jueves, 19 de marzo de 2026

Pinocho - Por Juan Pablo Donoso

Nueva versión rusa del clásico Pinocho. Contada de una manera distinta, y con hermosa tecnología visual.

Mezcla actores con animaciones y títeres en perfecta armonía.

La fábula original de Carlo Collodi - 1883 - es una de las obras más traducidas y adaptadas de la literatura universal.

El personaje aquí corresponde a la versión eslava del Conde Aleksey Nikolayevich Tolstoy quien, en 1936, escribió la novela infantil soviética titulada La Llave de Oro, o las Aventuras de Buratino. Fue una adaptación del clásico Pinocho, pero con giros alusivos al alma rusa. A diferencia del original, Buratino nunca se convierte en un niño de verdad. Seguirá siendo una marioneta de madera, aceptando su naturaleza, su libertad y quién es realmente.

Alekséi Nikoláievich Tolstói (1883 - 1945), alias Camarada Conde, fue un autor de muchos géneros y novelas históricas. Además, uno de los pioneros de la ciencia ficción soviética.

La acción se traslada a una Italia estilizada de los siglos 18 y 19, creando una atmósfera oscura, casi gótica.

Aborda con delicadeza cuestiones contemporáneas como ver al otro desde una perspectiva distinta - respetando sus creencias y conocimientos - versus la propia identidad.

Es una mezcla posmoderna, inspirada en "Pinocho" de Guillermo del Toro, Disney, y la estética clásica de fantasía onírica.

La ejecución técnica es magistral y de las mejores entre sus pares. El vestuario y la escenografía están repletos de detalles; merecen atención minuciosa. La banda sonora es grata y delicada. Y la música de Alexey Rybnikov se adapta con fluidez al tono gentil de esta obra. Las canciones y los bailes son cómicos, contagiosos, y elegantes.

Esta nueva variante alude al espíritu ansioso de pertenecer, de ser aceptado, de encontrar el propio lugar. Ni le crece la nariz cuando miente, y en vez de Pepito Grillo lo aconsejan tres alegres cucarachas.

Carece de las estridentes secuencias siniestras de algunas anteriores.

Como el tema - en fondo y forma - sugiere varios tratamientos, recordemos la de Disney (1940) - una de sus cumbres. Las de Roberto Benigni (2002) - en una débil caracterización; Robert Zemeckis (Regreso al Futuro y Roger Rabbit) -2022 - con Tom Hanks, marionetas y actores: poca magia, dispareja y con final confuso; Matteo Garone - 2019 - excelente, donde aquí Benigni entrega un entrañable Gepetto; Alejandro Malowicki (1986), hermosa versión musical argentina, y, la de Guillermo del Toro (2022) - poesía impactante, animación “stop motion”, que combina humor negro con temas de amor y pérdida. Ambientada en la Italia fascista, explorando temas complejos como el duelo y la guerra.

Hubo también una emotiva serie de TV coreana (2014-15) - donde los dilemas de Pinocho eran solo metáforas para un romance juvenil.

Por su gentil humor y menos estrépitos, será grata para todo tipo de espectadores.

UN CLÁSICO PARA TODAS LAS EDADES. ENCANTADORA Y REFINADA. MANTIENE ALTA LA VARA DE FUTURAS VERSIONES.

Ficha técnica

Título Original: Буратино
2026 Cuento infantil, aventuras Rusia - 1,30 hrs. 
Fotografía: Maxim Zhukov 
Música: Aleksey Rybnikov 
Diseño Prod.: Irina Belova, Vladislav Ogay 
Guion: Aksinya Borisova, Alina Tyazhlova, Andrey Zolotarev 
Actores: Vitaliya Kornienko, Aleksandr Yatsenko, Fedor Bondarchuk 
Director: Igor Voloshin

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