miércoles, 31 de octubre de 2018

Bohemian Rhapsody - Por Carlos Correa

Me emocioné. Ojos húmedos y un nudo en la garganta al salir. ¿La película, la brillante actuación de Rami Malek que revive a Freddie Mercury o la inigualable música de “Queen”? Veamos.

La película viene con una dosis de polémica insoslayable. El director Bryan Singer fue despedido tras dos meses del rodaje y reemplazado por Dexter Fletcher quien finalizó las grabaciones. ¿Razones? Un sinnúmero de rumores, ausencia prolongada del set filmación, mala relación con los actores, entre otros. El resultado final son recreaciones, escenarios y locaciones muy bien construidas junto con actuaciones de la banda, y conciertos en vivo -especialmente su intervención en el recital “Live Aid”- que son excelentes, de primer nivel. Sin embargo, es posible percibir cierta ausencia de conducción justamente en el relato que va enlazando la historia, en esas uniones finas y delicadas que deben ser el soporte de un hilo conductor que permita que el filme no sea solo una suma de memorables eventos.

Esta travesía musical vibrante y emocionante es un viaje de sensaciones. La genialidad de Mercury se contrapone con la soledad, el abandono y la incomprensión que el músico vive en muchos momentos. “Queen” funciona como su familia lo que muestra la búsqueda de unidad y de estabilidad. Sin embargo, como es normal, surgen las crisis y los conflictos. Las lealtades son tensionadas por el utilitarismo de las relaciones. ¿Qué es lo que importa de verdad? Existe una amistad vital entre estos amigos desde sus orígenes, en “Smile” -el guitarrista Brian May, el baterista Roger Taylor más el bajista John Deacon muy bien caracterizados por Gwilym Lee, Ben Hardy y Joseph Mazzello respectivamente-, pero los desencuentros y la ambición personal desembocan en una inesperada pero necesaria distancia. Este punto de quiebre, Mercury lo sintetiza perfecto al momento del reencuentro de la banda en la víspera del multitudinario concierto de recaudación de fondos en Londres. “Ellos -los músicos que lo acompañaron en sus dos trabajos como solista- hicieron exactamente lo que les dije... pero así no resulta”. La ausencia de contrapunto, de opiniones distintas, de visiones diferentes, impide un desarrollo musical sólido.

¡Rami Malek está increíble! Para quienes lo seguimos en la serie “Mr. Robot” su talento no es novedad, sin embargo la sorpresa que nos regala ahora es una versatilidad notable y un trabajo redondo, tanto emocional, como físico y vocal, ya que si bien la banda sonora es original, su voz en los diálogos e interacciones no puede ser discordante y Malek logra esto de forma impecable. Físicamente, el actor se va transformando con el correr del metraje. Desde ser Farrokh Bulsara, de origen Parsi-Indio, hasta adoptar su nombre artístico de Freddie Mercury, su entrañable amor por Mary Austin interpretada por Lucy Boynton, y el descubrimiento progresivo de su bisexualidad, no deja duda alguna que su entrañable caracterización logra revivir al extraordinario vocalista.

La música de “Queen” es la esencia de la cinta. Bajo el impulso vigoroso de Freddie, la banda se arriesga a cruzar límites, a combinar géneros y a desarrollar una arriesgada ampliación estética. Las armonías reflejan gran osadía y convicción, un impulso trascendente y a la vez incontrolable. La película, tal vez en sus puntos más interesantes, nos entrega atisbos del posible proceso creativo de algunos de sus temas más famosos que van surgiendo de pequeñas células, pequeños motivos, ideas fijas, casualidades, discusiones y tantos otros particulares desafíos. La experimentación con las grabaciones -recordemos que eran en cinta, con pistas limitadas y posibilidades mínimas-, el uso de los canales y efectos estéreo junto a un sinnúmero de singularidades nos permiten apreciar algunas de las razones que los encumbran a su gran éxito y es por ello que tal vez exista un antes y un después marcado por su estilo único. La película desarrolla, como si se tratara de un gran concierto, una analogía con uno de sus mayores cumbres -la extraordinaria "Bohemian Rhapsody", que además titula el filme- donde podemos apreciar similitudes formales en la narración de la historia.

La pregunta inicial sigue aún sin respuesta. ¿La película, la actuación o la música? La dejo abierta para que cada lectora, cada lector pueda responderla una vez que asista a esta experiencia y realice su propia lectura. Al menos para mí, luego de algunos días de haberla vivido, sigue presente, rondando en mi cabeza y no me he podido despegar del Soundtrack que trae varias sorpresas interesantes para descubrir. La invitación queda, desde ya, extendida.

Ficha técnica

Título original: Bohemian Rhapsody
Año: 2018
Duración: 134 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Coproducción Estados Unidos-Reino Unido; GK Films / New Regency Pictures / Queen Films Ltd. / Tribeca Productions / Regency Enterprises
Género: Drama | Biográfico. Música
Guion: Anthony McCarten (Historia: Anthony McCarten, Peter Morgan)
Productor ejecutivo: Dexter Fletcher
Música: John Ottman
Fotografía: Newton Thomas Sigel
Reparto: Rami Malek, Joseph Mazzello, Ben Hardy, Gwilym Lee, Lucy Boynton, Aidan Gillen, Tom Hollander, Mike Myers, Allen Leech, Aaron McCusker, Jess Radomska, Max Bennett, Michelle Duncan, Ace Bhatti, Charlotte Sharland, Ian Jareth Williamson, Dickie Beau, Jesús Gallo, Jessie Vinning
Dirección: Bryan Singer

Bohemian Rhapsody - Por Juan Pablo Donoso

Opción lograda y emocionante para un tema delicado.

Explica el carisma del conjunto QUEEN, especialmente de Freddie Mercury, su vocalista, encarnado por Rami Malek.

Tal vez algunos hubieran preferido presenciar facetas menos convencionales y más sórdidas de Mercury, pero la opción de este filme fue resaltar sus virtudes sin por ello falsear sus bemoles.

Admirable edición del relato: elíptico y a la vez íntimo. Su momento culminante es la recreación del concierto Live Aid en el estadio de Wembley. Aquella, donde Mercury ya enfrentaba una enfermedad terminal, fue una de las presentaciones más grandiosas en la historia de la música rock.

Al escuchar ahora esas canciones de los años 80 apreciamos aún mejor el talento y aporte de ese conjunto al rock contemporáneo. Conmueve hasta las lágrimas.

Nos reactiva el conocimientos de aquel legendario conjunto donde cada uno de sus integrantes – bien caracterizados por los actores – marca su impronta personal para secundar al vocalista Mercury. Una banda que siempre fue más como una familia, y que continúa inspirando a marginados, soñadores y melómanos.

Rami Malek expresa con energía la lucha de una psiquis torturada que sólo a través de la música, y la búsqueda de nuevas formas, halló canales enajenados de liberación.

Sólo un individuo como Mercury, con tales contradicciones de carácter, y atormentada personalidad, unidos obviamente a su talento, podrían explicar el carisma con que enloqueció a sus millones de seguidores, en vivo y en las grabaciones. Su pasión le impedía detenerse como persona y como creador e intérprete.

En él se debatían los dolores irreconciliables de afecto por Mary Austin, con un vértigo desbocado de homosexualidad que incubaba el germen de la autodestrucción. Debió ser un alma solitaria y muy atribulada.

Rami Malek, californiano descendiente de egipcios copto ortodoxos, ya es un astro consagrado. Podría ser candidato al Oscar, además de distinciones anteriores como la serie de TV Mr.Robot (2015-19) con que ganó premio Emmy y Globo de Oro – Papillon (Degas)(2017) – Need for Speed (2014),y secuelas de Noche en el Museo.

Los otros integrantes de la banda, Brian May, Roger Taylor y John Deacon, bien caracterizados, nos llevan a olvidar que son actores por la honestidad de su entrega y vigor.

Durante el rodaje hubo un momento de crisis entre el protagonista y el director Bryan Singer, quien renunció y fue reemplazado por el talentoso Dexter Fletcher (Volando Alto, 2015). Pero nada de esto incidió en el feliz resultado de la obra.

Para mejor disfrutarla nos permitimos hacer dos sugerencias: permanecer en la sala durante los créditos finales porque allí se muestra a los verdaderos integrantes de QUEEN, y tratar de ver la película en IMAX para sentir la grandiosidad de los eventos y la proximidad de sus personajes.

UN DELEITE MUSICAL, BIOGRÁFICO Y ACTORAL.

Ficha técnica


Drama, biografía, música FOX 
Inglaterra, EE.UU. – 2,14 hrs 
Fotografía: Newton Thomas Sigel 
Edición y Música: John Ottman 
Diseño Prod.: Aaron Haye 
Guionistas: Anthony McCarten, Anthony McCarten y Peter Morgan 
Actores: Rami Malek, Lucy Boynton, Joseph Mazzello 
Directores: Bryan Singer y Dexter Fletcher

El Cascanueces y los Cuatro Reinos - Por Carlos Correa

Walt Disney Pictures presenta una renovada versión del clásico de E. T. A. Hoffmann, “El Cascanueces”. Esta vez, la historia se centra en Clara -Mackenzie Foy- y el descubrimiento de un maravilloso mundo mágico al que se transporta luego de recibir un valioso obsequio que le ha heredado su madre recientemente fallecida. Drosselmeyer -Morgan Freeman- le entrega a Clara una clave para introducirse en los “Cuatro Reinos” y encontrar la llave que le permita abrir el regalo. Acompañamos entonces a Clara en su viaje a la Tierra de los Copos de Nieve, a la Tierra de las Flores y a la Tierra de los Dulces, donde Phillip -Jayden Fowora-Knight-, un joven soldado, Sugar Plum -Keira Knightley-, la Reina de los dulces, Madre Ginger -Helen Mirren-, la misteriosa villana del cuarto Reino y una pandilla de ratones, son los personajes que animan esta sencilla y refrescante fábula que llena la pantalla de imaginación y color.

La cinta tiene un precioso diseño, fina iluminación, mucho color y actuaciones convincentes. El metraje es predecible, sin embargo el relato junto a los elementos que aporta el desarrollo argumental la hace fluir adecuadamente y sin mayores sobresaltos. La dirección de Lasse Hallström y Joe Johnston es delicada, amable y respetuosa con los tiempos, especialmente con el ritmo que siempre está marcado por el desarrollo musical.

Es por ello que, en mi opinión, lo más destacado de esta película es su banda sonora. A cargo del compositor James Newton Howard, la música cobra nueva vida basándose en las características y magistrales melodías compuestas por P. I. Tchaikovsky para el famoso Ballet de 1892. Newton Howard logra mezclar extractos y motivos temáticos con nueva música incidental, dotando a la partitura de una asombrosa actualidad incorporando orquesta, voces, piano y solistas. Se suma a esta excelente creación, las interpretaciones de lujo de la Orquesta Filarmónica de los Ángeles, dirigida por el versátil Gustavo Dudamel -que además tiene un cameo que es un precioso guiño a “Fantasía”-, y Lang Lang en el piano, quienes encabezan un reparto musical de excelencia que vale la pena escuchar con particular atención.

“Cascanueces y los Cuatro Reinos” es entretenida. Simple y fácil de seguir, agrega un concepto interesante y vigente. Se trata del transcurrir del tiempo, algo que muchos directores ya han puesto de relieve. El tiempo mágico es mucho más rápido que el tiempo real, algo similar a lo que percibimos con nuestros sueños, cuando logramos en segundos construir historias de horas o tal vez de días. Acá este concepto está presente y si bien no se desarrolla con mayor profundidad, podríamos asociarlo a la vigencia de la música del “Cascanueces” que, cada vez que la volvemos a escuchar, nos transporta en el tiempo y revive en nosotros recuerdos infantiles y juveniles que atesoramos profundamente dentro de nuestro corazón.

Ficha técnica 

Título original: The Nutcracker and the Four Realms
Año: 2018
País: Estados Unidos
Productora: Walt Disney Pictures / The Mark Gordon Company
Género: Aventuras. Fantástico | Cine familiar
Guion: Ashleigh Powell (Historia: E.T.A. Hoffman)
Música: James Newton Howard
Fotografía: Linus Sandgren
Reparto: Mackenzie Foy, Keira Knightley, Helen Mirren, Morgan Freeman, Eugenio Derbez, Matthew Macfadyen, Miranda Hart, Ellie Bamber, Misty Copeland, Omid Djalili, Meera Syal, Nick Mohammed, Charles Streeter, Gemma Wilks, Andrei Cotofan
Dirección: Lasse Hallström, Joe Johnston

Museo - Por Juan Pablo Donoso

O se la mira como una película más de robo perfecto e impune, o nos internamos en un estudio más serio de sus motivaciones.

Nos plantean el caso verídico de unos jóvenes mexicanos, de buena situación económica, llamados Juan Núñez (Gael García Bernal) y su amigo Benjamín Wilson (Leonardo Ortizgris) quienes en la Nochebuena de 1965 saquearon tesoros patrimoniales pre-hispánicos del Museo Nacional de Antropología.

Como relato de suspenso nos mantiene en vilo admirando la habilidad de los ladrones, y temiendo que puedan ser sorprendidos. Pero este tema se ha tratado en numerosos filmes anteriores incluyendo clásicos como RIFIFÍ ENTRE LOS HOMBRES (1955) y TOPKAPI (1964, ambas de Jules Dasin), e incluso la serie de MISIÓN IMPOSIBLE entre muchos otros de mayor o mediana calidad.

Juan Núñez es un joven impulsivo, inmaduro, consentido y desadaptado en su grupo familiar. Gael García Bernal transmite creíble su complejo de inferioridad. Su compinche Ortizgris aporta una contraparte tragicómica.

Bella composición fotográfica, escenarios, locaciones y fondo musical. Se luce más la realización que la estructura de su argumento. ¿Premio Oso de Plata Berlín mejor guion? (¡!)

¿Pretenden denunciar el tedio existencial de jóvenes burgueses consentidos que necesitan activar su adrenalina? En ese plano es muy inferior, y más superficial, que COMPULSIÓN de 1959: caso criminal de Leopold y Loeb donde dos jóvenes querían demostrar su capacidad de ponerse por encima del Bien y el Mal (influenciados por Nietzsche).

Aquí sobran personajes, en especial de la familia.

Extraña participación de nuestro compatriota Alfredo Castro como el médico y padre de Juan. Mantiene desde el comienzo una actitud monocorde, atormentado sin motivo, y que sólo reacciona ética y forzadamente al final. Se ve incómodo por carecer de mayor trasfondo. Faltó mayor composición dramática, o desarrollo de su personaje. En cambio, resulta eficaz la breve intervención del veterano actor inglés Simon Russell Beale (La Muerte de Stalin, 2017).

¿Será el título MUSEO la metáfora de una sociedad burguesa, con jóvenes adinerados - sin raíces históricas - cuyo mayor ideal es perpetrar una hazaña de renombre para descargar adrenalina y demostrar su inteligencia?

Habría que escarbar en el propósito intelectual de los guionistas para justificar lo que le falta al relato cinematográfico en sí mismo.

AMENO TRABAJO DE SUSPENSO, BASADO EN LA REALIDAD, QUE DEBIÓ CALAR MÁS HONDO EN LAS MOTIVACIONES DE SUS PROTAGONISTAS. DE DULCE Y AGRAZ.

Ficha técnica


Tragicomedia policial México – 2,08 hrs. 
Fotografía: Damián García 
Edición: Yibran Asuad 
Música: Tomás Barreiro 
Diseño Prod.: Sandra Cabriada 
Guionistas: Manuel Alcalá y Alonso Ruizpalacios 
Actores: Gael García Bernal, Leonardo Ortizgris, Simon Russell Beale, Alfredo Castro, Lynn Gilmartin 
Director: Alonso Ruizpalacios

La Sirena - Por Juan Pablo Donoso

El año pasado vimos LA NOVIA del director ruso Svyatoslav Podgaevskiy. Un filme de terror que nos decepcionó. Teníamos curiosidad por ver cómo abordan ellos las temáticas de espanto. Y nos encontramos con una obra llena de concesiones, en fondo y forma, para el mercado internacional.

Ahora nos llega LA SIRENA, El Lago de los Muertos, donde explora un tratamiento más propio, con símbolos más claros y mejor ámbito audiovisual.

Aunque todavía cede a ratos a los trillados recursos de “screamers” y caras monstruosas, pone su acento en un relato más sugerente, menos obvio, y donde sus personajes pueden navegar por zonas más turbias y subconscientes.

La historia es simple, pero se narra desde una plataforma de misterio y magia constante.

En el siglo 19 una mujer joven – Liza Grigorieva - se ahogó en un lago y su espíritu sigue habitando las profundidades. Intenta atraer nuevas víctimas que pudieran devolverle el amor que perdió y nunca ha podido recuperar. Años atrás le arrebató la esposa al dueño de un predio vecino dejando huérfanos a sus hijos. Ahora esos hermanos, ya adultos, vuelven a la cabaña abandonada para repararla y ponerla en venta. Pero la Sirena del lago tratará de seducirlos, arrebatarles el alma, hasta lograr su propósito de ser amada por fin.

Para contar esta simple historia, los realizadores escogen “el agua” como símbolo alienante y unificador. Pasaremos por piscinas olímpicas, tinas de baño, subterráneos inundados y, obviamente, el lago mismo, para que la siniestra náyade ataque y hechice a sus víctimas. Y la lluvia será compañera casi constante de este infierno acuático donde fluyen corrientes difuminadas.

Hay coherencia estilística de colores azules y amarillos, de tonalidades musicales fluidas, y un permanente desconcierto racional de sus personajes que - de manera muy rusa – sufren por amor y a la vez de melancolía.

Esta película anuncia una mayor madurez en la forma eslava de contar historias de terror.

LEYENDA RUSA DE HORROR, CON SÍMBOLOS MÁS PODEROSOS, Y DONDE LO DIFUSO YA COMIENZA A BORDEAR LO POÉTICO. UN AVANCE DE ESTOS REALIZADORES.

Ficha técnica

Título Original: Rusalka: Ozero myortvykh 
Terror, romance 
BFDistribution Rusia – 1,30 hrs. 
Fotografía: Anton Zenkovich 
Edición: Anton Komrakov 
Dirección de Arte: Alexandra Fatina 
Guion: Natalya Dubovaya, Ivan Kapitonov, Svyatoslav Podgaevskiy 
Actores: Efim Petrunin, Igor Khripunov, Viktoriya Agalakova 
Director: Svyatoslav Podgaevskiy

jueves, 25 de octubre de 2018

Papillon la gran fuga - Carlos Correa

Paris, 1931. Henri Charrière -Charlie Hunnam-, luego de la entrega de un botín de joyas, separa un valioso regalo para su novia. La mañana siguiente es detenido y acusado de un crimen que señala no haber cometido. La condena es dura, cadena perpetua en una colonia-prisión de la Guayana Francesa. “Papillon” no se resigna, está en su ADN el escapar, por ello ofrece cuidar la vida de otro convicto, Louis Dega -Rami Malek-, un timorato falsificador de papeles, a cambio del dinero necesario para cumplir la deseada fuga.

El relato del director Michael Noer, basado en el libro autobiográfico del propio Henri Charrière y en la cinta original de 1973 -protagonizada por Steve McQueen y Dustin Hoffman-, posee un ritmo pausado donde la tensión es construida en base a la desesperación vital del protagonista y su inclaudicable deseo de libertad, cueste lo que cueste. El destierro, el olvido y la negación en el tratamiento de los criminales de la época, coloca sobre la mesa la brutalidad, el abuso, la agresión, el atropello a los derechos humanos, la falta de humanidad y las condiciones indignas que deben soportar todos estos presos en aquella lejana latitud.

Para el protagonista, su estrella guía es huir del lugar. Aquello le permite tener un fin último, un objetivo que cumplir, para el que aplica constancia y persistencia en gran parte liderada por el impetuoso y natural instinto de supervivencia. Lo que en un comienzo es solo una relación utilitaria con Louis, se va transformando en amistad y lealtad, configurada y forjada con enorme sacrificio y decisión. Las reglas de la prisión están claras, un intento de escape frustrado son dos años de confinación en la Isla del Diablo, en una celda ínfima. Un segundo intento, cinco años de reclusión, y si producto de ello -en cualquier opción- muere algún guardia, el destino final es la gillotina. Es por eso que la resistencia personal y fortaleza metal son vitales para que el protagonista pueda reconocer sus debilidades y potenciar sus fortalezas para aspirar de alguna manera a su sueño de salvación.

“Papillon, la gran fuga” le entrega valor y vigencia a una historia real con una producción extremadamente delicada y cuidada, con hermosa fotografía, locaciones muy bien construidas junto a actuaciones que, sin deslumbrar, provocan y transmiten emoción. Las comparaciones son y serán siempre odiosas. Esta es una nueva versión, otra visión de la historia del ya mítico hombre del tatuaje “mariposa” en el pecho que no se rinde ni se entrega a su destino sino que es capaz de mantener viva la esperanza de huir de un castigo para él injusto, brutalmente inhumano y denigrante.

Ficha técnica

Título original: Papillon
Año: 2017
Duración: 133 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Coproducción Estados Unidos-Montenegro-Malta-Serbia-República Checa; Czech Anglo Productions / FishCorb Films / Red Granite Pictures. Distribuida por Bleecker Street
Género: Thriller. Drama | Drama carcelario. Remake
Guion: Aaron Guzikowski (Libro: Henri Charrière)
Música: David Buckley
Fotografía: Hagen Bogdanski
Reparto: Charlie Hunnam, Rami Malek, Tommy Flanagan, Roland Møller, Eve Hewson, Ian Beattie, Michael Socha, Yorick Van Wageningen, Nina Senicar, Joel Basman, Antonio de la Cruz, Nikola Kent, Máté Haumann, Slavko Sobin, Cali Nelle, Jason Ryan, Roy McCrerey, Andre Flynn, Reshad Strik, Renne Gjoni, Goran Navojec, Olja Hrustic, Dan Cade, Zak Rowlands
Dirección: Michael Noer

miércoles, 24 de octubre de 2018

El Amor Menos Pensado - Por Juan Pablo Donoso

Encantador PERIPLO que trata de la madurez en el amor matrimonial.

Demuestra el lema de Pierre Theillard de Chardin que dice: “SE LLEGA A AMAR”, para evitar confundirse con la fascinación fugaz del ENAMORAMIENTO.

El tema es el tedio que trae la rutina conyugal.

Marcos y Ana, después de 25 años de casados, reconocen amarse pero ya sin pasión ni entusiasmo. Cuando el hijo de ambos se va a estudiar a Europa, los invade la sensación del “nido vacío”. Con mutua honestidad confiesan la necesidad de separarse para recuperar la emoción en sus vidas.

Y con la referencia de amigos y amigas que parecen disfrutar de la sexualidad con sus amantes, se lanzan a incursionar en los juegos de seducción con nuevas parejas.

Mientras están aún sanos y atractivos necesitan recuperar la frescura estimulante del SEXO/AVENTURA versus la cómoda ESTABILIDAD del bienestar económico y social.

Y, paso a paso, los acompañamos en la galería de sus múltiples encuentros que, siendo halagadores al comienzo, a poco andar van perdiendo el saborcillo festivo para tornarse más vacíos e inconsistentes de lo soñado.

Engañadora droga de que “ya nada nos ata” para crear sensación de LIBERTAD. Y terminar preguntándose “¿Ahora qué hago con mi libertad?”.

Aunque un poco larga, se justifica por la minuciosidad con que sigue el proceso de descubrir lo que verdaderamente importa.

Antes de llegar a la solución definitiva, y luego de varios desencantos, nos alegra constatar que los ancianos, padre de él y madre de ella, también disfrutan intensamente de la vida y del amor, pero ahora con la mirada lúcida de quien llegó a la cumbre y volvió serenamente iluminado.

Los diálogos, aunque a veces algo obvios, son verosímiles y graciosos. Las actuaciones, coloquiales y simpáticas. Se ven cómodos en sus roles. Es grato reencontrarnos con Norman Brisky (La Fiaca) como el anciano padre, y Claudia Lapacó como la madre octogenaria rejuvenecida cual muchachita enamorada nuevamente. Interesante inclusión de buenos actores argentinos secundarios, como el “faunesco” Juan Ninujín en su lúdica presencia como vendedor de perfumes afrodisíacos. Excelentes escenografías y Diseño de Producción.

El primer tercio parece una obra teatral llevada al cine, por el tratamiento de los diálogos, pero luego se abre el abanico de locaciones y personajes.

En medio de la aparente frivolidad, la búsqueda de un Sentido a la Vida nos dice en este filme que los años de matrimonio se sustentan en las bases de ORDEN y RECUERDOS compartidos. Y que por exceso de comodidad y bienestar económico se pierde la visión de TRASCENDENCIA espiritual que, tarde o temprano, sólo puede recurrir al AMOR para consolarse.

LOGRADO PERIPLO TRAGICÓMICO PARA ALCANZAR LA MADUREZ MATRIMONIAL.

Ficha técnica


Comedia, romance Argentina – 2,16 hrs. 
Fotografía: Rodrigo Pulpeiro 
Edición: Pablo Barbieri Carrera 
Diseño Prod.: Augusto Greco 
Guion: Daniel Cúparo y Juan Vera 
Actores: Ricardo Darín, Mercedes Morán, Claudia Fontán, Claudia Lapacó, Juan Minujin 
Director: Juan Vera

Contra el Demonio - Por Juan Pablo Donoso

Empecemos por alabar el intento de un filme chileno de posesión demoníaca con alto nivel técnico y de producción.

Tras el asesinato del hijo mayor, una familia se traslada a vivir a un tranquilo balneario de la costa. Son padre (arquitecto), madre, hija adolescente y hermanita menor. Aunque la casa es hermosa, tiene una atmósfera incómoda, en especial para la hija más grande. Pronto comenzarán a experimentar fenómenos paranormales en aumento. Culminarán solicitando al cura del pueblo que aplique un exorcismo sobre la muchacha poseída por el demonio.

Hay demasiados incidentes intermedios para llegar al final.

Por recargar tanto el argumento quedaron cabos sueltos, secuencias y personajes sobrantes. Evocan en un mismo saco resabios de EL EXORCISTA, BOSQUE DE KARADIMA, POLTERGEIST, y otras…

Es un género muy difícil pues requiere, más que la anécdota, de un EQUILIBRIO integral entre forma y fondo, en que lo real se hace verosímil y lo fantástico también, sin separarse lo uno de lo otro.

Falta unicidad de estilo. Por querer combinar un naturalismo muy chileno, simultáneamente con las posesiones demoníacas, quedan ambos lenguajes espurios.

Los actores son gratos y ponen lo mejor de sus talentos. Muchos vienen de la TV y son coloquiales en los diálogos. Pero como se trata de una película esotérica y demoníaca nunca logran equilibrar ambos tratamientos – el naturalista y el mágico - como sí resultó de maravillas en EL BEBÉ DE ROSEMARY, en EL RESPLANDOR de Kubrick y en NAZARÍN de Buñuel, por sólo dar fugaces ejemplos.

La historia es clara, aunque hay explicaciones innecesarias; el propósito es “atmosférico”, “misterioso”; queremos empatizar con la angustia de sus personajes más que comprender “desde afuera” lo terrible que les está sucediendo.

Se limitan más a “exponerlo”, y por eso los efectos de posesión se sienten sobrepuestos en contraste con el estilo naturalista de las escenas de convivencia familiar (sombras, manos ardiendo con brasas, rostros quemados, vómitos de sangre negra, voces roncas duplicadas, ojos sin esclerótica, etc.)

Demasiados elementos episódicos distraen del meollo sobrenatural: el hermano Javier, la libreta negra, el cura sospechoso desde el comienzo, la médium espiritista y, peor aún, su ayudante y, para colmo, el romance extramatrimonial del papá sólo para volver a informarnos de lo que ya sabemos.

La banda musical es espléndida, (varios compositores y conjuntos), aporta el misterio que debieron contagiarnos con más “sutileza” el guion, los diálogos y el estilo UNITARIO en general.

Un aplauso para el Diseño de Producción y para el maquillaje. Todo lo referente a realización técnica es de alta calidad profesional.

Por suerte más que a “screamers” recurrieron a efectos musicales, basados primordialmente en sonido de cuerdas.

Los elementos de esta película darían para una apasionante mini-serie televisiva. Tendría el reposo necesario para “ecualizar” el fenómeno y enriquecer los antecedentes personales. (Ej. Sombras Tenebrosas – 1971).

HISTORIA CLARA, BUENA PRODUCCIÓN Y ACTUACIONES, PERO FALTÓ LA COHERENCIA DE ESTILO QUE REQUIERE ESTE GÉNERO DE TERROR.

Ficha técnica

Terror 
Cinecolor –Swing-Mastodonte Chile 
Efectos Especiales: Juan Olivares 
Actores: María José Prieto, Julio Milostich, Solange Lackington
Fernanda Finsterbusch, Agustín Moya, Juliana Seggers, Silvia Novak 
Productor,Guionista y Director: José Miguel Zúñiga

El amor menos pensado - Por Carlos Correa

Esta es la primera cinta dirigida por el argentino Juan Vera, productor de varios filmes exitosos como “El hijo de la novia” y “Zama” entre otros, y nos muestra al debutante director en un terreno que no le es desconocido. Su trabajo anterior con el director Juan José Campanella se trasluce en un guion -firmado también por Vera- que gira en torno a Marcos -Ricardo Darin- y Ana -Mercedes Morán- una pareja que lleva 25 años de matrimonio y que entra en crisis cuando su hijo Luciano viaja a España a continuar sus estudios superiores.

Con un tratamiento teatral tanto en sus cuadros como en sus diálogos, Vera presenta la convivencia y la vida cotidiana de una pareja que se enfrenta a la pérdida de sentido, a la búsqueda del siguiente objetivo común y a la falta de una relación vital, escenario que los conduce a una natural y progresiva ausencia de profundidad. ¿Pérdidas reales o temores? El detonante parece ser el nido vacío, sin embargo mucho de rutina, cansancio y tedio influye indudablemente en la relación de esta pareja.

Cuando se está ante una pérdida -amistosamente y sin muchos detalles ellos separan sus caminos- comienza naturalmente su propia búsqueda, es decir salir al encuentro de nuevas experiencias, nuevas sensaciones, algo diferente a lo acostumbrado, aquello qué tal vez despierte esas mariposas adormecidas por los años. Todo representa una novedad. Ella está claramente más decidida y es osada. Él, tal vez más obligado, actúa inicialmente de forma más temerosa. Aparece entonces otro elemento central en el relato que es la negación.

La fascinación inicial muy pronto se transforma en decepción. Ante el desfile de parejas -Facebook y Tinder mediante- surgen las carencias afectivas. Con las nuevas relaciones -con más o menos afinidad- existe una obvia ausencia de espacios compartidos y recuerdos, a pesar de los evidentes esfuerzos de ambos justamente por olvidar a sus respectivos “ex”. El tiempo transcurre rápido para Ana y Marcos, y casi sin darnos cuenta en un corto trecho pasamos de la pérdida del fuego a la búsqueda del fuego; y también, por cierto, a jugar con fuego. Cada vez que se atisba un intento de profundizar, se frustra. Dos pasos adelante y uno para atrás. Casi siempre se transforma en un inevitable volver a empezar.

La construcción del relato es pausada y ese ritmo encuentra justificación en el segundo tercio de la cinta. A pesar de su cuidada conducción, Vera no logra impedir que el desarrollo decaiga en el último tercio porque los 136 minutos de la cinta se hacen extensos pues un metraje de esa duración no es sencillo de sostener. Un final predecible desde el enunciado de su propio título impone otro desafío importante al guión. Es, desde el inicio, un pie forzado del que el director no se puede desprender.

Con buenas actuaciones que trasmiten la esencia de la historia y caracterizaciones de personajes secundarios que destacan por sus experiencias de vida y luces de otras historias que inciden en el actuar de los protagonistas, “El amor menos pensado” acierta al final con una secuencia que es vigente y actual y que se refiere a la comunicación. ¿Hablar y dialogar cara a cara o por mensajes de texto? Podría haber allí una clave importante desde lo emocional y que cada vez toma mayor importancia pues donde el corazón pareciera estar a solo un click de distancia, no resulta tan cierto si no hay lazos, vivencias y cercanías que no se construyen solas ni mágicamente sino que son justamente la elaboración natural de las experiencias de la vida, con sus altos y bajos, con sus ciclos, sueños, frustraciones y fascinaciones.

Ficha técnica

Título original: El amor menos pensado
Año: 2018
Duración: 136 minutos
País: Argentina
Productora: Patagonik / Kenya Films / INCAA
Género: Romance. Comedia. Drama | Comedia romántica
Guion: Juan Vera
Música: Iván Wyszogrod
Fotografía: Rodrigo Pulpeiro
Reparto: Ricardo Darín, Mercedes Morán, Claudia Fontán, Andrea Pietra, Luis Rubio, Jean Pierre Noher, Claudia Lapacó, Chico Novarro, Andrés Gil, Norman Briski, Juan Minujín, Gabriel Corrado, Andrea Politti
Dirección: Juan Vera

miércoles, 17 de octubre de 2018

Amor sobre Ruedas - Por Juan Pablo Donoso

Típica comedia francesa de boulevard, elegante, turística, con enredos de romances, y simpáticos personajes secundarios.

El tema es la mentira que nos atrapa, nos hunde cada vez más, y nos impide salir de ella.

Jocelyn es un empresario soltero, exitoso, y aficionado a jugarle bromas a los desconocidos.

Un día, revisando recuerdos de su recién fallecida madre, se sienta por casualidad en una silla de ruedas. La sensual vecina del departamento del frente lo cree paralítico y lo trata como tal. Él la mantiene en el error pensando que será una pronta conquista. Ella, Julie, lo invita a un almuerzo en su casa de campo para que conozca a su familia. Ahí conoce a Florence, hermana inválida de verdad de Julie. Gradualmente se hará más difícil confesar que todo es una broma y, atraído por Florence, seguirá fingiendo ser minusválido.

Se suceden las dificultades para mantener la mentira, en la que irremediablemente se sigue sumergiendo. Su mejor amigo y confidente, médico proctólogo homosexual, y su secretaria, por solidaridad serán cómplices de su encubrimiento.

¿Cuándo y cómo se destapará la olla? Eso mantiene nuestro interés en esta embarazosa situación.

La película fue escrita, dirigida y protagonizada por Franck Dubosc. Si bien es un galán maduro y agraciado, a ratos sobreactúa sin necesidad y, por supuesto, se encarga de aparecer en casi todas las escenas. Alexandra Lamy, como la inválida Florence, entrega su personaje con aplomo y con el encanto de una mujer destinada a la soltería. Y destacamos la participación de Marie (Elsa Zylberstein), la secretaria del empresario que, con gran talento histriónico, saca adelante su difícil rol de intermediaria. Es también una grata sorpresa disfrutar de las breves escenas de Claude Brassseur (hijo del legendario Pierre Brasseur), como el anciano padre de Jocelyn.

Una comedia refinada, con trozos musicales muy conocidos, actores agradables, paisajes de Praga, bastante lúdica aunque más de sonrisas que de carcajadas.

Desgraciadamente la resolución del conflicto se precipita al final restándole verosimilitud, sólo para concedernos un forzado “final feliz”.

COMEDIA GLAMOROSA QUE DENUNCIA LOS BOCHORNOS DE QUEDAR ATRAPADO EN UNA MENTIRA.

Ficha técnica


Título Original: Tout le Monde Debout 
BFDistribution Comedia Francia, Bélgica – 1, 44 hrs. 
Fotografía: Ludovic Colbeau-Justin 
Edición: Samuel Danési 
Selección musical: Sylvain Goldberg, Emilien Levistre, Xiaoxi Levistre 
Diseño:Jérémy Duchier Actores: Franck Dubosc, Alexandra Lamy, Elsa Zylberstein 
Guionista y Director: Franck Bubosc

Justicia Implacable - Por Juan Pablo Donoso

Si bien repite la muy probada fórmula de venganza, este filme entretiene y luce una buena actuación de Jennifer Garner, antes generalmente secundaria (Escrito en el Agua y Los Invasores (1992), Milagro en el Cielo - TV 2016).

El marido y la hijita de Riley North son asesinados en un parque de diversiones. Aunque ella reconoce judicialmente a los criminales, el abogado y el juez sobornados por narcotraficantes, los dejan en libertad. La mujer, impotente por tanta corrupción, viaja al extranjero a entrenarse en el uso de armas y artes marciales.

Luego de 5 años retorna a su ciudad y decide ajusticiar personalmente a todos los integrantes de esa banda. Los liquidará uno por uno trepando hasta las máximas cabezas criminales.

Se mantendrá en riguroso anonimato siendo buscada por los maleantes para exterminarla, y por la policía para encarcelarla. Es una prófuga solitaria, sin miedo a la muerte, y sólo movida por su obsesión de “justicia implacable”.

La escalada de matanzas, y el lazo que se cierra sobre ella, nos depara algunos giros y sorpresas – menos sorpresivas – que ya conocíamos en tantos filmes previos a este.

Imposible ignorar la saga de Vengador Anónimo (1,2,3,4,5) con Charles Bronson, las muchas de Jean-Claude Van Damme y Steven Seagal con similares pretextos para vindicar masacres de inocentes, y sin ir más lejos tenemos la nueva versión de Duro de Matar (2018) con Bruce Willis.

Y si se trata de poner la brutal revancha en manos femeninas basta recordar Kill Bill (1 y 2) de Tarantino y, previamente, la cadena de Nikitas.

Al parecer, y por motivos de metraje, aquí evitan las secuencias de entrenamiento de esta gentil dueña de casa transformada en fiera destructora. Se limitan a señalar su condición de víctima impotente al comienzo, y su retorno como recalcitrante justiciera posterior. Como tiene un final abierto, y dependiendo de su éxito de taquilla, es posible que pronto tengamos la 2ª parte, con su adiestramiento incluido.

El director francés Pierre Morel supo darle precisión a la trama, hacernos odiar a los malos, alegrarnos cuando los castigan, solidarizar con Riley North, y desear hasta el final que los policías fueran ineficientes y, ojalá, incorruptos… (¡!)

JUSTIFICADA ACCIÓN Y VIOLENCIA EN MANOS DE UNA BUENA ACTRIZ, AÚN POCO CONOCIDA, QUE ASCIENDE AL ESTRELLATO.

Ficha técnica

Título Original: Peppermint 
Diamond Films Chile Acción, suspenso EE.UU., Hong Kong – 1,41 hrs. 
Fotografía: David Lanzenberg 
Edición: Frédéric Thoraval 
Música: Simon Franglen 
Diseño Prod.: Ramsey Avery Guionista: Chad St.John 
Actores: Jennifer Garner, John Gallagher Jr., John Ortiz 
Director: Pierre Morel

Halloween, enfrenta tu Destino - Por Juan Pablo Donoso

Es un mérito que esta 6ª secuela resultara superior a muchas anteriores. Suelen ir decayendo con las réplicas que sólo obedecen a fines comerciales.

La primera Halloween de 1978 fue un éxito enorme. Tuvo como director, guionista y músico a John Carpenter, famoso realizador de películas de terror, misterio y ciencia ficción (La Niebla, Christine, Escape de Nueva York, entre varias).

En aquella primera, luego de asesinar a su hermana durante un Halloween, el psicópata Michael Myers escapa del manicomio y regresa a su pueblo natal de Haddonfield a seguir matando personas. Y así sucesivamente en las secuelas siguientes.

Esta vez, el director David Gordon Green y el guionista Danny MvBride, le mostraron un nuevo guion al “patriarca” de la saga (Carpenter) para conocer su opinión. Y contaron con su venia total.

Este episodio de 2018 sólo aparentemente sería el último, ya que deja la posibilidad de un dudoso final abierto.

El personaje de Laurie Strode (Jamie Lee Curtis) protagonista de los eventos anteriores, ahora muy envejecida, y siempre temiendo el retorno del asesino, volverá a enfrentarse con el monstruo de la máscara luego que éste haya degollado a otra decena de inocentes habitantes del pueblo.

Existe entre ella y Michael Myers una deuda de sangre pendiente. Ahora, bajo férrea vigilancia de los guardias, y acompañado de su psiquiatra de cabecera, se estrella el bus que trasladaba a los reclusos. Myers vuelve a escapar y aprovechando que nuevamente celebran la fiesta nocturna de Halloween arremete con toda su bestialidad.

Durante la película nos informan de las tragedias anteriores para que conozcamos – y comprendamos - las motivaciones de los personajes principales.

Bien filmada y editada. Diálogos precisos. Excelente caracterización de Jamie Lee Curtis y secundarios. Un Diseño de Producción esmerado. Logra el suspenso y gore necesarios agregando esta vez unos toques de humor que se agradecen. En esto contribuyó la ironía del co-guionista Danny McBride. Hasta la música – también de Carpenter junto a otros – se integra al relato con eficiencia.

UN BANQUETE PARA LOS AMANTES DEL GORE Y DE LA ANTIGUA SAGA DE HALLOWEEN. MEJOR QUE ALGUNAS ANTERIORES.

Ficha técnica

Título Original: Halloween, Face Your Fate 
Terror, crimen y suspenso Andes Films EE.UU. – 1,46 hrs. 
Fotografía: Michael Simmonds 
Edición: Timothy Alverson 
Música:Cody Carpenter, John Carpenter, Daniel A. Davies 
Diseño Prod.: Richard A. Wright 
Guionistas: David Gordon Green, Danny McBride, Jeff Fradley 
Actores: Jamie Lee Curtis, Judy Greer, Andi Matichak 
Director: David Gordon Green

Trastornos del Sueño - Por Juan Pablo Donoso

Drama negro de vidas mínimas: sin ideales, ilusiones ni esperanzas. Y como está bien realizado es más negro todavía.

Joel es cuidador nocturno de un edificio, relativamente joven, todavía soltero que vive con su madre viuda y su abuela con Alzheimer. Se acuesta con Mari la esposa de su primo Omar. Cuando en vísperas de Navidad lo despiden de su trabajo acepta asistir a un curso para guardias de seguridad al que lo recomienda su mismo primo.

El ambiente de clase media baja es depresivo en casa de su madre quejumbrosa y su abuela. Más aún cuando Mari empieza a sentir cargos de conciencia y decide terminar su relación erótica con Joel. Esto lo deja aún más desolado. Seguir viviendo con la abuela es insoportable. Ni siquiera otra hija, casada y con hijos, acepta recibirla porque nunca la quiso.

Cuando Joel ya es guardia de seguridad de un supermercado sorprenden a un muchacho robando y deben aplicar el debido castigo. Este ratero pudo ser el mismo Joel en otra circunstancia.

El bonachón primo Omar dice: ““Si me entero que pronto moriré de cáncer sigo adelante no más. ¿Para qué luchar por seguir viviendo?”.

La visión de mundo de sus realizadores es que la vida es una mierda, vacía, e igual un día aquí que otro allá. Sólo queda esperar la vejez, la muerte, o a los crueles enanitos verdes que saldrían de alguna pared para llevarnos con ellos…

Nihilismo puro. Carencia casi total de valores. Sobrevivimos por inercia. Para estos personajes la vida es una gran Nada en la que respiramos y copulamos cuándo y dónde se pueda.

Sus méritos formales son muchos. Bien logrado cromatismo de claroscuros para contagiar la atmósfera penumbrosa y decadente. Abundantes planos muy cerrados de rostros que denuncian vacío interior, de ideas y sentimientos. Largos silencios. Actores poco conocidos que al hablar y moverse cumplen con admirable naturalismo. Lenguaje muy chileno y coloquial, incluyendo las groserías. A ratos es casi documental. Parecieran improvisar sobre sus propias vivencias al extremo de llegar a momentos de sexo explícito.

Ignoramos a qué “sueño” se refieren con el título.

¿Será esta la cuna de comportamientos tan irracionales como la de aquellos jóvenes que para expresarse sólo optan por el vandalismo, golpear policías y profesores, e incendiar colegios sin motivo aparente?

BUENA CINEMATOGRAFÍA PARA DENUNCIAR UN MUNDO INÚTIL, AMORAL Y SIN HORIZONTES.

Ficha técnica

Drama naturalista Storyboard Media
Chile – 1,26 hrs. 
Calificación: Mayores de 18 años
Fotografía y edición: Sofía Paloma Gómez 
Música: Raúl Calderón 
Diseño Prod.: Sebastián Escalona 
Actores:David Hernández, Carla Gaete, Angélica del Pilar Flores Herrera, Carmen Rosa Herrera, Simón Aravena, Claudia Flores 
Guion y dirección: Sofía Paloma Gómez y Camilo Becerra

Amor sobre ruedas - Por Carlos Correa

Esta refrescante comedia romántica francesa “Amor sobre ruedas” resulta ser una gratísima sorpresa. Escrita y dirigida por Franck Dubosc, narra la historia de Jocelyn -interpretado por el mismo Dubosc-, un exitoso hombre de negocios, picaflor empedernido y un verdadero profesional de las mentiras seductoras, que ve como su vida cambia radicalmente cuando se hace pasar por minusválido para conquistar a su nuevo reto amoroso. La película es entretenida, el guion está muy bien construido y gracias a sus chispeantes diálogos por momentos es realmente hilarante. Los enredos son tan naturales como inverosímiles y toda la acción transcurre tan suelta de cuerpo como su aparentemente despreocupado protagonista.

Este género de romance en tono de comedia permite también vislumbrar vastos elementos de un drama, porque la vida de Jocelyn claramente no es lo que él se esfuerza por representar. Una madurez que aún no ha llegado, un sin sentido del camino vital y una soledad agobiante sin lazos emocionales concretos lo están carcomiendo por dentro. Allí es cuando aparece Florence -Alexandra Lamy-, la hermana mayor de su desafío, quien sí es discapacitada. Esta incómoda sorpresa no hace más que confundir a Jocelyn, quien lentamente descubre en él, gracias a esta atractiva mujer llena de pasión y de vida, sentimientos nuevos, emociones perdidas y nuevas sensaciones que comienzan a ser incontrolables e irresistibles.

La sintonía fina y la química entre ambos protagonistas es mágica. Todo lo que les sucede se ve totalmente natural. No hay palabras de más, la simpatía entre ambos está a flor de piel y el conflicto central -la descarada mentira y el no saber cómo salir de ella- se mantiene imperturbable. Mención aparte para la protagonista que con su extrema vitalidad nos da lecciones de vida. Ella es violinista, juega tenis y además hace de solista en una gira de su orquesta. Pocas veces vemos una genuina preocupación por intentar dotar de realismo las escenas musicales, sin embargo el director se la juega por una orquesta real, tocando en vivo y Alexandra Lamy hace un muy buen trabajo, violín en mano, para ser lo más fiel posible a su papel. A todo lo anterior ojo con dos roles secundarios excelentes: Marie -Elsa Zylberstein- la joven asistente de Jocelyn junto a Max -Gérard Darmon- su mejor amigo, confidente y también su médico de cabecera.

Como corolario, en el tramo final Franck Dubosc también nos involucra a los espectadores en el relato. Llega un momento en que nos preguntamos cómo va a cerrar el relato, qué va a pasar con los personajes o de qué manera se resuelve tanto enredo. Comenzamos a buscar posibles finales y las opciones se multiplican. Parece que presenciamos una laguna narrativa, pero no es así. Dubosc nos ha engañado una vez más y la coda es tan simple y sencilla que la hace naturalmente inesperada. “Tout le monde debout” -Todos de pie- es un acierto que vale la pena ver.

Ficha técnica

Título original: Tout le monde debout
Año: 2018
Duración: 107 minutos
País: Francia
Productora: Gaumont International Television / Umedia
Género: Comedia. Romance | Comedia romántica. Discapacidad
Guion: Franck Dubosc
Música: Sylvain Goldberg, Emilien Levistre, Xiaoxi Levistre
Fotografía: Ludovic Colbeau-Justin
Reparto: Franck Dubosc, Alexandra Lamy, Elsa Zylberstein, Gérard Darmon, Caroline Anglade, Laurent Bateau, Claude Brasseur, François-Xavier Demaison
Dirección: Franck Dubosc

Trastornos del sueño - Por Carlos Correa

Joel -David Hernández- tiene una vida sin horizonte. Trabaja como cuidador nocturno en un edificio, mantiene una conflictiva e irregular relación amorosa con Mari, su prima, para tomar distancia de su casa donde vive su madre y su abuela con Alzheimer. Este precario escenario se desintegra cuando es despedido de su trabajo y los conflictos se acentúan. El sexo con Mari ya no es suficiente para mantenerlos juntos, la búsqueda de un nuevo trabajo se hace infructuosa y el ambiente en su casa, donde ha regresado, es cada vez más insoportable.

Este largometraje de los directores chilenos Sofía Paloma Gómez -"Quiero morirme dentro de un tiburón”- y Camilo Becerra -"Perro muerto”- presenta la narración cruda de una realidad que pocas veces queremos ver. Es una realidad dolorosa, carente de sentido, profundamente ausente y difícil de asumir. Es interesante el manejo de la cámara y la iluminación de ambientes donde se atisba el talento y la dedicación de los directores. Donde la cinta queda al debe es en la construcción del guion y en la base argumental que lo sostiene. Su permanente deambular no permite definir un enfoque claro, tampoco logra elaborar correctamente a los personajes y todo cae dentro de una forma que parece más descriptiva e improvisada, que producto de un desarrollo más profundo. Y no es que el centro de la historia carezca de importancia. Al contrario, es intenso, son embargo no es cabalmente retratado por los autores a pesar de los esfuerzos que se asoman en algunos puntos del relato. El metraje es plano y el carácter solo es entregado por las discusiones, violentas en su mayoría, con un paralelo sexual difícil de comprender.

“Trastornos del sueño” es una película que no llena su espacio. Le falla a la historia y le falla a sus protagonistas. Presenta las temáticas pero no las profundiza y es más, por momentos las difumina y las hace caer en una intrascendente narración que sucumbe al interior de laberintos que inconducentes y que no logran sustentarse. Es destacable la intención de los realizadores, su búsqueda del camino propio y su sello identitario, sin embargo se hace necesaria una elaboración más sólida tanto desde lo interpretativo como en la estructura de una historia que merece ser filmada con mayor fuerza y vigor.

Ficha técnica

Título original: Trastornos del sueño
Año: 2018
Duración: 86 minutos
País: Chile
Productora: La Jauria
Género: Drama
Guion: Sofía Paloma Gómez, Camilo Becerra
Música: Raúl Calderón
Fotografía: Sofía Paloma Gómez
Reparto: David Hernández, Carla Gaete, Angélica del Pilar Flores, Carmen Rosa Herrera, Simón Aravena, Claudia Flores
Dirección: Sofía Paloma Gómez, Camilo Becerra