nada sobra, nada falta. Los largos silencios, las miradas inefables, gritan con atronador oxímoron.

Se nos muestra un Robin Hood verdadero, desprendido de las leyendas que lo pintan como un héroe bondadoso.

Lejos del paladín que roba a los ricos para ayudar a los pobres, nos presentan a un forajido viejo, herido y atormentado por las decisiones que marcaron su vida.

Explora los últimos días del legendario malhechor. Relato íntimo y visceral. La culpa, la violencia y la esperanza de redención cobran sentido absoluto.

Desmonta el mito para mostrar al hombre detrás de la leyenda, enfrentado a sus propios demonios.

Ambientada en 1247 - en Irlanda salvaje - la baja Edad Media, en un escenario menos contaminado con los disfraces de la civilización y los preceptos morales. Allí comprendemos con mayor claridad la necesaria “convivencia del bien con el mal = cohabitación del trigo y la cizaña”. (Jesús).

¿Quiénes son los malos y los buenos? ¿Quién puede juzgar las profundidades del alma humana?

El leproso, por estar ya medio muerto - casi sin carne - puede leer la verdad “descarnada” de las almas, sin tapujos.

Simbiosis entre la Caridad de Brígida en el priorato, y el desgarrado dolor por la pérdida del ser amado, conjugándose ambos impulsos en un mismo corazón de mujer.

Imponencia del canto celta, como trovador observante de los ímpetus más sublimes que se confunden con la bestialidad ciega de los instintos.

Sólo cuando la pequeña Margaret - desde su inocencia para comprender las atrocidades del mundo que la rodea - lanza la flecha donde se juntan el cielo y el mar - por fin Robin puede entregarse a la Muerte, dejándonos desconcertados ante los enigmas del comportamiento humano, e indicándonos el único camino, donde sólo el PERDÓN podría redimirnos.

Termina cuando ya nada queda por decir, ni por sentir. La “muerte de Robin Hood” es la muerte de todos nosotros, el fin de nuestras ilusorias identidades. Para entregarnos, sin ambages ni mentiras, a la Eternidad.

El ocultamiento de los verdaderos nombres (Robin por Randolph y Edward por Little John) preconiza un despertar a la Conciencia arrepentida.

Plena de capas simbólicas y de textos primarios que podríamos seguir escudriñando sin descanso.

¿Qué similitud hay entre los instintos de matar y descuerar a los animales de presa, y hacer lo mismo con los seres humanos?

La lentitud rítmica - el aparente silencio externo, al que sólo acompañan las miradas y las lágrimas - nos sumerge en el más poético abismo de una Catarsis.

Hugh Jackman, impresionado con la primera película de Sarnoski, vio la oportunidad para ofrecer una interpretación completamente distinta del icónico personaje.

“Un hombre atormentado por la imagen de ser un héroe cuando sabe que nunca lo fue” - señala el director Sarnoski - “es la búsqueda de redención ante las mentiras del pasado”.

La muerte de Robin Hood es la resurrección a la Verdad de la Luz Divina.

UNA OBRA DE INCONMESURABLE PROFUNDIDAD. INDISPENSABLE EQUILIBRIO ENTRE EL BIEN Y EL MAL. TRASCENDENTE. EXTRAORDINARIA.

Ficha técnica

Título original: The Death of Robin Hood
2026 Drama, contrición, fantasía oscura EE.UU. - UK - Irlanda - 2,02 hrs. 
Fotografía: Pat Scola 
Edición: Andrew Mondshein 
Música: Jim Ghedi 
Diseño Prod.: David Lee 
Reparto: Hugh Jackman (Los Miserables) , Jodie Comer (Killing Eve), Bill Skarsgård (Nosferatu) y Murray Bartlett (The White Lotus)
Guionista y director: Michael Sarnoski (A Quiet Place: Day One)