Continuación de la película “Godzilla Minus One” (2023) ganadora del Oscar a mejores efectos visuales.
Ahora vuelve ambientada en 1949, dos años después de los hechos anteriores. La historia sigue a la familia Shikishima mientras intenta reconstruir su vida en un Japón de posguerra, que apenas empieza a recuperarse. La frágil estabilidad de la nación se hace añicos cuando otra gran amenaza cae del cielo, y además, reaparece un Godzilla completamente regenerado, más grande y feroz, que regresa desde el océano.
Tenemos a los mismos personajes pasados, y eso es agradable. Kōichi Shikishima (Ryūnosuke Kamiki) es un héroe, ya considerado un experimentado piloto, quien vive con su familia de forma tranquila y ve alterada su rutina cuando se le informa de una nueva amenaza aérea en la que debe desplegar toda su expertis con nuevos pilotos. Por su parte, Noriko Ōishi (Minami Hamabe), tras haber sobrevivido de forma milagrosa al ataque masivo de Godzilla, trabaja apoyando un orfanato junto a su hija Akiko, ocultándole al resto, menos a su marido, un secreto que la atormenta: puede ver alterado no solo su futuro como familia, sino a nivel país. Por otro lado, Kenji Noda (Hidetaka Yoshioka), el brillante científico que ayudó a derrotar a Godzilla en su momento, es ahora director de la Oficina de Respuesta a Grandes Desastres, y es quien debe dar la terrible noticia de una nueva amenaza llamada Gidorah. Además, descubre que Godzilla no fue destruido por completo, ante lo cual debe ejecutar con su equipo, el que cuenta con una mujer experta en meteorología y gran aporte a la trama, Makoto Aoyama (Masami Nagasawa), una estrategia militar para la destrucción de dos titanes que emergen.
Como un nuevo personaje, tenemos al profesor Kanji Murakami (Min Tanaka), un biólogo que está lidiando con el trauma que fue la pérdida de su familia en Hiroshima. Eso hace que su intervención muestre otra faceta en esta historia, que es la de los soldados y los efectos post guerra. Es, también, quien descubre el secreto de Noriko Ōishi. Él también formará parte del equipo para la destrucción de estos dos grandes titanes.
La película está bien contada, y aunque es levemente, para mí, inferior que su predecesora. Se encuentra centrada principalmente en darnos a conocer otro monstruo que es el ser humano. Eso hace que su dinámica sea de corte psicológico, lo cual es muy bueno, ya que la humanidad con la que se cuenta la historia hace que la mezcla con los titanes esté muy bien combinada. Y es una delicadeza que solo los japoneses saben brindar a sus narraciones.
Estéticamente, como señalé, tiene un guion que opta por darle más cabida a la psicología de los personajes que mostrar a los titanes desplegados en primera plana -que puede ser, para quienes están acostumbrados a las películas Hollywoodenses sobre los titanes, un reclamo, al no ver que se llene de destrucción de elementos la pantalla en todo momento-. Acá, en esta historia japonesa, es la destrucción de la mente. Por esa razón, la intervención de los titanes es menor, pero no por eso menos digna; al contrario, verlos en pantalla en todo su esplendor es lo máximo.
Mantiene unos efectos visuales dignos de ser premiados nuevamente en los futuros festivales, con unos efectos de sonido impresionantes. Y las actuaciones, aunque en algunos casos puede rozar en la exageración, son adecuadas a la historia que nos narran, porque están llenas de dolor, culpa, miedo, y valentía.
Emoción y satisfacción en todo su despliegue técnico.
Ideal para disfrutarla en Imax.
Como dato: actualmente hay 39 películas oficiales de Godzilla.
Y por favor antes de ver esta, vean Godzilla Minus One, actualmente en Netflix y en arriendo en AppleTV.
Ficha técnica
ゴジラ-0.0 (Gojira Mainasu Zero)
Director: Takashi Yamazaki
Efectos visuales: Kiyoko Shibuya, Takayuki Ueki y Eishin Okubo
Japón. 2026.
2 horas 15 minutos













