miércoles, 19 de abril de 2017

Una mujer fantástica - Por Carlos Correa

La última película del cineasta chileno Sebastián Lelio ha sido reconocida en el Festival Berlín con el Oso de Plata al mejor guión. Y no es casualidad, pues luego del éxito de “Gloria”, su anterior cinta, Lelio enfrentó un desafío que no es menor. Filmar la historia de Marina Vidal -Daniela Vega-, una mujer transexual, 20 años menor que su pareja Orlando -Francisco Reyes- quien muere en la urgencia de la clínica luego de una noche de fiesta. A las sospechas sobre la causa de muerte de Orlando quien tenía moretones y golpes recientes, Marina debe hacer frente a una brutal discriminación, marginaciones y humillaciones por parte de la familia del difunto y también de Carabineros, médicos y de la sociedad en general que no entiende su condición.

Esta cinta es tremendamente honesta y valiente. Abordando una temática que no es sencilla, tiene múltiples capas por las que transitan los protagonistas y también nosotros los espectadores. Sin duda no estamos acostumbrados a las reacciones que nos puede provocar, que por cierto cambian constantemente durante los 104 minutos de un metraje perfectamente desarrollado y estupendamente filmado. La transexualidad, el fondo de la historia, es la primera capa. Si logramos pasar, al interior encontramos un desarrollo expresivo de victimización, agresividad, sentimientos de empatía y de rebeldía por lo que le toca vivir a la protagonista. Su lucha la hacemos propia y si nos sumergimos más aun podremos explorar nuestras propias convicciones que son puestas a prueba en forma cruda, vital y sin concesiones.

El lenguaje visual de Sebastián Lelio posee finas texturas, colores particulares, planos especiales y una convicción precisa de lo que significa el mundo femenino. Su dirección se explaya en aquellos planos íntimos de Marina, donde lo que sostiene la cinta son los sentimientos más que la razón o la acción. Aquello es de una gran finura y revela un gran trabajo en la fotografía de Benjamín Echazarreta. Son muchos los elementos que Lelio utiliza para crear la atmósfera de esta cinta, pues lentamente, con oscuridad y claridad, nos va llevando de la mano hasta la profundidad a la que aceptemos llegar.

“Una mujer fantástica” posee atributos que la hacen aun más interesante. No se trata solo de poner encima de la mesa un tema que por años ha sido tabú, ocultado, ignorado, desechado o tal vez solo de una reivindicación de género de connotación social. La producción va más allá. Cuestiona con hechos, violenta con lenguaje, empatiza con acciones y profundiza con emociones. 

La cinta en si misma también es “transgénero” pues cruza elementos policiales, de thriller y de drama. La crítica explícita a la sociedad conservadora no es burda sino que contiene elementos de fondo en su argumentación. El rechazo a la condición sexual y física de Marina visto como una “aberración”, o aquella insólita -y trascendente- conversación entre la inspectora y el médico forense que debe tomarle fotografías, despliega, entre otros ejemplos y en dos planos diversos, lo que sustenta la esencia del relato. Si algo podría cuestionarse, a mi modo de ver, es un solo exceso. Creo que no era necesaria tanta victimización, sin embargo aquello, más que una crítica, responde a que en lo personal me provoca ausencia de esperanza. 

Sebastián Lelio, con esta su quinta película, se consolida como uno de los jóvenes directores chilenos más talentoso de los últimos años junto a Pablo Larraín, cuya Productora “Fábula” también forma parte de esta realización. Impecable en la forma, sólido en el fondo y con un trabajo de lujo junto a Gonzalo Maza en el guión, Lelio aporta una mirada coherente, crítica y fundada sobre problemáticas actuales sin quedarse en el eslogan o en la frase tipo cuña. Al contrario, supera aquello y lo transforma en una historia de carácter verdadero, apasionada, crítica y profundamente humana.

Ficha Técnica

Título original: Una mujer fantástica
Año: 2017
Duración: 104 minutos
País: Chile
Género: Drama | Transexualidad / transgénero
Guión: Sebastián Lelio, Gonzalo Maza
Música: Matthew Herbert
Fotografía: Benjamín Echazarreta
Productora: Coproducción Chile-España; Fabula / Komplizen Film / Setembro Cine
Reparto: Daniela Vega,  Francisco Reyes,  Luis Gnecco,  Aline Küppenheim,  Amparo Noguera
Director: Sebastián Lelio

Día del Atentado - Por Juan Pablo Donoso

Tema de plena actualidad: atentados terroristas islámicos en sitios y ciudades muy pobladas. Este sucede en la maratón de Boston de 2013; murieron 3 personas y 260 resultaron heridas y mutiladas. Trata sobre la investigación para hallar y detener a los autores.

Con un alto presupuesto, actores de renombre y excelente montaje, fallaron en equilibrar lo documental con la ficción dramática.

La tragedia real impacta por sí misma. Las secuencias de multitudes – antes, durante y después de las explosiones – entregan un ritmo eximio de edición, música y sangrientos detalles. Pero a diferencia de grandes películas anteriores (El Día del Chacal, por sólo nombrar una de ellas), aquí el argumento desmerece en la selección de las escenas y de los personajes individuales.

Por ejemplo, si desde el comienzo nos introducen en el hogar del pequeño grupo terrorista, quedamos cortos en comprender sus motivaciones psicológicas. El fanatismo religioso sólo se salva durante el interrogatorio a Katherine Russell (Melissa Benoist), la joven esposa tejana convertida al islamismo quien, imbuida en su fe, justifica la masacre con plena convicción cuando es interrogada. 

Pero los hechores, los torpes dinamiteros, sólo se comportan como delincuentes habituales orgullosos de su protagonismo mediático. Caricaturas. Más tarde, cuando ya son detectados, intentan escapar de los policías y de los helicópteros como se ha visto en tantos filmes de acción y en TV. Mejor es cualquier capítulo de Mentes Criminales, Hawaii 5.0, NCIS o Cuántico.

Todo el despliegue espectacular pareciera decirnos que tanto los organismos del FBI como de la policía local son muy eficientes, heroicos, abnegados y – la moraleja más obvia – que si la población colabora, mejor será la captura de los asesinos. 

Hay demasiados personajes; poco aportan al discurso dramático de fondo, que es donde deberían proponer una reflexión más profunda sobre quiénes y por qué se produce el terrorismo urbano, más que en lo admirables que son las autoridades estadounidenses para combatir  estos delitos. 

La participación de actores como Mark Wahlberg, Kevin Bacon, Michelle Monahan, un más delgado John Goodman, y la inclusión casi caprichosa de J.K. Simmons (Whiplash), sólo suenan a ganchos comerciales, ya que sus personajes tienen mínima gravitación y, en muchos momentos, escenas y diálogos claramente prescindibles. 

UNA TRAGEDIA REAL DE TERRORISMO AMORTIGUADA POR UNA FICCIÓN DÉBIL Y MAL PULIDA. DESPERDICIO DE UN TEMA CANDENTE. 

Ficha técnica

Título Original: Patriots Day
Drama, suspenso
EE.UU. – 133 minutos
Música: Trent Reznor y  Atticus Ross
Fotografía: Tobias A. Shliessler
Edición: Gabriel Fleming y Colber Parker Jr.
Guionistas: Peter Berg, Matt Cook, Joshua Zetumer
Actores: Mark Wahlberg, Michelle Monaghan, J.K. Simmons
Director: Peter Berg

La Mujer Invisible - Por Juan Pablo Donoso

Narra una etapa en la vida de Charles Dickens, cuando tuvo una joven amante, con la que convivió bajo riguroso secreto.

El drama se centra en los recuerdos de ella, la entonces actriz Nelly Ternan de 18 años (Felicity Jones), que deslumbrada por el talento de Dickens aceptó ser su querida en las sombras para protegerlo del escándalo social. 

La esposa del novelista inglés, Catherine (excelente Joanna Scanlan), le había dado 10 hijos, estaba obesa y tenía nulo interés por la carrera de su marido.

Ralph Fiennes (El Paciente Inglés, La Lista de Schindler, Voldemort en Harry Potter y muchas más) además de dirigir esta película logra una fiel caracterización física de Dickens.

Los logros indiscutibles de este filme están en su ambientación victoriana de escenarios y vestuarios, en la iluminación evocando el claroscuro que dan las velas, y también las actuaciones. Incluso en el ritmo tranquilo del relato, tan ajeno a nuestro pulso actual. 

La cinta transcurre en base a los recuerdos y a la nostalgia de Nelly, años después del fallecimiento de Dickens, cuando es la esposa de otro hombre y madre de familia.

Todos estos ingredientes de fuerte romanticismo debieron cristalizarse en una conmovedora historia de amor imposible. Hasta la cruel egolatría del novelista, que cuidaba más su prestigio e ingresos económicos que la desolación de su amante, eran motivos poderosos para sustentar un drama femenino.

Sin embargo, algo falla en el argumento o en la dirección; nos impide empatizar con los personajes. Admiramos la factura pero nos deja distantes, sin tocar nuestra emotividad, sólo nos entrega una detallada información de lo que fue aquella historia sentimental. Tan diferente a clásicos similares como JANE EYRE, ORGULLO Y PREJUICIO o la dolorosa tragedia de ELVIRA MADIGAN que sucumbió bajo una sociedad decimonónica llena de prejuicios e hipocresía.

La misma represión emotiva de Nelly, en lugar de incitarnos a la empatía, contagia el tono distante del relato y nos deja como  meros espectadores. 

HERMOSA  RECREACIÓN  DE  UNA  HISTORIA  DE AMOR VERDADERA  QUE  DEBIÓ  SER   MÁS  CONMOVEDORA.

Ficha técnica

Título Original: The Invisible Woman
Cine-Arte Galería Patricia Ready
Romance, drama, historia
Inglaterra – 111 minutos
Fotografía: Ron Hardy
Música: Ilan Eshkeri
Ambientación: Tatiana Macdonald
Guionistas: Abi Morgan y Claire Tomalin (novela)
Actores:  Ralph Fiennes, Felicity Jones, Kristin Scott Thomas, Joanna Scalen
Director: Ralph Fiennes

martes, 18 de abril de 2017

Rápidos y furiosos 8 - Por Carlos Correa

Esta octava entrega de la saga no decepciona. Es muy entretenida y, aunque pueda resultar un molde que ya conocemos, se las ingenia para cumplir cabalmente su propósito. Hay un cierto "placer culpable" en el seguimiento de estas películas, lo reconozco, sin embargo también hay que reconocer que en su estilo, con limitaciones, aciertos y errores, uno puede entender por qué son éxito de taquilla y convocan a un público muy diverso dentro de sus fieles espectadores.

La historia es simple (hay otras versiones que se han enredado tanto en lo argumental que les ha costado un mundo llevar la trama) y si bien puede considerarse bastante predecible, sirve de pretexto y contexto a la centralidad de la cinta que es la acción. Con Dom y Letty de luna de miel, Brian y Mía sin participar en nada y sus leales amigos sin responsabilidades, la aparente normalidad de esta particular “familia” parece no ser puesta en jaque por nadie hasta que una atractiva mujer -Charlize Theron- se encuentra con Dominic Toretto -Vin Diesel- y literalmente lo obliga a volver al mundo del crimen. Ello significará traición a sus cercanos, escenarios complejos y una serie de aventuras a las que nunca se habían enfrentado.

El director F. Gary Gray no se complica en nada, al contrario, parece que entiende perfectamente de qué se trata el oficio y lo conduce con agilidad y fluidez. La habitual combinación entre acción y reposo está bien coordinada. Las escenas se suceden sin pausa y su variedad hace que no cansen ni saturen. Solo ya después de las dos horas, en un final que pudo ser algo más breve, la cinta da muestras de un pequeño “bajón" que por lo demás es perfectamente normal aunque inexcusable a estas alturas.

Desde la colorida Cuba -filmación interesante que muestra La Habana desde el aire y también en sus pequeñas calles, recovecos, mercados y pobreza- hasta la "gran manzana" de Nueva York, con sus rascacielos, sobrepoblación y normal ajetreo, el argumento parece recordarnos siempre aquello barroco que tienen los opuestos: riqueza, pobreza; amor, odio; fraternidad, venganza; el bien y el mal; el día y la noche; lo claro y lo oscuro y una gran lista adicional. Nada nuevo, cierto, pero aún así motor del mundo, propulsor de historias y fiel reflejo de una realidad que supera la ficción.

"The Fate of the Furious" no es cine arte, es pura y sencilla entretención y está bien lograda. Se disfruta mejor en pantallas grandes y me imagino que con más efectos especiales del tipo 4DX, pero aún en una sala sencilla logra lo que se propone. Aunque simple y sencilla, siempre se impone su moraleja: la importancia de la familia, el amor y la leal fraternidad. Por ello seguramente la historia continuará, aunque ya no esté el fallecido Paul Walker, para quien esta cinta se transforma en un gran homenaje.

Ficha técnica 

Título original: The Fate of the Furious
Año: 2017
Duración: 136 minutos
País: Estados Unidos
Acción. Thriller | Coches / Automovilismo. Secuela
Guión: Chris Morgan, Gary Scott Thompson
Música: Brian Tyler
Fotografía: Stephen F. Windon
Reparto: Vin Diesel, Dwayne "The Rock" Johnson, Jason Statham, Charlize Theron, Michelle Rodriguez, Tyrese Gibson, Ludacris, Helen Mirren, Scott Eastwood, Chris Bridges, Kurt Russell, Kristofer Hivju, Nathalie Emmanuel, Don Omar, Tego Calderon, Elsa Pataky, Luke Evans
Director: F. Gary Gray

El Cristo ciego - Por Carlos Correa

Michael -Michael Silva- es un joven mecánico que siente que es un enviado de Dios y que su misión es ser un Cristo en la tierra. Su vida ha estado marcada por la búsqueda de señales divinas, diversas historias, aceptaciones y rechazos. La historia transcurre en el norte de Chile, con sus habitantes viviendo en un entorno difícil, rudo, solitario y carenciado, y es justamente este el lugar donde Michael se propone llevar a cabo su primer milagro: sanar a su amigo de la infancia, accidentado en una mina, recorriendo un largo camino desde los parajes del interior hasta la costa.

Esta cinta del director Christopher Murray, estrenada justamente en la Semana Santa del año 2017, imprime mucho de piedad popular, de mística y tal vez superstición, contraponiendo aquello a la poco clara -y siempre en duda- fe profunda de su protagonista. Hay mucho del relato que no está entregado explícitamente por lo que esos vacíos los debemos llenar los espectadores que podamos ver esta realización.

Destacada en varios festivales, "El Cristo ciego" llega entonces precedida de alguna atmósfera que impulsa a verla. Su ritmo y guión son en extremo pausados, tanto como el paisaje desértico que la hermosa fotografía nos va revelando constantemente. Con un solo actor profesional, su protagonista, la cinta emplea a las personas de cada lugar para interactuar con Michael, en un esfuerzo notable por dotar de naturalidad y frescura un relato filmado de manera simple y sencilla -muy difícil de sostener por momentos- en un metraje de 85 minutos que parecen extenderse indefinidamente.

Si estamos en presencia de un estilo particular de su director, no lo sabremos hasta sus próximas creaciones. Por el momento, esta cinta se asemeja más a una experiencia, a un camino y a una búsqueda de algo poco definido, difuso y por cierto contradictorio. Cuando los elementos presentes son tan simples como los que entrega esta cinta, sin duda el camino de exploración propia suele ir más allá y por cierto depende de cada uno la profundidad del viaje interior que aquello represente. Sin duda acá hay un mérito que no es menor, sin embargo queda tal vez demasiado condicionado a la recepción particular de un público masivo (o más bien específico). En ese sentido tal vez sea bueno tomar más riesgo o contar una historia con una posición más "jugada", sin embargo esas son justamente las decisiones que están en las manos de cada director y productor, lo que naturalmente determina los atributos de una película.
       
Ficha técnica

País: Chile
Año: 2016
Género: Drama
Duración: 85 minutos
Calificación: Todo espectador
Elenco: Michael Silva, Ana María Henríquez, Mauricio Pinto, Pedro Godoy, Bastián Inostroza
Director: Christopher Murray

miércoles, 12 de abril de 2017

Esteros - Por Juan Pablo Donoso

Resulta extraño que este filme haya obtenido premios en 8 festivales de temática Gay. Desde hace muchos años existen obras más profundas, sensibles e inteligentes.

Para contar una historia tan simple invierten 83 minutos que se hacen eternos. Su mérito principal es la belleza fotográfica de los paisajes y pantanos del norte de Argentina. Los actores ponen lo mejor de su parte, pero el ritmo y la falta de tensión dramática del director perjudican una historia predecible que pudo decirse de manera más precisa y poética. Pretendió ser sutil y quedó majadera.

Matías y Jerónimo son amigos desde la infancia. Sus padres son propietarios de pequeños terrenos en aquella región. Los niños juegan libremente en el campo y en los esteros. Su amistad es tan auténtica que incluso descubren juntos el despertar sexual mediante juegos inocentes. Cuando uno de los padres vende su parcela los muchachitos dejan de verse.

Más de 10 años después, vuelven a encontrarse durante un carnaval de provincia. Matías tiene una bella novia brasilera pero con gustos diferentes a los de él. Jerónimo es maquillador de actores de cine. Los amigos deciden visitar la parcela de Jerónimo para recordar tiempos de la infancia. 

Alojan en la vieja casa paterna, donde sus padres están ausentes por un par de días. Recorren y reviven los hermosos lugares silvestres en que jugaron cuando chicos. Pero, gradualmente, sienten rebrotar en ellos el cariño y la nostalgia por sus jugueteos sexuales infantiles. Después de mucho disimular lo que sienten, terminarán dando rienda a su ahora mutua atracción homosexual. 

Cuando al día siguiente comprenden que sus vidas tienen destinos diferentes, se despiden. Pero la novia de Matías intuye que algo importante ha muerto en su relación y lo abandona. Matías, entonces, se siente libre de volver donde Jerónimo para consolidar el vínculo que los unía desde niños y asumir abiertamente sus naturalezas reales.

BELLA  FOTOGRAFÍA  SÓLO  PARA  RECONOCER  UNA HOMOSEXUALIDAD  LATENTE.  INNECESARIAMERNTE LARGA  Y TEDIOSA. 

Ficha técnica

Drama, romance
Argentina, Brasil, Francia – 83 minutos
Fotografía: Eric Elizondo
Edición: Luz López Mañe
Guión: Andi Nachon
Actores: Ignacio Rogers, Esteban Masturini, Joaquín Parada
Director: Papu Curotto

Es Sólo el Fin del Mundo - Por Juan Pablo Donoso

Muy íntima y sensible. Estupendas actuaciones y bellísimo tratamiento fotográfico. Tal vez demasiado íntima para quienes le piden más acción externa al cine.

La trama transcurre en un día, desde el amanecer hasta el ocaso. Un dramaturgo de 32 años, homosexual (Gaspar Ulliel), visita a su familia en la provincia. Abandonó el hogar hace 12 años. Viene a comunicarle a los suyos que sólo le quedan pocas semanas de vida. Un paso difícil y delicado de dar.

En la casona familiar, para recibirlo, están su madre (Natalie Baye), su hermano mayor Antoine (Vincent Cassel) quien siguió viviendo allí junto a su esposa (Marion Cotillard) y sus pequeños hijos, y Susanne, su hermana menor (Lea Seydoux).

El joven director canadiense Xavier Dolan, de sólo 27 años, se inspiró en la obra teatral homónima de Jean-LucLagarce para traducir en imágenes esa frágil situación. Y logró un producto cinematográfico artísticamente muy provocativo.

El meollo del drama, y lo que nos mantiene en tensión, es cuándo hallará el momento adecuado para comunicar la noticia. Irá conversando con cada miembro de la familia. Y notará que cada uno tiene una distinta perturbación personal. Que son desdichados y sufren de alguna amargura. ¿Cuándo y cómo dar la noticia?

Para seguir este proceso, casi todas las escenas tienen iluminación claroscura, y predominan los primeros planos de sus rostros. Gran desafío para los actores quiénes a través de miradas, humo de cigarrillos, silencios y frases inconclusas deben traslucir sus tormentos interiores.

Con cada pariente sostendrá diálogos privados, y comprenderá lo traumático que resultaría contarles su verdad. Cada uno está patológicamente sumergido en sus problemas personales, que oscilan entre el resentimiento iracundo, la confusión existencial, la soledad, y el autoengaño de fingir que todo está bien (la madre). Sólo la cuñada (Marion Cotillard), nueva en la familia, intuye que esta visita trae un misterioso subtexto, pero que tampoco consigue descifrar.

Los diálogos – externos o implícitos – unidos a sus recuerdos de adolescencia, convencerán a Louis que más vale partir esa misma noche y dejar atrás aquel mundo de absoluta incomunicación.

Gran trabajo en la dirección de actores, elocuentes encuadres, sutil sarcasmo, y una selección musical techno-pop que, de manera subliminal nos alivia de aquella circunstancia tan dolorosamente disfuncional.

UNA OBRA DE ARTE MUY ÍNTIMA, LOGRADA EN LA FORMA Y EN SU AMARGO TRASFONDO. 

Ficha técnica

Título Original: Juste la Fin du Monde
Drama familiar
Canadá y Francia – 97 minutos
Fotografía: André Turpin
Música: Gabriel Yared
Dramaturgo: Jean-Luc Lagarce
Actores: Nathalie Baye, VincentCassel, Marion Cotillard, Lea SeydouxGaspar Ulliel
Guionista y Director: Xavier Dolan

miércoles, 29 de marzo de 2017

La bella y la bestia - Por Carlos Correa

Disney regresa a uno de los clásicos más recordados de los 90. La historia de "La bella y la bestia", está vez en una versión real que es prácticamente idéntica a la original animada. Ello ya es un gran logro del director Bill Condon, quien se abocó a la tarea de hacer realidad este relato escrito por Evan Spiliotopoulos y Stephen Chbosky y que está basado en el cuento de hadas francés de Jeanne-Marie Leprince de Beaumont. 

Bella -Emma Watson- vive en una pequeña aldea junto a su padre, cuyo oficio es fabricar inventos para vender en ferias y eventos. En uno de sus viajes, el anciano se pierde en medio del camino, y llega a un castillo habitado por una Bestia -Dan Stevens- que lo encierra por invadir su propiedad. Bella corre al rescate de su padre y cuando descubre el castillo logra introducirse y hacer un veloz intercambio para liberarlo. Allí comienza poco a poco a conocer el lugar y a entender el por qué de la presencia de objetos que cobran vida y que le ayudan a acercarse a la temible bestia.

La cinta tiene un excelente nivel de producción, una atractiva banda sonora que incluye nuevos temas además de los ya conocidos y un sinnúmero de efectos especiales que permiten hacer "convivir" la realidad con la animación de los objetos. Este punto tal vez sea el menos logrado -quizás producto de la edición o el montaje-, pues provoca que algunas escenas queden un poco en el "limbo" o con falta de conexión entre los actores reales y las animaciones lo que sin embargo no le resta puntos a la eficiente producción.

Esta nueva recreación, donde la fantasía y la realidad se cruzan, da cuenta de la creciente necesidad de volver a relatos que se transforman con el tiempo en inmortales, y cuya actualidad parece siempre estar vigente. Puede ser que estemos ante la ausencia de nuevas historias, sin embargo es interesante revisar estas nuevas lecturas, modernas y actualizadas, que dan nueva vida a estos clásicos. ¿Qué significa hoy esta película? Esta pregunta se puede responder desde varios frentes. Uno de ellos, tal vez el más evidente, es desde el significado de la fuerza del amor como eje central de la historia. Por más predecible que resulte, siempre será un tema atractivo y vigente. La apariencia versus el fondo, antagónicos las más de las veces, cobra acá una importancia radical y con tono de fábula quiere refrendar la moraleja y enseñanza del cuento original. Por otra parte, la fantasía cobra también un carácter fundamental. ¿Queremos escapar de la realidad o bien vemos la fantasía como un recurso para intentar cambiarla?, podría ser otra pregunta que se desprendería, analizando la cinta desde el "hoy", a casi 30 años de su versión de 1991. 

"La bella y la bestia", como la mayoría de las producciones de Disney, es una película que habla de valores y antivalores. Su fórmula es totalmente barroca, donde el claro - oscuro, lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo se van contraponiendo en cada secuencia y a cada momento. Los estereotipos abundan y las caricaturas también. Todo ello conjuga un mundo fantástico, tan irreal como verdadero, un poco dando cuenta del actual formato de la cinta con personajes de carne y hueso interactuando con animaciones digitales y efectos especiales. El prototipo de "malo" y el ideal de "bueno", como es obvio, están también siempre presentes y desarrollados ampliamente en diferentes aspectos y formas, es decir, la historia es relatada de la forma más clásica que podamos imaginar.

Una tímida -aunque arriesgada y no exenta de polémica- incursión en temáticas de género le dan a "La bella y la bestia", versión 2017, una excusa y un contexto para situarnos en el complejo universo actual, algo que podría resultar sorpresivo pero que sin duda va de la mano con los tiempos que corren.

Ficha técnica

Título original: Beauty and the Beast
Año: 2017
Duración: 123 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Walt Disney Pictures / Mandeville Films
Género: Fantástico. Romance. Musical | Cuentos. Remake
Música: Alan Menken
Fotografía: Tobias A. Schliessler
Guión: Stephen Chbosky, Evan Spiliotopoulos (Novela: Jeanne-Marie Leprince de Beaumont)
Reparto: Emma Watson, Dan Stevens, Luke Evans, Emma Thompson, Ewan McGregor, Ian McKellen, Kevin Kline, Josh Gad, Audra McDonald, Gugu Mbatha-Raw, Stanley Tucci, Hattie Morahan, Adrian Schiller, Chris Andrew Mellon
Director: Bill Condon

martes, 28 de marzo de 2017

Fragmentado - Por Carlos Correa

M. Night Shyamalan está de regreso con una cinta que tiene su sello, un thriller de suspenso elaborado que si bien no vuela tan alto como "Sexto Sentido", permite distinguir claramente la mano y el talento de su director. Kevin -James McAvoy, en un rol que le queda y que además interpreta muy bien- secuestra a tres adolescentes. Hasta ese momento no sabemos ni conocemos que Kevin tiene 23 personalidades, que es tratado por la Dra. Fletcher -Betty Buckley- y que cada una de sus versiones tiene motivaciones muy diferentes. Una de las chicas raptadas, Casey -Anya Taylor-Joy- entra en sintonía con la personalidad probablemente más vulnerable de Kevin y apela a su ayuda, sin embargo no es tan sencillo pues Kevin muta en los momentos menos pensados. Hablar más de la historia es develar la trama, la que si bien podría ser predecible, posee elementos que logran sostener un relato pausado y en ocasiones, aparentemente desconectado.

Shyamalan es muy interesante como guionista y director. Sus cintas muchas veces no son fáciles de interpretar y de seguir. En ocasiones son verdaderos puzzles, con acertijos, atajos y situaciones que parecen ser reales y que sin embargo resultan ser todo lo contrario. Su trabajo en "Split", su título original, sigue esa línea y además está enmarcado por un relato paralelo que entrega ciertas luces sobre la temporalidad presente. El tiempo es vital en la construcción de Shyamalan, tanto como presencia como por ausencia. Hay un esfuerzo importante para sostener la cinta desde la intelectualidad, desde los diálogos y desde las diversas formas que permiten las múltiples personalidades, a pesar que no son muchas las que se desarrollan explícitamente a lo largo del metraje. La construcción del suspenso hace suponer que en cualquier momento se revelará algo trascendente, o sucederá algo que estamos esperando -o no esperamos-, es decir, la magia está en la forma de relatar más que el fondo relatado. Y esto lo consigue de manera espléndida M. Night Shyamalan, es sin duda parte de su particularidad.

"Fragmentado" es una película íntima y filmada hacia el interior. No es mucho lo que sucede y en parte ello podría ser también evidente, sin embargo pesa más aquello que está implícito que aquello que se revela sin atisbos de duda. Ciertas teorías o hipótesis sobre las personalidades disociadas se abren paso durante el metraje. Es cierto que 23 son un número tal vez exagerado, pero ¿tres o cuatro, podrían ser reales? ¿Cuántas formas tenemos de relacionarnos las personas que nos autodenominamos "normales"? Claramente no actuamos igual cuando estamos solos, en un grupo de confianza o en público. Tal vez no alcanza para decir que tenemos "personalidades diferentes" o "disociadas", pero sí perfectamente puede llevar a algunos a decir que conocen a otra persona, dependiendo del entorno en que esta se encuentre. Y acá revelo mi propia hipótesis de la película: una búsqueda y exploración interior de nuestra forma de ver el mundo, de relacionarnos, qué pasa con nuestro propio autocontrol y con los comportamientos que están determinados por la sociedad en la que nos desenvolvemos.

Me gusta el cine de Shyamalan, incluso en sus cintas anteriores bastante criticadas. Y por varias razones: es valiente, honesto, no intenta complacer y entrega siempre una historia original. A veces puede ser más interesante y otras veces menos prolijo, sin embargo algo que caracteriza su relato es que nunca va a entregar todas las respuestas. Su cine es de preguntas, de exposición y de reacción, y ello entrega un componente adicional y reflexivo, no solo emocional. Es un cine diferente, tal vez no multitudinario, pero que incomoda, provoca e inquieta. ¡Y así da gusto experimentar una inmersión en la pantalla grande!

Ficha técnica 

Título original: Split
Año: 2016
Duración: 116 minutos
País: Estados Unidos
Género: Thriller. Intriga | Thriller psicológico. Secuestros / Desapariciones
Guión: M. Night Shyamalan
Música: West Dylan Thordson
Fotografía: Michael Gioulakis
Reparto: James McAvoy,  Anya Taylor-Joy,  Betty Buckley,  Brad William Henke, Haley Lu Richardson,  Sterling K. Brown,  Kim Director,  Sebastian Arcelus, Lyne Renee,  Neal Huff,  Jessica Sula,  Maria Breyman,  Steven Dennis, Peter Patrikios,  Matthew Nadu
Director: M. Night Shyamalan

miércoles, 22 de marzo de 2017

Un jefe en pañales - Por Carlos Correa

DreamWorks Animation nos sorprende con ideas originales, puestas en escena atractivas y "The Boss Baby" no es la excepción. Basada en el libro de dibujos del mismo nombre de Marla Frazee, la cinta cuenta la historia de un bebé particular que llega a una familia con una clara misión: descubrir por qué las mascotas están acaparando todo el amor de los padres y están así desplazando y reemplazando a los bebés. Y este pequeño, que es especial porque viste traje, lleva un maletín y trabaja en Baby Corp., no puede hacerlo solo, necesita de su hermano mayor Tim para poder lograr su propósito.

La película es entretenida para chicos y grandes, algo que ya es marca registrada en las actuales cintas animadas. A pesar de apelar a muchas caricaturas y estereotipos, la temática aborda tópicos interesantes como la llegada invasora de un hermano menor -en especial si se es hijo único-, el radical cambio familiar que se vive con ello, la tiranía de algunos bebés -acá asociado al autoritario molde de jefatura-, la creciente disminución del número de hijos por familia y con ello el también creciente aumento en la tenencia de mascotas. Es cierto que un guión más elaborado habría contribuido a mejorar el predecible último tercio de la película, sin embargo alcanza para, al menos, conseguir que los mensajes que trae para los más adultos sean perfectamente claros -y algunos vergonzosamente divertidos- y que los más pequeños gocen con la naturalidad de los personajes.

La narración que realiza Tim en primera persona es deliciosamente poco objetiva. Siempre en tono de comedia, se preocupa de transmitir sus sentimientos intentando entregar esa visión del mundo a los siete años, con inocencia pero a la vez con mucho realismo. La ironía es fundamental en el relato, como por ejemplo que los papás de Tim trabajen justamente en la empresa Puppy Corporation, encargada de las mascotas o la producción en serie de los bebés que son elegidos o descartados para ir a una familia o ser jefes, luego de hacerles una simple prueba de cosquillas. Son justamente esos pequeños detalles los que más gozaremos los adultos, ya que al ver esta cinta volvemos a ser niños y redecubrimos lo importante que es no dejar de serlo nunca, que podría ser otro de los mensajes centrales. La familia como eje importante e irreemplazable, la convivencia entre hermanos y la adaptación a los diferentes entornos giran también como temáticas abordadas en forma divertida y ágil, no pretendiendo dar clase, ni juzgar, pero si poniéndolas de relieve en una trama sencilla y de fácil comprensión.

“Un jefe en pañales” funciona bien a pesar de no ser demasiado brillante. Tiene elementos como para pensar en alguna secuela, pero ojo, si fuera tan evidente como su desarrollo final, es posible que caiga en desgracia. DreamWorks Animation deberá proponerse trabajar mejor la historia porque una buena idea no asegura necesariamente que pueda llegar a materializar una buena animación. Por ahora podemos disfrutar con este nuevo jefe vestido de bebé -¿o bebé vestido de jefe?-, de sus aventuras y desventuras y de una entretenida y moderna propuesta visual.

Ficha Técnica

Título original: The Boss Baby
DreamWorks Animation
Animación 3D
97 minutos
Voces: Alec Baldwin, Lisa Kudrow y Jimmy Kimmel
Director: Tom McGrath

Silencio - Por Carlos Correa

“Silencio”, la última cinta del director Martin Scorsese, basada en la novela homónima de Shushaku Endo, relata la historia de dos sacerdotes jesuitas portugueses, Sebastião Rodrigues -Andrew Garfield- y Francisco Garupe -Adam Driver-, que viajan a Japón en la época más dura de la persecución cristiana -en la segunda mitad del siglo XVII- tras la huella de su mentor, Cristóvão Ferreira -Liam Neeson-, quien supuestamente habría renunciado públicamente a su fe, luego de haber sido brutalmente torturado. Este viaje revela crudamente a los misioneros el sufrimiento y martirio que viven los cristianos japoneses: denigración, violencia y torturas que llegan incluso hasta la muerte.

Scorsese, con su talento único para filmar, nos sumerge en una experiencia tan traumática como demoledora. No solo cuestiona los pilares fundamentales de la fe, del budismo y de la religión católica sino que revela en profundidad los cuestionamientos más humanos que cualquier persona puede llegar a hacerse al vivir situaciones límite. Las interrogantes que surgen de este viaje son profundas y trascendentes. La persecución es despiadada, no da tregua y tampoco permite una respuesta parcial: si se es capturado o se renuncia públicamente a la fe o se mantienen los valores y principios fieles e inalterables, lo que sin ambigüedades conducirá al sacrificio de la propia vida.

“Silencio” es semejante a una inmensa Catedral. Es una obra compleja, gigante y difícil tanto por su forma narrativa como por su sólido pilar argumental. Martin Scorsese no hace concesiones de ningún tipo. La violencia es desgarradora, la tortura intolerable y las dudas van apareciendo y creciendo en un entorno hostil, lleno de miedos; todo es tan humano, terrenal y pantanoso que parece absorber todo a su paso sin dejar nada reservado a la propia espiritual. La colonización católica versus la resistencia japonesa es un choque de fuerzas potentes y en claro desequilibrio. Surgen entonces más preguntas: ¿los campesinos siguen verdaderamente la fe o simplemente el cariño y afecto de los sacerdotes? ¿Dónde está la compasión, uno de los pilares del budismo? ¿El amor al próximo es tanto más fuerte que permite hacer sacrificios personales por los hermanos? Ninguna de ellas es sencilla de responder y la cinta no se hace cargo de aquello, solo nos enuncia más y más cuestionamientos en tanto avanza el rodaje.

Esta película no es fácil de ver. 161 minutos es un metraje extenso para un relato que sin apuro alguno tiene como fin invitarnos a ser parte de la historia, que vivamos de cerca los sentimientos que expresan los protagonistas, que empalicemos con ellos y que finalmente las interrogantes queden en nuestro lado, esperando reflexión, escucha, calma y alguna decisión. Hay algo que cuesta mucho entender en el arte de la música y es que “el silencio también es música”. Esto puede ser aparentemente contradictorio, sin embargo, magistralmente Martin Scorsese nos demuestra acá que el silencio es también cine, relato y comunicación. El mensaje central es que Dios nos habla a través del silencio, incluso tal vez más fuerte y claro que si fueran palabras. Es posible que a través de ese profundo silencio podamos lograr una conexión aun más cercana con el creador y por supuesto con la profundidad e inmensidad de nuestro propio ser. En este caso el silencio no es ausencia sino presencia, una presencia viva que llega y transforma profundamente al corazón de nuestra fe.

Ficha técnica

Silencio
País: EE.UU., Taiwan, México
Año: 2016
Género: Drama histórico religioso
Duración: 161 minutos
Actores: Andrew Garfield, Adam Driver, Liam Neeson, Yosuke Kubosuka, Issei Ogata, Tadanobe Asano
Director: Martin Scorsese

jueves, 16 de marzo de 2017

Silencio - Por Juan Pablo Donoso

La temprana vocación sacerdotal de Martin  Scorsese  se asoma en algunos de sus filmes. Especialmente en los que  suscitan  polémicas  teológicas.

Esta vez se sumerge en un largo y complejo pantano narrativo para sembrar dilemas en cualquiera que sea nuestra postura existencial, religiosa o política.

El filme presenta tres caras simultáneas de evaluación: 

1.- La factura cinematográfica.
2.- El periodo histórico medieval en Japón vs. el impulso misionero de la Iglesia Católica.
3.- El dilema teológico de la Compasión y el Amor al Prójimo. 

Es la historia de dos jóvenes misioneros católicos (Andrew Garfield y Adam Driver) que exponen sus vidas viajando a Japón en una época en que los cristianos eran brutalmente perseguidos. Van en busca del sacerdote que fue su tutor (Liam Neeson) y de quien nunca más supieron.

Allá, inmersos en pequeñas comunidades de campesinos católicos clandestinos, administran los sacramentos, presencian  feroces  torturas y ejecuciones, y siguen rastreando la huella del Padre Ferreira, de quien se dice que aún está con vida. Tal es el periplo de esta larga gesta. ¿Sobrevivirán ellos? ¿Hallarán al maestro espiritual que les consolidó la vocación sacerdotal?

1.- LA  FACTURA  CINEMATOGRÁFICA.  El talento de Scorsese ya está comprobado a lo largo de sus 59 películas, muchas de ellas paradigmáticas. Esta vez se basó en la novela de Shusaku Endo para seguir la gesta de esos dos jóvenes jesuitas. En todo lo formal es impecable: excelentes actuaciones, prolija ambientación  nipona del siglo 17, bellísima fotografía, montaje de alto nivel artístico y artesanal. Scorsese quiso imbuirnos en ese mundo y familiarizarnos con sus personajes. Y se tomó su tiempo – 161 minutos – para detallar cada episodio. La reiteración de torturas, cárceles, traiciones y abusos de autoridad se suceden rutinarias y progresivas en la búsqueda del Padre Ferreira. Fue el camino escogido por el director: empaparnos con esa atmósfera. Y lo logró. Otra opción habría sido sintetizar la gesta con sus momentos más intensos y dejar la obra como un drama de suspenso, preparándonos para la sorpresa del final.   En cambio, es un largo cuento como narrado junto a la quietud de un fogón nocturno. 

2.- EL  JAPÓN  HISTÓRICO  DEL SIGLO 17. Allí también se practicó la Inquisición con la misma brutalidad que en Occidente durante la Edad Media. Las autoridades  por ningún motivo permitirían una alteración de sus estructuras político-religiosas (feudalismo budista) aceptando la inclusión del cristianismo. Y menos la práctica del mensaje de Cristo entre sus habitantes más pobres, como eran los campesinos. Además, los jerarcas sabían que esos plebeyos entendían muy poco lo que era el catolicismo del Vaticano. Esos campesinos sólo se fascinaban con la bondad y palabras de los clérigos europeos. “Más que a Cristo siguen al cura… porque los ama como personas y los consuela”. Y este desvío de veneración popular era peligroso para el régimen tiránico de los shogunes y terratenientes.  

3.- EL  DILEMA  TEOLÓGICO.  Tanto los sacerdotes como los campesinos conversos debían renegar de su nueva religión. Debían apostatar pisoteando en público la imagen de Cristo. Quien se negaba era de inmediato decapitado, y también su familia. Persistir en esta devoción, y seguir a los misioneros, era entrar en una espiral de matanzas que más parecía un holocausto de gañanes ignorantes que un martirio santificador. El dilema profundamente teológico para los sacerdotes era mantenerse fieles a los dogmas de la Iglesia Católica, o apostatar para salvar la vida de aquellos nipones humildes, y a sus familias, de  morir  mártires  sólo  por obedecer los preceptos del Vaticano.

Preguntas de fondo: ¿Cómo se ejerce la verdadera Compasión (pilar del Budismo), la Caridad y el Amor al Prójimo (pilar del cristianismo)?

¿Dónde, cómo y  cuándo los hombres de FE están más cerca del Dios verdadero? 

Y el SILENCIO del  filme alude al silencio elocuente con que Dios le habla a cada hombre en su corazón y en su conciencia, aunque se trate de abnegados sacerdotes  fielmente vocacionales, o budistas igualmente fieles de corazón.  

La  voz  del  SILENCIO  es  la  MISERICORDIA  DIVINA.

LA  ÚLTIMA  TENTACIÓN  DE  SCORSESE: ¿CUÁL  ES  EL MEJOR  CAMINO  PARA  LLEGAR  A  DIOS? 

Ficha técnica

Título Original: Silence
BFDistribution
Drama, historia, religión
EE.UU., Taiwan, México – 161 minutos
Fotografía: Rodrigo Prieto
Edición: Thelma Shoonmaker
Música: Kathryn Kluge y Kim Allen Kluge
Guión: Jay Cocks, Martin Scorsese, Shusaku Endo
Director: Martin Scorsese

Acuarius - Por Juan Pablo Donoso

Un logrado homenaje a la DIGNIDAD femenina.

Con inteligencia, sobriedad y respeto, el laureado director y guionista brasileño, Kleber Mendonça Filho, nos introduce en el hogar de Clara, una viuda y periodista madura, de clase acomodada, que se opone a los intereses de una empresa constructora cuando trata de erradicarla del departamento en que ha pasado la gran parte de su vida.

Incluso sus hijos, ya adultos, intentan persuadirla de vender la propiedad e irse a un mejor lugar.

El desarrollo de la película nos ayuda a comprender las motivaciones  viscerales de esta mujer para mantener su decisión: una vida llena de recuerdos y secretas intimidades. Sólo lo dejará cuando se muera.

Durante casi dos horas y media compartimos con ella sus momentos de soledad y erotismo, la grata relación con sus hijos y nietos, sus amistades del vecindario, e incluso la entrañable comunicación con su fiel cocinera de tantos años.

La empresa constructora ya desalojó a los habitantes de los demás departamentos del edificio. Al comienzo intentará gentilmente persuadirla de vender. Más, ante su tenaz resistencia, iniciarán una campaña de hostigamiento, facilitando las dependencias vacías para fiestas ruidosas y bacanales. Comenzarán a invadir el estacionamiento de vehículos, a mantener un continuo tránsito de obreros, hasta usar el patio común para quemar viejos colchones y contaminar así el aire del lugar.

Cuando la situación ya pareciera insostenible, Clara, mediante una abogada amiga, logra dar un golpe maestro inesperado con el que triunfará sobre el abuso y la prepotencia de los contubernios políticos y financieros.

Sonia Braga (Doña Flor y sus Dos Maridos) a sus 66 años realiza una actuación espléndida; aún manteniendo una serena sensualidad demuestra que siempre ha sido también una gran actriz. Aunque la historia se pivotea primordialmente en ella, el director obtuvo un eficaz rendimiento de los personajes secundarios.

Si bien casi todas las secuencias fluyen en un tono cotidiano, la construcción del relato, el tratamiento de cámara y edición, mantienen un suspenso latente que nos va condicionando para el impacto final.   

Es interesante constatar cómo el autor Mendonça Filho integra en esta obra ciertos elementos que reinciden en su poética: la convivencia en edificios (Sonidos Vecinos – 2012) y los discos de vinilo (Vinilo Verde – 2004). Aquí, dentro del conflicto central, estos elementos constituyen también un nostálgico factor complementario.

UN  MADURO Y REPOSADO TESTIMONIO DE DIGNIDAD FRENTE A  LA  PREPOTENCIA  EMPRESARIAL  Y  A  LA  MANIPULACIÓN POLÍTICA. 

Ficha técnica

Título Original: Acuarius
Drama
Brasil – Francia – 142 minutos
Fotografía: Pedro Sotero y Fabricio Tadeu
Edición: Eduardo Serrano
Actores: Sonia Braga, Maeve Jinkings, Irandhir  Santos
Director y Guionista: Kleber Mendonça Filho

Un Espacio entre Nosotros - Por Juan Pablo Donoso

Ingenua historia de amor interplanetario, especial para adolescentes, y con un presupuesto de US$ 30.000.000.

En la primera misión tripulada de la NASA al planeta Marte, la Jefa de la expedición da a luz en el planeta rojo y fallece con el parto. Por ello, además de mantener el hecho en secreto a la opinión pública terrestre, el niño Gardner debe quedar como incógnito y crecer allá. Los demás astronautas serán como sus padres adoptivos.

Gardner, de 17 años – por computación – entabla amistad con una muchacha estadounidense llamada Tulsa (Britt Robertson). Ella es una colegiala huérfana, de carácter rebelde, que ha circulado por varios hogares adoptivos sin éxito.
Como Gardner le dice que sufre de una enfermedad que requiere mantenerlo recluido en Nueva York es imposible que se encuentren personalmente: hay un “espacio” entre ellos (¡obvio, son millones de kilómetros de distancia!).

Pero el muchacho tiene gran curiosidad por visitar la Tierra. Insiste en visitarnos a pesar de tener un organismo frágil para habitar en nuestro planeta. Y se arriesgan a enviarlo como experimento bajo estricta vigilancia médica. 
Una vez acá el joven se ingenia para escapar del laboratorio e internarse en el mundo. 

Los objetivos de Gardner son tres: conocer la Tierra, hallar a su padre biológico y encontrarse personalmente con su amiga Tulsa. 

Tras su fuga de la clínica inicia la consecución de sus propósitos. Las aventuras y la persecución constituyen el resto de la trama. 

El doble argumento – su vida en Marte y los percances terrestres - alargan demasiado el tema de fondo: hallar  sus orígenes familiares y despertar al Amor con Tulsa.

Lo que comienza como un elucubrado relato de ciencia ficción  se transforma en una dulce historia de amor entre dos adolescentes confundidos que se aman.

Especial para jóvenes entre 13 y 17 años, particularmente para muchachitas que vibran con las escenas de romance. 

La elección de Gary Oldman – como el ingeniero responsable de la expedición - es garantía de contar con un buen actor. 

Por su parte Asa Butterfield (La Invención de Hugo y El Niño del Pijama a Rayas), como el marciano, con su candor y ojos tan azules, excitará los instintos materno/eróticos de las espectadoras quinceañeras. Los demás intérpretes secundarios, por falta de profundidad en sus personajes, harán lo mejor posible por mantener la historia de amor avanzando.

Con los elementos señalados, más una superproducción con bellos paisajes y despliegue de tecnología espacial (ya muy vista en filmes anteriores), conseguirá su propósito de complacer principalmente al público juvenil y ser comercialmente productiva.

ALAMBICADA  Y LARGA HISTORIA DE AMOR ENTRE ADOLESCENTES SAZONADA CON CIENCIA-FICCIÓN  INTERPLANETARIA.   NADA MÁS HAY QUE PEDIRLE.

Ficha técnica

Título Original: The Space Between
EE.UU. – 120 minutos
Dirección de Arte: Dominic Silvestri
Fotografia: Barry Peterson
Musica: Andrew Lockington
Edición: David Loritz
Guionista: Allan Loeb, Stewart Schill (novela)
Actores: Gary Oldman, Asa Butterfield, Carla Gugino, Britt Robertson y Janet Montgomery
Director: Peter Chelsom

jueves, 2 de marzo de 2017

Logan - Por Juan Pablo Donoso

En su género despiadado, esta es una película gigantesca. Y  logra su propósito narrativo y comercial. Bien aprovechados los  US$ 127.000.000.

Con ella culmina la epopeya de Wolverine, aquel antihéroe mutante, creado por Marvel Comics, y que desde hace más de 15 años viene combinando la ciencia ficción con la violencia, la perversión con la tecnología, y lo sensible con la bestialidad potencial de los seres humanos. 

Es el último capítulo de la saga. Proviene del comic, de la serie animada de TV y de juegos electrónicos. Ha congregado a millones de seguidores en casi todos los países. 

Wolverine, también llamado Logan de X Men, es un mutante recogido y educado por Charles Xavier (Patrick Stewart), profesor, también mutante, que con su escuela les enseñaba a controlar sus poderes a otros alumnos similares. 

Logan, con agudos sentidos animales, súper poderes físicos, capacidad para regenerarse (factor cicatrizante) posee un arma muy poderosa: tres cuchillos retráctiles como garras, que salen de sus manos. 

En esta última epopeya lo encontramos más cansado y envejecido. Sólo quiere dedicarse a manejar una limosina como taxi. Su anhelo es vivir lejos del mundo, en alta mar, cuidando al anciano maestro, y llevando con ellos a Caliban, albino guardián del profesor enfermo, y frágil espécimen de mutante.    

Pero un poderoso médico, que manipula el ADN de otros ejemplares, necesita rastrear a niños mutantes fugitivos que resultaron “poco perversos”, para eliminarlos y mejorar la raza de clones asesinos. Incluso crear un nuevo e implacable Wolverine.
Los sicarios del satánico doctor se encargarán de presionar a Logan para que encuentre a una niñita, Laura (Dafne Keen), también mutante y con poderes similares a Wolverine, y seguirla para dar con la colonia de niños de probeta, superdotados, que sólo desean sobrevivir.  

A su vez nuestro héroe intentará proteger y salvar a Laura sorteando múltiples ataques, persecuciones en vehículos, y una sucesión de combates en su afán de esquivar al ejército de mercenarios asesinos.

El filme es bastante largo. Pero el guión y la factura son tan acuciosos que mantienen al espectador atento. Maneja elementos de tensión y distensión de manera perfecta. Así, estos anormales personajes pueden combinar las salvajes matanzas con momentos de relativa humanidad… hasta donde es posible con semejantes criaturas.

El trabajo actoral es de alto virtuosismo, tanto de los mutantes como de los malvados. Esta vez Hugh Jackman, como el abatido antihéroe, supera con su interpretación el rendimiento de las aventuras anteriores, porque nos transmite su tormento físico y espiritual, generando en nosotros la compasión propia de los protagonistas de  grandes tragedias clásicas.


Y cabe aplaudir la elección de la pequeña Dafne Keen, como Laura, quien interpreta con excelencia un proceso que va desde una condición de animalito alienado y criminal hasta vislumbrar la ternura de su naturaleza femenina, filial y vulnerablemente humana. 

TRATAMIENTO  DE  TRAGEDIA  GRIEGA  EN  VERSIÓN FUTURISTA, TECNOLÓGICA,  Y  DE  BESTIAL  CRUELDAD. EXCELENTE. 

Ficha técnica

Acción, drama, ciencia ficción
EE.UU. – 137 minutos
Mayores de 14 años
Fotografía: John Mathieson
Cactus Films
Edición: Michael  McCusker  y  Dirk Westervelt
Música: Marco Beltrami
Guionistas: Scott Frank y James Mangold
Actores: Hugh Jackman, Dafne Keen, Patrick Stewart
Director: James Mangold