sábado, 1 de agosto de 2026

La Odisea - Por Carlos Correa Acuña

¡Monumental!

El director Christopher Nolan regresa para sorprendernos con una especial versión del antiguo poema épico griego de Homero, “La Odisea”. La dificultad manifiesta de llevar a la pantalla grande un clásico de la literatura universal es sorteada por Nolan de manera brillante, no solo por la elaboración de una atractiva narrativa, sino también por su refinado gusto estético y su amplia comprensión del lenguaje cinematográfico. Vamos por partes.

Sintetizando una historia extensa y con muchos detalles, “La Odisea” trata del viaje de regreso del rey Odiseo a Ítaca, luego de veinte años de ausencia. Durante ese tiempo transcurre la guerra de Troya y, posteriormente, una serie de aventuras que llevan a Odiseo a enfrentarse con dioses hostiles y criaturas mitológicas que amenazan su vida y le impiden cumplir su propósito. Con audacia, ingenio y valentía, Odiseo debe superar cada una de las pruebas para regresar a su reino.

Hay un aspecto en el cine de Christopher Nolan en el que vale la pena profundizar y es el que se refiere al tiempo. En varias de sus películas anteriores, ese tiempo y su medición son fundamentales. Aquí, en “La Odisea”, también se encuentra presente, sin embargo, adquiere otra dimensión. Sin ser obsesivo como en “Dunkerque” o “Interestelar”, este factor se expresa en los años transcurridos y su milimétrica condensación en un relato de un poco menos de tres horas. Nolan, además, construye los personajes a partir de esa base, pues los configura mediante analepsis que, cada vez que aparecen, profundizan y agregan nuevas capas.

El elenco elegido es otro de los puntos fuertes de “La Odisea”. La elección de Matt Damon para representar a Odiseo no puede ser más acertada. Damon consigue cabalmente esa combinación de fortaleza y delgadez, para la que debió someterse a una dieta estricta y rigurosa, y logra separarse en forma clara de otros roles al asumir un papel diferente a lo habitual. En otras palabras, enfrenta un enorme desafío y obtiene un éxito rotundo que, seguramente, le traerá abundantes nominaciones y premios. Anne Hathaway, frecuente colaboradora del director, también vuela alto. Encarnando a Penélope, la actriz comparte su carisma para dotar a la reina de un aire melancólico y, a la vez, esperanzado que traspasa la historia y es, a su vez, el imán alrededor del cual gira la historia en Ítaca. Tom Holland, quien al comienzo no convence del todo como Telémaco, el príncipe heredero, supera una fase inicial algo débil para imponerse en el tercio final, con un carácter y una convicción que logran dejar atrás cualquier atisbo juvenil. Robert Pattinson, en la piel de Antinous, uno de los pretendientes de Penélope, construye a un antagonista de manual, un personaje oscuro y sórdido que intenta aprovechar cualquier vulnerabilidad, pero sin exponerse abiertamente. Otra parte importante del elenco, tan extenso como sólido, se encuentra conformado por Lupita Nyong’o, Samantha Morton, Zendaya y Charlize Theron, quienes, con decididas intervenciones, entregan caracterizaciones destacadas en momentos clave, mostrando una diversidad propia de los tiempos actuales.

“La Odisea” es Christopher Nolan en estado puro. La filmación es impresionante. La decisión de rodar en cámaras IMAX de 70mm, sumada a la búsqueda de locaciones reales amplias y hermosas, aportan al filme una naturalidad de la que es difícil sustraerse. Parece necesario apelar a lo verdadero en un mundo cada vez más devorado por lo artificial. Este rescate prioritario de la esencia del cine, donde no solo se trata de contar bien una historia, sino también de realizarla tomando en cuenta todos los elementos audiovisuales que implica este arte, es probablemente lo más valioso de este trabajo. Cada mínimo detalle está pensado: cada ángulo, cada toma. Desde las épicas batallas hasta la escena más íntima, todo está calculado y desarrollado con una precisión de relojería. Hay un gran trabajo de edición y montaje, acompañado por una banda sonora, compuesta por Ludwig Göransson, que no se escabulle, sino que acompaña cada cuadro y cada secuencia del metraje.

En síntesis, “La Odisea”, ya está transformándose en un hito. Fuera de su éxito en la taquilla, ha despertado una gran curiosidad por volver a la fuente, al poema original, tanto a su lectura como a su análisis. También ha generado polémica, cómo no, en torno a la fidelidad a tal o cual traducción o versión. En todo caso, sorprende constatar que aún existen muchísimas personas dispuestas a vivir la experiencia del cine. No es menor. Son casi tres horas de un contenido largo, muy largo y sin pausa, lo que en tiempos actuales va totalmente a contra corriente de aquellos “reels” de 30 segundos que pasan y pasan mientras desplazamos la pantalla de nuestros teléfonos.

¡Maravilloso! Esto es el cine: experiencia y vivencia, algo que solo una buena sala de cine puede entregar a la altura de un artista como Christopher Nolan, quien ya es, en sí mismo, una leyenda.

Ficha técnica

Título original: The Odyssey
Año: 2026
Duración: 172 minutos
País: Reino Unido
Compañías: Syncopy Production, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures
Género: Aventuras. Fantástico | Antigua Grecia. Mitología. Aventuras marinas. Cine épico
Guion: Christopher Nolan. Obra: Homero
Música: Ludwig Göransson
Fotografía: Hoyte van Hoytema
Reparto: Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Lupita Nyong’o, Samantha Morton, Zendaya, Charlize Theron
Dirección: Christopher Nolan

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