Billy Batson -Asher Angel,- lo pasa mal. Sin sus padres, ha debido pasar la mayoría de sus 14 años en casas de acogida desde donde frecuentemente se escapa, por lo que la calle ha sido su mayor espacio de crecimiento. Ahora tiene una nueva oportunidad. Llega a un hogar donde los padres han reunido a varios niños en su misma condición para darles un especial y dedicado calor familiar.
Todo es extraño para Billy, tanto como abordar un carro del metro y terminar cara a cara con un veterano mago que fija en él todas sus esperanzas de sucesión y le entrega su poder. Así, si Bill pronuncia la palabra mágica "SHAZAM" -acrónimo de seis "ancianos inmortales”; Salomón, Hércules, Atlas, Zeus, Aquiles y Mercurio- inmediatamente se transforma en un adulto disfrazado -Zachary Levi,- que cuenta con grandes poderes dentro de los que destacan una fuerza sobrehumana, gran velocidad, disparar rayos con sus manos y la capacidad de volar, entre otros. Con la ayuda de su hermano adoptivo Freddy -Jack Dylan Grazer-, Shazam! debe aprender a usar sus habilidades para enfrentar al Dr. Thaddeus Sivana -Mark Strong- quien cuando niño fue rechazado por el mismo mago y por tanto ha buscado incansablemente volver a encontrarse con el poderoso hechicero para cobrar venganza y apoderarse de los demonios que se encuentran contenidos y a raya por el ya anciano custodio.
La película de David F. Sandberg es entretenida. Mezcla problemas actuales con una comedia que resulta una efectiva sátira de los superhéroes y sus súper poderes. La orfandad, el acoso y bullying, el sistema de las casas de acogida, la familia, el abandono y el rechazo son temas profundos y relevantes que no pierden su foco por la forma en que se construye el relato. Ni siquiera la magia logra esconder la verdad que encierran los siete pecados capitales que deben seguir siendo custodiados ya que, sueltos y dispersos por el mundo, podrían causar grandes estragos.
El resultado es que Shazam! renace novedoso a pesar de ser una historieta de Fawcett Comics aparecida por primera vez en 1939 y que ha pasado por varias fases en su historia -fue Capitán Marvel hasta que Marvel Comics lo registró para un personaje propio en 1968 y por ello la palabra mágica Shazam! se ha convertido en la marca y título del personaje- y que pertenece y es desarrollado desde 1972 por DC Comics.
Shazam! fluye bien durante sus algo extensos 132 minutos. El énfasis puesto en la acción no opaca los temas centrales referidos a la unión de la familia, al apoyo vital entre los hermanos adoptivos y al tesón y cariño de los padres hacia sus protegidos. Por momentos la sátira se apodera de la pantalla y con ello relaja el metraje, junto con las referencias a otros personajes del universo extendido de DC como Superman y Batman lo que también apunta en la misma línea.
Con agilidad y dinámica, Shazam! sorprende y se percibe como un buen comienzo de una nueva saga. Y claro está, gracias a una costumbre que empieza a echar raíces, a no moverse del asiento con los créditos finales porque vienen dos escenas post que permiten especular sobre los próximos pasos de este irreverente adolescente convertido en superhéroe con cuerpo y disfraz de adulto.
Ficha técnica
Título original: Shazam!
Año: 2019
Duración: 132 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Warner Bros. / DC Entertainment / DC Comics / New Line Cinema
Género: Fantástico. Ciencia ficción | Superhéroes. Cómic. DC Comics
Guion: Henry Gayden, C.C. Beck, Bill Parker (Historia: Henry Gayden, Darren Lemke)
Música: Benjamin Wallfisch
Fotografía: Maxime Alexandre
Reparto: Zachary Levi, Jack Dylan Grazer, Mark Strong, Asher Angel, Grace Fulton, David J. MacNeil, Michelle Borth, Djimon Hounsou, Adam Brody, Ross Butler, Natalia Safran, Marta Milans, D.J. Cotrona, Ian Chen, Cassandra Ebner, Cooper Andrews, Faithe Herman, Caroline Korycki, David Kohlsmith, Ava Preston, Lovina Yavari, Andi Osho, Cyndy Day, Angelica Lisk-Hann, Stephannie Hawkins, Evan Marsh, Lotta Losten, Carson MacCormac
Dirección: David F. Sandberg
jueves, 4 de abril de 2019
Obsesión - Por Carlos Correa
El título original de esta cinta es “Serenity” que es el nombre del barco pesquero que el capitán Baker Dill -Matthew McConaughey- posee en Plymouth, una pequeña isla del Caribe. Sin embargo “Obsesión” no está nada mal como título en español, porque este hombre de mar está empecinado en cazar un gran atún de aleta azul que logra siempre escapar. Aquello le hace descuidar a sus clientes, poner en problemas a su fiel compañero Dake -Djimon Hounsou- y además hacer permanentes sus problemas económicos.
De pronto y luego de varios años de ausencia regresa su ex mujer Karen -Anne Hathaway-. Su hijo Patrick se ha vuelto introvertido y pasa inmerso jugando video juegos. Ella teme por la seguridad de ambos pues su actual marido Frank -Jason Clarke- es violento y abusador; la golpea brutalmente. Karen le propone a Dill un negocio: que lleve a pescar a Frank, lo emborrache y lo tire a los tiburones a cambio de 10 millones de dólares. La oferta, por supuesto, es tentadora.
Steven Knight firma un guion que el mismo dirige y que revela una historia intrigante. No tenemos muchos detalles del protagonista ni de su vida pasada, solo algunas luces y lo que la cinta nos va develando con el correr de los minutos. McConaughey es un sólido actor capaz de transmitir aquello que le es encomendado y la química con Hathaway no se hace esperar. Incluso, conecta muy bien con el tercero en discordia, Jason Clarke, componiendo un trío de actores con personalidades muy marcadas y atractivas.
La exploración de una conexión emocional con los video juegos -o juegos virtuales on line- es bastante interesante y agrega a la historia un condimento de actualidad importante a un relato donde toma relevancia el abuso de poder y físico que sufre Karen el que se une con la frustración y la culpa de siente Dill por la ruptura de la relación y el no poder estar junto a su hijo.
Si bien el último tercio de la película decae en intensidad, el mérito que tiene el director es su capacidad de sostener el metraje para que pueda llegar a buen puerto. El interés en saber el desenlace y un arriesgado cruce temporal agrega elementos que perfectamente pueden hacer cambiar la percepción de realidad. ¿Qué es verdadero y qué es irreal? ¿Hay una sola realidad? “A veces hacemos cosas malas por buenos motivos”… una frase que cobra sentido en la medida que el final se acerca y del que no podemos avistar ninguna señal o pista meridianamente certera.
Ficha técnica
Título original: Serenity
Año: 2019
Duración: 106 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Aviron Pictures / Global Road Entertainment / Starlings Entertainment / Nebulastar / Shoebox Films
Género: Thriller. Drama
Guion: Steven Knight
Música: Benjamin Wallfisch
Fotografía: Jess Hall
Reparto: Matthew McConaughey, Anne Hathaway, Diane Lane, Jason Clarke, Djimon Hounsou, Jeremy Strong
Dirección: Steven Knight
De pronto y luego de varios años de ausencia regresa su ex mujer Karen -Anne Hathaway-. Su hijo Patrick se ha vuelto introvertido y pasa inmerso jugando video juegos. Ella teme por la seguridad de ambos pues su actual marido Frank -Jason Clarke- es violento y abusador; la golpea brutalmente. Karen le propone a Dill un negocio: que lleve a pescar a Frank, lo emborrache y lo tire a los tiburones a cambio de 10 millones de dólares. La oferta, por supuesto, es tentadora.
Steven Knight firma un guion que el mismo dirige y que revela una historia intrigante. No tenemos muchos detalles del protagonista ni de su vida pasada, solo algunas luces y lo que la cinta nos va develando con el correr de los minutos. McConaughey es un sólido actor capaz de transmitir aquello que le es encomendado y la química con Hathaway no se hace esperar. Incluso, conecta muy bien con el tercero en discordia, Jason Clarke, componiendo un trío de actores con personalidades muy marcadas y atractivas.
La exploración de una conexión emocional con los video juegos -o juegos virtuales on line- es bastante interesante y agrega a la historia un condimento de actualidad importante a un relato donde toma relevancia el abuso de poder y físico que sufre Karen el que se une con la frustración y la culpa de siente Dill por la ruptura de la relación y el no poder estar junto a su hijo.
Si bien el último tercio de la película decae en intensidad, el mérito que tiene el director es su capacidad de sostener el metraje para que pueda llegar a buen puerto. El interés en saber el desenlace y un arriesgado cruce temporal agrega elementos que perfectamente pueden hacer cambiar la percepción de realidad. ¿Qué es verdadero y qué es irreal? ¿Hay una sola realidad? “A veces hacemos cosas malas por buenos motivos”… una frase que cobra sentido en la medida que el final se acerca y del que no podemos avistar ninguna señal o pista meridianamente certera.
Ficha técnica
Título original: Serenity
Año: 2019
Duración: 106 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Aviron Pictures / Global Road Entertainment / Starlings Entertainment / Nebulastar / Shoebox Films
Género: Thriller. Drama
Guion: Steven Knight
Música: Benjamin Wallfisch
Fotografía: Jess Hall
Reparto: Matthew McConaughey, Anne Hathaway, Diane Lane, Jason Clarke, Djimon Hounsou, Jeremy Strong
Dirección: Steven Knight
miércoles, 3 de abril de 2019
Shazam! - Por Juan Pablo Donoso
Amena, graciosa y espectacular.
Guion bien elaborado y personajes consistentes.
Nos dice que todos tenemos un héroe adentro, y que sólo requiere de un poco de magia para salir. En el caso del adolescente de 14 años Billy Batson, basta con gritar —¡SHAZAM!—para convertirse en un paladín adulto.
A diferencia de otras películas basadas en historietas, ésta contribuye con una buena dosis de humor. Guion inteligente y situaciones hilarantes. Además, pinta una hermosa familia que sólo tiene hijos adoptivos, donde todos se quieren y apoyan en sus aventuras.
Por un accidente esotérico dos niños – en tiempos separados - llegan a la cueva mágica de un viejo hechicero negro. Allí permanecían petrificados los 7 pecados capitales. El anciano brujo necesitaba traspasar su báculo de contención a un joven que pudiera sucederlo en el trono.
¿Quién sería el sucesor? ¿Thaddeus, que más tarde sería el resentido Dr. Sivana (Mark Strong), o Billy Batson (Asher Angel), un huérfano rebelde sin hogar definido? Como sólo uno de ellos fue el elegido, el otro se transformó en el villano que deseaba arrebatarle la palabra mágica para lograr poder y vencer su amargura.
El perdedor conquista nuestra compasión porque tenía el corazón impuro con resentimientos contra el matonaje de su hermano y de su padre. En cambio, el ganador, aunque todavía muy inmaduro, sólo era víctima de su soledad.
El personaje de Shazam resulta encantador cuando es el inmaduro adolescente Billy, y también cuando asume súper poderes siendo todavía torpe e ingenuo. Un aplauso para ambos actores, y en especial a Zachary Levi por su histrionismo.
Cada hermano adoptivo tiene una personalidad muy definida destacándose Jack Dylan Grazer, como el pequeño inválido, y la adorable negrita Darla (Faithe Herman, cuando pequeña, y Meagan Good, cuando adulta).
Buen equilibrio entre el drama, la comedia y los efectos especiales. Un gran acierto de DC Comics.
Recomendamos permanecer en la sala durante los créditos finales porque intercalan nuevos y graciosos epílogos
ENTRETENIDA, ÁGIL Y LOGRADA. RECOMENDABLE PARA TODO PÚBLICO POR SU BELLO MENSAJE FRATERNAL.
Ficha técnica
Acción, aventuras, fantasía
Guion bien elaborado y personajes consistentes.
Nos dice que todos tenemos un héroe adentro, y que sólo requiere de un poco de magia para salir. En el caso del adolescente de 14 años Billy Batson, basta con gritar —¡SHAZAM!—para convertirse en un paladín adulto.
A diferencia de otras películas basadas en historietas, ésta contribuye con una buena dosis de humor. Guion inteligente y situaciones hilarantes. Además, pinta una hermosa familia que sólo tiene hijos adoptivos, donde todos se quieren y apoyan en sus aventuras.
Por un accidente esotérico dos niños – en tiempos separados - llegan a la cueva mágica de un viejo hechicero negro. Allí permanecían petrificados los 7 pecados capitales. El anciano brujo necesitaba traspasar su báculo de contención a un joven que pudiera sucederlo en el trono.
¿Quién sería el sucesor? ¿Thaddeus, que más tarde sería el resentido Dr. Sivana (Mark Strong), o Billy Batson (Asher Angel), un huérfano rebelde sin hogar definido? Como sólo uno de ellos fue el elegido, el otro se transformó en el villano que deseaba arrebatarle la palabra mágica para lograr poder y vencer su amargura.
El perdedor conquista nuestra compasión porque tenía el corazón impuro con resentimientos contra el matonaje de su hermano y de su padre. En cambio, el ganador, aunque todavía muy inmaduro, sólo era víctima de su soledad.
El personaje de Shazam resulta encantador cuando es el inmaduro adolescente Billy, y también cuando asume súper poderes siendo todavía torpe e ingenuo. Un aplauso para ambos actores, y en especial a Zachary Levi por su histrionismo.
Cada hermano adoptivo tiene una personalidad muy definida destacándose Jack Dylan Grazer, como el pequeño inválido, y la adorable negrita Darla (Faithe Herman, cuando pequeña, y Meagan Good, cuando adulta).
Buen equilibrio entre el drama, la comedia y los efectos especiales. Un gran acierto de DC Comics.
Recomendamos permanecer en la sala durante los créditos finales porque intercalan nuevos y graciosos epílogos
ENTRETENIDA, ÁGIL Y LOGRADA. RECOMENDABLE PARA TODO PÚBLICO POR SU BELLO MENSAJE FRATERNAL.
Ficha técnica
Acción, aventuras, fantasía
WarnerBrosChile EE.UU. – 2,12 hrs.
Fotografía: Maxime Alexandre
Edición: Michel Aller
Música: Benjamin Wallfisch
Diseño Prod.: Jennifer Spence
Guion: Henry Gayden, Henry Gayden (autor)
Actores: Zachary Levi, Mark Strong, Djimon Hounsou
Director: David F. Sandberg
Cementerio Maldito - Por Juan Pablo Donoso
“Ten cuidado con lo que amas, y peor aún, con añorar su retorno”.
Si bien la factura del film cumple con un buen nivel de terror, la premisa del relato va contra valores afectivos, familiares, fraternales, y de inocencia.
Además de asustarnos, ¿qué pretenden decirnos?
En esta historia, basada parcialmente en una novela de Stephen King, hay un cementerio de animales – y también de personas – donde basta haberlos amado para conjurar sus retornos a la vida; pero volverán transformados en criaturas perversas que sólo quieren llevarte a ti también a sus infiernos… por tu sola debilidad de haberlos amado y desear que volvieran.
Nihilismo puro.
Expone la maldición del Amor y las consecuencias macabras que ello trae consigo. Peor aún si habitas cerca de un cementerio maldito.
Conclusión, basta amar para condenarse eternamente, y tú también partirás a la caza de quienes pudieran haberte amado (¡!).
Corre tanto para humanos como animales. ¿Quién llega más lejos en denunciar la maldición de la Vida?
Sin duda que semejante negativismo existencial logrará su objetivo de asustar al público. ¿Así quién podría salvarse?
Salir a la calle después de verla nos consuela de que todavía queden personas deambulando con ingenuidad. Hasta los trillados zombies eran más benignos porque carecían de conciencia. Los resucitados de esta película son incluso más astutos que lo vivos.
RELATO MACABRO DONDE NADIE ESCAPA DE LAS SEMILLAS VESÁNICAS DEL AMOR Y DE LA VIDA.
Si bien la factura del film cumple con un buen nivel de terror, la premisa del relato va contra valores afectivos, familiares, fraternales, y de inocencia.
Además de asustarnos, ¿qué pretenden decirnos?
En esta historia, basada parcialmente en una novela de Stephen King, hay un cementerio de animales – y también de personas – donde basta haberlos amado para conjurar sus retornos a la vida; pero volverán transformados en criaturas perversas que sólo quieren llevarte a ti también a sus infiernos… por tu sola debilidad de haberlos amado y desear que volvieran.
Nihilismo puro.
Expone la maldición del Amor y las consecuencias macabras que ello trae consigo. Peor aún si habitas cerca de un cementerio maldito.
Conclusión, basta amar para condenarse eternamente, y tú también partirás a la caza de quienes pudieran haberte amado (¡!).
Corre tanto para humanos como animales. ¿Quién llega más lejos en denunciar la maldición de la Vida?
Sin duda que semejante negativismo existencial logrará su objetivo de asustar al público. ¿Así quién podría salvarse?
Salir a la calle después de verla nos consuela de que todavía queden personas deambulando con ingenuidad. Hasta los trillados zombies eran más benignos porque carecían de conciencia. Los resucitados de esta película son incluso más astutos que lo vivos.
RELATO MACABRO DONDE NADIE ESCAPA DE LAS SEMILLAS VESÁNICAS DEL AMOR Y DE LA VIDA.
Ficha técnica
Título Original: Pet Sematary
Título Original: Pet Sematary
Horror, suspenso, nihilismo Andes Films
EE.UU. – 1,41 hrs.
Fotografía: Laurie Rose
Edición: Sarah Broshar
Música: Christopher Young
Diseño Prod.: Todd Cherniawsky
Guion: Jeff Buhler, Matt Greenberg
Actores: Jason Clarke, John Lithgow, Amy Seimetz
Directores: Kevin Kölsch, Dennis Widmyer
Obsesión - Por Juan Pablo Donoso
Pretenciosa, recargada y truculenta.
Pretende ser paranormal pero queda confusa.
Acumula símbolos en los objetivos de los personajes, y los deja llenos de cabos sueltos.
Incluye escenas sexuales sólo para complacer a la “galería”, además de personajes secundarios innecesarios.
Los pobres actores que, al parecer, nunca supieron bien adónde apuntaba el guion, se defienden con su oficio apelando a un realismo lógico. Lo demás es una sucesión de sugerencias misteriosas mal resueltas.
Lo mejor es la fotografía – sobre y bajo el mar - y algunas locaciones seudo caribeñas. La música incidental se encarga de anunciarnos que tal vez algo importante sucederá, pero siempre es decepcionante.
Nunca sabremos quién es el elegante, enigmático y descalzo burócrata flacuchento llamado Fontaine (Jeremy Strong), y para qué lo envuelven con tal atmósfera de misterio. (¡!)
Se supone que Patrick, el niño que vemos en la película, es el “cerebro” esotérico que domina con tremendo poder mental todo lo que ocurre… pero la verdad es que el único caprichoso, e inmaduro, que mueve los hilos torcidos del relato es el guionista y director Steven Knight.
Si quiso incursionar en este género de nihilismo policial (film-noir) mezclado con surrealismo, debió revisar a sus antepasados Chabrol, Siegel, Polansky, Hitchcock, Buñuel y David Lynch, por sólo nombrar algunos.
Los diálogos son obvios y pedestres, para que conozcamos los antecedentes de los personajes, pero sólo contribuyen a enredarnos más.
La acción sucede en una de las tantas islas llamadas Plymouth, de clima tropical y donde los autos tienen el manubrio a la derecha. Una esposa viene donde su primer marido a solicitarle que lance a su actual conyugue al mar para que se lo coman los tiburones. Al ex esposo lo único que le interesa es cazar a un rebelde atún gigantesco. Más, presionado por la salud mental de Patrick, el hijo de ambos, accede de malas ganas y luego de muchos cigarrillos y botellas de ron.
Y el resto de la trama se encumbra en una melcocha de supuestos eventos paranormales.
UN MALOGRADO THRILLER CON BUENOS ACTORES EN UN PÉSIMO GUION. PUDO TENER MAGIA, SUSPENSO EN OTRAS MANOS.
Ficha técnica
Título Original: Serenity Drama, suspenso
Pretende ser paranormal pero queda confusa.
Acumula símbolos en los objetivos de los personajes, y los deja llenos de cabos sueltos.
Incluye escenas sexuales sólo para complacer a la “galería”, además de personajes secundarios innecesarios.
Los pobres actores que, al parecer, nunca supieron bien adónde apuntaba el guion, se defienden con su oficio apelando a un realismo lógico. Lo demás es una sucesión de sugerencias misteriosas mal resueltas.
Lo mejor es la fotografía – sobre y bajo el mar - y algunas locaciones seudo caribeñas. La música incidental se encarga de anunciarnos que tal vez algo importante sucederá, pero siempre es decepcionante.
Nunca sabremos quién es el elegante, enigmático y descalzo burócrata flacuchento llamado Fontaine (Jeremy Strong), y para qué lo envuelven con tal atmósfera de misterio. (¡!)
Se supone que Patrick, el niño que vemos en la película, es el “cerebro” esotérico que domina con tremendo poder mental todo lo que ocurre… pero la verdad es que el único caprichoso, e inmaduro, que mueve los hilos torcidos del relato es el guionista y director Steven Knight.
Si quiso incursionar en este género de nihilismo policial (film-noir) mezclado con surrealismo, debió revisar a sus antepasados Chabrol, Siegel, Polansky, Hitchcock, Buñuel y David Lynch, por sólo nombrar algunos.
Los diálogos son obvios y pedestres, para que conozcamos los antecedentes de los personajes, pero sólo contribuyen a enredarnos más.
La acción sucede en una de las tantas islas llamadas Plymouth, de clima tropical y donde los autos tienen el manubrio a la derecha. Una esposa viene donde su primer marido a solicitarle que lance a su actual conyugue al mar para que se lo coman los tiburones. Al ex esposo lo único que le interesa es cazar a un rebelde atún gigantesco. Más, presionado por la salud mental de Patrick, el hijo de ambos, accede de malas ganas y luego de muchos cigarrillos y botellas de ron.
Y el resto de la trama se encumbra en una melcocha de supuestos eventos paranormales.
UN MALOGRADO THRILLER CON BUENOS ACTORES EN UN PÉSIMO GUION. PUDO TENER MAGIA, SUSPENSO EN OTRAS MANOS.
Ficha técnica
Título Original: Serenity Drama, suspenso
Diamond Films EE.UU. – 1,46 hrs.
Fotografía: Jess Hall
Edición: Laura Jennings
Música: Benjamin Wallfisch
Diseño Prod.: Andrew McAlpine
Actores: Matthew McConaughey, Anne Hathaway, Diane Lane
Guionista y Director: Steven Knight
En Guerre - Por Juan Pablo Donoso
Imperdible por su forma y fondo. Ningún adulto podría quedar indiferente después de verla. Premio Cannes 2018.
1100 obreros de una fábrica de repuestos van a la huelga por incumplimiento de un contrato y amenaza de cierre de la industria. La paralización de actividades que, en un comienzo unificó a los trabajadores, con el paso del tiempo, e inútiles negociaciones, termina dividiéndolos internamente. Hasta el Poder Judicial francés falla en favor de los empresarios agiotistas.
Admirable la claridad con que exhibe un conflicto gremial tan complejo, de nuestros días, manteniéndonos en todo momento en solidaridad con sus personajes.
Lenguaje de “cine-verdad”, cámara en mano, tomas muy largas, bajo presupuesto, actores que parecen estar improvisando sus conversaciones, personajes cotidianos, y, silencios que permiten al espectador reflexionar sobre la realidad que se le presenta.
Su tratamiento es tan autentico que tiene el mérito de parecer que nadie la dirigió, y que ninguno de los personajes está actuando; que nadie escribió los textos y que cada escena es producto del momento. Podría ser una impactante edición de documentales ordenados de tal manera que comprendamos a fondo el problema social planteado y, a la vez, nos identifiquemos plenamente con su protagonista, el líder Laurent Amadeo, en una de las actuaciones más inolvidables del actor Vincent Lindon (El Precio de un Hombre – 2015 – otra joya de este mismo director y guionista. Ver SIGNIS 4/10/16).
El latido – a veces monótono, pero amenazante - de la música incidental transmite el nerviosismo, la angustia y el cansancio de los personajes; se complementa con el bullicio de las multitudes que protestan para – de pronto – caer en un absoluto silencio que aporta descanso auditivo e intimidad en el hogar del protagonista. Lo mismo ocurre con la pantalla que, al irse a negro, y quedar así unos instantes, expresa tanto el paso de tiempo como la incapacidad de predecir el futuro de las gestiones vindicatorias.
MAGNÍFICA POR SU REALIZACIÓN. DESCARANADA DENUNCIA SOCIAL Y DE EXPLOTACIÓN LUCRATIVA EN NUESTROS TIEMPOS.
Ficha técnica
Título Original: En Guerre
1100 obreros de una fábrica de repuestos van a la huelga por incumplimiento de un contrato y amenaza de cierre de la industria. La paralización de actividades que, en un comienzo unificó a los trabajadores, con el paso del tiempo, e inútiles negociaciones, termina dividiéndolos internamente. Hasta el Poder Judicial francés falla en favor de los empresarios agiotistas.
Admirable la claridad con que exhibe un conflicto gremial tan complejo, de nuestros días, manteniéndonos en todo momento en solidaridad con sus personajes.
Lenguaje de “cine-verdad”, cámara en mano, tomas muy largas, bajo presupuesto, actores que parecen estar improvisando sus conversaciones, personajes cotidianos, y, silencios que permiten al espectador reflexionar sobre la realidad que se le presenta.
Su tratamiento es tan autentico que tiene el mérito de parecer que nadie la dirigió, y que ninguno de los personajes está actuando; que nadie escribió los textos y que cada escena es producto del momento. Podría ser una impactante edición de documentales ordenados de tal manera que comprendamos a fondo el problema social planteado y, a la vez, nos identifiquemos plenamente con su protagonista, el líder Laurent Amadeo, en una de las actuaciones más inolvidables del actor Vincent Lindon (El Precio de un Hombre – 2015 – otra joya de este mismo director y guionista. Ver SIGNIS 4/10/16).
El latido – a veces monótono, pero amenazante - de la música incidental transmite el nerviosismo, la angustia y el cansancio de los personajes; se complementa con el bullicio de las multitudes que protestan para – de pronto – caer en un absoluto silencio que aporta descanso auditivo e intimidad en el hogar del protagonista. Lo mismo ocurre con la pantalla que, al irse a negro, y quedar así unos instantes, expresa tanto el paso de tiempo como la incapacidad de predecir el futuro de las gestiones vindicatorias.
MAGNÍFICA POR SU REALIZACIÓN. DESCARANADA DENUNCIA SOCIAL Y DE EXPLOTACIÓN LUCRATIVA EN NUESTROS TIEMPOS.
Ficha técnica
Título Original: En Guerre
Drama Cinemark Chile S.A Francia – 1,53 hrs.
Fotografía: Eric Dumont
Edición: Anne Klotz
Música: Bertrand Blessing
Diseño Prod.: Valérie Saradjian
Actores: Vincent Lindon, Mélanie Rover, Jacques Borderie
Guionista y Director: Stephane Brizé
Maracaibo - Por Juan Pablo Donoso
Con virtuoso tratamiento audiovisual y eficaces actuaciones nos introducen en un caso de conciencia paternal que deja más escenas diluidas que concreciones dramáticas.
Facundo es un joven universitario hijo de Gustavo, prestigioso médico cirujano, y de Cristina, oftalmóloga. Es una familia bien constituida, de clase media acomodada. Un día el padre descubre que su hijo es homosexual. Cosa que tanto el muchacho como su madre le ocultaban. Sin embargo, se conforma con aceptar esa realidad antes de perder del afecto de su hijo.
Una noche entran al hogar dos ladrones, uno de los cuales por nervios dispara matando a Facundo y escapan. Luego del período de duelo, Gustavo se propone hallar y ajusticiar al asesino. La policía capturó al menor de ellos y lo tiene encarcelado. Visitándolo, concluirá que el otro involucrado era el padre del prisionero. Y continuará su búsqueda hasta encontrarlo.
La obsesión y el rencor empiezan a afectar su rendimiento como cirujano hasta el punto de renunciar a su profesión y a los honores que querían rendirle. Una vez que pudo carear al delincuente principal comprendió que su afán de venganza era inútil. También pudo, por fin, gracias a un vídeo animado que filmó su hijo, descubrir un anhelo insatisfecho que éste siempre tuvo desde la infancia. (Poco que ver con el crimen).
Disfrutamos en todo momento del eximio trabajo fotográfico de Sebastián Gallo (La Riña 2013 – Mi Mejor Amigo 2018) cuyos paisajes, ángulos e iluminación ilustran con sensibilidad el dolor del protagonista. Así mismo empatizamos con los ya consagrados Jorge Marrale (Las Manos 2006) como el padre, Mercedes Morán (Neruda 2016), y Luis Machín, quien en los últimos años va surgiendo como uno de los más versátiles actores teatrales argentinos.
Las actuaciones, el ritmo lento y sugerente, y la factura audiovisual nos mantienen atentos a la espera de la conclusión del conflicto. Más, la estructura del guion difumina la médula del relato. Suceden muchas cosas, todas parecen trascendentes y del mismo peso, innumerables tomas del padre monologando solitario mientras maneja, dejándonos al final la sensación de que faltó rumbo para llegar al clímax.
La revelación del filme animado del hijo (¿Maracaibo= Rosebud?), tampoco justifica el largo periplo de aquellos padres desconsolados. Trató de decir demasiado en desmedro del drama central.
UNA TALENTOSA REALIZACIÓN FÍLMICA Y ACTORAL QUE NUNCA LOGRA JERARQUIZAR LAS ETAPAS HACIA LA META NARRATIVA.
Ficha técnica
Crimen, drama, suspenso
Facundo es un joven universitario hijo de Gustavo, prestigioso médico cirujano, y de Cristina, oftalmóloga. Es una familia bien constituida, de clase media acomodada. Un día el padre descubre que su hijo es homosexual. Cosa que tanto el muchacho como su madre le ocultaban. Sin embargo, se conforma con aceptar esa realidad antes de perder del afecto de su hijo.
Una noche entran al hogar dos ladrones, uno de los cuales por nervios dispara matando a Facundo y escapan. Luego del período de duelo, Gustavo se propone hallar y ajusticiar al asesino. La policía capturó al menor de ellos y lo tiene encarcelado. Visitándolo, concluirá que el otro involucrado era el padre del prisionero. Y continuará su búsqueda hasta encontrarlo.
La obsesión y el rencor empiezan a afectar su rendimiento como cirujano hasta el punto de renunciar a su profesión y a los honores que querían rendirle. Una vez que pudo carear al delincuente principal comprendió que su afán de venganza era inútil. También pudo, por fin, gracias a un vídeo animado que filmó su hijo, descubrir un anhelo insatisfecho que éste siempre tuvo desde la infancia. (Poco que ver con el crimen).
Disfrutamos en todo momento del eximio trabajo fotográfico de Sebastián Gallo (La Riña 2013 – Mi Mejor Amigo 2018) cuyos paisajes, ángulos e iluminación ilustran con sensibilidad el dolor del protagonista. Así mismo empatizamos con los ya consagrados Jorge Marrale (Las Manos 2006) como el padre, Mercedes Morán (Neruda 2016), y Luis Machín, quien en los últimos años va surgiendo como uno de los más versátiles actores teatrales argentinos.
Las actuaciones, el ritmo lento y sugerente, y la factura audiovisual nos mantienen atentos a la espera de la conclusión del conflicto. Más, la estructura del guion difumina la médula del relato. Suceden muchas cosas, todas parecen trascendentes y del mismo peso, innumerables tomas del padre monologando solitario mientras maneja, dejándonos al final la sensación de que faltó rumbo para llegar al clímax.
La revelación del filme animado del hijo (¿Maracaibo= Rosebud?), tampoco justifica el largo periplo de aquellos padres desconsolados. Trató de decir demasiado en desmedro del drama central.
UNA TALENTOSA REALIZACIÓN FÍLMICA Y ACTORAL QUE NUNCA LOGRA JERARQUIZAR LAS ETAPAS HACIA LA META NARRATIVA.
Ficha técnica
Crimen, drama, suspenso
Arcadia Films
Argentina – 1,35 hrs.
Fotografía: Sebastián Gallo
Edición: Alejandro Parysow
Música: Olegario Díaz
Diseño Prod.: Germán Garrido
Guion: Maximiliano González, Miguel Angel Rocca
Actores: Jorge Marrale, Mercedes Morán, Nicolás Francella
Director: Miguel Ángel Rocca
Palau - Por Juan Pablo Donoso
Luis Palau nació en el pueblito de Guilmes, Argentina, en 1934. Inspirado por su padre, que falleció cuando él era muy niño, sintió el llamado a expandir el mensaje de Jesucristo a la mayor cantidad posible de personas en el mundo.
El propósito central de esta cinta es darnos a conocer a Palau, a su esposa, familia y colaboradores. Recorre su vida mostrando documentales políticos y luchas sociales en América y EE.UU. Se inicia con una grata conversación entre el predicador, ahora de 85 años, con el actor argentino Gastón Pauls que lo encarna en su época de adulto. Lo felicita y le agradece, con humildad, que con su actuación contribuya a reflejar el móvil humanitario de toda su vida.
A diferencia de otras biografías, aquí el protagonista carece de conflictos personales con otras corrientes religiosas que se opusieran a su labor. Es un ascender gradual, a veces solitario y otras ignorado, con cuyo tesón y mística fue atrayendo multitudes a sus eventos.
Además de Pauls, colaboraron actores y actrices de renombre – Alexandra Bard, Alexia Moyano y Scott Reeves, entre otros - dándole al relato la calidez humana necesaria para que empaticemos con su bondad, fuerza espiritual y talento para consolar a las almas atribuladas de muchos países.
Hay una buena reconstitución de épocas, tratadas con colores, autos y vestuarios adecuados, hermosa música, y se agradece la carencia explícita de proselitismo. Es sólo el testimonio vital de un hombre que, inspirado en el Espíritu Santo, contagió su Fe, Amor y Esperanza a millones de personas.
BIOGRAFÍA DE UN EXITOSO PREDICADOR ECUMÉNICO QUE, SIN COMBATIR A OTROS CREDOS, ACERCÓ MULTITUDES AL MENSAJE DE CRISTO.
Ficha técnica
Título Original: Palau, la película
Biografía, cristianismo Cinemark EE.UU. – 1,40 hrs.
Fotografía: Dan Rubottom
Edición: Dan Rubottom
Música: Zachary Leffew, Paul Mills
Actores: Manuel Espinosa, Daniel Roebuck, Scott Reeves
Guionista y Director: Kevin Knoblock
viernes, 29 de marzo de 2019
En Guerre - Por Carlos Correa
Estupenda película del realizador francés Stéphane Brizé. La forma de abordar el relato es abrumador porque el director le imprime un tinte de reportaje de televisión, de documental, de filmación cercana, con primeros planos permanentes. En sus 45 minutos iniciales, que no tienen tregua alguna, la historia se despliega por completo con múltiples matices y enlaces.
La fábrica industrial Perrin tiene una planta de operación en una ciudad francesa y su rubro, la fabricación de partes y piezas para la industria automotriz, pasa por momentos complicados en el mercado. Es por ello que la empresa, afiliada al grupo alemán Schäfer, ha decidido bajar los costos a como de lugar. Sus 1.100 empleados firmaron un acuerdo hace dos años donde aceptaran una rebaja de salarios para rescatar la compañía y así proteger sus puestos de trabajo durante los siguientes cinco años. Ahora, la fabrica ha decidido cerrar sin respetar el acuerdo, lo que naturalmente es resistido por los trabajadores, liderados por Eric Laurent -notable actuación de Vincent Lindon-, quienes se niegan a aceptar el destino de la empresa e intentan recuperar su trabajo.
Este conflicto laboral es filmado con un realismo y una preocupación por los detalles que merece máxima atención. No solo vemos el resultado de la paralización, de posiciones intransigentes y de falta de diálogo. Observamos también cómo ambas posturas se aferran a lo conocido y endurecen sus puntos de vista. Podemos comprender el enojo y rechazo de los trabajadores por argumentos que parecen insuficientes, sobre todo si la fábrica presenta públicas ganancias en el último tiempo. Menos clara es la postura de la dirección de la empresa que apela a las condiciones externas y al esfuerzo que todos deben hacer, especialmente los trabajadores, para participar en un mercado cada vez más complejo, donde los márgenes se reducen y competir se hace cada vez más difícil.
Como en todo conflicto, la radicalización amenaza con romper toda posibilidad de entendimiento y en ello son clave los intermediarios. Una vez que los fusibles de la empresa local se queman, Laurent apela a reunirse con el mandamás del grupo internacional para expresarle el sentir de sus representados. Sin embargo, transcurridas algunas semanas ya han aparecido conflictos personales entre los trabajadores, divisiones internas y separación de bandos. La situación es cada vez más compleja y se torna insostenible en la medida que pasa y pasa el tiempo.
La cinta posee un gran realismo gracias a lo confusa e incómoda que resulta ser. La cámara, testigo privilegiado de las discusiones y revueltas, está inserta en pequeños espacios que ahogan al espectador. La tensión y la fuerza del relato avanzan cada minuto -los movimientos permanentes son inquietantes- y no parece existir ninguna luz que avizore una salida.
La determinación y constancia del líder de los trabajadores es la piedra angular del relato pero aquello no asegura, ni cerca, que la historia pueda tener alguna resolución. En ese sentido, el guion de Stéphane Brizé y Olivier Gorce es muy acertado al poner de relieve y destacar los puntos más importantes de una lucha que escala cada vez con más fuerza y violencia. Y, por supuesto, la filmación está a la altura de ese contenido medular pues logra capturar la esencia de un conflicto actual y vigente que incluso puede ser extrapolado a cualquier industria y a cualquier país.
Ficha técnica
Título original: En guerre (At War)
La fábrica industrial Perrin tiene una planta de operación en una ciudad francesa y su rubro, la fabricación de partes y piezas para la industria automotriz, pasa por momentos complicados en el mercado. Es por ello que la empresa, afiliada al grupo alemán Schäfer, ha decidido bajar los costos a como de lugar. Sus 1.100 empleados firmaron un acuerdo hace dos años donde aceptaran una rebaja de salarios para rescatar la compañía y así proteger sus puestos de trabajo durante los siguientes cinco años. Ahora, la fabrica ha decidido cerrar sin respetar el acuerdo, lo que naturalmente es resistido por los trabajadores, liderados por Eric Laurent -notable actuación de Vincent Lindon-, quienes se niegan a aceptar el destino de la empresa e intentan recuperar su trabajo.
Este conflicto laboral es filmado con un realismo y una preocupación por los detalles que merece máxima atención. No solo vemos el resultado de la paralización, de posiciones intransigentes y de falta de diálogo. Observamos también cómo ambas posturas se aferran a lo conocido y endurecen sus puntos de vista. Podemos comprender el enojo y rechazo de los trabajadores por argumentos que parecen insuficientes, sobre todo si la fábrica presenta públicas ganancias en el último tiempo. Menos clara es la postura de la dirección de la empresa que apela a las condiciones externas y al esfuerzo que todos deben hacer, especialmente los trabajadores, para participar en un mercado cada vez más complejo, donde los márgenes se reducen y competir se hace cada vez más difícil.
Como en todo conflicto, la radicalización amenaza con romper toda posibilidad de entendimiento y en ello son clave los intermediarios. Una vez que los fusibles de la empresa local se queman, Laurent apela a reunirse con el mandamás del grupo internacional para expresarle el sentir de sus representados. Sin embargo, transcurridas algunas semanas ya han aparecido conflictos personales entre los trabajadores, divisiones internas y separación de bandos. La situación es cada vez más compleja y se torna insostenible en la medida que pasa y pasa el tiempo.
La cinta posee un gran realismo gracias a lo confusa e incómoda que resulta ser. La cámara, testigo privilegiado de las discusiones y revueltas, está inserta en pequeños espacios que ahogan al espectador. La tensión y la fuerza del relato avanzan cada minuto -los movimientos permanentes son inquietantes- y no parece existir ninguna luz que avizore una salida.
La determinación y constancia del líder de los trabajadores es la piedra angular del relato pero aquello no asegura, ni cerca, que la historia pueda tener alguna resolución. En ese sentido, el guion de Stéphane Brizé y Olivier Gorce es muy acertado al poner de relieve y destacar los puntos más importantes de una lucha que escala cada vez con más fuerza y violencia. Y, por supuesto, la filmación está a la altura de ese contenido medular pues logra capturar la esencia de un conflicto actual y vigente que incluso puede ser extrapolado a cualquier industria y a cualquier país.
Ficha técnica
Título original: En guerre (At War)
Año: 2018
Duración: 113 minutos
País: Francia
Productora: Nord-Ouest Films / France 3 Cinéma
Género: Drama | Trabajo/empleo
Guion: Stéphane Brizé, Olivier Gorce
Música: Bertrand Blessing
Fotografía: Eric Dumont
Reparto: Vincent Lindon, Jacques Borderie, Bruno Bourthol, Valérie Lamond, Guillaume Draux, Mélanie Rover
Dirección: Stéphane Brizé
Duración: 113 minutos
País: Francia
Productora: Nord-Ouest Films / France 3 Cinéma
Género: Drama | Trabajo/empleo
Guion: Stéphane Brizé, Olivier Gorce
Música: Bertrand Blessing
Fotografía: Eric Dumont
Reparto: Vincent Lindon, Jacques Borderie, Bruno Bourthol, Valérie Lamond, Guillaume Draux, Mélanie Rover
Dirección: Stéphane Brizé
jueves, 28 de marzo de 2019
Dumbo - Por Carlos Correa
Tim Burton vuelve al ruedo filmando este clásico de Disney. La cuarta película animada de los estudios, original del año 1941, es muy sencilla y esta nueva versión, con actores reales, cambia partes de la historia manteniendo la premisa inicial y agrega mensajes actuales sobre el maltrato animal, el abuso de poder y la distorsión del dinero.
El escenario es el Circo de los hermanos Medici. Bueno, en realidad es uno solo, Max Medici -Danny DeVito, vital y jocoso-, quien es el plenipotenciario -pero siempre escaso de recursos- dueño de la compañía. Al iniciar una extensa gira están buscando con afán un número que sea atractivo y distinto. Por ello el nacimiento de la cría de una elefante hembra los tiene a todos muy esperanzados. El regreso del jinete Holt Farrier -Colin Farrel- después de estar en la guerra también alegra a sus hijos Milly -Nico Parker- y Joe -Finley Hobbins- que se han quedado sin su madre. Holt ha perdido un brazo y su papel en el circo está en entredicho. Entonces nace el tan esperado elefantito pero no cumple con las numerosas expectativas. Es algo deforme porque tiene unas orejas tan, tan grandes que decepciona a todos menos a Milly y a Joe quienes se encariñan con él y descubren que tiene una especial particularidad: bajo ciertas condiciones puede usar esas enormes y extrañas orejas para volar.
La cinta es muy tierna. Aborda la tristeza de la post guerra pues está situada en 1919. Y se nota la mano de Burton, en la melancolía de las imágenes, el color y textura del filme y en la construcción del relato. La familia circense es especial y muy unida. Viven juntos, se trasladan como una sola unidad y son un gran grupo humano que colabora y se acompaña en las buenas y en las malas. Por ello, el reencuentro de Holt con sus hijos también es un mensaje en ese sentido, una familia que debe salir adelante ahora sin la presencia de su madre.
La bienvenida que le dan a “Dumbo” no es tan agraciada, sin embargo el descubrimiento de su posibilidad de volar lo convierten en una atracción que pronto se transforma en potencial dinero, fama y, por cierto, aprovechamiento comercial. Y claro, aparece un empresario persuasivo, V.A. Vandevere -Michael Keaton- dueño de Dreamland, quien convence a Max Medici de asociarse -en realidad le compra el circo- solo interesado en el novel elefante y sin considerar ninguno de los otros espectáculos de la compañía.
En una historia sensible donde vemos la separación y el reencuentro, observamos también ese aire de sobreprotección que Holt tiene con sus hijos. Esa desconfianza paternal parece no dejarlos avanzar ni crecer, sin embargo lentamente aquello va cambiando cuando Holt descubre que sus hijos si pueden enfrentar desafíos y con ello su potencial de desarrollo es enorme. La maldad no debe primar. La misión es sobreponerse, resistir y vencer, algo que compromete a toda la familia de este Circo que mágicamente es conducida con gran ternura y amor por Dumbo.
Ficha técnica
Título original: Dumbo
Año: 2019
Duración: 115 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Walt Disney Pictures / Tim Burton Productions / Infinite Detective / Secret Machine Entertainment / MPC. Productor: Tim Burton
Género: Aventuras. Fantástico | Circo. Cine familiar. Remake
Guion: Ehren Kruger (Guion original: Joe Grant, Dick Huemer)
Música: Danny Elfman
Fotografía: Ben Davis
Reparto: Colin Farrell, Michael Keaton, Danny DeVito, Eva Green, Alan Arkin, Nico Parker, Finley Hobbins, Deobia Oparei, Joseph Gatt, Sharon Rooney, Michael Buffer, Frank Bourke, Jo Osmond, Douglas Reith, Roshan Seth, Philip Rosch, Lucy DeVito, Sandy Martin, Lars Eidinger, Zoe Scott, Bern Collaco, Zak Holland, Bernardo Santos, Sarah Bennani, Jessie Vinning, Joakim Skarli, Richard Price, Erick Hayden, Amerjit Deu, Harry Taylor, Ian Porter, Phil Zimmerman, Eleanor Ham, Philips Nortey, Alfie Allen, Clive Brunt, Nick Bartlett, Jason Shillingford, Arthur Wilde, Ragevan Vasan, Joseph Macnab, Christian Wolf-La'Moy, Matthew David McCarthy, Chris Rogers, Craig Thomas Lambert, Ndongo Faye, Jackson Kai, Stephen Samson, Mickey Lewis, Tim Ingall, Georgie-May Tearle, Ken Byrd, Scott Haney, Mark Cross, Tomasz Dabrowski, Kamil Lemieszewski, Hugh O'Brien, Stuart Whelan
Dirección: Tim Burton
El escenario es el Circo de los hermanos Medici. Bueno, en realidad es uno solo, Max Medici -Danny DeVito, vital y jocoso-, quien es el plenipotenciario -pero siempre escaso de recursos- dueño de la compañía. Al iniciar una extensa gira están buscando con afán un número que sea atractivo y distinto. Por ello el nacimiento de la cría de una elefante hembra los tiene a todos muy esperanzados. El regreso del jinete Holt Farrier -Colin Farrel- después de estar en la guerra también alegra a sus hijos Milly -Nico Parker- y Joe -Finley Hobbins- que se han quedado sin su madre. Holt ha perdido un brazo y su papel en el circo está en entredicho. Entonces nace el tan esperado elefantito pero no cumple con las numerosas expectativas. Es algo deforme porque tiene unas orejas tan, tan grandes que decepciona a todos menos a Milly y a Joe quienes se encariñan con él y descubren que tiene una especial particularidad: bajo ciertas condiciones puede usar esas enormes y extrañas orejas para volar.
La cinta es muy tierna. Aborda la tristeza de la post guerra pues está situada en 1919. Y se nota la mano de Burton, en la melancolía de las imágenes, el color y textura del filme y en la construcción del relato. La familia circense es especial y muy unida. Viven juntos, se trasladan como una sola unidad y son un gran grupo humano que colabora y se acompaña en las buenas y en las malas. Por ello, el reencuentro de Holt con sus hijos también es un mensaje en ese sentido, una familia que debe salir adelante ahora sin la presencia de su madre.
La bienvenida que le dan a “Dumbo” no es tan agraciada, sin embargo el descubrimiento de su posibilidad de volar lo convierten en una atracción que pronto se transforma en potencial dinero, fama y, por cierto, aprovechamiento comercial. Y claro, aparece un empresario persuasivo, V.A. Vandevere -Michael Keaton- dueño de Dreamland, quien convence a Max Medici de asociarse -en realidad le compra el circo- solo interesado en el novel elefante y sin considerar ninguno de los otros espectáculos de la compañía.
En una historia sensible donde vemos la separación y el reencuentro, observamos también ese aire de sobreprotección que Holt tiene con sus hijos. Esa desconfianza paternal parece no dejarlos avanzar ni crecer, sin embargo lentamente aquello va cambiando cuando Holt descubre que sus hijos si pueden enfrentar desafíos y con ello su potencial de desarrollo es enorme. La maldad no debe primar. La misión es sobreponerse, resistir y vencer, algo que compromete a toda la familia de este Circo que mágicamente es conducida con gran ternura y amor por Dumbo.
Ficha técnica
Título original: Dumbo
Año: 2019
Duración: 115 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Walt Disney Pictures / Tim Burton Productions / Infinite Detective / Secret Machine Entertainment / MPC. Productor: Tim Burton
Género: Aventuras. Fantástico | Circo. Cine familiar. Remake
Guion: Ehren Kruger (Guion original: Joe Grant, Dick Huemer)
Música: Danny Elfman
Fotografía: Ben Davis
Reparto: Colin Farrell, Michael Keaton, Danny DeVito, Eva Green, Alan Arkin, Nico Parker, Finley Hobbins, Deobia Oparei, Joseph Gatt, Sharon Rooney, Michael Buffer, Frank Bourke, Jo Osmond, Douglas Reith, Roshan Seth, Philip Rosch, Lucy DeVito, Sandy Martin, Lars Eidinger, Zoe Scott, Bern Collaco, Zak Holland, Bernardo Santos, Sarah Bennani, Jessie Vinning, Joakim Skarli, Richard Price, Erick Hayden, Amerjit Deu, Harry Taylor, Ian Porter, Phil Zimmerman, Eleanor Ham, Philips Nortey, Alfie Allen, Clive Brunt, Nick Bartlett, Jason Shillingford, Arthur Wilde, Ragevan Vasan, Joseph Macnab, Christian Wolf-La'Moy, Matthew David McCarthy, Chris Rogers, Craig Thomas Lambert, Ndongo Faye, Jackson Kai, Stephen Samson, Mickey Lewis, Tim Ingall, Georgie-May Tearle, Ken Byrd, Scott Haney, Mark Cross, Tomasz Dabrowski, Kamil Lemieszewski, Hugh O'Brien, Stuart Whelan
Dirección: Tim Burton
El mayor regalo - Por Carlos Correa
Juan Manuel Cotelo es incansable, contagia entusiasmo y su tesón es admirable. Regresa ahora con un documental sobre un tema espinoso y delicado: el perdón. Y no se trata solo de la acción profunda de pedir perdón sino también de la otra parte importantísima y dificilísima que es concederlo.
Abordando temáticas muy diferentes, el realizador español hace un recorrido por realidades tremendamente complejas de asimilar y comprender. Hay relatos que son crudísimos sobre el combate y la guerrilla en Colombia, los atentados terroristas del IRA y el genocidio de Ruanda, mostrando testimonios de sobrevivientes con historias de vida que son realmente inimaginables.
Temas así de distintos son contrastados con historias de conversión y de matrimonio. Situarlos juntos no solo es complejo sino que, en una primera lectura, se puede llegar a minimizar alguno solo por la propia percepción que cada uno tenga sobre la historia que más le afecta o que eventualmente sienta más cercana.
Cotelo entrega una forma documental distinta en apariencia. Desde la ingenuidad de una comedia sobre vaqueros, que a mi modo de ver esta vez quita peso a la temática, el director se nota demasiado ansioso por comunicar el mensaje. Su presencia permanente en el metraje así lo confirma pues Juan Manuel Cotelo sigue el guion de sus anteriores trabajos donde él es el hilo conductor y eje de los relatos escogidos. Tal vez aquello amerite una revisión de las ocaciones y oportunidades en las que debería marcar presencia en pantalla porque de alguna u otra forma puede perder el atributo de la novedad.
En ocasiones, durante sus casi 100 minutos, presenciamos historias que aparecen más como una enseñanza. Es difícil la realización de películas basadas en el tema de la fe. Los espacios, tiempos, y la voz de los protagonistas requieren de una profundidad en la que cada uno tiene necesidades diferentes. Es por ello que, además de la dificultad que implica el transformarse, sin quererlo, en una referencia moral o en un texto guía, un enfoque amplio como el que entrega Cotelo en este trabajo tiende a diluir la fuerza intrínseca de algunos testimonios que son, cada uno en particular, un mundo completo, un tema central y potente que puede dar vida a un relato especial y dedicado.
“El mayor regalo” sin duda tiene más virtudes que defectos. Observar historias que si solamente se relataran en tercera persona, o incluso fueran interpretados por actores, no es lo mismo que tener la oportunidad de conocerlas de primera fuente. Ver y escuchar a los protagonistas relatar sus testimonios tiene un valor incalculable que logra dejarnos con la sensación que, independiente de nuestras creencias profundas, si realmente pensamos en el bien común, entre todos podemos conseguir y habitar un mundo mejor.
Ficha técnica
Título original: El mayor regalo
Año: 2018
Duración: 90 minutos
País: España
Productora: Infinito Más Uno
Género: Documental. Drama. Comedia
Guion: Juan Manuel Cotelo, Alexis Martínez
Fotografía: Alexis Martínez
Reparto: Documentary, Carlos Aguillo, Charo Gabella, Paco Estellés, Carlos Chamarro, Juan Manuel Cotelo
Dirección: Juan Manuel Cotelo
Abordando temáticas muy diferentes, el realizador español hace un recorrido por realidades tremendamente complejas de asimilar y comprender. Hay relatos que son crudísimos sobre el combate y la guerrilla en Colombia, los atentados terroristas del IRA y el genocidio de Ruanda, mostrando testimonios de sobrevivientes con historias de vida que son realmente inimaginables.
Temas así de distintos son contrastados con historias de conversión y de matrimonio. Situarlos juntos no solo es complejo sino que, en una primera lectura, se puede llegar a minimizar alguno solo por la propia percepción que cada uno tenga sobre la historia que más le afecta o que eventualmente sienta más cercana.
Cotelo entrega una forma documental distinta en apariencia. Desde la ingenuidad de una comedia sobre vaqueros, que a mi modo de ver esta vez quita peso a la temática, el director se nota demasiado ansioso por comunicar el mensaje. Su presencia permanente en el metraje así lo confirma pues Juan Manuel Cotelo sigue el guion de sus anteriores trabajos donde él es el hilo conductor y eje de los relatos escogidos. Tal vez aquello amerite una revisión de las ocaciones y oportunidades en las que debería marcar presencia en pantalla porque de alguna u otra forma puede perder el atributo de la novedad.
En ocasiones, durante sus casi 100 minutos, presenciamos historias que aparecen más como una enseñanza. Es difícil la realización de películas basadas en el tema de la fe. Los espacios, tiempos, y la voz de los protagonistas requieren de una profundidad en la que cada uno tiene necesidades diferentes. Es por ello que, además de la dificultad que implica el transformarse, sin quererlo, en una referencia moral o en un texto guía, un enfoque amplio como el que entrega Cotelo en este trabajo tiende a diluir la fuerza intrínseca de algunos testimonios que son, cada uno en particular, un mundo completo, un tema central y potente que puede dar vida a un relato especial y dedicado.
“El mayor regalo” sin duda tiene más virtudes que defectos. Observar historias que si solamente se relataran en tercera persona, o incluso fueran interpretados por actores, no es lo mismo que tener la oportunidad de conocerlas de primera fuente. Ver y escuchar a los protagonistas relatar sus testimonios tiene un valor incalculable que logra dejarnos con la sensación que, independiente de nuestras creencias profundas, si realmente pensamos en el bien común, entre todos podemos conseguir y habitar un mundo mejor.
Ficha técnica
Título original: El mayor regalo
Año: 2018
Duración: 90 minutos
País: España
Productora: Infinito Más Uno
Género: Documental. Drama. Comedia
Guion: Juan Manuel Cotelo, Alexis Martínez
Fotografía: Alexis Martínez
Reparto: Documentary, Carlos Aguillo, Charo Gabella, Paco Estellés, Carlos Chamarro, Juan Manuel Cotelo
Dirección: Juan Manuel Cotelo
Dumbo - Por Juan Pablo Donoso
Quienes vieron, amaron y recuerdan el DUMBO animado de Walt Disney de 1941, quedarán encantados también con esta nueva versión de Tim Burton.
Hay varias diferencias con la historia original, pero también similitudes infaltables. Hasta incorpora algunos temas musicales de aquella para mantenernos lo más cerca posible de nuestras nostalgias.
Ahora, en vez de animaciones, la magia se logra combinando actores conocidos de carne y hueso, con efectos especiales que le dan consistencia real a nuestro elefantito de ojos azules y enormes orejas voladoras. Es un actor más expresando emociones con su rostro.
Se incorporan a la trama un padre – ex jinete acrobático - que vuelve al circo lisiado de la guerra (Colin Farrell), a reunirse con sus dos pequeños hijos – Milly y Joe – huérfanos de madre. Serán ellos quienes salven y eduquen al pequeño Dumbo para las aventuras que vendrán.
La película baraja todos los elementos estéticos y mágicos de las obras anteriores de Tim Burton: su habilidad para crear atmósferas semi-góticas, manejar el ritmo y mantenernos atentos a cada nueva sorpresa que surgirá. Sus personajes adultos se mantienen en la frágil frontera de la caricatura: los buenos, los malos, y los que descubren la bondad. Y en todo momento las emociones básicas de ternura, tristeza, alegría, ira y miedo se combinarán entre sí para encanto de todas las familias del mundo.
Es el sello de las grandes películas de Disney, ahora conducido por la batuta de otro consagrado mago de sueños como Tim Burton.
AMENA, DESLUMBRANTE Y EMOTIVA, SIN DESMERECER AL CLÁSICO DE NUESTRA INFANCIA. ABSOLUTAMENTE RECOMENDABLE.
Ficha técnica
Familiar, fantasía Walt Disney Studios distribuido por Cinecolor Films
Hay varias diferencias con la historia original, pero también similitudes infaltables. Hasta incorpora algunos temas musicales de aquella para mantenernos lo más cerca posible de nuestras nostalgias.
Ahora, en vez de animaciones, la magia se logra combinando actores conocidos de carne y hueso, con efectos especiales que le dan consistencia real a nuestro elefantito de ojos azules y enormes orejas voladoras. Es un actor más expresando emociones con su rostro.
Se incorporan a la trama un padre – ex jinete acrobático - que vuelve al circo lisiado de la guerra (Colin Farrell), a reunirse con sus dos pequeños hijos – Milly y Joe – huérfanos de madre. Serán ellos quienes salven y eduquen al pequeño Dumbo para las aventuras que vendrán.
La película baraja todos los elementos estéticos y mágicos de las obras anteriores de Tim Burton: su habilidad para crear atmósferas semi-góticas, manejar el ritmo y mantenernos atentos a cada nueva sorpresa que surgirá. Sus personajes adultos se mantienen en la frágil frontera de la caricatura: los buenos, los malos, y los que descubren la bondad. Y en todo momento las emociones básicas de ternura, tristeza, alegría, ira y miedo se combinarán entre sí para encanto de todas las familias del mundo.
Es el sello de las grandes películas de Disney, ahora conducido por la batuta de otro consagrado mago de sueños como Tim Burton.
AMENA, DESLUMBRANTE Y EMOTIVA, SIN DESMERECER AL CLÁSICO DE NUESTRA INFANCIA. ABSOLUTAMENTE RECOMENDABLE.
Ficha técnica
Familiar, fantasía Walt Disney Studios distribuido por Cinecolor Films
EE.UU. – 1,52 hrs.
Fotografía: Ben Davis
Edición: Chris Lebenzon
Música: Danny Elfman - Frank Churchill, Oliver Wallace (originales)
Música: Danny Elfman - Frank Churchill, Oliver Wallace (originales)
Diseño Prod.: Rick Heinrichs
Guion: Ehren Kruger - Aberson y Pearl (autores)
Guion: Ehren Kruger - Aberson y Pearl (autores)
Actores: Colin Farrell, Danny De Vito, Eva Green, Michael Keaton
Director: Tim Burton
jueves, 21 de marzo de 2019
Nosotros - Por Juan Pablo Donoso
Pareciera que el éxito de su filme anterior – ¡HUYE! (Get Out! 2017) - le subió tanto los humos a su realizador, Jordan Peel, que ahora se dio el lujo de hacer una película que sólo él entiende.
Dispuso del presupuesto necesario para demostrar que sabe crear suspenso y contar con buenos actores. Pero su relato – que empieza bien – se va complicando con elemento espurios sin justificación, hasta finalizar de un modo aún más caprichoso y críptico.
Una familia afroamericana, de clase media acomodada, arrienda una cabaña junto a un lago, y cercana a la playa, para pasar sus vacaciones. La madre (Lupita Nyong'o – Pantera Negra 2018 ) tuvo cuando pequeña una experiencia traumática en el Palacio de Espejos de un parque de diversiones.
El agrado se interrumpe cuando una noche reciben la visita de otra familia – idéntica a ellos – pero vestida de rojo y cuyos miembros manifiestan rasgos monstruosos y siniestros. Estos grotescos visitantes traen el propósito de exterminar a la familia normal. Hasta ahí lo intrigante de la trama. Después todo se transformará en persecuciones, escapes, sangrientas matanzas y resurrecciones gratuitas. Incluso los amables vecinos blancos serán víctimas de clones malditos similares.
De aquí en adelante comenzamos a preguntarnos por el motivo de este fenómeno y por el origen de semejantes criaturas asesinas. Y las posibles respuestas brillan por su confusión. Más aún, se van poniendo más enigmáticas y simbólicas.
Para entretenernos descifrando el puzzle nos avisan que en EE.UU. hay incontables túneles subterráneos abandonados; que existe un laboratorio llenos de conejos enjaulados en una sala de clases; que en los luminosos pasillos de ese laboratorio (¿subterráneo?) hay clones de negritas bailarinas, y por donde pululan sueltos también cientos de conejos blancos en libertad; que el niño Jason tiene un encendedor que jamás funciona, pero que su clon es el mismo Jason con la cara quemada. Y así sucesivamente van surgiendo pistas que sólo contribuyen a confundirnos más, repletas de cabos sueltos.
¿Hay metáforas políticas? Si los negros son la sombra de los blancos, ¿de quién son las sombras vengativas de los mismos negros? ¿Es un intento fallido de gore chistoso? ¿Es la cara sombría y perversa de todos nosotros, animada con canciones de los Beach Boys? Ya, de acuerdo. Y ahora ¿qué hacemos con esos datos? (¡Plop!).
Cuando el autor ya necesita terminar esta pesadilla inserta nuevamente un espantapájaros playero, cuyos dedos chorrean sangre, encabezando una infinita fila inmóvil de clones zombies vestidos de rojo que copan el horizonte para invadir la tierra y el mar en el futuro.
La buena factura audiovisual es insuficiente para disimular una premisa turbia, recargada y mal resuelta.
TERROR CUCARRO Y PRETENCIOSO, SEUDO-SIMBÓLICO, QUE OJALÁ SÓLO SU AUTOR ENTIENDA. SOBREVALORADO. POUR ÉPATER LES BOURGEOIS.
Ficha técnica
Título Original : Us Terror, suspenso, simbolismo
Dispuso del presupuesto necesario para demostrar que sabe crear suspenso y contar con buenos actores. Pero su relato – que empieza bien – se va complicando con elemento espurios sin justificación, hasta finalizar de un modo aún más caprichoso y críptico.
Una familia afroamericana, de clase media acomodada, arrienda una cabaña junto a un lago, y cercana a la playa, para pasar sus vacaciones. La madre (Lupita Nyong'o – Pantera Negra 2018 ) tuvo cuando pequeña una experiencia traumática en el Palacio de Espejos de un parque de diversiones.
El agrado se interrumpe cuando una noche reciben la visita de otra familia – idéntica a ellos – pero vestida de rojo y cuyos miembros manifiestan rasgos monstruosos y siniestros. Estos grotescos visitantes traen el propósito de exterminar a la familia normal. Hasta ahí lo intrigante de la trama. Después todo se transformará en persecuciones, escapes, sangrientas matanzas y resurrecciones gratuitas. Incluso los amables vecinos blancos serán víctimas de clones malditos similares.
De aquí en adelante comenzamos a preguntarnos por el motivo de este fenómeno y por el origen de semejantes criaturas asesinas. Y las posibles respuestas brillan por su confusión. Más aún, se van poniendo más enigmáticas y simbólicas.
Para entretenernos descifrando el puzzle nos avisan que en EE.UU. hay incontables túneles subterráneos abandonados; que existe un laboratorio llenos de conejos enjaulados en una sala de clases; que en los luminosos pasillos de ese laboratorio (¿subterráneo?) hay clones de negritas bailarinas, y por donde pululan sueltos también cientos de conejos blancos en libertad; que el niño Jason tiene un encendedor que jamás funciona, pero que su clon es el mismo Jason con la cara quemada. Y así sucesivamente van surgiendo pistas que sólo contribuyen a confundirnos más, repletas de cabos sueltos.
¿Hay metáforas políticas? Si los negros son la sombra de los blancos, ¿de quién son las sombras vengativas de los mismos negros? ¿Es un intento fallido de gore chistoso? ¿Es la cara sombría y perversa de todos nosotros, animada con canciones de los Beach Boys? Ya, de acuerdo. Y ahora ¿qué hacemos con esos datos? (¡Plop!).
Cuando el autor ya necesita terminar esta pesadilla inserta nuevamente un espantapájaros playero, cuyos dedos chorrean sangre, encabezando una infinita fila inmóvil de clones zombies vestidos de rojo que copan el horizonte para invadir la tierra y el mar en el futuro.
La buena factura audiovisual es insuficiente para disimular una premisa turbia, recargada y mal resuelta.
TERROR CUCARRO Y PRETENCIOSO, SEUDO-SIMBÓLICO, QUE OJALÁ SÓLO SU AUTOR ENTIENDA. SOBREVALORADO. POUR ÉPATER LES BOURGEOIS.
Ficha técnica
Título Original : Us Terror, suspenso, simbolismo
Andes Films EE.UU. – 1,56 hrs.
Fotografía: Mike Gioulakis
Edición: Nicholas Monsour
Música: Michael Abels
Diseño Prod.: Ruth De Jong
Actores: Lupita Nyong'o, Elisabeth Moss, Anna Diop
Guionista y director: Jordan Peele
A Dos Metros de Ti - Por Juan Pablo Donoso
Las leyendas de amor imposible entre adolescentes son paradigmáticas desde Romeo y Julieta, Paolo y Francesca, y los amantes de Teruel.
Ahora quien les impide amarse - a diferencia de las antiguas familias - serán las bacterias contagiosas.
Will y Stella están internados en el Claire's Place Foundation de EE.UU. Ella, con fibrosis quística espera un trasplante de pulmón; él, con una variante similar llamada Burkholderia Cepacia espera resultado de los experimentos médicos.
Por las bajas defensas les está prohibido acercarse el uno al otro y, peor aún “tocarse”.
A partir de una áspera relación inicial – debido al fuerte carácter de Stella – Will, con ingeniosos subterfugios, irá captando su interés, hasta enamorarla.
La relación evolucionará manteniéndose separados por un palo de billar, del que cada uno sujeta un extremo. Es la máxima cercanía posible.
Serán testigos – y cómplices – de este romance platónico Joe, otro enfermo joven y gay (Moisés Arias), y la enfermera de color, Bárbara (Kimberly Hebert Gregory), quien ya cargaba con la culpa de haber permitido un fatal contacto anterior entre jóvenes pacientes.
El proceso amoroso se sigue a la par con el desarrollo de los diagnósticos médicos. Y el desenlace, que será de dulce y agraz, hallará consuelo en la belleza que fue aquel amor tan puro, destinado a perdurar para siempre en sus recuerdos.
El tema, siempre conmovedor, ha tenido importantes antecesores como David y Liza -1962, Un Amor para Recordar – 2002, y Bajo la Misma Estrella – 2014.
Este filme destaca la importancia del TACTO en la tierna comunicación de las personas. A medida que avanza la historia se nos transmite el tormento de esos jóvenes ante la imposibilidad de realizar algo tan básico como “tocarse”.
Somos testigos impotentes del drama que está En Juego: el nacimiento de un amor, y la imposibilidad de realizarlo ya que un contacto físico sería mortal para ambos.
El filme fue hecho con cariño y oficio. Los síntomas de la enfermedad están fielmente ilustrados. Los actores llevan la trama con sinceridad y buen humor cuando corresponde. Y destacamos el talento de la joven Haley Lu Richardson (Fragmentado – 2016), como la aguerrida Stella. Si mantiene ese nivel de espontaneidad y fuerza emotiva llegará muy lejos en su carrera actoral.
TRAGICOMEDIA DE AMOR IMPOSIBLE ENTRE ADOLESCENTES REALIZADA CON SIMPATÍA Y BUEN GUSTO.
Ficha técnica
Título Original: Five Feet Aparte Drama, romance
Ahora quien les impide amarse - a diferencia de las antiguas familias - serán las bacterias contagiosas.
Will y Stella están internados en el Claire's Place Foundation de EE.UU. Ella, con fibrosis quística espera un trasplante de pulmón; él, con una variante similar llamada Burkholderia Cepacia espera resultado de los experimentos médicos.
Por las bajas defensas les está prohibido acercarse el uno al otro y, peor aún “tocarse”.
A partir de una áspera relación inicial – debido al fuerte carácter de Stella – Will, con ingeniosos subterfugios, irá captando su interés, hasta enamorarla.
La relación evolucionará manteniéndose separados por un palo de billar, del que cada uno sujeta un extremo. Es la máxima cercanía posible.
Serán testigos – y cómplices – de este romance platónico Joe, otro enfermo joven y gay (Moisés Arias), y la enfermera de color, Bárbara (Kimberly Hebert Gregory), quien ya cargaba con la culpa de haber permitido un fatal contacto anterior entre jóvenes pacientes.
El proceso amoroso se sigue a la par con el desarrollo de los diagnósticos médicos. Y el desenlace, que será de dulce y agraz, hallará consuelo en la belleza que fue aquel amor tan puro, destinado a perdurar para siempre en sus recuerdos.
El tema, siempre conmovedor, ha tenido importantes antecesores como David y Liza -1962, Un Amor para Recordar – 2002, y Bajo la Misma Estrella – 2014.
Este filme destaca la importancia del TACTO en la tierna comunicación de las personas. A medida que avanza la historia se nos transmite el tormento de esos jóvenes ante la imposibilidad de realizar algo tan básico como “tocarse”.
Somos testigos impotentes del drama que está En Juego: el nacimiento de un amor, y la imposibilidad de realizarlo ya que un contacto físico sería mortal para ambos.
El filme fue hecho con cariño y oficio. Los síntomas de la enfermedad están fielmente ilustrados. Los actores llevan la trama con sinceridad y buen humor cuando corresponde. Y destacamos el talento de la joven Haley Lu Richardson (Fragmentado – 2016), como la aguerrida Stella. Si mantiene ese nivel de espontaneidad y fuerza emotiva llegará muy lejos en su carrera actoral.
TRAGICOMEDIA DE AMOR IMPOSIBLE ENTRE ADOLESCENTES REALIZADA CON SIMPATÍA Y BUEN GUSTO.
Ficha técnica
Título Original: Five Feet Aparte Drama, romance
BFDistribution EE.UU. – 1,54 hrs.
Fotografía: Frank G. DeMarco
Edición: Angela M. Catanzaro
Música: Brian Tyler, Breton Vivian
Diseño Prod.: Tony Fanning Guionistas: Mikki Daughtry, Tobias Iaconis
Actores: Haley Lu Richardson, Cole Sprouse, Kimberly Hebert Gregory
Director: Justin Baldoni
Viviendo con el Enemigo - Por Juan Pablo Donoso
El título en inglés Aftermath significa “periodo que sigue a un desastre”. Y en ese ambiente sucede esta historia romántica y dolorosa.
Recién termina la 2ª Guerra Mundial. Los ingleses han triunfado y ocupan la ciudad de Hamburgo, completamente en ruinas. Los sobrevivientes son llevados a campamentos. Grupos terroristas nazis subrepticios buscan la manera de dañar a los invasores.
Al coronel Lewis Morgan ((Jason Clarke – La Noche más Oscura – 2012) le asignan una elegante mansión en el campo. El oficial trae a su esposa a vivir con él (Keira Knightley – Orgullo y Prejuicio). La casa pertenece a un arquitecto alemán llamado Stephan Lubert. El coronel le permite seguir habitando el tercer piso de la heredad junto a su hija adolescente Freda. Lo hace en atención a que Lubert está recién viudo.
En un comienzo, Rachel, la esposa británica abomina de la presencia del aristócrata por ser germano y, que en un bombardeo nazi a Londres, pereció su pequeño hijito.
Mientras en la ciudad demolida buscan cadáveres entre los escombros tenemos, entonces, a tres personas profundamente dolidas por la pérdida de sus seres más queridos compartiendo el mismo domicilio. Ese es el ámbito de la película.
La gradual atracción que surgirá entre Rachel y Lubert se fundará primordialmente en la desolación de cada uno. El marido de Rachel debe dedicar gran tiempo a los desposeídos hamburgueses dejándola sola en la casa junto al prisionero.
Entretanto Freda, la hija adolescente, acompaña a su enamorado terrorista en los planes para asesinar a los ingleses ocupantes.
Algunos espectadores tomarán este relato como un habitual melodrama de triángulo amoroso de posguerra. Pero si penetramos en el subtexto comprenderemos la invitación humanitaria que nos hace el autor y sus realizadores.
Así como son impactantes las imágenes de la que fue una bella ciudad reducida a escombros, cada uno de sus personajes – vencidos y vencedores – tiene también su corazón en ruinas.
Y todo lo que sucede en tales circunstancias – por muy elegantes que sean sus escenarios y ropajes – lleva el duelo de heridas abiertas y sangrantes. Las acciones serán producto de la impotencia, la sinrazón y la soledad.
Habrá que pasar por el tormento de cada uno de estos personajes, incluidos los secundarios, para que el proceso culmine con un atisbo de cordura. Y así podremos comprenderlos, y perdonar sus conductas, de la que todos, por culpa de la guerra, fueron víctimas inocentes.
Excelentes actuaciones, prolija reconstitución de época y escenarios, y un desliz amoroso que sólo requería un proceso de paciente MADURACIÓN.
RELATO DE AMOR Y POSGUERRA REALIZADO CON RESPETO, FINURA Y CONTENIDAS ACTUACIONES.
Ficha técnica
Título Original: The Aftermath Drama, guerra, romance
Recién termina la 2ª Guerra Mundial. Los ingleses han triunfado y ocupan la ciudad de Hamburgo, completamente en ruinas. Los sobrevivientes son llevados a campamentos. Grupos terroristas nazis subrepticios buscan la manera de dañar a los invasores.
Al coronel Lewis Morgan ((Jason Clarke – La Noche más Oscura – 2012) le asignan una elegante mansión en el campo. El oficial trae a su esposa a vivir con él (Keira Knightley – Orgullo y Prejuicio). La casa pertenece a un arquitecto alemán llamado Stephan Lubert. El coronel le permite seguir habitando el tercer piso de la heredad junto a su hija adolescente Freda. Lo hace en atención a que Lubert está recién viudo.
En un comienzo, Rachel, la esposa británica abomina de la presencia del aristócrata por ser germano y, que en un bombardeo nazi a Londres, pereció su pequeño hijito.
Mientras en la ciudad demolida buscan cadáveres entre los escombros tenemos, entonces, a tres personas profundamente dolidas por la pérdida de sus seres más queridos compartiendo el mismo domicilio. Ese es el ámbito de la película.
La gradual atracción que surgirá entre Rachel y Lubert se fundará primordialmente en la desolación de cada uno. El marido de Rachel debe dedicar gran tiempo a los desposeídos hamburgueses dejándola sola en la casa junto al prisionero.
Entretanto Freda, la hija adolescente, acompaña a su enamorado terrorista en los planes para asesinar a los ingleses ocupantes.
Algunos espectadores tomarán este relato como un habitual melodrama de triángulo amoroso de posguerra. Pero si penetramos en el subtexto comprenderemos la invitación humanitaria que nos hace el autor y sus realizadores.
Así como son impactantes las imágenes de la que fue una bella ciudad reducida a escombros, cada uno de sus personajes – vencidos y vencedores – tiene también su corazón en ruinas.
Y todo lo que sucede en tales circunstancias – por muy elegantes que sean sus escenarios y ropajes – lleva el duelo de heridas abiertas y sangrantes. Las acciones serán producto de la impotencia, la sinrazón y la soledad.
Habrá que pasar por el tormento de cada uno de estos personajes, incluidos los secundarios, para que el proceso culmine con un atisbo de cordura. Y así podremos comprenderlos, y perdonar sus conductas, de la que todos, por culpa de la guerra, fueron víctimas inocentes.
Excelentes actuaciones, prolija reconstitución de época y escenarios, y un desliz amoroso que sólo requería un proceso de paciente MADURACIÓN.
RELATO DE AMOR Y POSGUERRA REALIZADO CON RESPETO, FINURA Y CONTENIDAS ACTUACIONES.
Ficha técnica
Título Original: The Aftermath Drama, guerra, romance
FOX Inglaterra, Alemania, EE.UU. – 1,48 hrs.
Fotografía: Franz Lustig Edición: Beverley Mills
Música: Martin Phipps
Diseño Prod.: Sonja Klaus Guion: Joe Shrapnel, Anna Waterhouse
Actores: Keira Knightley, Alexander Skarsgård, Jason Clarke
Director: James Gray
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