jueves, 1 de febrero de 2018

La Forma del Agua - Por Juan Pablo Donoso

Una nueva y hermosa fábula de Guillermo del Toro. Antes nos había deleitado, y aterrado, con su Hellboy (2004) y El Laberinto del Fauno (2006), entre las más señeras.

Sus temas recurrentes suelen ser el contraste entre las potencias tecnológicas y militares versus la fragilidad de personas simples y desvalidas, cuyo único potencial es la fantasía y el ansia de amar y ser amadas.

Y como única solución para tal desequilibrio, Del Toro concibe criaturas que están por encima de la dolorosa realidad cotidiana: sus queridos “Monstruos”. Sólo ellos son capaces de abrir nuevos horizontes de salvación para la raza humana.

Sus engendros pueden venir de la mitología o surgir de recónditas profundidades del mar, la tierra o el universo. Lo importante es que son salvadores de almas inocentes oprimidas.

Ahora es un ente acuático capturado en plena Guerra Fría. Su existencia y poderes curativos serán motivo de disputa de las principales potencias mundiales. Lo tendrán encerrado en estanques ultra secretos para estudiar sus propiedades, poseerlo y eventualmente diseccionarlo.

Eliza (Sally Hawkins), una muchachita solitaria, huérfana y muda, trabaja como aseadora en el laboratorio militar estadounidense donde tienen encerrada a la Criatura.

A escondidas logrará comunicarse por gestos con el monstruo estableciendo una relación de amistad al comienzo, y más tarde de enamoramiento y plenitud sexual.

Cuando se entera que intentan destruirlo, junto a un anciano vecino homosexual (Richard Jenkins) y a su leal compañera negra de trabajo (Ottavia Spencer) lo secuestran conservándolo en su tina de baño.

Las fuerzas militares de ambos hemisferios desplegarán sus fuerzas para recuperar a la Criatura.

A diferencia de antiguos filmes de monstruos malignos y de muchachitas en peligro, esta vez el verdadero enemigo es la Guerra Fría, sus gobernantes y custodios (Michael Shannon). El resto será la epopeya de estas criaturas indefensas que buscan la forma de escapar hacia dimensiones más luminosas de amor y armonía.

Este filme, con crudeza poética, denuncia la sensibilidad mutilada, las aberraciones del abuso de poder, el miedo de acercarnos a otros y la nobleza de la amistad.

Su título alude a cómo sus angustias fluyen, unas en otras, como aguas sucias buscando mares más limpios y abiertos.

Es otra visión de la Bella y la Bestia y de ET. Amor verdadero en circunstancias irreales. Reflexión sobre un amor sin fronteras. Sentimientos “heridos” buscando un sentido a sus vidas. En suma, más que una fantasía imposible es un canto a la TOLERANCIA y a la COMPASIÓN liberadora.

Premio Golden Globe 2018

POÉTICA, HERMOSA Y SENSIBLE

Ficha técnica  

Título Original: The Shape of Water 
FOX 
Fantasía, romance, intriga EE.UU.-Canadá – 2,03 hrs. 
Fotografía: Dan Laustsen 
Edición: Sidney Wolinski 
Música: Alexander Desplat 
Diseño Prod.: Paul D. Austerberry 
Actores: Sally Hawkins, Octavia Spencer, Michael Shannon, Richard Jenkins 
Guionista y Director: Guillermo del Toro

The Post - Por Juan Pablo Donoso

Recuperamos la “buena mano” del famoso director Steven Spielberg. Es la calidad de sus mejores películas.

Aquí se amalgaman un tema importante, excelente guion, feliz selección de actores, adecuados escenarios, y un virtuoso trabajo de edición para un conflicto con tantos personajes. En suma, una estupenda dirección.

En toda gran circunstancia dramática el tema central es la DECISIÓN. Abismo negro que se abre frente al protagonista, y ante el cual debe actuar con prontitud. Un salto a ciegas previendo las consecuencias en pro y contra del camino que elija.

Un analista militar, testigo presencial en la guerra de Vietnam, informa a las altas autoridades que EE.UU. está siendo derrotado. Como éstas siguen difundiendo noticias victoriosas, sustrae documentos secretos que comprometerían a una larga cadena de Presidentes anteriores.

Cuando el New York Time publica algunos documentos clasificados, el Ministerio de Justicia lo clausura. Los mismos documentos secretos – ¡y muchos más! – llegan anónimamente al Washington Post constituyéndose en una de las noticias potenciales más peligrosas de la época: es la voluntad del gobierno estadounidense continuar con la guerra, perdiendo soldados por miles, antes de reconocer la derrota… “sería políticamente HUMILLANTE” (¡!).

Por esos días el Washington Post, aún considerado un diario local relativamente pequeño en comparación con otros, necesita mayor apoyo de sus accionistas. Está cercano a la bancarrota. Y surge la posibilidad de difundir los documentos clasificados que desprestigiarían al gobierno ante la opinión pública.

Katherine Graham (Meryl Streep), propietaria y presidenta del Post, debe tomar la crucial DECISIÓN de publicarlos a riesgo de perder accionistas y ser también objeto de clausura por parte de la Justicia.

Su casa era un punto de referencia de la vida social norteamericana y mundial. A sus eventos acudían presidentes, políticos, senadores, empresarios, intelectuales, artistas y actores.

En su crucial dilema surge como una periodista y empresaria capaz de demostrar la fortaleza del poder femenino, dar un paso más en los derechos de la Mujer, y defender el ejercicio de la auténtica Libertad de Prensa, en desmedro de intereses políticos y financieros.

En 1972 apoyó a Bernstein y Woodward en el caso Watergate. Volvió a enfrentarse con Nixon. Las acciones de la empresa bajaron a la mitad de precio. Defendió la independencia de sus empleados hasta que el presidente dimitió. Y entonces el diario fue aclamado pública y mundialmente.

Son muchos los personajes de la época que van tejiendo esta red tan apasionante como riesgosa por sus consecuencias a todo nivel. El Presidente negó la presencia del diario incluso para cubrir la boda de su hija Tricia.

El filme, de manera compleja al comienzo, va integrando las piezas mediante una admirable edición, hasta dejar en claro qué y cuáles son los valores en juego. El talento de los actores, el ritmo adecuado, la precisión de los diálogos, y el manejo del suspenso hacen de este filme una obra educativa y apasionante.

MAESTRÍA CINEMATOGRÁFICA EN LA DENUNCIA DE UNA POLÍTICA NEFASTA.

Ficha técnica


Título Original: The Post 
Andes Films 
Biografía, periodismo, drama EE.UU. – 1,56 hrs. 
Fotografía: Janusz Kaminski 
Edición: Sarah Broshar, Michael Kahn 
Música: John Williams 
Diseño de Prod.: Rick Carter 
Guión: Liz Hannah, Josh Singer 
Actores: Meryl Streep, Tom Hanks, Sarah Paulson 
Director: Steven Spielberg

Paddington 2 - Por Juan Pablo Donoso

Si la primera Paddington (2014) fue buena, esta segunda parte es aún mejor.

Combina con encanto, y absoluta naturalidad, la convivencia de nuestro osito Paddington con personajes de carne y hueso.

Luego de vivir largo tiempo en Londres con la familia Brown, decide hacerle un regalo de cumpleaños a su recordada tía Lucy, una osa que cumple 100 años. Visita a un anticuario Mr Gruber (Jim Broadbend) para hallar el presente más adecuado. Encuentra un libro que narra la historia de un tesoro escondido. Como es un ejemplar único y muy caro, trabaja en muchos oficios para juntar el dinero.

Pero antes de poder comprarlo, un ambicioso ex actor shakesperiano (Hugh Grant) se entera de la existencia del libro y, usando diversos vestuarios de sus personajes teatrales, ingresa a la tienda de antigüedades a robar el valioso ejemplar y escapa de quienes lo persiguen.

El resto de la película serán las aventuras que corre la familia en busca de Paddington, y de cómo se van agregando nuevas personas en la persecución del malvado y egocéntrico actor.

El osito, con las mejores intenciones comete chambonadas, pero a la vez conquista vecinos con su candor e inocencia.

Nos ambienta en la Inglaterra de comienzos del siglo XX, con sus calles adoquinadas, neblina, edificios victorianos, sus lóbregas cárceles y los trenes a vapor con locomotoras humeantes.

Como es víctima de accidentes y falsas acusaciones, se van sumando muchos antiguos actores conocidos y también actuales como la carismática Sally Hawkins (La Forma del Agua), en el rol de la maternal señora Brown.

Las aventuras están bien tramadas en el guión, cada nuevo personaje tiene su carisma propio, y el relato culmina con la espectacular escena de suspenso en la carrera de dos trenes.

Discreta, pero notoria, se vislumbra una denuncia contra la intolerancia y a favor de la honestidad de los seres sencillos.

Es admirable cómo consiguen que el osito animado mire, se mueva y comporte como cualquiera de los actores reales.

Michael Bond, el creador literario del personaje, lamentablemente falleció a los 91 años poco antes del estreno de este filme. Sin duda lo habría disfrutado, ya que capta la ternura, el humor y las enseñanzas de su obra.

Recomendamos permanecer sentados durante los créditos finales porque con ellos sigue la diversión: un estupendo número musical cantado y bailado por el “recluso” Hugh Grant.

ENCANTADORA, GRACIOSA, MORAL Y MUY ENTRETENIDA.

Ficha técnica

Animación, aventuras, comedia 
Cinecolor Films Inglaterra, Francia y EE.UU. – 1,44 hrs. 
Fotografía: Erik Wilson 
Edición: Jonathan Amos y Mark Everson 
Música: Dario Marianelli (Las Horas más Oscuras) 
Diseño Prod.: Gary Williamson 
Guión: Paul King, Simon Farnaby, Michel Bond (creador del personaje) 
Voces originales: Ben Whishaw, Hugh Grant, Hugh Bonneville, Sally Hawkins 
Director: Paul King

Instinto Satánico - Por Juan Pablo Donoso

¿Para qué rehicieron una película tan lograda como A L´INTERIEUR (En el Interior) de 2007, por una que resultó desmerecida?

La original, francesa, tuvo como guionistas y directores a A. Bustillo y Julien Maury. Esta nueva versión española mantuvo al guionista Bustillo, le agregó a Jaume Balagueró, y le entregó la dirección a Miguel Ángel Vivas.

Para quienes desconocen A L´INTERIEUR esta nueva cinta les parecerá aceptable como argumento y vivirán el suspenso que entrega. Pero la comparación es decepcionante.

Rescata ciertas atmósferas, iluminación, ritmo de edición y el empeño de los actores por encarnar el drama. Pero desmerece en las escenas de horror, en la manipulación del “gore” (sangre y crueldad), en el tormento visceral de las actrices, y tanto en la impotencia por sobrevivir como en el desquicio de la maldad.

Una reciente viuda embarazada, a punto de dar a luz, es satánicamente acosada por una loca desconocida que pretende acelerar el parto para secuestrar al recién nacido.

Quedó innecesariamente larga, reiterativa – con tres o cuatro finales – con el típico recurso de la resurrección del que parece haber muerto para continuar los acosos, y con la inverosímil fuerza con que la parturienta vuelve, una y otra vez, a la pelea cuerpo a cuerpo (habiendo ya perdido el líquido amniótico)(¡!).

Queremos ser justos al comparar películas de horror: ésta es inferior a la original, pero muy superior en factura y relato a Jeeters Creepers 3 que comentamos semanas atrás en esta página.

MANTENDRÁ EN SUSPENSO A QUIENES QUIERAN SUFRIR CON UNA FÓRMULA TRILLADA Y POCO VEROSÍMIL DE TERROR. SÓLO PARA TV NOCTURNA.

Ficha técnica

Título Original: Inside 
BFDistribution 
Terror España, Inglaterra, EE.UU., Francia - 1,40 hrs. 
Fotografía: Josu Incháustegui 
Edición: Luis de la Madrid 
Música: Víctor Reyes 
Diseño Prod.: Didac Bono 
Guión: Jaume Balagueró, Alexandre Bustillo 
Actores: Rachel Nichols, Laura Harring, Andrea Tivadar 
Director: Miguel Ángel Vivas

miércoles, 31 de enero de 2018

La forma del agua - Por Carlos Correa

“La forma del agua”, el último trabajo del director mexicano Guillermo del Toro, es una joya. Un original guión escrito por el mismo director junto a Vanessa Taylor nos seduce con una fábula mágica y envolvente. La madurez narrativa alcanzada en el relato es delicada y fina. La fotografía de Dan Laustsen es un verdadero acierto y la música de Alexandre Desplat, preciosa y refinada. Todos los personajes están excelentemente delineados y el reparto los interpreta con un nivel altísimo. No observamos puntos débiles y el resultado de ello es una obra de arte; CINE con mayúsculas.

Elisa -estupenda personificación y caracterización de Sally Hawkins- trabaja en el aseo nocturno de un laboratorio de investigación en Baltimore, a comienzos de la década de los sesenta. Ella es muda, sin embargo puede escuchar todo perfectamente y se comunica con los demás a través del lenguaje de señas. Zelda Fuller -Octavia Spencer- es su amiga y compañera de trabajo. Ella es afroamericana, de carácter fuerte, por lo que la protege y además le permite conectar con el mundo.

Con bastante revuelo llega al laboratorio un nuevo “objeto” de estudio. Se trata de una criatura extraña -recreada por Doug Jones- una especie de humanoide anfibio, recogido en un río sudamericano por el mismo Coronel Richard Strickland -Michael Shannon-, el autoritario y temido jefe de seguridad del lugar. Para el científico Robert Hoffstetler -Michael Stuhlbarg- un infiltrado espía soviético, este “activo” es inteligente, capaz de comprender el lenguaje y de sentir emociones. Sin embargo Strickland tiene órdenes de matar y diseccionar esta “cosa que parece humana” para estudiarlo a fondo y sacar ventajas en plena guerra fría.

Elisa vive sola en un departamento encima de una sala de cine. Su vecino Giles -Richard Jenkins-, un artista gay que trata de sobrevivir con sus obras en un mundo que está adoptando rápidamente la fotografía, la acompaña y la acoge. Juntos conversan, escuchan música y ven programas de televisión. Giles se entera de la criatura por las palabras emocionadas de Elisa, “cuando me ve, no sabe qué tan incompleta estoy. Él me ve como soy”. También se transforma en cómplice cuando ella le suplica “si no hacemos nada, nosotros somos nada”, al relatarle el plan para rescatar a la criatura de una muerte segura.

La cinta va más allá de las palabras. Esta historia de la “princesa sin voz” es empática y emotiva, parece dibujada a mano, tiene dosis precisas de humor y basa su centro en la especial conexión entre Elisa y la criatura. Florece el amor, los sueños, la imaginación y la convicción de que todo es posible. Hay varias capas con múltiples detalles. Quisiera contar más, analizar más, pero para no hacer “spoilers” debo contenerme.

Hay dos escenas filmadas en el agua que son maravillosas. La composición gráfica de las imágenes, los ángulos usados y los planos de cámara son transversales en todo el metraje. La textura de la cinta es delicadísima, y el color logrado es gracias al aporte de un gran trabajo de iluminación.

La belleza de esta cinta es extraordinaria. “La forma del agua” es un encantador despliegue audiovisual basado en una íntima y tierna historia de amor. Una fantasía que deslumbra y que logra que atesoremos de manera profunda en nuestro corazón lo que sentimos al verla.

Ficha técnica

Título original: The Shape of Water
Año: 2017
Duración: 119 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Bull Productions / Fox Searchlight
Género: Fantástico. Drama. Romance. Thriller | Años 60
Guión: Guillermo del Toro, Vanessa Taylor
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Dan Laustsen
Reparto: Sally Hawkins, Doug Jones, Michael Shannon, Octavia Spencer, Richard Jenkins, Michael Stuhlbarg, Lauren Lee Smith, David Hewlett, Nick Searcy, Morgan Kelly, Dru Viergever, Maxine Grossman, Amanda Smith, Cyndy Day, Dave Reachill
Dirección: Guillermo del Toro

The Post - Por Carlos Correa

En junio de 1971 se destapa una bomba periodística. The New York Times publica los primeros documentos secretos del Pentágono sobre la Guerra de Vietnam y que detallan que la Casa Blanca ha mentido al respecto durante 30 años. Son más de 7.000 páginas con información ultraclasificada que comienzan a ver la luz y la reacción del Gobierno de turno -encabezado por Nixon- no se hace esperar. Decreta prohibir cualquier información basada en esos archivos.

The Washington Post que está a cargo de Katherine Graham -Meryl Streep- quién se había transformado en la primera mujer en dirigir este periódico familiar, y el jefe editorial, Ben Bradlee -Tom Hanks- están en una lucha menor con la Casa Blanca por el matrimonio de la hija del presidente, al que no le otorgan acceso a su cobertura. Además, Katherine está en pleno proceso de sumar recursos para potenciar los contenidos del diario con una arriesgada salida a la bolsa que tiene a todos los accionistas nerviosos y preocupados porque piensan que una mujer no es capaz de tomar decisiones difíciles, con lo que intentan disminuir y discriminar a Graham.

El director Steven Spielberg conduce este apasionante guión de Liz Hannah y Josh Singer con maestría. Sus cámaras nos llevan desde un inicio bélico que se remonta a la década anterior, con un corresponsal en plena guerra junto a los altos mandos militares, a los pasillos íntimos de la redacción del Post, encuentros secretos con fuentes de información, improvisadas oficinas de trabajo en terreno, reuniones sociales en momentos inoportunos, en horarios muy poco comunes y muchos otros elementos propios del periodismo de investigación.

La actuación de Meryl Streep es notable. Interpreta de forma magistral a esta mujer delicada y fina que debe tener el coraje de tomar oportunamente decisiones valientes y complejas. Hanks hace un contrapeso muy efectivo describiendo a un profesional directo, fuerte y decidido que, en un clima de máxima tensión, está convencido que su misión es dejar al descubierto la falta moral de este poder ejecutivo que ha conducido al país a una irresponsable guerra.

Al conocerse esta información, el centro neurálgico es el valor de la libertad y de la verdad, contra el poder político y militar que se encierra entre cuatro paredes y usa la censura como barrera de protección. La lucha contra el ocultamiento se transforma en un liderazgo que abre y construye el camino. Existe un cuestionamiento ético y moral de la información obtenida para tener el cuidado de no poner en peligro a personas particulares. Katherine tiene muy claro que arriesga su fortuna y la compañía de su vida. Por publicar esta información puede ir a prisión. Ben Bradlee tiene la convicción que las mentiras deben terminar, que si la prensa no exige cuentas al poder político nadie más lo hará y que si pierden esta lucha será la nación la que pierda finalmente.

Ante una historia tremendamente intensa, el humor es clave y la película lo tiene muy bien desarrollado. Rompe esquemas, interrumpe y relaja. Permite emprender rumbo hacia nuevas cumbres y hace que el relato fluya de forma muy natural. Los planos de Spielberg también son clave para mantener el suspenso y la atención en una historia de la que conocemos el final y que sin embargo nos mantiene atrapados y cautivados durante todo su metraje.

La cinta no oculta la natural competencia editorial entre los diarios, sin embargo muestra también el significativo consenso y la completa solidaridad en la defensa de la libertad de prensa por parte de los medios. Este clima está muy bien representado. Pone de relieve el trabajo profesional de periodistas y editores que incansablemente buscan revelar la verdad por un bien común mayor, con convicción, profesionalidad y una extraordinaria vocación de servicio público.

Ficha técnica 

Título original: The Post
Año: 2017
Duración: 116 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Amblin Entertainment / DreamWorks SKG / Pascal Pictures / Participant Media.
Distribuida por 20th Century-Fox Film Corporation
Género: Drama | Años 70. Periodismo. Basado en hechos reales
Guión: Liz Hannah, Josh Singer
Música: John Williams
Fotografía: Janusz Kaminski
Reparto: Meryl Streep, Tom Hanks, Bruce Greenwood, Bob Odenkirk, Tracy Letts, Sarah Paulson, Matthew Rhys, Alison Brie, Carrie Coon, Jesse Plemons, Bradley Whitford, David Cross, Michael Stuhlbarg, Zack Woods, Pat Healy, Deirdre Lovejoy
Dirección: Steven Spielberg

Paddington 2 - Por Carlos Correa

Películas como esta secuela de Paddington nos recuerdan que la bondad es un valor que siempre debería estar presente en nuestra vida. Hacer el bien, hacer lo que es correcto, ser amables y educados, sin duda puede lograr generar un círculo virtuoso. Y la cinta lo tiene muy presente a través de una historia simple y tierna que, a través de grandes contrastes, nos lleva a sentir que aún tenemos esperanza en nuestro ajetreado y alocado mundo moderno.

El oso Paddington vive con los Brown en la comunidad de Windsor Gardens, en Londres. Su integración familiar y a la vida del barrio ha sido total. Su espontánea simpatía es realmente encantadora y alegra la rutina diaria a todos quienes encuentra en su camino.

Tía Lucy está de cumpleaños y Paddington quiere hacerle un gran regalo. Y parece que la elección es clarita, un precioso libro “pop-up” que ha encontrado en la tienda de antigüedades de Mr. Gruber. Es sin duda un maravilloso regalo pero tremendamente costoso, por ello nuestro protagonista está dispuesto a juntar el dinero necesario para comprar esta obra de arte haciendo los más diversos oficios, naturalmente con dispares -y jocosos- resultados. Tía Lucy soñó siempre conocer Londres, por lo que este libro caería como un anillo a un dedo. Sin embargo el libro es robado y Paddington injustamente acusado de ser el ladrón.

La cinta tiene un guión -obra de Paul King y Simon Farnaby- que está repleto de pequeños detalles. La edición y el montaje es un lujo. Pasamos de una escena a otra fluidamente, usando múltiples elementos que abarcan, cada uno, infinidad de situaciones. Por momentos es de un vértigo alucinante y en otros detiene el tiempo para generar el clima y el ambiente necesario para reflexionar.

El elenco es de altísimo nivel. Hugh Bonneville como Henry Brown, Sally Hawkins como Mary Brown y Brendan Gleeson como “Dedos” están estupendos en sus personajes. Qué decir de Hugh Grant como Phoenix Buchanan, un actor narcisista y algo agotado. Su caracterización es sencillamente notable, con dinámicas, tonos y luces propias que lo hacen divertido e irresistible.

El director Paul King logra en esta película británico-francesa algo siempre difícil de conseguir. Hacer de una cinta familiar, dirigida a los niños, una película llena de matices, detalles y finuras que divierten, conmueven y además nos hacen reír de buena gana. ¡Encantadora e imperdible!

Ficha técnica

Título original: Paddington 2
Año: 2017
Duración: 105 minutos
País: Reino Unido
Productora
Amazon Prime Instant Video / ACE / Canal+ / Studiocanal / Ciné+ / Heyday Films / Marmalade Films Ltd.
Género
Comedia. Fantástico. Infantil | Cine familiar. Secuela
Guión: Michael Bond, Simon Farnaby, Paul King, Jon Croker
Música: Dario Marianelli
Fotografía: Erik Wilson
Reparto: Hugh Grant, Hugh Bonneville, Sally Hawkins, Brendan Gleeson, Jim Broadbent, Peter Capaldi, Julie Walters, Samuel Joslin, Daniel Stisen, Ben Miller, Sanjeev Bhaskar
Dirección: Paul King

jueves, 25 de enero de 2018

Maze Runner, la Cura Mortal - Por Juan Pablo Donoso

Tremenda epopeya de acción y violencia; y más aún si la vemos en IMAX.

Al parecer, es el último capítulo de la saga homónima. Sólo si alcanzara desmesurado éxito comercial surgiría una nueva secuela.

En caso que fuera la última, tiran toda la carne a la parrilla. Así tenemos, desde el comienzo: asaltos a trenes, persecuciones, explosiones y disparos. Es decir, una síntesis de los elementos de acción que habrá más adelante. Después vienen las relaciones entre los personajes, provenientes de los filmes anteriores, el detonador del conflicto, y el descomunal despliegue de escenarios, extras, exuberantes efectos especiales. Gran eficacia en los paisajes filmados con drones desde el aire.

Los “malos” encabezados por Janson (Aidan Gillen) y Ava Paige (Patricia Clarkson) amurallaron completa una ciudad de rascacielos para protegerse de un virus que arrasa con la especie humana. Las víctimas se convierten en zombies antropófagos. Las multitudes que quedaron afuera del muro de protección se llamarán “cranks” y se irán desintegrando gradualmente.

El equipo de “jóvenes héroes” de los capítulos anteriores deberá ahora hallar la forma de ingresar a WYKD, la ciudad, para rescatar al compañero oriental llamado Minho. Éste fue secuestrado y sirve como conejillo de indias para los científicos que buscan obtener el antivirus en base a su ADN. Es obvio decir cuánto sufre con los experimentos.

Las dos horas y 22 minutos que dura la película serán las hazañas de los rescatistas, luchando contra los ejércitos interiores, y reconciliándose con aquellos antiguos camaradas que ahora prestan sus conocimientos científicos a los “malos”.

Entre ellos destaca la bella Teresa (Kaya Scodelario), que antes fue novia de uno de los héroes, y ahora la consideran traidora. Pero ella les demostrará su antigua lealtad colaborándoles.

Como género de aventura, vemos que cumple con todas las fórmulas de las antiguas películas de matinée. Y por eso mantendrá entusiasmado al público juvenil. Pero el avance tecnológico y narrativo del cine en los últimos decenios ha sido tan grande que los espectadores de más edad quedarán abrumados – y extenuados – tratando de seguir el ritmo de los combates, la parquedad de los diálogos, y la acumulación de secuencias narrativas; cada una daría tema para un filme completo de hace 50 o más años atrás.

Lo que le da el carácter de “espectacular” es la combinación de futurismo, ciencia ficción, experimentos de laboratorio, exterminio masivo de la humanidad, zombies y dominio político total del planeta por una pequeña élite de siniestros gobernantes. Sería raro que hubiésemos omitido algún ingrediente de tan suculento guiso audiovisual.

LA COMPROBADA FÓRMULA DE ACCIÓN Y FUTURISMO EXPRESADA HOY CON IMPACTANTE DESPLIEGUE DE EFECTOS ESPECIALES.

Ficha técnica

Título Original: Maze Runner, Death Cure 
FOX Acción, aventura y ciencia ficción 
EE.UU. – 2,22 hrs. 
Fotografía: Gyula Pados 
Edición: Paul Harb y Dan Zimmerman 
Música: John Paesano 
Diseño Prod.: Daniel T. Torrance 
Guión: T.S. Nowlin, James Dashner 
Actores: Kaya Scodelario, Rosa Salazar, Thomas Brodie-Sangster, Dylan O'Brien 
Director: Wes Ball

Apuesta Maestra - Por Juan Pablo Donoso

¿Es un homenaje o una crítica a la verdadera Molly Bloom?

Antes de cumplir 30 años, ya era multimillonaria rigiendo una empresa clandestina de póker.

El padre, exigente y competitivo (Kevin Costner), quiso que sus hijos fueran triunfadores. Uno fue campeón mundial de esquí, el otro un brillante cirujano cardiovascular y su hija Molly – de alto CI – por un desafortunado accidente casi fue también campeona olímpica.

En vez de estudiar Derecho se puso al servicio de apostadores profesionales y aprendió rápidamente los trucos del oficio.

Al poco tiempo su empresa secreta alcanzó notoriedad. Los clientes eran millonarios famosos del cine, la política y la industria. Su anzuelo radicaba en los créditos que les otorgaba a los perdedores. Así podían volver y seguir jugando. Por esta franquicia que Molly les otorgaba – y que ningún Banco haría – ellos la premiaban con generosas propinas.

La mina de oro que empezó en Los Ángeles se extendió hasta Nueva York donde los acaudalados clientes se multiplicaron. Pero la desventura llegó cuando integrantes de la mafia rusa se sumaron a los apostadores. Y por medio de bestial violencia intentaron integrarse al negocio.

La publicación de su autobiografía – falseando los nombres de los involucrados – la puso ante la opinión pública. Molly Bloom, después de varios rechazos, logró que un abogado negro defendiera tímidamente su causa. Y luego de un tormentoso juicio en el cual ella prefirió declararse culpable antes que perjudicar prestigios, carreras, y familias de los apostadores, logró una insólita salida judicial.

Es el argumento a muy grandes rasgos. El caso es real y su protagonista ni siquiera tiene hoy 40 años.

El guionista Aaron Sorkin (El Ala Izquierda, Red Social), esta vez además dirigió. Se sigue luciendo en los diálogos, pero filmar la adaptación del libro y sus consecuencias requerían de mayor oficio selectivo. Si nos mantiene atentos por 140 minutos, se debe más al talento de Jessica Chastain, de Idris Elba como el abogado negro, y a la pericia de los tres connotados editores. Quedó densa y abigarrada.

El relato tiene 3 niveles temáticos: a) la relación de Molly, desde chica, con su padre, b) la espectacular escalada de su multimillonario negocio de apuestas, y c) la defensa judicial ante la acusación del FBI.

El ritmo general es muy rápido. Pero es tal la abundancia de detalles en las secuencias de póker que para muchos espectadores resultará difícil de seguir. Aunque lo vaya narrando ella misma. Las escenas judiciales, un poco más reposadas, también requieren de mayores conocimientos legales. Y en la dimensión familiar – algo “mensajosa” al final de la película – podría estar la clave psicológica que motivó tan colosal odisea en una muchacha aún veinteañera: “Quiero ser más poderosa que los más poderosos”. “Siempre preferiste a mis hermanos”.

EXCELENTES ACTUACIONES PROTAGÓNICAS PARA UN CASO COMPLEJO DE AMBICIÓN Y TALENTO ENAJENADOS.

Ficha técnica

Título Original: Molly´s Game 
Diamond Films 
Biografía, drama China, EE.UU. – 2,20 hrs. 
Fotografía: Charlotte Bruus Christensen 
Edición: Alan Baumgarten, Elliot Graham, Josh Schaeffer 
Música: Daniel Pemberton 
Diseño de Vestuario: Susan Lyall 
Actores: Jessica Chastain, Idris Elba, Kevin Costner 
Director y Guionista: Aaron Sorkin (basado en el libro de Molly Bloom)

La Rueda de la Maravilla - Por Juan Pablo Donoso

Es admirable que Woody Allen – a los 82 años – siga creando relatos tan cautivantes por su calidad humana.

Sus historias son siempre claras, amenas y, a la vez, denuncian eternas paradojas de la mente.

Suelen ambientarse a mediados del siglo XX, poco después de la 2ª Guerra Mundial, en un EE.UU. que huele a nostalgia cercana, pero ya pasada.

Ahora, en una estupenda reconstitución de época, 1950, nos ubica en Coney Island, popular balneario vecino a Nueva York, con su gigantesco parque de diversiones.

Nuestro anfitrión es Mickey (Justin Timberlake), un joven salvavidas que aspira a ser un gran dramaturgo, como su ídolo Eugenio O´Neil. Nos narra un trágico incidente que vivió entre los sencillos vecinos de la localidad.

Los personajes del conflicto son Ginny (Kate Winslett), la aburrida esposa cuarentona del operario de un carrusel (Jim Belushi). La hija del marido, Carolina (Juno Temple), de 25 años, que había huido del hogar con un gánster y ahora la buscan para liquidarla por delatora. Y un niño, Richie, hijo de un matrimonio anterior de Ginny, con grave declive por la piromanía.

La inclusión del salvavidas en las carencias amorosas de ambas mujeres desatará la escalada de celos conducente a la tragedia final.

La Rueda de la Maravilla es el giratorio de Coney Island, pero también son los carruseles de ilusión y esperanza instalados en el corazón de sus personajes

La madurez del guion y dirección de Woody Allen radican en la naturalidad con que va tejiendo la trama. Cómo los personajes se limitan a reaccionar ante situaciones tan cotidianas, y obvias, que van surgiendo.

El ambiente popular veraniego de Coney Island, la banda sonora con canciones de la época, y el enjambre humano del lugar, disfrazan el drama subterráneo que va creciendo en ese hogar de gente pobre y anónima.

Junto a la irresponsable participación amorosa de Mickey, somos tan impotentes como él de ejercer como “salvavidas” en aquel torbellino en que sucumbieron esas personas tan necesitadas de ilusiones y de afecto.

A diferencia de otras películas de Allen, llenas de ironía y frases sarcásticas, aquí pareciera que sólo el Destino se burla de sus criaturas envolviéndolo todo en un ambiente festivo.

Excelentes intérpretes, especialmente Kate Winslett que despliega un abanico de emociones.

UNA HISTORIA SIMPLE, DE SERES PEQUEÑOS, QUE CORRE FLUIDA POR FUERA Y TRÁGICA POR DENTRO.

Ficha técnica


Título Original: Wonder Wheel 
Cinecolor Films 
Tragicomedia EE.UU. – 1,41 hrs. 
Fotografía: Vittorio Storaro 
Edición: Alisa Lepselter 
Diseño Prod.: Santo Loquasto 
Actores: Jim Belushi, Juno Temple, Justin Timberlake, Kate Winslett 
Guionista y Director: Woody Allen

Maze Runner, la cura mortal - Por Carlos Correa

Vaya el primer agradecimiento a los realizadores del filme por no extender la tercera entrega de esta saga con la irresistible moda de la separación en dos partes. Y es bastante comprensible esta decisión. La historia final promete, pero es bastante floja en cuanto a ideas y relato. Por ello, el director Wes Ball toma la acertada decisión de basar esta última parte en espectaculares escenas de acción que en una pantalla como la recién inaugurada “Xtreme Láser” de CinePlanet en Santiago, lucen sorprendentes gracias a sus 18 metros de alto, 10 de ancho, sonido envolvente de gran calidad y una proyección láser que hace ver los efectos especiales como juego de niños.

Volvamos a la historia. Los muchachos que habían logrado salir del laberinto en la primera parte, que habían deambulado sin un claro rumbo y se habían enfrentado a CRUEL, esta misteriosa organización que les borra los recuerdos, los encierra y luego los persigue afanosamente en la segunda, comienzan un épico final con el gran rescate de muchos de sus compañeros en una secuencia muy completa y vibrante. Thomas -Dylan O'Brien- lidera el grupo y es secundado por Brenda que es interpretada por Rosa Salazar. Teresa -Kaya Scodelario- trabaja en CRUEL buscando el suero que pueda controlar la peste de la Llamarada y uno de los sujetos de experimentación es Minho -Ki Hong Lee- quien no ha podido ser rescatado y se transforma en la principal razón de volver a entrar en la fortaleza y en sus laboratorios.

Mientras hay acción, la película resiste muy bien el ritmo y concentra la atención. Las naturales pausas, como ya sucedió sobre todo en la extraviada segunda entrega, se hacen largas y carecen de sentido y unidad. Hay mucho tiempo que no logra mantener la tensión, inmoviliza y solo alarga la llegada de una nueva secuencia que esperamos ansiosamente se acerque cuanto antes.

La trama interesante del comienzo de la historia, nos remontamos al 2013, este laberinto sin explicación, sin recuerdos, un espacio de comodidad que solo se rompe por la audacia de los protagonistas, va decayendo en la medida que la trilogía avanza. La parte central es mejor superarla rápido y aunque en este cierre repunta bastante, la ausencia de un guión que permita mantener un mayor interés en la narración se resiente y mucho.

Los efectos especiales del comienzo de la cinta se ven como de juguete, sin embargo con el correr de los minutos son mucho más complejos e interesantes. Y hay una diferencia, los primeros son en exteriores y los siguientes corresponden a una elaboración en diversos set, lo que marca una diferencia en favor de estos últimos. También, en esta oportunidad, los personajes aparecen bastante menos marcados, menos intensos y tal vez por ello se diluyen poco a poco. El metraje se hace extenso, sobre todo porque parece ir a la conclusión y se arrepiente en el camino, un efecto extraño que podríamos atribuir a la falta de nervio en su composición argumental.

A pesar de todas las consideraciones anteriores, “La Cura Mortal” logra cerrar correctamente la trilogía, aunque deja un poquito abierta la puerta como para eventualmente continuar. No lo sabemos, pero podemos suponer que dependiendo de la taquilla y su éxito comercial, podríamos ver en el futuro algo más de la evolución de este mundo distópico que tiene la oportunidad de un nuevo comienzo y también de explicar mejor sus escenarios y sobre todo el por qué llegaron a este apocalíptico, destruido y amenazante futuro.

Ficha técnica

Título original: Maze Runner: The Death Cure
Año: 2018
Duración: 142 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Gotham Group / Temple Hill / 20th Century-Fox Film Corporation
Género: Ciencia ficción. Acción | Futuro postapocalíptico. Supervivencia. Distopía. Young Adult. Secuela
Guión: T.S. Nowlin (Novela: James Dashner)
Música: John Paesano
Fotografía: Gyula Pados
Reparto: Dylan O'Brien, Kaya Scodelario, Katherine McNamara, Thomas Brodie-Sangster, Nathalie Emmanuel, Barry Pepper, Giancarlo Esposito, Rosa Salazar, Dexter Darden, Walton Goggins, Jacob Lofland
Dirección: Wes Ball

miércoles, 24 de enero de 2018

Apuesta maestra - Por Carlos Correa

Aaron Sorkin hace su debut como director con esta adaptación cinematográfica de la novela biográfica de Molly Bloom, la llamada “princesa del póker”, quien organizaba exclusivos juegos con estrellas de cine, directores, famosos atletas, millonarios hombres de negocios e incluso con algún miembro de la mafia rusa.

Con un guión vertiginoso y vibrante, Sorkin elabora un relato perfectamente tejido. Molly -Jessica Chastain- narra en primera persona la historia de su vida desde que se frustra su sueño deportivo al sufrir un grave accidente compitiendo en esquí lo que le impide llegar a los Juegos Olímpicos para representar a Estados Unidos en su equipo de elite. Utilizando recurrentes saltos temporales, la forma utilizada por Sorkin para construir la historia resulta interesante a lo largo de todo el metraje. Vemos a la protagonista como niña y joven adolescente, con la figura tenaz y autoritaria de su padre -un preciso Kevin Costner-, alternando con el presente maduro que la muestra junto a un incrédulo abogado -Idris Elba- intentando enfrentar las acusaciones luego de un exagerado arresto del FBI. Entre ambos extremos, podemos observar su proceso de reinvención desde el deporte al mundo de los juegos privados de póker, un ambiente principalmente masculino donde las apuestas son temerarias, las tentaciones enormes y el alcohol y las drogas, el pan de cada día.

Esta historia de vida resulta atractiva por varias razones. La primera salta a la vista porque es la historia real de una deportista de excepción que termina siendo millonaria antes de los 21 años pero no precisamente gracias a desarrollar aquello que soñó desde pequeña. La segunda corresponde al excelente trabajo de escritura en el que Sorkin sin lugar a dudas no defrauda. Es cierto que sus diálogos son extensos, están llenos de intercambios y de mucha información, sin embargo son necesarios para dotar al filme de todos los elementos que se deben tomar en cuenta para comprender el real contexto de la historia. Esta vez, además tomando el rol de director de la cinta, Aaron Sorkin no permite tregua en ningún momento. Si nos desconcentramos mínimamente podemos perder fácilmente el hilo, que ya por su propia naturaleza se torna complejo de seguir. Una tercera razón del atractivo de esta película es la excelente y sólida actuación de su protagonista, Jessica Chastain, y de cada uno de los personajes secundarios que están perfectamente construidos y son interpretados por un elenco de altísimo nivel.

“Molly's Game”, su título original, es mucho más certero que su traducción al español. La palabra juego aplica tanto al deporte como al mundo de las apuestas y también naturalmente es posible asociarla a lo que Molly debe hacer con su vida, haciendo, rehaciendo, inventando y reinventando su camino en todo momento. Aun internándose en un terreno de dudosa legalidad, ética y moralmente cuestionable, Molly siempre intenta ser fiel a si misma y no caer en la comisión de diversos delitos. Incluso pudiendo delatar a gran parte de quienes participaban en sus exclusivos juegos, decide mantener la mayoría de las identidades en secreto. El jugador X -encarnado por Michael Cera- representa de alguna manera todos aquellos nombres que en su libro y en su testimonio ante la corte, Bloom no quiso mencionar.

“Apuesta maestra” es realmente una jugada arriesgada de su director. Un relato largo -141 minutos- que sin embargo fluye de manera natural sobre todo tomando en consideración los tiempos actuales, donde historias de este tipo podrían tener una mayor libertad narrativa en formato de serie de televisión abierta o entrega por capítulos en servicios de streaming. Mayor logro entonces el de Aaron Sorkin, cuyo lenguaje resulta envolvente -y si, por momentos incluso agobiante- pues posee un contundente objetivo, claro y preciso, que logra a cabalidad.

Ficha técnica

Título original: Molly's Game
Año: 2017
Duración: 141 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Entertainment One / The Mark Gordon Company / Pascal Pictures
Género: Drama | Póker. Biográfico. Basado en hechos reales
Guión: Aaron Sorkin (Memorias: Molly Bloom)
Música: Daniel Pemberton
Fotografía: Charlotte Bruus Christensen
Reparto: Jessica Chastain, Idris Elba, Kevin Costner, Michael Cera, Samantha Isler, Chris O'Dowd, Graham Greene, Jeremy Strong, Bill Camp, Brian d'Arcy James, Claire Rankin, J.C. MacKenzie
Dirección: Aaron Sorkin

La rueda de la maravilla - Por Carlos Correa

La imaginación y tenacidad de Woody Allen parecen inagotables. Junto al mérito de conseguir su auto impuesta marca de generar una película por año, Allen se las arregla para, con naturales altos y bajos, entregarnos siempre alguna novedad dentro de su ya reconocida y característica filmografía.

Esta vez la historia se remonta a los años 50. Coney Island es el escenario de personajes disfuncionales y de relaciones dañadas. Humpty -Jim Belushi- encargado del carrusel del parque, y su esposa Ginny -Kate Winslet-, una frustrada actriz que trabaja atendiendo mesas en un frecuentado bar del lugar y que tiene un hijo de su primer matrimonio al que le fascina el fuego, reciben la inesperada visita de Carolina -Juno Temple-, la hija de Humpty y que no ve hace años. Ella viene de regreso de una situación terrible. Se casó con un gánster y ahora huye de las represalias por hablar más de la cuenta. Está marcada. Es pleno verano y la playa bulle. En la bahía siete trabaja como salvavidas Mickey Rubin -Justin Timberlake- un osado joven que aspira a ser escritor. La mesa está servida y podemos prever hacia dónde nos podría conducir el relato de Woody Allen.

Los elementos de sus películas y las características de sus personajes le son tan propios que sabemos conseguirá, en bastantes ocasiones, actuaciones potentes. Esta vez el turno es de Kate Winslet quien interpreta un papel de excelencia, lleno de matices, con una fuerza interior desgarradora y que además atrapa inmediatamente el foco de atención del relato. Bien conocemos los conceptos del director y “Wonder Wheel” no se aleja en absoluto. Las relaciones son el eje central, parece que nada logra encajar, todo es frustración y decadencia.

Sin embargo, Allen nos tiene reservada una sorpresa. Juega con nosotros, sus espectadores, y al menos nos va preparando para tres o cuatro posibles finales. Es impresionante lo que logra al hacernos imaginar de qué manera podría concluir la historia. Y sin adelantar nada, por supuesto que su firma es totalmente diferente a todo lo que pudiéramos pensar y en ello, su sello es inconfundible. Podremos entender el título, “Wonder Wheel” y también podremos seguir imaginando lo que viene a continuación. Y mientras nosotros nos quedamos divagando, seguramente Woody Allen debe estar pensando y probablemente ejecutando su siguiente trabajo.

Ficha técnica

Título original: Wonder Wheel
Año: 2017
Duración: 101 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Gravier Productions / Amazon Studios
Género: Drama | Años 50
Guión: Woody Allen
Fotografía: Vittorio Storaro
Reparto: Kate Winslet, Justin Timberlake, Juno Temple, James Belushi, Max Casella, Michael Zegarski, Tony Sirico, Marko Caka, Jack Gore, Dominic Albano, Evin Cross, Debi Mazar, Brittini Schreiber, Geneva Carr, Steve Schirripa, Matthew Maher
Dirección: Woody Allen

Tres anuncios por un crimen - Por Carlos Correa

Esta es una película magnífica no solo por la deslumbrante actuación de Frances McDormand sino por una construcción extremadamente fina y delicada de sentimientos, humor negro, crimen y misterio en un pequeño pueblo del estado de Missouri, Estados Unidos.

Mildred Hayes -McDormand- ha sufrido la pérdida de su hija adolescente. Fue asesinada, quemada y violada brutalmente hace siete meses y la policía aún no ha podido hacer nada. No hay sospechosos, no hay arrestos, no hay acciones y todo hace pensar que el caso será uno más de tantos otros que se archivan por falta de pruebas, pistas, negligencia policial o simple desidia. Pero Mildred no lo acepta. Paga con sus ahorros tres avisos camineros, justo en las afueras de la ciudad, en una ruta que ya casi no es transitada, aprovechando viejas estructuras que alguna vez sirvieron de publicidad. Los avisos son sencillos -grandes letras negras sobre fondo rojo- y tienen una significación gigante. Interpelan fuertemente a la policía y específicamente al jefe Willoughby, en un papel sólido de Woody Harrelson.

Desde ese momento la trama adquiere ribetes inusitados. Aparece la pluma de Martin McDonagh para dibujarnos cada escena y cada diálogo con una sencillez y profundidad asombrosa. Hay primeros planos conmovedores, contrapuestos con grandes extensiones y amplios paisajes que nos llevan a vislumbrar la enorme tragedia que viven los protagonistas. Aflora la empatía, la rabia ante el abuso de autoridad, lo inexplicable que resulta el racismo y sobre todo la búsqueda implacable y angustiosa que impulsa a esta madre a hacer justicia. Es una verdadera guerra desatada. Totalmente desequilibrada y en condiciones tremendamente desiguales. Ella está sola contra el mundo. El apoyo por lo sucedido a su hija es total, sin embargo el rechazo a su acusación al jefe de la policía es también radical.

Impactante y conmovedora. Esta es una historia narrada con un ritmo especialmente cadencioso sostenido por el implacable rostro de Mildred, que sin lugar a dudas no nos puede dejar indiferentes. Hay otro policía, Dixon, algo torpe y desubicado, que parece no entender nada y que está totalmente fuera de foco, interpretado estupendamente por Sam Rockwell, y que se transforma en un personaje vital en la consecuencia del relato. Sus acciones violentas, su insólita dependencia de una madre omnipresente y un giro totalmente inesperado del guión, nutren a la cinta de las dosis justas de comedia negra que nos permiten digerir un drama que en otras circunstancias sería absolutamente y totalmente desolador. Diálogos de antología como el que se produce con la visita del sacerdote a la casa de Mildred, o escenas tremendamente crudas y emocionalmente intensas, hacen de “Three Billboards Outside Ebbing, Missouri” una película extraordinaria en forma y fondo que se debe ver con calma y analizar en detalle, pues se va a quedar por mucho tiempo junto a nosotros.

Ficha técnica 

Título original: Three Billboards Outside Ebbing, Missouri
Año: 2017
Duración: 112 minutos
País: Reino Unido
Productora: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Blueprint Pictures.
Distribuida por Fox Searchlight
Género: Thriller. Drama. Comedia | Comedia negra. Racismo
Guión: Martin McDonagh
Música: Carter Burwell
Fotografía: Ben Davis
Reparto: Frances McDormand, Woody Harrelson, Sam Rockwell, Caleb Landry Jones, Lucas Hedges, Peter Dinklage, John Hawkes, Abbie Cornish, Brendan Sexton III, Samara Weaving, Kerry Condon, Nick Searcy, Lawrence Turner, Amanda Warren, Michael Aaron Milligan, William J. Harrison, Sandy Martin, Christopher Berry, Zeljko Ivanek, Alejandro Barrios, Jason Redford, Darrell Britt-Gibson, Selah Atwood
Dirección: Martin McDonagh

domingo, 21 de enero de 2018

Las horas más oscuras - Por Carlos Correa

Winston Churchill sin duda fue crucial en el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial. Un personaje histórico sin igual y que ha marcado a generaciones y generaciones. El director Joe Wright se propone para este nuevo trabajo no contar nuevamente la historia que conocemos sino poner el foco en el proceso que llevó al parlamentario británico a asumir como Primer Ministro y los primeros desafíos que tuvo que enfrentar en un escenario tremendamente complejo, hostil y de mínimas opciones y esperanzas por el avance despiadado de Hitler invadiendo el continente europeo.

El actor elegido para representar a Churchill es Gary Oldman. Y a la luz del resultado, la elección es simplemente magnífica. Bajo capas de prótesis y maquillaje -un trabajo excepcional de Kazuhiro Tsuji- Oldman personifica magistralmente a este líder político no solo en gestos y acciones, sino bastante más allá, mostrando su faceta más humana, sus debilidades, su mal humor, sus extrañas costumbres y por sobre todo aquellas virtudes que lograron guiar a una nación a través de un camino que estaba prácticamente perdido, con las fuerzas alemanas a punto de aniquilar la resistencia y con la amenaza cierta de una inminente invasión a Inglaterra.

Oldman da vida a quien en ese preciso momento tenía “al mundo sobre sus hombros”. La guerra avanzaba, resistirse parece imposible y ante este crudo escenario todo hace prever que negociar la paz es la única salida. Sin embargo, Churchill tiene una convicción profunda, por cierto no exenta de dudas, que el camino no es otro que luchar por los ideales británicos y por la liberación de Europa. Oldman deja de ser un actor. Oldman se convierte en Winston Churchill, no lo interpreta, se transforma en él. La tensión del guión entrega a esta cinta los elementos propios de un drama de proporciones épicas. La caracterización del premier saliente, de los adversarios, del clima bélico, de los momentos más inciertos y del clima político imperante en mayo de 1040, están tan bien logrados que por momentos la cinta transcurre casi a modo de documental. Pero es ficción, aunque por momentos se nos olvide por completo si realmente nos dejamos seducir.

Tal es el nerviosismo y la gran cantidad de signos negativos, que el punto de inflexión de la película se produce en un extraño encuentro del Rey Jorge VI con Churchill. En esa escena clave, es vital la empatía que se produce entre ambos. Gracias a ello la cinta se encamina a sus momentos más logrados.

“Darkest Hour” -la hora más oscura, su título original- es perfectamente asimilable a lo sucedido la noche previa a la operación “Dínamo” que tiene como fin la evacuación marítima de Dunkerque (cerca de 300.000 tropas británicas, francesas y belgas que están acorraladas y probablemente perdidas) gracias a la participación no solo de la flota británica sino también de barcos mercantes y de pasajeros. Del resultado de esta operación secreta depende el futuro. Y aquí es donde apreciamos la estatura, el liderazgo, la valentía, el honor y el manejo político por el que Winston Churchill ha sido reconocido a nivel mundial, trascendiendo la historia. Y Gary Oldman, a la altura de las circunstancias, nos regala un trabajo que recordaremos por muchos años más.

Ficha técnica

Título original: Darkest Hour
Año: 2017
Duración: 125 minutos
País: Reino Unido
Productora: Working Title Films
Género: Bélico. Drama | II Guerra Mundial. Años 40. Histórico. Política
Guión: Anthony McCarten
Música: Dario Marianelli
Fotografía: Bruno Delbonnel
Reparto: Gary Oldman, Ben Mendelsohn, Kristin Scott Thomas, Lily James, Stephen Dillane, Richard Lumsden, Philip Martin Brown, Brian Pettifer, Tom Ashley, Jordan Waller, David Olawale Ayinde, Michael Bott, Danny Stewart, John Locke
Dirección: Joe Wright