jueves, 7 de diciembre de 2017

La Profesora -Por Juan Pablo Donoso

Nos asoma al pasado reciente de Eslovaquia.

Expone un caso de abuso docente en Bratislava, en los años 80.

Un profesora de colegio – María Drazdechova (Zuzana Maurery) – estrechamente vinculada al Partido Comunista, se aprovecha de su cargo para obtener beneficios personales de sus alumnos y de sus familiares.

El intento de suicidio de uno de los niños hizo que la Directora convocara a una reunión de padres para conocer detalles de la queja.

En aquel encuentro de adultos – por medio de raccontos – se van conociendo los hechos.

Son varios los testimonios, y el descaro de la profesora es evidente y reiterado: favoritismo para algunos alumnos y escarnio para quienes se niegan, o son incapaces, de colaborar con sus peticiones.

Sin embargo, la vinculación de la maestra con el Partido hace que la mayoría de los padres se acobarden e intenten minimizar las acusaciones. Con evasivas prefieren evitar consecuencias políticas y bajar el perfil. “Total, si nuestro hijo está entre los beneficiados, estamos protegiendo su futuro. ¿Por qué darle tanta importancia? Esto ocurre en todas partes y a todo nivel…”

A medida que se acumulan los cargos durante la reunión – incluso el intento de María por seducir a un padre separado – hace más palmario el riesgo de tomar medidas drásticas en su contra.

Los hechos son diversos e indignantes. La calidad de los actores y lo conciso del guion nos introducen en la intimidad de cada hogar y van haciendo gravitar la impotencia, lo acomodaticio y la cobardía.

Cuando todo parece perdido, y las familias más vulneradas parecieran rendirse ante la injusticia, subrepticiamente la voz de la conciencia colectiva dará un giro feliz e insospechado.

El filme permite deducir claves políticas más amplias. La mentalidad de la profesora simbolizaría a aquellos que se sentían seguros bajo el amparo de la indestructible Unión Soviética. La madre del niño Carol habría huido del hogar buscando luz en otros horizontes. Y la potente inclusión posterior de la Cruz Roja – señalada en la película – recuperaría la identidad cristiana ancestral del pueblo eslovaco.

Pero la cizaña del evangelio brotará siempre en cualquier campo de cultivo. Y así como sucede con la pedofilia, en este caso la profesora políticamente astuta, será transferida a otro colegio, en otra época, para seguir ejerciendo su misma aberrante inclinación.

UN EXCELENTE FILME QUE – MÁS ALLÁ DE LO POLÍTICO – DENUNCIA LA FLAQUEZA DEL SER HUMANO ANTE LA CORRUPCIÓN Y EL ABUSO. 

Ficha técnica  

Título Original: Ucitelka 
Cine Arte Galería Patricia Ready 
Tragicomedia Eslovaquia – 1,42 hrs 
Fotografía: Martin Ziaran 
Edición: Vladimir Barak 
Música: Michal Novinski 
Diseño Prod.: Juraj Fabry 
Guión: Petr Jarchovsky 
Actores: Zuzana Mauréry, Zuzana Konecná, Csongor Kassai 
Director: Jan Hrebejk

miércoles, 6 de diciembre de 2017

El Informante - Por Carlos Correa

Watergate. La palabra no resulta indiferente. Sabemos que es tal vez uno de los casos más conocidos de una crisis política revelada por la prensa. Esta vez, bien lo sabemos, el escándalo fue tan grande que significó la renuncia del entonces presidente norteamericano Richard Nixon en agosto de 1974. La cinta, escrita y dirigida por Peter Landesman, se basa en la historia de Mark Felt, director adjunto del FBI, quien conoció de primera fuente los hechos sobre el allanamiento del complejo de oficinas Watergate en Washington D. C., el 17 de junio de 1972, que era la sede del Comité Nacional del Partido Demócrata de Estados Unidos. Felt tuvo directa participación en el caso al entregar información clave a Bob Woodward y Carl Bernstein quienes escribieron varios artículos en el The Washington Post.

Mark Felt -interpretado por Leam Nesson- llevaba 30 años trabajando en el FBI. Tras la muerte del emblemático director J. Edgar Hoover y de no ser considerado por la Casa Blanca para ocupar su lugar, Felt conoció los detalles del Watergate y de inmediato observó con atención la investigación y las erráticas maniobras de la presidencia, tanto dentro del FBI como a través de los medios de comunicación. Su retiro obligado, en 1973, tampoco pudo impedir que el caso escalara al máximo con las consecuencias por todos conocidas. No obstante ser juzgado y considerado un traidor, recién en el año 2005, poco antes de su muerte, se reveló públicamente que Mark Felt era “Garganta Profunda” -su enigmático apodo- y quien había sido la fuente directa para las investigaciones y publicaciones periodísticas.

Para quienes gusten de las intrigas políticas y de las investigaciones oficiales, “Mark Felt - The Man Who Brought Down The White House” resulta muy entretenida pues está construida desde una mirada interna. Vemos los movimientos de piezas, los puzzles que se deben armar y rearmar, las reacciones políticas, las luchas de poder y los espacios que uno u otro va ganando en una soterrada batalla por ascender a costa de cualquier precio.

Sin embargo esta cinta no se queda solo con este drama histórico. Lo trascendente es la mirada personal y la duda moral que plantea ¿Felt fue un traidor o hizo lo correcto al filtrar los antecedentes? La película no se juega por una respuesta. Presenta a un personaje preocupado de su familia, con una esposa -Diane Lane- tan ambiciosa como sensible y una hija con la que no tienen contacto desde hace un buen tiempo y temen lo peor. La distinción entre buenos y malos no está siempre clara. Hay un traidor en el FBI, que duda cabe. Nosotros lo sabemos, pero dentro, nadie podría siquiera dudar que es el mismísimo director adjunto. Todo está en jaque, el sistema político, la independencia del FBI, el rol de la prensa y la observancia de la opinión pública. 

Todos los elementos descritos hacen entretenida esta película. Neeson actúa muy bien en su papel y el correctísimo elenco coral gira en torno a su figura. Este es otro caso paradigmático donde la realidad supera la ficción. Difícilmente una historia podría ser más original y llamativa que la que representa este hito comunicacional y político. Y lejos no estamos de vivir esto cotidianamente. Las filtraciones de información son pan de cada día. Algunas más importantes y otras tal vez menos. Sin embargo, el llamado “cuarto poder” tiene un papel trascendente pues sin su decidida conducción en base a criterios éticos, posiblemente la opinión pública no conocería instancias decisivas que cambian el rumbo de la historia.

Ficha técnica

Título original: Mark Felt - The Man Who Brought Down The White House
Año: 2017
Duración: 103 minutos
País: Estados Unidos
Productora: MadRiver Pictures / Playtone / Scott Free Productions. Distribuida por Sony Pictures Classics
Género: Drama | Histórico. Biográfico. Periodismo. Años 70
Guión: Peter Landesman (Libros: Mark Felt, John D. O'Connor)
Música: Daniel Pemberton
Fotografía: Adam Kimmel
Reparto: Liam Neeson, Diane Lane, Maika Monroe, Michael C. Hall, John Dean, Wendi McLendon-Covey, Josh Lucas, Ike Barinholtz, Marton Csokas, Tony Goldwyn, Kate Walsh, Bruce Greenwood, Eddie Marsan, Tom Sizemore, Noah Wyle, Colm Meaney, Brian D'Arcy James, Julian Morris
Dirección: Peter Landesman

La batalla de los sexos - Por Carlos Correa

La historia es real. Billie Jean King -Emma Stone- es la tenista número uno del mundo. Tiene 29 años y corre el año 1973. Ella y su manager Gladys Heldman -Sarah Silverman- tienen un fuerte altercado con el famoso presentador y organizador Jack Kramer -Bill Pullman- luego que este anunciara un torneo donde las mujeres solo recibirán un octavo de las ganancias respecto de los premios de la rama masculina. Producto de ello, crean un circuito paralelo y son expulsadas de la asociación oficial. Bobby Riggs -Steve Carrell- un ex número uno ve en esto un negocio y una oportunidad mediática por lo que lanza el desafío. Un juego entre él, de 55 años, frente a una mujer, para demostrar una “supuestamente evidente” superioridad masculina en el deporte blanco.

Esta cinta de los directores Jonathan Dayton y Valerie Faris es la crónica de este enfrentamiento, sin embargo no se queda solo en la anécdota. Aún conociendo el resultado, el guión del británico Simon Beaufoy nos lleva por situaciones particulares de la vida de King y de Riggs que bien vale profundizar.

Emma Stone encarna a Billie Jean de manera notable. Está casada con Larry King, sin embargo su dedicación al tenis es prácticamente total. La exigencia de los torneos, los viajes y ausencias del hogar y el plan de entrenamientos, la tienen agotadisima. Es quizás por ello que cuando conoce a Marilyn Barnett -Andrea Riseborough-, una estilista que les ayuda al lanzar su propio torneo, Billie Jean comienza a experimentar sentimientos que le son desconocidos y entra en un terreno complejo e inexplorado.

Por otra parte, Bobby está casado con la multimillonaria Priscilla Wheelan -Elisabeth Shue- pero las cosas no van bien. Él es un adicto a las apuestas lo que le ha traído problema tras problema. El más reciente -y el más importante- es que Priscilla lo ha expulsado de su casa.

Así las cosas, el desafío deportivo -o más bien mediático- no solo tiene importancia por el irracional machismo desatado o por el feminismo reivindicador que se enfrentan poderosamente. También surgen perspectivas desde la intimidad de los protagonistas y con ello las verdaderas razones que los motivan.

“La batalla de los sexos” es entretenida y bien lograda. Stone configura una excelente interpretación que seguramente le traerá nominaciones y Carrel aprovecha su faceta de exitoso comediante para lograr caracterizar acertadamente a un verdadero “showman” del deporte. Esta cinta no solo tiene el valor de ser el relato de un hecho que marcó un hito -más que mal se vertieron en él absurdas superioridades masculinas y profundas aspiraciones femeninas- sino que también pesa por lo que significa construir una historia interesante y diversa a partir de un particular juego de tenis.

Ficha técnica

Título original: Battle of the Sexes
Año: 2017
Duración: 121 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Cloud Eight Films / Decibel Films / Fox Searchlight Pictures
Género: Drama. Comedia | Tenis. Basado en hechos reales. Años 70. Homosexualidad
Guión: Simon Beaufoy
Música: Nicholas Britell
Fotografía: Linus Sandgren
Reparto: Emma Stone, Steve Carell, Andrea Riseborough, Elisabeth Shue, Bill Pullman, Austin Stowell, Sarah Silverman, Alan Cumming, Eric Christian Olsen, Jessica McNamee, Mickey Sumner, James Mackay, Agnes Olech, Chet Grissom, Chip Chinery, John C. McGinley
Dirección: Jonathan Dayton, Valerie Faris

La última vedette - Por Carlos Correa

Símbolo de la bohemia santiaguina de los años ’70 y ’80, fue el mítico Bim Bam Bum de la calle Huérfanos. Brillaba el teatro de revistas, un particular género que tuvo una época dorada en esos años y por donde pasaron las más famosas y reconocidas vedettes nacionales e internacionales. Y es imposible no asociarlo al nombre de quien fue un ícono y la reina de la noche: Maggie Lay.

El cineasta Edwin “Wincy” Oyarce presenta, en este tercer trabajo luego de "Empaná de Pino" (2008) y "Otra película de amor" (2012), un documental que tiene a Magdalena Hay Sang Lay Wangnet -verdadero nombre de Maggie- como centro del relato. Lay lleva más de 40 años trabajando en espectáculos de variedades y actualmente, ya con nietos y bisnietos, sigue “vistiendo” las famosas plumas para hacer sus shows en diversos escenarios.

Pero “Wincy” no se queda solo con el recuerdo del glamour y la fama. Quiere mostrarnos a “la Maggita” en su faceta más íntima, esa que da cuenta de su trabajo diurno como conductora de un colectivo en San Bernardo, su pausada vida hogareña, sus encuentros familiares y por cierto su férrea decisión de no abandonar las tablas. Lo hace desde diversas perspectivas. Siguiendo su rutina diaria, cantando, cocinando, limpiando su casa, silbando la música, acariciando a sus gatos y curiosamente tarareando el Divertimento en Re Mayor de Mozart. Acertadamente, como espectador de sus presentaciones y con entrevistas a sus cercanos, logra revelar una carismática personalidad.

“La última vedette” es interesantemente bipolar. Fama versus intimidad, machismo versus feminismo. Estos planos contrapuestos entregan al relato buenos ingredientes para acercarnos a la protagonista. De los recuerdos, solo una introducción que nos entrega el contexto. El resto es presente, realidad actual, cruda y difícil, de subsistencia y de sobrevivencia. Pero a la vez nos muestra la ilusión y la magia. Maggie Lay sin duda se transforma sobre el escenario. ¿O se transforma en su rutina diurna? ¿Quién es verdaderamente Maggie Lay? ¿Aquella coqueta, atrevida y pícara mujer que no renuncia a su oficio a pesar del paso del tiempo o la mujer solidaria y amable -aunque de fuerte carácter- que maneja el colectivo?

“Wincy” Oyarce conduce bien el relato. No se apura en develar su norte. Deja que los gestos, las palabras, los silencios y los espacios hablen. Permite que afloren las características particulares de su protagonista con una cámara siempre precisa, en ocasiones involucrada profundamente y en otras con medida prudencia. “Wincy” filma, en síntesis, la emotiva fragilidad y a la vez fortaleza de Maggie Lay, quien es -tal vez realmente y en gloria y majestad- nuestra “última vedette”.

Ficha técnica

Título original: La última vedette
Año: 2017
País: Chile
Guión: Edwin “Wincy” Oyarce
Fotografía: Constanza García
Reparto: Documental
Productora; Creas Films / Válvula Films Ltda
Género: Documental | Biográfico
Dirección: Edwin “Wincy” Oyarce

viernes, 1 de diciembre de 2017

Detroit, Zona de Conflicto - Por Juan Pablo Donoso

Entre los éxitos anteriores de Kathryn Bigelow hemos aplaudido Vivir al Límite y La Noche más Oscura. Sabe combinar la historia bélica contemporánea con inteligencia y suspenso.

Esta vez incursiona en un conflicto racial recientemente desclasificado en EE.UU.

El 25 de julio de 1967 hubo una feroz revuelta social en Detroit, Michigan, en que grupos de negros desataron conflictos callejeros provocando saqueos y confrontaciones con la policía.

Cuando un conjunto de jóvenes de color, miembros de una banda musical llamada The Dramatics, se preparaban para cantar en un evento masivo, se produjo un violento desmán en el recinto y tuvieron que huir para protegerse.

Por Toque de Queda arrendaron una habitación en el Hotel Algiers para pasar la noche bebiendo, e invitaron a dos muchachas blancas que se unieron a la fiesta. Uno de los muchachos por bromear gatilló por la ventana una pistola de fogueo. La patrulla policial lo interpretó como el disparo de un francotirador, e irrumpió en el albergue.

Durante toda la noche presionaron a los jóvenes para descubrir al culpable. Fueron inútiles las explicaciones. El encierro se transformó en una cámara de progresivas torturas por parte de los estatales. Y como suele suceder en estos casos los hechos se escaparon de las manos y mataron a uno de los inocentes. Más tarde, por exceso de celo y torpeza, ajusticiaron a otro.

En estas situaciones críticas el supuesto profesionalismo de las fuerzas de orden es superado por el miedo, o la venganza, y se desatan los instintos salvajes de irracionalidad.

Durante años el caso se discutió en los Tribunales y las sentencias nunca lograron hacer plena justicia.

Esta denuncia de brutalidad policial, de gran tensión y con algunas notables actuaciones, se filmó ahora en conmemoración de los 50 años del suceso. Pero es necesario también considerar el clima histérico general que se vivía en aquellos tiempos y lugares.

El guionista Mark Boal, con quien suele trabajar esta directora, centró el drama en las siniestras horas de aquel encierro. Más, para algunos críticos fue una opción maniquea del escritor – de buenos contra malos - minimizando la desatada contienda exterior que había en esos momentos. Describe más LO que sucedió en vez de POR QUÉ aconteció.

Muy lograda la sensación de encierro y angustia. Casi siempre con cámara en mano y planos cerrados que magnifican el ensañamiento con las víctimas. Indigna en tales momentos la rivalidad entre la Policía Estatal y la Guardia Nacional que prefirió desentenderse y dejar todo en manos de los opresores.

Bella selección de música soul, y créditos iniciales con dibujos “naif” que sugieren el origen primitivo de los pueblos africanos.

EFECTIVA Y TENSA DENUNCIA DE SADISMO POLICIAL EN UN MOMENTO HISTÓRICO MUY CONVULSIONADO EN EE.UU.

Ficha técnica


Título Original: Detroit 
Cinecolorfilms Crimen, drama, historia EE.UU. – 2,23 hrs. 
Fotografía: Barry Ackroyd 
Edición: William Goldenberg y Harry Yoon 
Música: James Newton Howard 
Diseño Prod.: Jeremy Hindle 
Guión: Mark Boal Actores: John Boyega, Anthony Mackie, Algie Smith 
Directora: Kathryn Bigelow

Navidad de las Madres Rebeldes - Por Juan Pablo Donoso

Al igual que en la “precuela” de 2016 (El Club de las Madres Rebeldes) lo gracioso es cómo aquellas dueñas de casa sueltan amarras y buscan – por cualquier medio – una loca liberación de sus rutinas diarias.

Ahora la circunstancia es la Navidad y sus preparativos. El problema es la visita de las abuelas que llegan a instalarse al hogar de sus hijas para celebrar la festividad con ellas y con sus nietos. Lo patético es la vulnerabilidad secreta de esas mujeres que descalabran los hábitos familiares.

El Tema es la dificultosa relación entre las madres maduras, pero aún atractivas y vitales, con sus hijas adultas. De cómo las mayores tratan de imponer – con la mejor intención - sus gustos, estilos y valores para celebrar la fiesta tradicional.

Esta “secuela” logra momentos de humor en la primera mitad. Simpáticas escenas en que vuelven a romper protocolos convencionales para dar rienda suelta al desparpajo. Pero en la 2ª parte pierde vuelo cuando se pone mensajosa en los diálogos y obvia en las soluciones.

Las seis actrices – madres e hijas - son comediantes de calidad. El carácter de cada una es un polvorín a punto de estallar. Todas tratan de dar el máximo de histrionismo. Incluso hay alusiones eróticas más osadas que en la anterior. Pero el guion de El Club de las Madres Rebeldes era más preciso y con menos concesiones taquilleras.

Igual la comedia fluye, los personajes son gratos y hay momentos de bastante picardía erótica. El legendario – ¡y fatal! - fervor de las suegras será reconocible en la mayoría de los países y sociedades. Casi siempre habrá ese afán sobreprotector del amor materno hacia sus hijas en todos los tiempos.

CARICATURAS DE MADRES MADURAS QUE TRATAN DE SEGUIR INFLUYENDO EN SUS HIJAS CASADAS.

Ficha técnica


Título Original: A Bad Moms Christmas 
Diamond Films 
Comedia picaresca, familia EE.UU.- China – 1,44 hrs 
Fotografía: Mitchell Amundsen 
Edición: James Thomas 
Música: Christopher Lennertz 
Diseño Prod.: Marcia Hinds 
Actores: Mila Kunis, Kristen Bell, Kathryn Hahn, Christine Baranski, Susan Sarandon 
Guionistas y Directores: Jon Lucas y Scott Moore

jueves, 30 de noviembre de 2017

Detroit Zona de Conflicto - Por Carlos Correa

“Detroit” es desgarradora. La directora Kathryn Bigelow es capaz de transmitir, con una fidelidad que asombra, la impotencia y la crudeza brutal de un hecho que marcó la historia aquel 25 de Julio de 1967 en la ciudad de Detroit, Michigan, en Estados Unidos. Una breve presentación animada nos pone rápidamente en contexto. La población afroamericana -principalmente de color- comienza a quedar aislada en verdaderos compartimentos en el centro de la ciudad. Los conflictos escalan de tal forma que el gravísimo incidente del Motel Algiers deja como resultado el aterrador saldo de tres muertos y siete que fueron golpeados arbitrariamente por la policía.

Hay confusión. Observamos un comienzo incierto que sin embargo nos pone de inmediato en alerta. Los disturbios van creciendo en cantidad e intensidad. Se percibe un clima de enfrentamiento donde la menor provocación detona una reacción violenta y decidida. Es por ello que el incidente del motel comienza casi como un juego. Un grupo de amigos que se está divirtiendo provoca una reacción policial desproporcionada y que va complicándose cada vez más en la media que avanzan los hechos.

El relato de Bigelow no da respiro. Su filmación, ya característica, es intensa y golpea directamente. No hay concesión alguna. La narración produce un recogimiento que no se puede ignorar, pues el guión de Mark Boal es nervioso y profundo. Los protagonistas logran transmitir la impotencia de la agresión injustificada. No hay caricaturas ni estereotipos. Todo luce tremendamente real. Es incómodo, agresivo y la verdad es que uno desea que el sufrimiento termine pronto.

Kathryn Bigelow y Mark Boal, con un trabajo detallista y fino, logran una obra que resulta impactante. Cuesta tanto imaginar lo que deben haber sufrido todos quienes fueron violentados en estas revueltas, tal vez de las más grandes en la historia de Estadios Unidos. El ejército en las calles, la policía enfrentada a los manifestantes; clima de guerra. No hay espacio o lugar donde no se viva el conflicto. Y la tragedia es inminente, inmanejable, tal vez imparable.

Sin duda “Detroit” es una de las mejores cintas del 2017 y tiene méritos suficientes para ser candidata a varios premios. Su honestidad es tal, que se presenta casi como un documental sobre un racismo que aun sigue siendo tema en pleno siglo XXI. En el centro del relato hay también una búsqueda de justicia. Se logra percibir también un claro homenaje a las víctimas de los sucesos, por quienes perdieron la vida y también por aquellos que a raíz de lo acontecido vieron truncados sus sueños e ilusiones. Esta película tiene que tener un espacio de reflexión y su tiempo para ser asimilada. Cada minuto es importante y trascendente. No podemos ser indiferentes después de ver “Detroit” y aquello es porque somos conducidos para verlo y sentirlo por nosotros mismos. Esa compenetración del relato con el espectador es perturbador y en mi opinión es el logro más importante de este filme.

Ficha técnica

Título original: Detroit
Año: 2017
Duración: 143 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Annapurna Pictures / First Light Production
Género: Drama | Basado en hechos reales. Años 60. Racismo
Guión: Mark Boal
Música: James Newton Howard
Fotografía: Barry Ackroyd
Reparto: John Boyega, Algee Smith, Will Poulter, Jack Reynor, Ben O'Toole, Hannah Murray, Anthony Mackie, Jacob Latimore, Jason Mitchell, Kaitlyn Dever, John Krasinski, Darren Goldstein, Jeremy Strong, Chris Chalk, Laz Alonso, Leon Thomas III, Malcolm David Kelley, Joseph David-Jones, Joseph David Jones, Ephraim Sykes, Samira Wiley, Peyton Alex Smith, Laz Alonzo, Austin Hebert
Dirección: Kathryn Bigelow

Viento Salvaje - Por Carlos Correa

Un relato con un excelente ritmo es el que ofrece Taylor Sheridan en su primera película como director. Ya conocíamos sus enormes méritos como guionista en “Sicario”. Esta vez el guión también es de su autoría y es realmente notable. En un complejo rompecabezas, una joven es encontrada sin vida y descalza en el medio de una amplia y nevada reserva indígena, en Wyoming. Quien la descubre es Cory Lambert -Jeremy Renner-, un experimentado cazador de depredadores del lugar. La investigación de la muerte la comienza la policía local, pero dadas las características de “Wind River” -nombre de la reserva y título original de la cinta- el caso llega al FBI quien envía a Jane Banner, una joven agente interpretada por Elizabeth Olsen, a investigar el crimen.

La narración está fragmentada. Las pistas se abren lentamente en la medida que Jane y Cory van conociendo pequeños detalles. Nada es demasiado claro y las dudas son siempre superiores a las escasas respuestas que van encontrando en el transcurso de la investigación. El suspenso y la tensión creciente se apodera del metraje. El resultado es incierto. Con ello se acrecienta la sensación de inquietud que marca la cinta. La fotografía de Ben Richardson es sobrecogedora y permite entregar un marco propicio a esta dramática historia que se va develando poco a poco.

Hay varias temáticas que están presentes en este relato, no solo aquello evidentemente referido a la reserva indígena. La inspiración “en hechos reales” con la que comienza, se refiere a las “miles de historias como esta” y que involucran asaltos sexuales a mujeres en estas reservas, principal fuente de motivación del autor para escribir la obra. Hay abandono, soledad, discriminación y tremendos prejuicios. La propia historia de Cory, su mirada y la relación con su hijo, da cuenta de aquello. El machismo y el abuso también se marcan profundamente en algunas vidas vulnerables y que son transgredidas. Cada uno de los personajes aporta su propia historia al relato. La visita a la casa de los padres de la joven fallecida es durísima. Vemos allí pequeñas luces. Se entreabren puertas -literalmente- que nos permiten observar realidades complejas y difíciles.

“Wind River” es una película intensa. Tiene actuaciones sólidas, tensión creciente y una ambientación envolvente. Este thriller, de los mejores del año, premiado en el 2017 Sundance Film Festival, es absorbente. Es difícil despegarse de la pantalla o distraerse si nos involucramos directamente. Esto es mérito indudable de Taylor Sheridan que nos hace vivir la experiencia con primeros planos que impactan y que se contraponen a los amplios y descriptivos parajes naturales que muestra. Parece clara la relación de esta historia individual con la magnitud de su entorno. Cobra sentido, entonces, el foco del director en su motivación inicial de poner en relieve los muchos casos que nunca obtienen respuesta ni justicia, a través de uno específico, conmovedor y doloroso que consigue reflejarlos a cabalidad.

Ficha técnica

Título original: Wind River
Año: 2017
Duración: 110 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Thunder Road Pictures / Acacia Filmed Entertainment / Film 44 / Ingenious Media / Savvy Media Holdings / Star Thrower Entertainment / Synergics Films / Wild Bunch / Voltage Pictures / Tunica-Biloxi Tribe of Louisiana. Distribuida por The Weinstein Company
Género: Thriller. Intriga | Policíaco. Crimen. Cine independiente USA. Basado en hechos reales
Guión: Taylor Sheridan
Música: Nick Cave, Warren Ellis
Fotografía: Ben Richardson
Reparto: Jeremy Renner, Elizabeth Olsen, Julia Jones, Graham Greene, Jon Bernthal, Matthew Del Negro, Kelsey Asbille, Gil Birmingham, Ian Bohen, Martin Sensmeier, Hugh Dillon, Eric Lange, Mason D. Davis, James Jordan, Teo Briones, Tara Karsian
Dirección: Taylor Sheridan

domingo, 26 de noviembre de 2017

Jesús - Por Juan Pablo Donoso

Película chilena, realizada en coproducción con varios países, que nos plantea dilemas de Fondo - y algunas objeciones de Forma.

Fondo – (traición y paternidad)

¿Qué puede hacer un padre solitario cuando su único hijo adolescente resulta incorregible?

El tormento recae en la impotencia del padre (Alejandro Goic). Pero el relato nos acerca más a su hijo, Jesús (Nicolás Durán), quien rehúye estudiar, miente para obtener dinero, lleva una vida disipada de alcohol, drogas y sexo promiscuo junto a sus amigos, llegando incluso a masacrar a otro joven por ser homosexual.

¿Hasta dónde la Deslealtad y la Traición son condenables? En este caso, la del joven hacia sus compañeros de delito, y del padre por solidaridad para proteger a su hijo de la Justicia.

La cinta nos demuestra que hay tormentos de Conciencia que superan al cariño y a la lealtad.

Padre e hijo están amarrados a una circunstancia crítica que, más temprano que tarde, deberá sanjarse, siendo desgarradora en cualquiera de las alternativas.

Curiosa opción de llamar Jesús a ese muchacho díscolo y condenado a una tragedia final. Si pretendieron alguna semblanza con Dios Padre y el sacrificio de Cristo, o con Abraham y su hijo Isaac, de ninguna manera hay fundamento para las motivaciones morales planteadas en el filme.

Forma - (construcción del relato)

Realización sólida y meticulosa. Una obra poco grata, amarga, y con imágenes muy crudas, tanto hétero como homosexuales.

Excelente actor principal: Nicolás Durán. Admirablemente sumergido en las turbulencias de su estado.

Fotografía e iluminación, con acertados “low keys” (claroscuros) en coherencia con la trama y los sentimientos de sus personajes.

Algunas secuencias demasiado largas sin necesidad: con mayor selección pudo ser más tensa en su discurso. La “hibris” ya era elocuente.

Director Guzzoni y fotógrafa Álvarez se engolosinaron con las imágenes, y contraluces. Hay momentos estáticos, por ejemplo en la refractación sexual, que acusa un acertado nihilismo, pero otros son reiterativos y prescindibles.

Inteligentes opciones de edición elíptica (Andrea Chignoli).

Por resaltar la atmósfera (Rodrigo Bazaes) cayeron más en la reiteración y el tedio que en el ritmo y la empatía con los personajes… si es que alguna compasión fuera posible con tales criaturas erráticas.

El terrible dilema final del padre parece decirnos: “Cuando la carne de tu carne está podrida, ¿optarás por tu propia salvación y te mutilarás de ella?”

TRAGEDIA FILIAL PROFUNDA Y DOLOROSA CON GRANDES MÉRITOS Y ALGUNOS CRUDOS BEMOLES.

Ficha técnica


Drama Chile, Francia, Alemania, Grecia, Colombia – 85 minutos 
Fotografía: Bárbara Álvarez 
Edición: Andrea Chignoli 
Diseño Prod.: Rodrigo Bazaes 
Actores: Nicolás Durán, Alejandro Goic, Sebastián Ayala 
Guionista y Director: Fernando Guzzoni

viernes, 24 de noviembre de 2017

Extraordinario - Por Juan Pablo Donoso

Imposible ignorar aquel magnífico filme de 1985 llamado MÁSCARA (Mask) de Peter Bogdanovch.

Por muy conmovedor y humanitario que sea el caso del pequeño August Pullman, y lo exitoso que haya sido el bestseller del New York Times, este drama diluye su médula dramática; queda sólo como el caso progresivo de un niño con rostro deforme que debe aprender a integrarse en su comunidad escolar y convertirse – socialmente – en un alumno como todos.

Vemos el esfuerzo amoroso de sus padres, de su hermana un poquito celosa, del Rector del colegio, y de sus compañeros por darle coraje y – a la vez – reconocer su valor como persona, su inteligencia y temple personal para conquistar un mundo que al comienzo tiende a rechazarlo pero que – gracias a su carácter – crece en aceptación y generosidad.

La idea es empática y obviamente amable, pero el tratamiento de la película, a pesar de tener buenos y famosos actores resulta dulzón y carente de un antagonismo más agresivo y doloroso. Si bien el niño tiene problemas iniciales de adaptación, además de la torpeza de algunos adultos intolerantes, terminan todos siendo buenos, amorosos, felices y solidarios.

CASO SENSIBLE DONDE DESDE EL COMIENZO CASI TODOS SON BUENOS Y AL FINAL SON AÚN MEJORES.

Ficha técnica


Título Original: Wonder BF
Distribution Drama EE.UU. – 1,53 hrs 
Fotografía: Don Burguess 
Edición: Mark Livolsi 
Música: Marcelo Zavros 
Diseño Prod.: Kalina Ivanov 
Guión: Stephen Chbosky y Steve Conrad 
Actores: Julia Roberts, Jacob Tremblay, Owen Wilson 
Director: Stephen Chbosky

Verano 1993 - Por Juan Pablo Donoso

Película catalana enteramente hablada en ese idioma.

Nos emociona sin recurrir a eventos trágicos ni espectaculares. Sólo con la autenticidad de sus actores. Narrada más desde los sentimientos que con la razón.

Al igual que Cría Cuervos (1976 ), aquella joya de Carlos Saura, nos hace ver - ¡y sentir! – el mundo desde la perspectiva de una niña muy pequeña. En todo momento hay amor y generosidad, incluso cuando por descuidos involuntarios se cometen pequeños errores. Son comprensibles productos del desconcierto infantil.

Frida es una niñita de 6 años que quedó huérfana de padre y madre por razones que nunca se dicen, y que poco aportan al fondo de la historia. Es acogida por el matrimonio de unos tíos jóvenes que viven en el campo, y que son padres de Ana, una pequeña de sólo 3 años y para quien la llegada de su prima equivale a recibir una hermanita un poco mayor.

El relato nos muestra cómo, gradualmente, Frida se va acomodando a su nuevo hogar. Y que se construye con la fuerza de un amor colectivo. Nadie es malo, egoísta ni celoso. Por el contrario, el desafío es cómo manejar una circunstancia triste con la pura fuerza del cariño.

Notables las actuaciones de ambas niñitas: Frida de 6 años y Ana de tres. Los padres adoptivos, abuelos y nana, con mera honestidad van haciendo posible el proceso de adaptación en esa criatura.

Es admirable cómo Laia Artigas, quien interpreta al personaje central, transmite tanta emoción y carisma con tan corta edad. Sigue viviendo y jugando pero intuye que hay un vacío irremediable en su corazón.

Pareciera que nada importante sucede. Pequeños detalles, todos muy naturales y cotidianos. A esas niñitas tan chicas nadie podría haberlas dirigido en sus actuaciones. Sólo hubo que estimularlas para lograr aquel prodigio de espontaneidad. A tal punto que, acostumbrados a los efectos dramáticos, estamos siempre esperando que suceda algo fatal o violento. Y nada de eso ocurre. Vamos día a día, conviviendo con los pormenores de esa familia para culminar en algo inefable, que nos quiebra con esa misma vitalidad.

El mérito de la cinta, y de sus autores, es cómo aquella pureza nos va absorbiendo para dejarnos, al terminar, un legado tan poderoso de ternura. Quedamos con ganas de llorar sin saber por qué.

UNA JOYA DE EMOCIÓN Y SUTILEZAS QUE INVADEN NUESTRO SUBCONCIENTE HUMANIZÁNDONOS. ESTUPENDA.

Ficha técnica

Título Original: Estiu 1993 
Cine Arte Galería Patricia Ready 
Drama familiar España (Cataluña) – 1,37 hrs. 
Fotografía: Santiago Racaj 
Edición: Didac Palou y Ana Pfaff 
Música: Pau Boïgues y Ernest Pipó 
Diseño Prod.: Monica Bernuy 
Guión: Carla Simon Pipó – Valentina Viso 
Actores: Laila Artigas, Paula Robles, Bruna Cusí 
Director: Carla Simon

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Suburbicon - Por Carlos Correa

Parece ser el paraíso. Vivir en Suburbicon es idílico, maravilloso y raya en la perfección. Gardner Lodge -Matt Damon- está casado con Rose -Julianne Moore-, y viven en una preciosa casa de este tranquilo barrio junto a su hijo Nick -Noah Jupe- y la hermana gemela de Rose, Maggie, quien es también interpretada por Julianne Moore. La calma se rompe abruptamente cuando se muda al condominio una familia afroamericana que tiene un hijo de la misma edad de Nick. Los nuevos vecinos provocan revuelo en la comunidad, fuertes discusiones junto a una violenta resistencia y abierto racismo hacia los recién llegados, algo totalmente fuera de proporción para un estilo de vida que parece sacado de un libro de cuentos o de un aviso comercial.

La originalidad de los guionistas, los hermanos Ethan y Joel Coen, sumada a la acertada y precisa dirección de George Clooney, hacen de “Suburbicon” una historia oscura, interesante y que asume bastantes riesgos. Por una parte tenemos un thriller policial hecho y derecho y por otro el trasfondo de un racismo que reverdece y se niega a desaparecer. Si sumamos a estos dos elementos centrales el característico y “negrísimo” humor de los Coen, el resultado es notable. No solo está en cuestión el doble estándar de Gardner y de Maggie. Todo es doble estándar y en varios personajes del relato puede incluso haber algo más.

“Suburbicon” tiene tanto de comedia como de drama. La construcción que hace Matt Damon del protagonista es realmente sólida. Nadie debería dudar de este padre ejemplar y esposo ideal. Moore hace un trabajo impecable interpretando a las gemelas. Lo antagónico resultan ser las caricaturas que representan dos desvergonzados personajes que invaden la privacidad de la casa familiar a poco de comenzar la historia. Este hecho aparentemente inconexo y sus posteriores consecuencias, es lo que marca el desarrollo de un metraje que tiene intriga, misterio, traición y venganza, en dosis perfectas y muy bien administradas.

Llama la atención que no hayan sido los hermanos Coen los directores de la cinta y que hayan delegado en Clooney esa responsabilidad. Sin embargo, y a la luz del resultado obtenido, la distancia que logra tomar el director, a pesar de haber participado en la elaboración del guión, dota a la cinta de un particular punto de enfoque. Cercana a la aplaudida “Fargo”, esta nueva cinta pone de manifiesto que donde hay una aparente y tranquila calma, existe una perturbadora y tensa realidad. Los detalles y capas que se observan son innumerables y las escenas que son dignas de mención se suman exponencialmente. En ese sentido debemos disponernos a disfrutar una película que nos atrapará de inmediato y que volverá a nosotros cada cierto tiempo y en diferentes porciones y proporciones. ¡Y es muy gratificante cuando una película vuelve en forma tan natural y precisa que permite saborearla por cuadros! Bravo por este regreso de los Coen. ¡Los extrañábamos!

Ficha técnica

Título original: Suburbicon
Año: 2017
Duración: 105 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Black Bear Pictures / Silver Pictures / Smokehouse Pictures
Género: Cine negro. Drama. Comedia | Neo-noir. Crimen. Años 50
Guión: Ethan Coen, Joel Coen, George Clooney, Grant Heslov
Música: Mlexandre Desplat
Fotografía: Robert Elswit
Reparto: Matt Damon, Julianne Moore, Oscar Isaac, Glenn Fleshler, Michael D. Cohen, Noah Jupe, Steve Monroe, Gary Basaraba, George Todd McLachlan, Carter Hastings, Dash Williams, Alex Hassell, Lauren Burns, Tony Espinosa
Dirección: George Clooney

"Coco" - Por Carlos Correa

“Coco”, la nueva cinta de animación producida por Pixar y distribuida por Walt Disney Pictures, es un sentido homenaje a la tradición mexicana del “Día de Muertos”. Miguel, su protagonista, proviene de una familia especial que ha prohibido la música de generación en generación. Sin embargo para este niño de 12 años la música es pasión y energía. Entonces, ocultándose de su familia e inspirado en su ídolo Ernesto de la Cruz, un exitoso y popular cantante que murió aplastado por una campana durante una presentación, Miguel comienza un camino lleno de aventuras que lo llevan hasta la “Tierra de los Muertos” donde ayudado por un esqueleto olvidado, solitario y muy histriónico llamado Héctor, conocerá al mismísimo Ernesto y también con ello, develará la verdadera historia de su particular familia.

La animación de “Coco” es hermosa. Colorida y mágica, posee un atractivo intrínseco que la hace tremendamente llamativa desde el punto de vista visual. El encantamiento de su forma por momentos se ve opacado por un guión algo flojo y que no está a la altura de otras producciones recientes de Pixar. Tal vez la fuerte localización mexicana puede ser un punto que juegue un papel importante al definir sólo una parte del mundo que quiere presentar. No obstante, esta entretenida fábula animada produce un efecto bastante notable al superponer el mundo de vivos y de los muertos ayudando con ello a comprender una ancestral tradición y también a explicar, de manera simple y sencilla, la memoria agradecida que se tiene de los antepasados en la cultura popular de los Estados Unidos de México.

La película pone de relieve de manera vital lo que la música puede llegar a provocar en una persona y en una comunidad. Las razones familiares para “odiar” y oponerse tenazmente a la música también son muy claras. Y esta lucha dual resulta encantadora, porque Miguel, contra viento y marea, logra abrirse paso para realizar su sueño y deseo más profundo. Él quiere ser músico y está decidido a lograrlo a pesar de la contrariedad que aquello provoque en su familia. Ese coraje y vigor es emocionante y nos hace empatizar con Miguel desde el primer momento.

Veremos si “Coco” replica en el mundo el gran éxito que ya ha obtenido en México. Por calidad y producción debería lograrlo sin ninguna duda. También deberemos observar si esta tradición que tan honestamente retrata es acogida en otras latitudes. Tal vez no es una película mayor de Pixar, a la altura de “UP” o “Intensamente”, sin embargo “Coco” logra cautivar gracias a un encanto que ya parece ser marca registrada de sus productores. La sencillez de los personajes y la forma de construir el relato no solo aportan una gratificante y sana entretención sino que además permiten acercarnos a un mundo distinto para admirarlo y comprenderlo, y así dejar libre paso a ese niño rebelde que todos llevamos dentro.

Y una sorpresa. Por tiempo limitado, acompaña a “Coco” un cortometraje encantador. Se trata de “Olaf, otra aventura congelada de Frozen”, dinámico y vivo, sobre las fiestas navideñas y las tradiciones familiares. El mundo de Disney concentrado en 28 minutos de acción, aventura, música y raíces familiares.

Ficha técnica

Título original: Coco
Año: 2017
Duración: 105 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Pixar Animation Studios / Walt Disney Pictures
Género: Animación. Fantástico. Comedia | Pixar. Familia. Música
Guión: Adrián Molina, Matthew Aldrich (Historia original: Lee Unkrich, Jason Katz, Matthew Aldrich, Adrián Molina)
Música: Michael Giacchino
Dirección: Lee Unkrich, Adrián Molina

Extraordinario - Por Carlos Correa

Basada en la novela “La lección de August” de R.J. Palacio, esta cinta, a pesar de algunas carencias y lógicas obviedades, logra conquistar un espacio en el corazón. Auggie Pullman -Jacob Tremblay- nació con una deformación facial y producto de ello ha tenido múltiples cirugías e intervenciones en sus cortos 10 años de vida. Ahora, con el apoyo de sus padres -Julia Roberts y Owen Wilson- debe enfrentar un desafío aún mayor que es ir por primera vez a la escuela.

El inicio es ciertamente intrigante. Vamos conociendo la historia relatada por la voz en off del mismo Auggie y pasamos largos -y tensos- minutos sin ver su rostro. Tal vez nos imaginamos lo que viene -en cierta forma como lo debe hacer seguramente la novela- y todo indica que debemos prepararnos para lo peor, algo similar a lo que experimenta el protagonista al descubrir su rostro ante los demás.

Una vez sorteado este primer escollo viene lo más evidente de la película y que es una forma simple de narración basada en la presentación de los personajes, sus padres, sus compañeros de curso y su hermana mayor. En esta parte el relato decae sustantivamente porque todo es anticipable aunque tenga un correcto trasfondo. Sin embargo, y luego de aquello, la película retoma una senda que, sin mucha ambición ni pretensión, resulta honesta.

Efectivamente la película funciona bien como una fábula. Lo que vive Auggie producto del rechazo de algunos compañeros, la lástima que le tienen otros junto con la natural dificultad de relacionarse a esa edad, configura un panorama desolador. Su familia es su soporte, su espacio protegido, pero naturalmente todo gira en torno a él y goza de privilegios que postergan una y otra vez a su hermana mayor. Su madre vive por él y para él. Su padre, tal vez el personaje más débil y menos desarrollado de la historia, es una figura amable y cercana, pero bastante decorativa. Auggie debe sacar extremo coraje para enfrentarse al mundo y así cambiar la forma en que todos lo ven. Esto también incluye, por supuesto, una modificación en su propia forma de verse. Y este es, aún siendo bastante evidente, el principal recordatorio de la película y pilar fundamental de esta emotiva “Lección de August”.

Ficha técnica 

Título original: Wonder
Año: 2017
Duración: 113 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Lionsgate / Mandeville Films / Participant Media
Género: Drama | Infancia. Discapacidad
Guión: Steve Conrad, Jack Thorne (Novela: R.J. Palacio)
Música: Marcelo Zarvos
Fotografía: Don Burgess
Reparto: Jacob Tremblay, Julia Roberts, Owen Wilson, Mandy Patinkin, Millie Davis, Izabela Vidovic, Ali Liebert, Elle McKinnon, Bryce Gheisar, Daveed Diggs, Noah Jupe, Kyle Harrison Breitkopf, Gidget, William Dickinson
Director: Stephen Chbosky

La región salvaje - Por Carlos Correa

Esta cinta del guionista y director mexicano Amat Escalante resulta bastante incómoda. En una extraña mezcla de ciencia ficción y sexo, “La región salvaje” transita sobre un sendero poco claro que se traduce en mayores debilidades que virtudes. Con un guión por momentos ilegible y actuaciones que no terminan de cuadrar y convencer, la fragmentación del relato es francamente irritante. Ok, dejemos pasar entonces unos minutos para comprender hacia dónde va, sin embargo los cuadros son aún más dispersos, con marcadas separaciones, haciendo que su destino se torne todavía más lejano y brumoso.

Por un lado tenemos a Alejandra y Ángel, un matrimonio joven, con un hijo pequeño y con importantes dificultades de pareja. Por el otro está Fabián, el hermano homosexual de Alejandra que trabaja en el hospital local donde un día llega Verónica, mal herida por una extraña circunstancia pero que ella atribuye a la mordida de un perro. Junto a todo aquello tenemos una enigmática cabaña en el medio de la nada donde se oculta un misterioso y extraño ser “tentacular” que es utilizado por la pareja que vive allí a modo de experimento vivo con quienes llegan al lugar.

Existe en esta película un sentido de realidad y de imaginación que no se alcanza a constituir totalmente. Su dibujo es más bien una caricatura poco concluyente, con un centralismo extremo en la sexualidad, el machismo, la homofobia y la marginalidad de sus personajes. Las relaciones tóxicas y en algunos casos muy forzadas, hacen más crudo y disonante el metraje. ¿Conflicto? Escaso. ¿Valores y principios? Ausentes, al menos a simple vista. Estamos en un pueblo provinciano que lleva una vida tranquila y sin mayores sobresaltos a pesar de estar insertos en el centro mismo del misterio del relato. ¿Sobrenatural entonces? Es poco claro como fenómeno, y menos aún como eje principal de la historia.

¿Qué nos queda entonces? Es cierto que hay cine incómodo que se transforma en un desafío para reflexionar, que no es el caso de esta película. Sus elementos básicos -y no por ello menos importantes- no alcanzan a configurar un relato que permita siquiera alcanzar una mínima unidad en sus cien largos minutos de extensión. Si la búsqueda de su director es, como él mismo señala, “llegar a la esencia de la verdad humana”, esta película se aleja bastante de dicho propósito en mi opinión. Es necesario lograr una profundidad mayor y una condición imprescindible para aquello es el desarrollo de una conexión emocional de los protagonistas con el relato y con el espectador. Acá no se produce. Al contrario, su manifiesta separación, deja en evidencia la debilidad argumental de un cine experimental que por lo mismo es susceptible de recibir todo tipo de críticas. No es de extrañar, entonces, que Escalante ganara el premio al mejor director en el Festival de Cine de Venecia, en medio de ácidas críticas y sentidas alabanzas.

Ficha técnica


Título original: La región salvaje
Año: 2016
Duración: 100 minutos
País: México
Productora: Coproducción México-Dinamarca-Francia-Alemania-Noruega-Suiza; Mantarraya Producciones / Adomeit Film / Bord Cadre Films / Match Factory Productions / Mer Film / Pimienta Films / Snowglobe Films
Género: Drama. Fantástico. Terror | Extraterrestres. Homosexualidad. Drama psicológico
Guión: Amat Escalante, Gibrán Portela
Música: Igor Figueroa, Fernando Heftye, Martín Escalante, Lasse Marhaug, Guro Moe
Fotografía: Manuel Alberto Claro
Reparto: Simone Bucio, Ruth Jazmín Ramos, Jesús Meza, Edén Villavicencio, Andrea Peláez, Óscar Escalante, Bernarda Trueba, Kenny Johnston
Dirección: Amat Escalante