jueves, 18 de enero de 2018

Las Horas más Oscuras - Por Juan Pablo Donoso

Esta producción inglesa nos aporta tres elementos de valor: a) educativo por su reconstrucción histórica, b) su elaborada producción, c) sus magníficas actuaciones, en especial la de Gary Oldman.

Cuando, durante la 2ª Guerra Mundial, es inminente que Alemania invadirá Inglaterra, Winston Churchill asume el cargo de Primer Ministro ante el fracaso diplomático de Lord Chamberlain. Para evitar mayores derrotas se rumorea la posibilidad de rendirse ante Hitler, como ya había sucedido con Francia. Churchill, con la mayoría del Parlamento en su contra, y frente a un vacilante rey Jorge VI (Ben Mendelsohn), decide resistir hasta las últimas consecuencias.

La Horas más Oscuras serán estas en que acompañamos al Primer Ministro para enfrentar a los opositores de su mismo partido, y donde su inteligencia, arrojo y tozudez hacen posible la victoria final en el plazo de muy pocos días de mayo de 1940. Es el mérito educativo, en especial para las nuevas generaciones, y para que los mayores vuelvan a recordarlo. Aunque hasta hoy existan opiniones contrapuestas a los criterios políticos, -vgr. Gallipoli y/o Dunkerque – sin duda cambió el curso de la historia.

Como es habitual con las películas inglesas, las reconstituciones de época están cuidadas hasta los últimos detalles: escenarios externos e interiores, vehículos, utilería, vestuarios y maquillajes.

Al vibrante guion de Anthony McCarten se suma la musicalización de Dario Marianelli dando el perfecto equilibrio entre elegancia y tensión.

El director Joe Wright (Atonement – Expiación – 2007) recreó esos momentos históricos, tan críticos, con exhilarante claridad, humor y vehemencia. Pudieron significar la caída del ideal democrático de Europa occidental.

Y al mencionar el humor, es imposible evadir el carácter sarcástico de Churchill que, unido a su tremenda intuición de estadista, salpica el drama con frases y respuestas de agudísimo ingenio.

Magistral escena de Churchill en un vagón del Metro indagando sobre lo que el pueblo inglés realmente desea frente al peligro de invasión nazi. Tal vez nunca ocurrió de esa forma, pero en lo dramático cumple el propósito del relato: animarlo a tomar la decisión definitiva de resistir.

Y como guinda de la torta resaltamos la caracterización de Gary Oldman. Su extraordinario talento actoral nos hace olvidar que es un hombre delgado, de altura y edad medianas. Es capaz de crear los más variados personajes. Además de la propiedad con que transmite los estados y matices anímicos de Churchill, gracias al eximio trabajo protésico de Kazuhiro Tsuji consigue transformar su cuerpo, mejillas, mentón, cuello y cuero cabelludo hasta quedar tan parecido al personaje que cuesta reconocerlo. Oldman logra el prodigio de comunicarnos su personaje de manera íntegra: física, mental y emocionalmente.

CRUCIAL MOMENTO HISTÓRICO DE INGLATERRA CON UNA ACTUACIÓN INOLVIDABLE DE GARY OLDMAN.

Ficha técnica

Título Original: Darkest Hour 
Andes Films 
Historia, drama, biografía Inglaterra – 2,05 hrs. 
Fotografía: Bruno Delbonnel 
Edición: Valerio Bonelli 
Música: Dario Marianelli 
Maquillaje: Kazuhiro Tsuji, Vincent Van Dyke 
Diseño Prod.: Sarah Greenwood Guion: Anthony McCarten 
Actores: Gary Oldman, Lily James, Kristin Scott Thomas Ben Mendelsohn, Ronald Pickup 
Director: Joe Wright

Tres Anuncios por un Crimen - Por Juan Pablo Donoso

Apasionante y absolutamente lograda.

Magnífico tratamiento del tema, guion, actuaciones, diálogos, y dirección general: Martin McDonagh (In Bruges –Escondidos 2008).

Trata de la IMPOTENCIA y la FURIA ante la injusticia. Demuestra que el odio engendra más odio, y que la furia y la venganza pueden destruirnos cuando evitamos detenernos a tiempo.

Missouri, centro oeste de EE.UU., con planicies verdes y boscosas montañas. Mildred, separada, de edad mediana, oriunda de Ebbing, un pueblito rural, perdió a su hija que murió violada a los 19 años. Han pasado 6 meses y la policía ha sido incapaz de hallar al asesino. Cuando el crimen pareciera enfriarse, la madre decide tomar la justicia en sus manos. Contrata una firma publicitaria para que instale 3 gigantografías camineras a la entrada del pueblo. En ellas interpela públicamente al Jefe de Policía (Woody Harrelson), a su equipo de subalternos y a toda la población.

Los letreros provocan y desprestigian a la autoridad. Pero la ley respalda la justa demanda de Mildred. Muchos notables del pueblo intentarán que se retracte. Mientras más intentan disuadirla, más crece su furia, su odio y su afán de venganza. Despertará oscuros instintos de represión y violencia en los acusados.

Admirable mezcla de dolor con giros de humor negro que también son naturales de la idiosincrasia de esos seres tan simples y elementales. Perfecta fórmula de “tragicomedia”.

Merecido tuvo su reciente Globo de Oro 2018 la actriz Frances McDormand, ahora muy diferente a la “buena” de Fargo (1996). Brillante su diatriba cuando retruca al hipócrita y acomodaticio sacerdote. El guionista/director escribió el papel pensando en ella.

Cada mirada de Frances exuda fuerza visceral. Excelentes también Harrelson, como el vulnerable Jefe de Policía, y su abyecto subalterno Dixon (Sam Rockwell), sometido a una madre posesiva, en un rol muy difícil y multifacético.

Cada personaje, con sus luces y sombras, se justifica y está bien elaborado. Incluso del ex combatiente de Irán, que pareciera estar de más, al final descubrimos sus motivaciones.

Seres menores de zonas rurales que abusan de su mínimo poder y, a la vez, son impotentes ante el dolor y la maldad.

Frases punzantes y graciosas, lenguaje inevitablemente obsceno, y momentos de violencia desbocada. Sólo se eximen de la coprolalia las dos hijitas del policía y un enano cómplice con erotismo frustrado.

Excelente selección de canciones y música propia de esas áreas rurales.

Tiene giros inesperados, pero lógicos, la duración exacta, y termina en el momento preciso para entregarnos con claridad el mensaje del autor.

UNA ESTUPENDA PELÍCULA DE FURIA E INELUDIBLE HUMOR NEGRO.

Ficha técnica

Título Original: Three Billboards outside Ebbing, Missouri 
FOX Tragicomedia, humor negro 
EE.UU. – 1,55 hrs. 
Fotografía: Ben Davis 
Edición: John Gregory 
Música: Carter Burwell Diseño Prod.: Jesse Rosenthal 
Actores: Frances McDormand, Woody Harrelson, Sam Rockwell 
Guionista y Director: Martin McDonagh

El Pasajero - Por Juan Pablo Donoso

Para entretenerse sin sutilezas ni deducciones.

Su propósito es 100% comercial: con algunos actores conocidos crear un conflicto de tensión, elaborar una fórmula narrativa – ya comprobada - que mantenga el interés, y todo esto aderezado en una producción cara y cuidada.

Un “commuter” (pasajero habitual de un transporte público) –Liam Neeson -que un día como cualquiera llega a su trabajo y le avisan que sus servicios ya son innecesarios. A los 60 años deberá enfrentar la cesantía con deudas hipotecarias e hijos universitarios.

En un bar cercano, donde solía departir con ex compañeros policías, le confidencia sus amarguras a un antiguo amigo (Patrick Wilson). Éste le ofrece ayudarlo en lo posible.

En su regreso a casa en el tren habitual, una misteriosa mujer desconocida le hace una oferta. Si cumple determinadas instrucciones durante el trayecto, recibirá una suma de dinero que resolverá sus deudas. Como aliciente le indica dónde hallar un adelanto en el WC del vagón.

Nuestro héroe confirma la promesa y, poniendo en práctica su oficio de ex policía, recorrerá los carros del tren buscando al sospechoso incógnito del que le dan pistas parciales a lo largo del trayecto.

La trama se va complicando porque Michael sospecha de varios pasajeros nunca antes vistos en ese tren. Será agredido, hallará viajeros asesinados y, a medida que se cierra el círculo de los posibles objetivos, se multiplicarán las peleas, los golpes, hasta culminar con el catastrófico descarrilamiento del tren completo.

Nos hacen sospechar de casi todos, como en las clásicas novelas de misterio, mientras el recorrido se acorta. El factor tiempo da el efecto de suspenso. Poco a poco los motivos de violencia serán más gratuitos y forzados, para concluir revelándonos quiénes eran en realidad los “malos”. Y dejarnos conformes, al final, con el “viejito bueno” que, aporreado y maltrecho, se demostró a sí mismo que aún era un súper-detective.

Típica intriga de policías corruptos, con actores famosos, en una trama actualizada de las antiguas matinées.

Faltó la perversa finura de Agatha Christie o la burlona crueldad de Hitchcock. A cualquiera de ellos les habría quedado mejor.

MUCHA ACCION Y SUSPENSO: POCA LÓGICA

Ficha técnica


Título Original: The Commuter 
BFDistribution Acción, crimen, suspenso 
Inglaterra, EE.UU. – 1,44 hrs. 
Fotografía: Paul Cameron 
Edición: Nicolas de Toth 
Música: Roque Baños 
Diseño Prod.: Richard Bridgland 
Guión: Byron Willinger, Philip de Blasi, Ryan Engle 
Director: Jaume Collet-Serra

Sapo - Por Juan Pablo Donoso

Relato sórdido que rememora la complicidad de algunos periodistas, y medios de comunicación, con la violación a los derechos humanos durante el gobierno militar en Chile.

La película denomina “sapo” al personaje central – Jeremías Gallardo – un oscuro y débil reportero que se prestó para que la policía secreta torturara a compañeros, hombres y mujeres, conocidos suyos.

Mientras su esposa da a luz un hijo en 1985, y él viaja desde Valparaíso a Santiago va recordando, por medio de “raccontos”, lo que fueron sus tiempos de colaboración con los excesos cometidos, y luego oficialmente encubiertos por la prensa.

Esta temática ha sido exhaustivamente tratada en decenas de filmes nacionales, incluso a fines del régimen militar. ¿Cuál fue entonces el propósito de revivir, otra vez, tan dolorosas memorias del pasado?

La respuesta la hallaríamos más en la Forma que en el Contenido. Nos llega como un ejercicio estético de narrativa cinematográfica. Como una búsqueda atmosférica, que por medio de iluminación casi siempre nocturna, con cámara en mano, y una edición asmática, nos instala muy cerca de la cabeza del protagonista. Y decimos “cabeza” porque en ningún momento hay una clave de lo que pasa por su mente, y menos aún por su conciencia moral. Deambula, antes y ahora, como un sonámbulo sin voluntad ni escala de valores. Desconocemos sus motivaciones psicológicas y sus antecedentes familiares. Sólo alcanzamos a percibir un constante desconcierto cuyo único síntoma es la sequedad y la picazón de sus ojos asombrados.

La actuación de Fernando Gómez Rovira consigue transmitirnos el abismo anestesiado de su alma en contraste con el naturalismo vulgar e irresponsable de los demás personajes insertos en la vida diaria. Ni asistir al fusilamiento de los carabineros Sagredo y Tom Collins le permiten a Jeremías reconocer su propia identidad, ni menos la de quienes lo rodean.

A diferencia de los personajes más confundidos de Dostoievsky, aquí ni siquiera logramos intuir el corazón – perverso o equivocado – de Jeremías… para abominarlo o, en el mejor de los casos, compadecerlo.

PROLIJO EJERCICIO DE ESTÉTICA CINEMATOGRÁFICA PIVOTEADA EN UN PROTAGONISTA AMORFO, PUSILÁNIME E INSONDABLE.

Ficha técnica


Drama 
Zapik Films Chile – 71 minutos 
Fotografía: Francisco Obradors 
Edición: Javier Estévez y Francisco Inostroza Lara 
Música: Juan Pablo Ternicier y Andy Casablanca 
Diseño Prod.: Francisca Marshall 
Guión: Camilo Torres, Constanza Ternicier y Juan Pablo Ternicier 
Actores: Fernando Gómez Rovira, Loreto Aravena, Mario Horton, Ingrid Isensee, Víctor Montero
Director: Juan Pablo Tecnicier

miércoles, 17 de enero de 2018

El Pasajero - Por Carlos Correa

Rutina. Así comienza esta película que una vez más tiene a Liam Neeson en un rol que pasa del anonimato absoluto al héroe máximo de toda la acción. Neeson ya ha anunciado que no quiere seguir interpretando estos papeles y de verdad podemos entenderlo y empatizar con él. Esta vez es un vendedor de seguros que tiene la misma rutina hace al menos 10 años. Michael regresa todos los días a su casa, en tren y a la misma hora, sin embargo este es un día especial. Una misteriosa mujer se le acerca abordo para ofrecerle un delicado trato que definirá qué tipo de persona es, si acepta o lo rechaza, o bien si participa o no. Sin embargo, el protagonista ya está envuelto en una conspiración en la que se juega la vida; la de sus seres queridos y la suya propia.

La cinta es literalmente “de manual”. Construida de forma clásica, genera un logrado y tenso suspenso desde el inicio. No sabemos mucho de qué se trata la historia, sus antecedentes, los involucrados ni hacia donde se desarrolla la trama, incluso en su comienzo, que muestra una rutina diaria y que es incómodamente especial. Neeson tiene oficio y el director Jaume Collet-Serra usa correctamente todos los recursos del género para lograr con ello puntos altos y entretenidos.

Tomando en cuenta que nunca es sencillo tener un escenario en movimiento, los efectos especiales y los detalles del guión hacen transitar los minutos por altos y bajos que nos mueven, nos hacen dudar y finalmente nos regresan a un nuevo punto de partida. Y así transcurre la mayor parte del metraje, con un destino incierto, con más dudas que certezas. Por eso, a quienes nos gustan este tipo de películas, podemos perfectamente denominarlas como nuestro placer culpable.

Ficha técnica

Título original: The Commuter
Año: 2018
Duración: 105 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Lionsgate / StudioCanal / Nvizage / Ombra Films
Género: Thriller | Trenes/Metros
Guión: Byron Willinger, Philip de Blasi
Música: Roque Baños
Fotografía: Paul Cameron
Reparto: Liam Neeson, Patrick Wilson, Vera Farmiga, Sam Neill, Jonathan Banks, Elizabeth McGovern, Dean-Charles Chapman, Clara Lago, Florence Pugh, Letitia Wright, Shazad Latif, Killian Scott, Andy Nyman, Roland Møller, Colin McFarlane, Dilyana Bouklieva, Adam Nagaitis, Kingsley Ben-Adir, Kobna Holdbrook-Smith
Dirección: Jaume Collet-Serra

Los que aman, odian - Por Carlos Correa

Esta cinta del director Alejandro Maci es una adaptación de la novela del año 1946 de Adolfo Bioy Casares y Victoria Ocampo. Enrique Hubermann -Guillermo Francella- es un homeópata que viaja de vacaciones a un hotel solitario y por esas cosas del destino se reencuentra con un viejo amor que desea olvidar. Mary -Luisana Lopilato- tiene un comportamiento extraño, sin rumbo claro y tremendamente manipulador. Enrique no sabe a qué atenerse con ella y mucho menos de qué manera actuar. También alojan en el hotel la hermana de Mary, Emilia -Justina Bustos- y su cuñado Atuel -Juan Minujín- quienes comparten con ella este pequeño tiempo de descanso familiar.

La película no define muy bien su género. Comienza como un drama que es más bien tratado como obra de teatro, con muchos interiores, escuchas indiscretas y encuentros ocultos. Hay que esperar casi una hora para que la cinta se transforme en un thriller, y es allí donde se desenvuelve bastante mejor. Agrega esa dosis de tensión que antes solo estaba en el ambiente y que ahora pasa a ser el motor del relato y lo que realmente anima el guión.

La música de Nicolás Sorin ayuda mucho a recrear cada uno de los ambientes, cuadros y escenas de la película. Las actuaciones funcionan bien, aunque varios diálogos y pasajes carecen de una convicción real que las haga más vigorosas e interesantes. La cinta logra nuestra atención recién en el último tercio del metraje, básicamente porque presenta un puzzle policial del que naturalmente queremos conocer su solución. Al activarse el relato dejamos atrás una suerte de vacío planteado en su extenso comienzo y así logra construir hacia el final los mejores minutos del filme.

Título original

Los que aman, odian
Año: 2017
Duración: 101 minutos
País: Argentina
Productora: Patagonik Film Group / Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales
Género: Drama - Thriller
Guión: Alejandro Maci, Esther Feldma (Novela: Adolfo Bioy Casares, Silvina Ocampo)
Música: Nicolás Sorin
Fotografía: Julián Apezteguia
Reparto: Guillermo Francella, Luisana Lopilato, Marilú Marini, Juan Minujín, Justina Bustos, Carlos Portaluppi, Mario Alarcón
Dirección: Alejandro Maci

viernes, 12 de enero de 2018

Victoria y Abdul - Por Juan Pablo Donoso

Basado en un hecho histórico, este filme se hizo para enternecer y deslumbrarnos con una realización fastuosa y con excelentes actores.

El talento del director inglés Stephen Frears (Relaciones Peligrosas, Susurro en tus Oídos) suele combinar la elegancia y el boato con la sordidez espiritual de sus personajes.

Esta vez confronta los altos intereses protocolares con sentimientos básicos – y casi inconfesables – que yacen ocultos en el corazón de las personas.

El Tema es la dolorosa necesidad de Amistad; sin ligarla a conveniencias materiales ni tampoco a derivaciones eróticas. Un canto de Amistad que por su propia pureza puede llenar rincones olvidados del alma.

Fines del siglo 19, apoteosis del Imperio Británico, poderío indiscutible sobre naciones de Asia y África. Su paradigma es una reina que ha gobernado por más de 60 años y ante la cual millones de pueblos se inclinan: Victoria.

Pero detrás de la ostentosa parafernalia palaciega respira una anciana aburrida de ser tratada más como una institución que como una mujer.

Entre sus múltiples obsequios recibe un día una moneda de oro que le envían desde la India. Se lo trae un muchacho escogido entre los escribanos simplemente porque era más alto que la mayoría de sus compatriotas. La autenticidad del joven hace que la reina intuya en él - ¡por fin! – un rasgo de pureza sin otra vivencia que el asombro.

Le pedirá que la sirva en tareas menores, sintiéndose cómoda, y disfrutando de su compañía. Se entera que en la India su padre era un “munshi”( profesor). Y solicita que Abdul sea un “munshi” para ella, informándola de las costumbres y tesoros de su país, hasta pedirle que le enseñe a escribir con los caracteres de aquel idioma.

Adopta el rol de amiga y madre para él. Su presencia le trae un aire nuevo y refrescante. Le habla de su viudez, de su maternidad, de su adorado esposo fallecido, y lo invita a conocer otras regiones de Inglaterra y Europa donde vivió hermosos momentos de su juventud. Le hace traer a su esposa y suegra dándoles una cómoda residencia, y respetando sus costumbres de familia musulmana.

Esta obsecuencia hacia un hombre de otra “raza” generará escándalo entre sus chambelanes y ministros. Más aún en su hijo Bertie, sucesor al trono, y de quien ella tiene una opinión peyorativa.

A diferencia de lo que significó Rasputín para la zarina de Rusia, Adbul fue un cordial compañero que alivianó sus últimos años de vida. Y para defenderlo, siendo anciana, recurrió a su tremenda majestad para impedir que cundiera la maledicencia y las conspiraciones en su contra.

Dame Judi Dench que ha interpretado este rol en películas anteriores domina a la perfección su personaje. Nos transmite verdad y emoción.

UN HECHO VERIDICO QUE COMBINA TERNURA, HUMOR, SARCASMO, EN UNA DESLUMBRANTE PRODUCCIÓN DE ELEGANCIA , VESTUARIOS Y MAQUILLAJES.

Ficha técnica


Cine Arte Galería Patricia Ready
Biografía, drama, historia Inglaterra – EE.UU. – 1,51 hrs. 
Fotografía: Danny Cohen Edición: Melanie Oliver 
Vestuario: Consolata Boyle 
Música: Thomas Newman 
Diseño Prod.: Alan MascDonald 
Guión: Lee Hall – Shrabani Basu (libro) 
Actores: Judi Dench, Ali Fazal, Tim Pigott Smith, Michael Gambon 
Director: Stephen Frears

Olé, el viaje de Ferdinand - Por Juan Pablo Donoso

Filme de animación muy logrado. Encantador para público de todas las edades. Educativo y cómico de principio a fin.

El personaje principal es el TORO FERDINANDO, de la famosa novela infantil escrita en 1936 por Munro Leaf, e ilustrada por Robert Lawson.

Es un toro muy cariñoso que, ignorante de su provenir en la plaza, prefiere dedicarse a oler las flores del campo.

Ajeno a la violencia de la lidia, opta por ser un semental pacífico y amigable.

Leaf, fue un literato académico de las Universidades de Maryland y Harvard. Pese a su hermoso mensaje, la publicación de Ferdinando, el Toro en su época fue muy polémica en determinados lugares. Por su carácter antibélico lo prohibieron en el país donde se ambientaba el argumento – España, inmersa en la Guerra Civil– y asimismo en la Alemania nazi. En 1938, Walt Disney estrenó la versión animada con éxito internacional.

Desde ternero Ferdinando fue criado por una niñita que lo trató como su mascota llenándolo de amor por todas las criaturas de la naturaleza. Hasta que un día otras personas descubrieron que era un enorme y poderoso ejemplar bovino, digno de enfrentar en el ruedo al más invencible de los toreros de España.

El resto de la epopeya es cómo tratan de raptarlo y cómo él, con la ayuda de sus graciosos amiguitos animales, intenta escapar del fatal destino de luchar y finalmente morir en la Plaza de Toros, para gloria y lucimiento del Gran Matador.

Cada personaje - humano o animal – se comporta según su naturaleza. Por eso, en vez clasificarlos en “buenos” o “malos”, nos invitan a comprenderlos atendiendo a sus respectivas escalas de valores.

Excelente guion, muy bien estructurado; nos va entregando diversos episodios que, uno tras otro, ascienden hacia el gran clímax final: el encuentro frente a frente con el mejor torero del mundo. ¿A quién le corresponderá sobrevivir?

Lo importante es que por encima de las diversas tradiciones, identidades e intereses, lo que verdaderamente nos une es el AMOR y la SOLIDARIDAD con toda la Creación. “No juzgues a un toro por sus cuernos”.

Recomendamos quedarse viendo los créditos finales. En ellos, además de la bella música, los personajes siguen contándonos cosas.

Con películas recientes como COCO, elaborada con la técnica de Pixar, el tratamiento en este caso de Blue Sky Studios compite en igualdad de excelencia; basta ver la inmensa cantidad de profesionales que trabajaron en la realización de esta obra, cosa que muy pocos espectadores se imaginan.

TIERNA, SABIA Y MUY GRACIOSA. IMPERDIBLE.

Ficha técnica


Título Original: Ferdinand 
FOX Animación, aventura, comedia EE.UU. – 108 minutos 
Fotografía: Renato Falcao 
Edición: Harry Hitner 
Música: John Powell 
Diseño de Arte: Thomas Cardone 
Guión: Ron Burch, David Kidd, Don Rymer, Munro Leaf (libro) y Robert Lawson (libro) 
Voces: John Cena, Kate McKinnon, Bobby Cannavale 
Director: Carlos Saldanha

El Niño y el Mundo - Por Juan Pablo Donoso

Largometraje brasileño de animación distinto, y a la vez alucinante, por la forma en que entrega su mensaje.

Viene precedido por los siguientes premios: 

 - Nominada al Oscar 2015 como mejor largometraje de animación 
 - Ganadora Mejor película independiente Premios Annie 2015 
 - Mejor película animada Premios Platino 2015 
 - Mejor película y Premio del Público Festival de Annecy 2014 
 - Mejor largometraje de animación Festival de La Habana 2013

Historia sencilla pero exuberante en colores y efectos en op-art.

Animación en base a dibujos que parecen infantiles.-

Reminiscencias plásticas de Paul Klee, Joan Miró, y collages postmodernos. Aprovecha influencias de Hayao Miyasaki en la animación y de Andréi Tarkovsky en su modo de entender la facturación cinematográfica.

Personajes trazados con líneas elementales contra fondos generalmente blancos o lisos. Como hechos por niños muy pequeños y coloreados con grayones gruesos, que a ratos estallan en caleidoscopios de color.
Confunde el horizonte de los espectadores, gracias a la óptica de las manchas, a las combinaciones cromáticas y a la forma en que se inclinan hacia un lado u otro.

Es un tipo de animación diferente a la habitual (Pixar, Blue Sky, o a la línea que inició Disney). Aquí toman vida y emoción los dibujos infantiles que hallaríamos en las paredes de un kindergarten.

Un niño muy pequeño abandona su hogar en el campo y va a la ciudad en busca de su padre. Descubre un mundo hecho de máquinas que parecen animales y animales que son máquinas. El relato presenta saltos de tiempo – pasado y futuro – casi sin aviso previo, como sucede con la fantasía psicológica infantil.

Música sincrética latinoamericana, que también guiña sutilmente al neofolclore chileno.

La vimos en una sala repleta de familias con hijos muy pequeños. Y durante la hora veinte de duración mantuvo a ese público en silencio y atento a la pantalla. Predomina el factor hipnótico de lo visual unido a la simpleza de la historia.

Carece de diálogos. Y si los hay son dichos deliberadamente en camelo (jerigonza). Tiene la duración justa para evitar el cansancio o la saturación.

Mensaje ecologista que denuncia la deshumanización urbana e industrial. Los obreros manuales son desplazados por complejas maquinarias y retroexcavadoras que devoran árboles con apetito insaciable. En medio de la fastuosidad del progreso y la tecnología, se asoman indiscretos basurales habitados todavía por niños y ratones.

Nos pide recuperar el contacto con la tierra, con las semillas y la familia. Nos previene contra la masificación alienante de la economía, del pensamiento y, por último, del alma.

UNA HISTORIA PARA LA HUMANIDAD CONTADA CON LOS DIBUJOS DE UN NIÑO.

Ficha técnica


Título Original: O Menino e o Mundo 
Red Sala Cine Chile 
Animación, aventura, familia Brasil – 1,20 hrs. 
Música: Ruben Feffer y Gustavo Kurlat
Diseño Prod.: Fernanda Carvalho
Voces: Vinicius Garcia, Marco Aurélio Campos, Lu Horta 
Escrita, Editada y Dirigida por Alé Abreu

miércoles, 10 de enero de 2018

Victoria y Abdul - Por Carlos Correa

Lo más interesante de esta cinta no es solo su historia sino todo aquello que la rodea. Hay un trabajo muy interesante de fotografía, los escenarios, los eventos y la música. Sin embargo el relato está lejos de la épica promesa y es bastante limitado en lenguaje y desarrollo.

La Reina Victoria -Judi Dench en un papel que interpreta deliciosamente- luce cansada y algo enferma. Se aproxima a sus últimos días y es retratada como una gobernante solitaria, aislada por quienes la rodean y totalmente manejada por las circunstancias y por todo el aburrido protocolo de la casa Real Británica. En una de las tantas recepciones oficiales, la Reina recibe un especial obsequio desde la India donde ella aún es su emperatriz. Quien se lo entrega, Abdul Karim, un humilde criado elegido para la ocasión, llama la atención de la monarca lo que se traduce en un nuevo encuentro que es el punto de partida a una relación de afecto y amistad que concluye con “el munshi” -así lo llamó la Reina, es decir en una palabra hindi-urdu un maestro real- de secretario personal, consejero y confidente de Victoria durante sus últimos años de vida.

La cinta, en todo caso, va de menos a más. Desde un comienzo bastante flojo, con un trato curioso y algo grotesco, comienza a desarrollar detalles que naturalmente llaman la atención. La vida privada de la Reina, los deseos de poder de Bertie, su hijo mayor y heredero, la distancia y desprecio de la corte hacia la figura de Abdul y este denominado “capricho” de Victoria van dando forma a una narración que no tiene un punto de llegada claro. En esto es clave el tratamiento que el director Stephen Frears entrega al relato pues no alcanza la credibilidad y fuerza necesaria, sino más bien lo nutre de varias caricaturas y actuaciones un poco exageradas.

“Victoria y Abdul” mantiene la expectativa hasta el final. No obstante aquello, el Palacio de Buckingham es bastante más de lo que nos muestran y la Corona, una Institución mucho más compleja. El mérito si está en que la película se encarga de dejar en claro que muchas veces basta una mirada a los ojos, profunda y honesta, para abrir la puerta a una estrecha relación. Y sin duda, podemos suponer que mientras más poder tiene una persona, menos miradas profundas y honradas tendrá, por lo que algo así se trata de una situación verdaderamente muy especial. El guionista Lee Hall basa la historia en el libro Victoria & Abdul de Shrabani Basu que se inspira en los escritos de Abdul. Resulta interesante su versión cinematográfica, y se percibe que la novela está dotada de una particularidad esencial que lamentable no se siente transmitida por el filme.

Ficha técnica

Título original: Victoria and Abdul
Año: 2017
Duración: 112 minutos
País: Reino Unido
Productora: BBC Films / Cross Street Films / Working Title Films / Perfect World Pictures
Género: Drama | Histórico. Siglo XIX. Amistad
Guión: Lee Hall (Novela: Shrabani Basu)
Música: Thomas Newman
Fotografía: Danny Cohen
Reparto: Judi Dench, Ali Fazal, Stephen Graham, Adeel Akhtar, Paul Higgins, Michael Gambon, Tim Pigott-Smith, Olivia Williams, Robin Soans, Jonathan Harden, Sukh Ojla, Kemaal Deen-Ellis
Dirección: Stephen Frears

domingo, 7 de enero de 2018

No estoy loca - Por Juan Pablo Donoso

Tragicomedia chilena inteligente, sensible, entretenida, bien actuada y de prolija realización.

Logra un perfecto equilibrio entre el tono de comedia bajo la cual fluye un doloroso drama humano.

Estupenda actuación de Paz Bascuñán, que supera con creces su ya eficaz desempeño en la farsa anterior SIN FILTRO.

Ella encarna a una periodista que junto con cumplir 38 años experimenta el derrumbe de todo lo que era importante en su vida. Se entera que es infértil, que su marido la abandona con su mejor amiga, y aunque la deja bien financiada sólo el alcohol puede llenar ese vacío emocional. Y, precisamente, cuando está más borracha y solitaria decide lanzarse desde lo alto de su departamento a la calle.

Aquello constituye el prefacio, la motivación de lo que será el desarrollo posterior de la película. Como su intento de autoeliminación fracasó, la internan en una clínica psiquiátrica para que recupere la cordura. Y mientras más se resiste al tratamiento, más inflexibles son las medidas para mantenerla allí.

El periodo de reclusión será un tortuoso viaje que la llevará desde la enconada rebeldía hasta, por fin, vislumbrar su madurez como persona y como mujer.

Durante el proceso nos parecerá que todo lo que sufre es injusto y cruel, y quisiéramos su liberación. Pero a diferencia de Atrapado sin Salida, donde el protagonista sucumbe ante la brutalidad del manicomio, aquí terminamos agradeciendo este calvario que nos aporta una luz redentora.

Paz Bascuñán con sus ojos y los rictus de sus labios dice mucho más que con palabras. Es una actriz que comprende a cabalidad las facetas de su personaje, y lo expresa con más elocuencia uterina que racional. Los secundarios también asumen sus roles con ingenio, humor, y logrando una galería de ejemplares psicóticos bien diferenciados.

Por la complejidad de la trama y la gran variedad de personajes pintorescos, incluyendo al psiquiatra y la grotesca caricatura antagónica de la madre (Gaby Hernández), el tema daría para una larga y multifacética teleserie. Deja mucho material anecdótico apenas esbozado.

Lamentamos que, hacia el final, ciertos diálogos bordean lo “mensajoso”. Con más sutileza, e incluso silencios, pudieron decir lo mismo, y su efecto elíptico habría sido más sugerente y eficaz.

Critica las convenciones sociales alienantes. La mejor terapia es atreverse a reconocer y disfrutar de la propia LOCURA, mientras sea inofensiva para otros. Porque contra los golpes de la vida la Felicidad es la mejor Venganza.

UNA INTELIGENTE Y LOGRADA TRAGICOMEDIA CHILENA. MUY RECOMDENDABLE.

Ficha técnica

Tragicomedia 
BFDistribution Chile
1,55 hrs. 
Fotografía: Antonio Quercia 
Edición: Diego Macho Gómez 
Música: Manuel Riveiro 
Diseño Prod.: Amparo Baeza 
Guión: Guillermo Amoedo, Nicolás López 
Actores: Paz Bascuñán, Fernanda Urrejola, Antonia Zegers, Luis Pablo Román, Carolina Paulsen, Ignacia Allamand Gabriela Hernández 
Director: Nicolás López

jueves, 4 de enero de 2018

La Versión de Browning - Por Juan Pablo Donoso

Esta famosa obra teatral inglesa de Terence Rattigan ha sido llevada al cine seis veces. Y siempre con éxito y excelentes actores.

La más recordada fue aquella de 1951 protagonizada por Sir Michael Redgrave y dirigida por Anthony Asquith.

Es recurrente en Rattigan la temática de la decadencia por motivos de edad, de las flaquezas del espíritu (Mesas Separadas, El Mar Profundo y Azul), y muy en especial de conflictos pedagógicos entre maestros y alumnos (El Caso Winslow). Suelen sus dramas confrontar a los que comienzan sus vidas con aquellos que, agobiados y débiles, ya vislumbran el ocaso.

En la Versión de Browning el peso trágico recae sobre los hombros del protagonista, Andrew Crocker-Harris. Y por eso lo suelen encarnar eximios actores. Esta vez lo interpretó Albert Finney.

Luego de 20 años de docencia el Prof. Crocker –Harris debe abandonar su cátedra de latín y griego por motivos de salud, sin siquiera recibir pensión. Su severidad lo ha hecho impopular con los alumnos, quienes se burlan a sus espaldas. Su matrimonio con un mujer mucho menor también está zozobrando. Sólo la gratitud tardía de un joven estudiante le aporta relativo consuelo.

Es la historia sensible del fin de una vocación educativa y de una relación conyugal marchita y estéril.

Como es habitual con los buenos filmes ingleses, tanto los personajes secundarios como la ambientación, son impecables.

Una obra triste y hermosa que nos prepara el ánimo para afrontar las inevitables torpezas de la inmadurez, las ingratitudes e injusticias, pero que. al reconocer los propios errores, descubrimos los momentos de luz y ternura que siempre estuvieron allí, silenciosos, sin que nos diéramos cuenta.

BELLA Y TALENTOSA VERSIÓN DE UN CLÁSICO DE LA DRAMATURGIA INGLESA CONTEMPORÁNEA.

Ficha técnica

Título Original: The Browning Version 
Cine-Arte Galería Patricia Ready 
Inglaterra – 1,37 hrs. 
Fotografía: Jean-Francois Robin 
Edición: Hervé Schneid Música: Mark Isham 
Diseño Prod.: John Beard 
Guión: Terence Rattigan (obra teatral), Ronald Harwood 
Actores: Albert Finney, Greta Scacchi, Matthew Modine, Michael Gambon 
Director: Mike Figgis

jueves, 28 de diciembre de 2017

Coco - Por Juan Pablo Donoso

Película excepcional. Su título puede inducir a error. Muchos creerán que es sólo un nuevo dibujo animado para niños. Pero su efecto llegará también a la mente y al corazón de los adultos.

Antes que llegaran los europeos donde los mexicanos, éstos ya celebraban la Fiesta de los Muertos en los días 1 y 2 de noviembre. La anécdota de este filme sucede justamente en esa fecha, en un pueblito rural.

Un niño llamado Miguel siente gran vocación por la música, pero su familia le prohíbe ejercerla; debe seguir la tradición artesanal de zapatero. El motivo: su antepasado Ernesto de la Cruz, un famoso cantante, abandonó a la tatarabuela dejándolos a todos en la miseria. De ahí en adelante música y maldición fueron sinónimos.

Pero la vocación del pequeño Miguel es más fuerte. Necesita una buena guitarra para participar en un concurso. Irrumpirá en el mausoleo familiar para recuperar la de su famoso antepasado. Una vez ahí, la Fiesta de los Muertos ejercerá su hechizo y lo transportará al mundo de los fallecidos. Vivirá innumerables aventuras y conocerá a prestigiosas figuras de antaño (Frida Kahlo, por ejemplo), todos se mueven pero como esqueletos de huesos desarmables. Tendrá un muerto amigo llamado Héctor que lo acompañará a reencontrarse con su famoso tatarabuelo De la Cruz.

Lo que podría sonar macabro en esta odisea resulta gracioso y gentil gracias al talento de los guionistas, a la simpatía de los personajes y a la cada vez más virtuosa técnica de animación Pixar (Toy Story, Cars, etc.).

Las verdades que el niño y su guía descubren al final de la aventura, y más aún con el regreso al hogar de los “vivos”, revela el fondo espiritual, y profundamente humano del argumento, dejando a la mayoría de los espectadores tocados con auténtica emoción.

Aquella ancestral Fiesta Mortuoria del pueblo azteca se sustenta en valores fundamentales del espíritu: nuestros antepasados seguirán “vivos” para nosotros mientras los alimentemos con la fidelidad del RECUERDO; la revelación de las “verdades ocultas” recuperarán la unión de la FAMILIA; y, respetando la Muerte como parte venerable de la Vida - ¡y viceversa! - hará de cada uno de nosotros una MEJOR PERSONA aquí y en el Más Allá.

Así como nosotros recordemos a los muertos, ellos también nos recordarán y rogarán por nosotros.

El mayor mérito de esta película radica en cómo sus realizadores, detrás de todo el juego de aventuras y humor, logra que tanto los niños como los adultos - según su edad y madurez - vibren con el poderoso mensaje espiritual de la obra.

ABSOLUTAMENTE RECOMENDABLE PARA TODOS LOS PÚBLICOS.

Ficha técnica


Animación Pixar, Aventuras, Tragicomedia, folclore 
EE.UU. – 1,45 hrs. 
Fotografía: Matt Aspbury – Danielle Feinberg 
Edición: Steve Bloom, Lee Unrich 
Música: Michael Giacchino 
Diseño de Produción: Harley Jessup 
Guionistas: Lee Unkrich, Jason Katz, Matthew Aldrich, Adrian Molina 
Voces: Anthony Gonzalez, Gael García Bernal, Benjamin Bratt 
Dirección: Lee Unkrich, Adrian Molina

El Gran Showman - Por Juan Pablo Donoso

Un deleite para la vista y el oído. Musical semi-biográfico que cumple con el sueño de P.T. Barnum: FASCINAR.

El joven director australiano Michael Gracey – experimentado en cortos publicitarios y efectos visuales– aplicó su oficio y talento en contar esta historia con perfección y espectacularidad. Como al mismo Barnum le hubiera gustado verla.

A mediados del siglo 19, el hijo de un humilde sastre demostró que podía ser tan deslumbrante como los soberbios ricachones neoyorkinos. Su objetivo, desde los comienzos, fue impactar a las masas con todo lo que fuera insólito y extraordinario. Empezó con un museo de excentricidades naturales. Más tarde, con fenómenos humanos (mujer barbuda, enano más pequeño del mundo, gordos, siameses, albinos, etc.). Creó una pista al centro de una vieja bodega e incorporó acróbatas y animales: trapecistas, funámbulos, elefantes, leones. Logró atraer público, hacerse famoso y ganar mucho dinero.

Cuando le incendiaron el edificio, incrementó el espectáculo con gigantescas carpas de tres pistas simultáneas, y lo llevó en gira por el país. Así nació el primer gran circo Barnum en Estados Unidos, que más tarde sería Barnum y Bailey, aún más gigantesco y multiplicado.

Se presentó en Europa ante la Reina Victoria y otros países.

Extendió su vocación empresarial contratando a la más famosa soprano sueca del momento – Jenny Lind – llevándola a EE.UU. y promoviéndola mundialmente. Elevó el arte circense a niveles nunca vistos. Fue el precursor de magnos eventos futuros como Circle du Soleil y el Gran Circo Ruso, entre otros.

Basado en los ideales de aquel personaje, el director Michael Gracey emprende una obra musical diferente, pero envuelta en el mismo ímpetu de asombro y esplendor.

Inteligente elección de actores: Hugh Jackman (Valjean de Los Miserables), Zac Ephron (High School Musical), Michelle Williams (Mi Semana con Marilyn), Zendaya (Spider Man), Rebecca Ferguson (Misión Imposible 5), y dos talentosas niñitas como hijas. El resto, una constelación de espléndidos cantantes y bailarines, para encarnar a los leales “fenómenos” del Circo.

Las canciones y sus letras se insertan adecuadamente en el argumento. Escenarios, luces, vestuarios, maquillajes y colorido se complementan en perfecta coherencia de estilo.

Destacamos el eximio tratamiento del RITMO que recorre la obra entera. Macey trabajó con 6 editores para lograr que los textos hablados armonizaran con los cantados, que la compaginación de imágenes fuera también parte de la coreografía, y que el pulso general del relato mantuviera unidad de forma y fondo.

Si bien el argumento carece de un clímax lo suficientemente trágico (aunque lo tiene, pero menguado), es tal la armonía y el fluir del conjunto que, como en los grandes números circenses, el resplandor de la puesta en escena mitiga la crudeza de un conflicto interno más doloroso.

Se requería de un megalómano como Barnum y de un diestro realizador de comerciales para conseguir una película tan hipnótica y amena como ésta. Deja una grata sensación de alegría y deseos de seguirla gozando.

UN FABULOSO ESPECTÁCULO MUSICAL

Ficha técnica

Título Original: The Greatest Showman 
Fox 
Comedia musical biográfica EE.UU. – 1,45 hrs. 
Fotografía: Seamus McGarvey 
Edición: Tom Cross, Robert Duffy, Jon Poll y 3 más 
Música: John Debney Diseño 
Prod.: Nathan Crowley 
Guión: Jenny Bicks, Bill Condon 
Actores: Hugh Jackman, Michelle Williams, Zac Efron, Zendaya, Rebecca Ferguson 
Director: Michael Gracey

miércoles, 27 de diciembre de 2017

El gran Showman - Por Carlos Correa

Interesante cinta marca el debut de Michael Gracey como director. Este musical encabezado por Hugh Jackman relata la historia de Phineas Taylor Barnum (1810-1891) quien luego de perder su trabajo como de oficina decide emprender un proyecto fuera de lo común. Con gran talento y creatividad recluta a personas especiales, futuras estrellas, enanos, equilibristas y malabaristas, entre otras, para crear un espectáculo que marca diferencia y que se llegó a denominar el show más grande el mundo.

La historia y el relato son simples. Charity -Michelle Williams- y Barnum -Jackman- se conocen desde muy niños. Ella, hija de una familia adinerada y él, hijo del sastre del pueblo. Ya desde pequeños sueñan con ideales y el amor hace que emprendan un camino de vida juntos, pese a la oposición tenaz de los padres de Charity. Con dos hijas maravillosas y viviendo con lo justo, la pareja se mantiene unida gracias al pilar fundamental que es su familia. “Todo lo que quiero está aquí”, le dice Charity a Barnum cuando pierde su empleo. Sin embargo, él siempre quiso darle lo mejor a su esposa y a sus hijas y este ferviente deseo lo impulsa a tomar riesgos y nuevos desafíos. Así, poco a poco, va construyendo su espectáculo no exento de dificultades, el que lentamente rinde frutos. No obstante, sobre el camino vienen los problemas. Hay rechazo y manifestaciones contra estos “fenómenos”. También vienen los grandes éxitos que hacen cuestionar cuánto es realmente suficiente. En medio de estos conflictos, materiales y existenciales, el protagonista, sin perder su esencia, logra priorizar la vida y volver a su foco original.

La película está muy bien lograda visualmente. Tiene muy claros los números musicales que va intercalando con secuencias teatrales que enlazan el argumento de manera fluida y amena. La música es atractiva, las coreografías destacan en dinámica y colorido y cada integrante del elenco aporta su talento al espectáculo. A pesar de estos evidentes y notables logros de producción, el guión es bastante adivinable y obvio, no dando lugar a quiebres o conflictos que no se puedan anticipar y por cierto visualizar claramente como serán resueltos.

Son tantas las temáticas que aborda “El gran showman” que finalmente se diluyen y la cinta decanta en lo más sencillo de su expresión. Un sueño ideal, amor y familia; ambiciosa creatividad, éxito y fracaso; todos elementos y valores que en 105 minutos no logran la profundidad requerida y que por lo mismo solo permiten esbozar lo que pudo ser una construcción dramática más efectiva.

Como musical, la cinta supera la prueba a pesar de no tener momentos que resulten inolvidables. Es dinámica y los cuadros están bien logrados. No es fácil contar una historia donde más de la mitad debe narrarse musicalmente, con canciones que den cuenta de personajes y al mismo tiempo transmitan emoción en sus relaciones. En esto último la cinta es débil, principalmente en la conexión emocional con la audiencia. En realidad somos solo espectadores de este gran espectáculo. Y claro, hay una dicotomía entre la ambientación de la época -Siglo XIX-, la modernidad de la música y el baile, pero si consideramos, y nuevamente vamos a la esencia, el circo es así. “Now is Show Time”. Ha nacido el “Show Business” y por lo tanto el espectáculo debe continuar.

Ficha técnica

Título original: The Greatest Showman
Año: 2017
Duración: 105 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Chernin Entertainment / 20th Century Fox
Género: Drama. Musical | Biográfico. Circo. Siglo XIX
Guión: Jenny Bicks, Bill Condon (Historia: Jenny Bicks)
Música: Benj Pasek, Justin Paul
Fotografía: Seamus McGarvey
Reparto: Hugh Jackman, Michelle Williams, Zac Efron, Zendaya, Rebecca Ferguson, Diahann Carroll, Fredric Lehne, Yahya Abdul-Mateen II, Isaac Eshete, Katrina E. Perkins, John Druzba, Shawn Contois, Ethan Coskay, Jamie Jackson
Dirección: Michael Gracey