miércoles, 27 de julio de 2016

SOMNIA: Antes de Despertar - Por Juan Pablo Donoso

Aunque filmada con esmero, los guionistas fallaron en ponerse de acuerdo dónde centrar el drama de este relato.

El resultado es una profusa mezcolanza de lo psiquiátrico, lo paranormal, lo terrorífico, lo policial, la orfandad y lo onírico.

Si se hubieran concentrado en cómo el subconsciente afecta  los sueños infantiles habríamos tenido un caso científico y conmovedor,
Pero, tal vez por motivos comerciales, incurrieron en las manoseadas imágenes súbitas y estridencias sonoras, y trivializaron una idea inicial que pudo ser aún más perturbadora sin los efectismos utilizados.

Un matrimonio sufrió la muerte de su hijito pequeño. Incapaces de procrear otro adoptan un niño huérfano de edad similar al de ellos. Pero ignoran los antecedentes de este nuevo niño – Cody – quien perdió a su madre siendo muy pequeño. 

Cuando todo parece feliz en aquel hogar, comienzan a suceder hechos insólitos como la irrupción de bellas mariposas, de polillas nocturnas, de ruidos extraños, y, lo más desconcertante, que su hijo fallecido – Sean – se les aparece a ratos dejándose acariciar por ambos padres.

Pero también deambula por la casa un horrible fantasma que se hace presente rodeado de insectos y amenaza con destruirlos.

El niño adoptado se resiste a dormir porque la calavera (“canker”) lo amenaza, al igual que a sus nuevos padres. Por eso se mantiene despierto: SOMNIA. También el niño es objeto de agresiones en el colegio por un compañero matón que, a su vez, es atacado por el espectro.

Lo que se sabe desde un comienzo es que cuando el niño se duerme, sus pesadillas se tornan realidad amenazando destruir a quienes lo rodean.

Un tema interesante que de haberse depurado en lo psicológico y familiar habría tocado fibras reflexivas y de conmiseración.

Lo más rescatable es la pureza expresiva del niño Jacob Tremblay (La Habitación), y el carisma del pequeño Antonio Romero (Sean, el hijo fallecido). Los actores adultos intentan una interpretación sensible, pero por falta de objetivos dramáticos más lógicos, sólo permanecen en la superficie de sus personajes.

UNA BUENA IDEA MALOGRADA POR ABULTAMIENTO, FACILISMOS, Y CARENCIA DE SELECCIÓN  NARRATIVA.

Ficha técnica

BFDistribution
Terror psicológico y maternidad
EE.UU
100 minutos
Guión: Mike Flannagan y Jeff Howard 
Actores: Jacob Tremblay, Kate Bosworth, Thomas Jane, Antonio Romero
Director: Mike Flanagan

Dos tipos peligrosos - Por Carlos Correa

¿Qué podemos esperar de Ryan Gosling y Russell Crowe, juntos en una película? Si no vemos el trailer sin duda es difícil, salvo aventurarnos que de dos actores de su clase y experiencia solo puede venir algo bueno. Ahora bien, si vemos el avance de "The nice guys", las expectativas aumentan. ¿Comedia, acción, thriller o simple entretenimiento? La respuesta la entrega el director de la cinta, Shane Black, guionista de Arma Mortal y El Último Boyscout, y director de Iron Man 3: "estos dos son extremadamente divertidos".

Escenario, ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos, fines de los años 70. Un ambiente extremadamente contaminado -como nuestros peores días de preemergencia en el Santiago de 2016- entrega el marco perfecto para una historia que tiene suspenso, asesinatos y conspiraciones ocultas y de alta alcurnia. Allí están nuestros protagonistas, estos "tipos" que pueden ser la caricatura del antagonismo. Por un lado un detective privado venido en menos, Holland March -Gosling- y por otro un grueso e inescrupuloso matón a sueldo llamado Jackson Healy -Crowe-. El centro del problema es la muerte en un accidente automovilístico de la estrella porno Misty Mountain, la búsqueda y posterior desaparición de Amelia -Margaret Qualley- y las vinculaciones de ambas con la filmación de una cinta que, además de ser para adultos, contendría información vital y concluyente sobre la corrupción y el poder en la industria de los automóviles y de los convertidores catalíticos.

Volvamos a Holland y Jackson. Su primer encuentro no fue afortunado. Fractura incluida, ambos personajes buscan lo opuesto. Uno encontrar a Amelia y el otro impedir que la sigan acosando. Difícil comienzo y aun más complicada es su relación cuando el escenario cambia y ambos deben encontrarla pues parece ser la llave de una serie de misteriosas muertes y de trágicas coincidencias. La química entre ambos actores se da naturalmente. Parecen dos niños jugando con juguete nuevo y sus diálogos son realmente incómodos. ¡Un acierto reunirlos!

Shane Black domina su oficio. Construye los personajes con un ritmo casual y los acompaña con secundarios a la altura. Holly -Angourie Rice-, la hija adolescente de Holland que lo pone a raya, lo controla y desafía; Judith Kuttner -Kim Basinger, estupenda- la madre de Amelia que encabeza el Departamento de Justicia de California y el villano John Boy -Matt Bomer- quien recibe el encargo de poner orden en este puzzle de piezas desordenadas y caóticas.

 “Dos tipos peligrosos” es una hilarante comedia de acción que vale la pena ver. No decepciona, tampoco aspira a mucho más y en ello cumple bien las expectativas que genera. Y tal vez se viene una saga. ¿Cómo no? Todo puede pasar con estos dos “Nice Guys” .

Ficha técnica

The Nice Guys
Diamond Films
Acción, comedia, crimen       
USA - Reino Unido
Duración: 116 minutos
Guionistas: Shane Black y Anthony Bagarozzi 
Elenco: Ryan Gosling, Russell Crowe. Matt Bomer , Kim Basinger, Beau Knapp
Director: Shane Black

martes, 26 de julio de 2016

La vida secreta de las mascotas - Por Carlos Correa

Las películas animadas hace un tiempo superaron la barrera de ser solo para público infantil. Algunas, incluso, ya diríamos que son mixtas, divierten a chicos y grandes y a veces más a estos últimos. Pues bien, es este el caso de “La vida secreta de las mascotas” producida por Illumination Entertainment. 

La historia ya la hemos visto en múltiples formatos. Un grupo de afortunadas mascotas que viven en el centro de Manhatan con sus dueños deben unirse para encontrar a Max y a Duke, los dos perritos de Katie. Gidget, enamorada platónica de Max, lidera a los amigos para rescatarles y salvarles del villano de turno, un malvado conejito llamado Snowball, que es líder de un grupo de animales que odia a los humanos pues fueron maltratados y abandonados.

Ritmo y la acción fluyen a raudales. Las aventuras se suceden unas a otras en un guión que tiene pocos momentos de pausa y que equilibra muy bien los planos. La excelente banda sonora de Alexander Desplat contribuye vertiginosamente a animar cada una de las escenas que componen la cinta, en un montaje y edición excelente.

Aunque no es una novedad, lo más interesante de la cinta son las caracterizaciones humanas de cada mascota. Las personalidades que reflejan los sentimientos, las actitudes y la forma de ser de cada uno se roba la película. Hay una humanidad notable en cada mascota, tal vez reflejo de sus dueños o del ambiente en que les toca vivir. Los guiños cinematográficos entregan pinceladas a un humor que por momentos saca carcajadas -si, me hacían callar mis hijas- y que resulta irresistiblemente entretenido.

“La vida de las mascotas” es probablemente el nuevo comienzo de una saga. No descubre nada nuevo sin embargo interpreta realidades presentes en la vida moderna. Dueños solitarios que salen temprano y vuelven tarde y que dejan a sus mascotas, quienes son tal vez su gran compañía, en casa. También podríamos ver reflejada una “paternidad o maternidad” especial que algunos de ellos o ellas pueden sentir y como aquello es plasmado en la caricaturización de los personajes de esta animación.

En síntesis, una alegría desbordante, entretención garantizada y ojo!: el corto de los Minions que antecede la cinta es de antología: ahora quieren ser jardineros para obtener recursos. ¡Maravilloso!

Ficha técnica

País: Estados Unidos
Año: 2016
Género: Animación, Comedia
Producción: Chris Meledandri, Janet Healy
Guión: Brian Lynch, Cinco Paul, Ken Daurio
Historia: Chris Meledandri
Música: Alexander Desplat
Dirección: Chris Renaud - Yarrow Cheney (Co-Director)

Marguerite - Por Juan Pablo Donoso

Un filme admirable que nos hace “reír de pena”.

El caso real de Florence Foster Jenkins se ha puesto de moda en los últimos años. Comenzó representándose con éxito en el teatro del Edinburgh Fringe, escrito por Chris Ballance en 2001. 

Luego en 2005, llamada SOUVENIR, se estrenó en Broadway, protagonizada por Judy Kaye, y casi al mismo tiempo aparecía GLORIOUS, de Peter Quilter en Londres; y ya se ha estrenado en 24 países y 14 idiomas. Tuvimos ocasión de conocer en Buenos Aires la versión escénica de Stephen Temperley protagonizada por la talentosa actriz argentina Karina K.    

Ahora llega hasta nosotros este filme europeo dirigido por Xavier Giannoli llamado MARGUERITE, y se anuncia para pronto otra versión cinematográfica dirigida por Stephen Frears, llamada FLORENCE FOSTER JENKINS, protagonizada por Meryl Streep.

¿Qué hace tan atractiva esta tragicomedia para inspirar a grandes dramaturgos y cineastas?
Pues el caso real de una multimillonaria estadounidense que, en los años 20, decidió ser cantante de ópera careciendo en absoluto de talento y oído musical. Cantaba pésimo sin darse cuenta.

Fue gran benefactora de las artes musicales. Organizaba en su mansión fastuosas veladas diletantes de caridad, y apoyaba a jóvenes valores líricos.  El desastre surgía cuando intentaba deleitar a sus distinguidos huéspedes cantando, ella misma, arias famosas de ópera.

Los invitados  debían soportar la masacre de bellos trozos y, por mera cortesía, felicitarla al culminar sus interpretaciones.

El aplauso de sus aduladores llegó a tal extremo que ella, convencida de su talento, aspiró a presentarse para grandes públicos, en importantes teatros, y grabar discos. 

Jamás tomó conciencia que los espectadores y los críticos se burlaban de ella, y la promovían como paradigma de la ridiculez. Sin embargo, como figura pública tuvo la satisfacción de ser famosa, aunque fuera por ese motivo.

En esta ficción de Giannoli se llama Marguerite Dumont, una millonaria que  sufre de soledad y desafecto de su marido. La explotan unos jóvenes periodistas transformándola en un fenómeno publicitario. Nadie se atreve a decirle la verdad de su falta de talento. Para ascender en su carrera contrata como profesor de canto a un barítono homosexual en decadencia (Michel Fau), quien aprovecha de llenar la casa con un séquito de ayudantes parásitos. Incluso su fiel servidor Madelbos (Denis Mpunga) un negro grandote que, a su manera servil, también contribuye a la catástrofe final de su patrona.

Los méritos de esta película son muchos: la conmovedora actuación de Catherine Frot, el retrato psicológico de los actores secundarios, destacándose Michel Fau, el profesor, por el descaro de sus  aviesos intereses, y la rigurosidad fotográfica de Glynn Speeckaert, manteniendo las imágenes interiores casi siempre a contraluz, para equilibrar el “art deco” de la época con la alienación emotiva de la protagonista.

Xavier Giannoli mantiene su habitual narrativa de crueldad (Chanson D ´Amour (2006), Crónica de una Mentira (2009), Cuerpos Impacientes (2003). Logra mantenernos alerta en este caldo de hipocresía, mentiras y eufemismos, en que la compasión por la diva compite con la risa que nos provoca su dolorosa ridiculez. 

Ahora esperamos la versión de Frears, con Meryl Streep, para seguirnos sintiendo culpables, al igual que los personajes, por reírnos de la desgracia ajena.

UNA  FINÍSIMA  TRAGICOMEDIA  EN QUE LA RISA INEVITABLE  Y LA COMPASIÓN  VAN  INSEPARABLEMENTE  UNIDAS. 

Ficha técnica

Drama, música
Francia, República Checa, Bélgica
129 minutos
Fotografía:  Glynn Speeckaert
Edición: Cyril Nakache
Escenografía: Veronique Melery
Vestuario: Jean-Pierre Larroque
Actores: Catherine Frot, André Marcon, Michel Fau, Denis Mpunga, Lucien Beaumont, Astrid Whettnall
Director y guionista: Xavier Giannoli

jueves, 21 de julio de 2016

Si Dios Quiere - Por Juan Pablo Donoso

Liviana comedia italiana dirigida por Edoardo Maria Falcone. 

Con bastante humor muestra cómo un prestigiado y prepotente médico, ateo, padre poco cálido con su esposa y familia, recibe la noticia de que su joven hijo, estudiante de Medicina ha optado ingresar al Seminario para hacerse sacerdote inspirado en otro sacerdote, Don Pietro, de edad mediana, que tiene gran ascendiente sobre la juventud. 

Tomasso, el papá inicia la campaña para disuadir a su hijo. Preferiría que fuera gay antes que sacerdote. Pero los hechos y enredos lo hacen conocer a Don Pietro – Alessandro Gassman, hijo de Vittorio – y gradualmente éste, con gran astucia y simpatía, lo va resblandeciendo emocional y espiritualmente hasta dejarlo muy cerca de Dios. 

El encanto de la película radica en la sucesión de anécdotas del médico en el hospital con sus alumnos y pacientes, con su bella esposa, con sus hijos y con las personas que se van incorporando a su propósito que, obviamente, tiene un giro inesperado al final.

COMEDIA ITALIANA SIMPÁTICA QUE ESCARCEA CON LA PRESENCIA  DE  LA  FE  RELIGIOSA EN LAS PERSONAS  Y FAMILIAS.

Ficha técnica

Se Dio Vuole
Italia
87 minutos
Comedia
Guionistas: E. M. Falcone y Marco Martani
Actores: Marco Giallini, Alessandro Gassman, Laura Morante
Director: Edoardo Maria Falcone

El Hijo de Saúl - Por Juan Pablo Donoso

Se ha filmado mucho sobre el holocausto; tal vez demasiado. Hasta el punto de casi desear evitarlas: por saturación, o porque muchas huelen a propaganda semítica. Pero con esta película surge una nueva luz. Y se debe a que atina, con maestría, amalgamar el fondo con la forma. Y es la forma, su tratamiento novedoso, lo que nos recuerda la tesis de aquel gran filosofo de las comunicaciones, Marshall McLuhan, llamado El Medio es el Mensaje (The Medium is the Message).

Si bien el argumento trae un factor algo diferente, y su línea narrativa es sencilla y lineal, el ángulo elegido para narrar la historia es el que nos cautiva y nos involucra sin piedad en la trama.  La cinta es original en el pleno sentido de la palabra: nos vuelve al “origen” de lo que el protagonista  ve, siente, intuye, y cómo reacciona frente al desafío.

Es el campo de concentración nazi de Auschwitz-Birkenau, 1944.  Saul Auslander, prisionero judío húngaro, está asignado como Sondercommander, es decir, “guardador de secretos”. Eran ellos quienes debían llevar a los reclusos a las cámaras de exterminio, aplicarles el gas letal, recoger los cadáveres y limpiar las salas de “ducha”, donde habían sido asfixiados.  Activar los hornos crematorios, y más tarde volcar las cenizas en el río Vístula. Terrible tarea de hombres que sabían que pronto ellos también serían las víctimas pulverizadas.

En una de estas faenas, Saul vislumbra que un niño sigue vivo, pero inconsciente, después del gas. Lo llevan a la enfermería. Tal vez podría sobrevivir; pero los médicos lo rematan, manualmente, ahí mismo. Saul, profundamente conmovido, y pensando que podría haber sido hijo suyo, consigue sustraer el cuerpo del pequeño, esconderlo, y ponerse a la tarea de hallar, entre todos los prisioneros, un rabino que pudiera oficiar las exequias. 

De aquí en adelante acompañamos a Saul en su búsqueda del rabino, mientras continúa con sus tétricas tareas. Al mismo tiempo hay un grupo de prisioneros que planean una riesgosa escapatoria y que lo incluyen a él. Serán dos los objetivos de Saul: intentar la fuga, pero sin claudicar a la sepultura del niño muerto, único anhelo que le da sentido a su existencia.

Es la ópera prima del director y co-guionista Lazslo Nemes.  Se propusieron darle tratamiento de “dogma”= cámara en mano, improvisaciones  y pocos cortes entre tomas; evitar belleza plástica; poco grato de mirar, y evadir recursos del cine de terror.

Con muy pocos planos generales, durante el relato la cámara va casi sobre el hombro del protagonista, viendo lo que él ve, y escuchando lo que él oye. Iluminación penumbrosa y lóbrega. Se respira el miedo y la náusea.  Un sobreviviente, Dario Gabbai, quien también fue  Sonderkommander, da fe que todo lo que se muestra es exacto. Se filmó con un lente de 40mm para evitar la profundidad de campo: las figuras del fondo quedan borrosas como bultos o cáscaras humanas ambulantes. La música es tan tenue, casi imperceptible, que se confunde con los ruidos, ecos y voces del lugar. Tiene apenas 80 tomas versus las 300 u 800 de una película normal. Se filmó en una bodega abandonada de Hungría.

El director invitó al poeta Geza Röhrig para encarnar al atontado, casi alienado protagonista, en cada una de sus acciones y frases. Y fue una elección absolutamente acertada. Su dolor semi-anestesiado se transmite en cada instante del montaje. Y como hecho insólito, el editor, Matthieu Tapponier, quiso estar presente en todo el rodaje, que solo tomó 28 días.    

El resultado tiene mucho de tragedia griega; un protagonista con cruciales dilemas, que debe tomar grandes decisiones, y enfrentar trágicas consecuencias. Aquí el “deus ex machina” helénico encuentra su contraparte sólo en la motivación atávica del supuesto amor paternal de Saul.

Surge la eterna pregunta, ¿por qué siguen sucediendo estos horrores  una y otra vez en la historia? ¿Cuándo podremos como “humanos” empatizar y salvar a la HUMANIDAD?   

UNA GRAN PELÍCULA, VERDADERAMENTE “ORIGINAL” Y DISTINTA SOBRE EL HOLOCAUSTO. DIGNA DE TODO ELOGIO.

Ficha técnica

The Son of Saul
2010
Drama, holocausto
Hungría- 107 minutos
Guionistas: László Nemes, Clara Royer (francesa)
Fotografía : Mátyás Erdély
Edición: Matthieu Taponier
Escenografía: Dorka Kiss y Judit Varga
Música: László Melis
Actores: Géza Röhrig, Levente Molnár, Urs Rechn
Director: László Nemes 

Oscar a la Mejor Película Extranjera, febrero 2016. Grand Prix de Cannes, Globo de Oro, Independent Spirit Award y en muchos otros Festivales

lunes, 11 de julio de 2016

El Tila - fragmentos de un psicópata - Por Carlos Correa

Este primer largometraje del realizador chileno Alejandro Torres Conteras está inspirado en caso policial que remeció al barrio alto de Santiago hace un par de décadas, culminando en el año 2002 con la captura de Roberto Martínez Vásquez, el así llamado "psicópata de La Dehesa”. Martínez Vásquez, más conocido como “El Tila”, a los 14 años ya había cometido su primer delito. Luego de su paso por el SENAME, este joven disfuncional y vulnerable, con talento para la pintura y graves problemas de adaptación social, inteligente pero incapaz de dimensionar las consecuencias de sus actos, se transforma en un impactante icono cuya historia fue reconstruida por cuatro periodistas de la Universidad Diego Portales en el libro “El Tila: un psicópata al acecho”.

El director Alejandro Torres presenta un relato fuerte, incómodo, no lineal y por momentos confuso. Su lenguaje es descriptivo, de asociaciones y emociones. La cámara es firme y a la vez vulnerable, tal como retrata al protagonista. Nicolás Zárate, interpretando al “Tila”, hace un trabajo de excepción: no solo es creíble, sino que por momentos parece ser el mismo Roberto Martínez. Su mirada perdida, su lejanía emocional de los atroces crímenes y las obsesiones que guían su actuar, entregan solidez y contraste a una caracterización que sin duda colabora al ritmo sostenido del metraje.

La cinta conmueve no solo por la gravedad de las acciones que muestra. Es sincera y valiente la exposición de la intimidad del protagonista, tal vez sin un ánimo explícito de buscar una empatía que por momentos obliga. Las largas secuencias sin diálogo muestran búsquedas fallidas, falta de orientación y permanente inquietud. Ayuda mucho la composición de estos “fragmentos” que proponen un desafío al espectador. No encontramos lo que esperamos, más bien vamos descubriendo lo que sentimos. Interesante apuesta, no siempre comprendida del todo, que por instantes nos puede desorientar.

“El Tila: Fragmentos de un psicópata” es una película distinta. Es un thriller psicológico que quiere volar alto dentro del encierro de la mente de un ser humano abandonado, sin perspectiva y sin esperanza. Torres capta aquello de manera especial y lo plasma en un registro audiovisual que se mueve en la indefinición de la ficción y los hechos reales; entre la imaginación y la verdad; entre la riqueza de un interior devastado y la crudeza de acciones que son desoladoras. Es una posición interesante la que toma Alejandro Torres Contreras al elaborar el guión, producir y dirigir. Sin duda, una posición no exenta de riesgos, que se abre paso y cala profundo, tanto en la razón como en la emoción que es capaz de provocar.

Ficha técnica

El Tila: fragmentos de un psicópata
País: Chile
Año: 2015
Distribuidor: Storyboard Media
Duración: 97 minutos
Género: Drama
Elenco: Nicolás Zárate, Daniel Alcaíno, Daniela Ramírez, Rodrigo Soto, Jorge Becker, Trinidad González, Fabián Sanhueza
Director y Guionista: Alejandro Torres

Buscando a Dory - Por Carlos Correa

Esta secuela de la exitosa “Buscando a Nemo” está situada un año después de las aventuras del pequeño pez. Esta vez, Dory, quien sufre pérdida de memoria de corto plazo, comienza a recordar fragmentos de su vida que aparecen como flashback lo que la lleva a querer buscar a sus padres a como de lugar. Como lo más probable es que lo olvide, les pide a Nemo y a su padre Marlin que le ayuden en este recorrido que debiera llevarlos al único recuerdo concreto: "la Joya de Morro Bay, California”.

La historia es entretenida, aunque bastante predecible. Dory, obviamente se pierde, es "rescatada" por personas del Instituto de Vida Marina y llevada a la sección de “cuarentena”. Allí conoce al pulpo Hank, quien no quiere volver a la naturaleza y le propone a Dory ayudarla a cambio de su etiqueta, que le da pasajes al acuario permanente en Cleveland.

Las películas de animación han logrado una técnica que realmente impresiona. La realidad alcanzada, la perfección de las secuencias y la profundidad de la filmación, similar a cualquier gran producción, entregan a este género un gran valor cinematográfico. Y la sustancia, entonces, recae en el relato. La forma de contarlo, las emociones que va generando y en los guiños al mundo adulto que acompaña a los más pequeños en esta aventura a gran escala.

Si bien podríamos aplicar aquello de “segundas partes…”, “Buscando a Dory” tiene algunos argumentos para sobreponerse. El primero, naturalmente, es la empatía que provoca su protagonista. Luego del inicio de la película es imposible no sentir lo que le sucede a ella con el recuerdo de sus padres. A poco andar, o nadar, tampoco podemos eludir la firme determinación de Nemo para devolverle la mano a quien acudió en su rescate y animó permanentemente a su padre, un tímido Marlin que, aunque más suelto, encarna a la perfección el temor y el miedo de salir de su espacio de comodidad.

Como ya es costumbre, previamente disfrutamos de un corto cuyo mensaje es claro y esencial. Una pequeña joya que antecede a un nuevo acierto de Walt Disney Pictures y Pixar, escrito y dirigido con seguridad y confianza por Andrew Stanton.

Ficha técnica

Título original: Findig Dory
País: Estados Unidos
Año: 2016
Género: Animación
Duración: 103 minutos
Producción: Lindsey Collins, John Lasseter (Productor ejecutivo), Bob Roath (Productor asociado)
Guión: Andrew Stanton, Victoria Strouse
Historia: Andrew Stanton, Bob Peterson
Música: Thomas Newman
Fotografía: Jeremy Lasky, Ian Megibben
Dirección: Andrew Stanton, Angus MacLane (Co-director)

domingo, 10 de julio de 2016

Si Dios quiere - Por Carlos Correa

Esta comedia “a la italiana” escrita y dirigida por Edoardo Maria Falcone, pone su centro en una disfuncional familia, su forma de relacionarse y las reacciones que cada uno tiene al recibir una noticia inesperada. Tommaso -Marco Giallini-, médico cirujano, prestigioso e insoportable, es un ateo militante. La vida la concibe desde su propio ego, sin espacio para los demás. Su matrimonio con Carla -Laura Morante- avanza por inercia; su hija Bianca -Ilaria Spada-, prototipo de la simpleza vacía, y su marido Gianni -Edoardo Pesce- viven en el departamento contiguo, y es sobre su hijo Andrea -Enrico Oetiker-, quien estudia medicina, donde cae el peso de la responsabilidad y la esperanza de este “padre de familia”. 

Todo este aparentemente “normal” panorama cambia cuando Andrea le comunica a la familia que ha decidido hacerse cura. Y es aquel punto de inflexión el que desata la carrera de Tommaso para evitarlo a toda costa y desacreditar al “culpable” de esta vocación: el carismático Padre Pietro -Alessandro Gassman-. Las secuencias que el relato nos muestra son en general cortas y precisas. El ritmo se parece más a una obra del “Teatro del Absurdo” que a un metraje de corte tradicional. En ello juega un papel importante una dinámica edición y un guión ágil, aunque bastante obvio.

La cinta tiene momentos que son verdaderamente hilarantes. La caricaturización de cada personaje, y por cierto su construcción, está muy bien lograda. El reparto es sólido y su trabajo consistente, lo que le da frescura a los 87 minutos de narración. Es cierto que la apertura es en grande y que decae hacia el último tercio, sin embargo Falcone se da mañana para avanzar al construir una atípica relación entre Tomasso y Pietro.

“Si Dios quiere” tiene un atributo que destaca. Es liviana dentro de una profundidad que se percibe más lejana pero que está latente. Los estereotipos nos permiten descubrir conductas que muchas veces no vemos. El riesgo de caer en lugares comunes es permanente. Algo de ello sucede en esta cinta, sin embargo sale adelante con astucia, alegría, risas y deja la sensación de haber asistido a una entretenida representación plástica.

Ficha técnica

Título original: Se Dio vuole
Año: 2015
Duración: 87 minutos
País: Italia
Género: Comedia | Religión
Música: Carlo Virzì
Fotografía: Tommaso Borgstrom
Actores: Marco Giallini, Alessandro Gassman, Laura Morante, Ilaria Spada, Edoardo Pesce, Enrico Oetiker, Carlo De Ruggeri, Giuseppina Cervizzi, Alex Cendron, Fabrizio Giannini, Silvia Munguia
Guión: Edoardo Maria Falcone, Marco Martani
Director: Edoardo Maria Falcone

viernes, 1 de julio de 2016

Los Ilusionistas 2 - Por Juan Pablo Donoso

Superproducción salpicada de actores caros y famosos, como también de algunos emergentes. Tremendo ritmo de montaje en un guión que – al igual que las Magias del argumento – escamotea trucos dentro de otros trucos. En Los Ilusionistas N°1 ya nos presentaron a estos Cuatro Jinetes de la ilusión, el robo y la fantasía. Aquella fue mucho mejor: menos compleja y más ingeniosa dentro de su género.

Ahora, este grupo de geniales prestidigitadores es presionado por una poderosa empresa cibernética para que, usando sus habilidades, roben valiosos secretos tecnológicos de una rival. 

En medio de referencias al primer filme de la saga, estos legendarios artistas bandidos-justicieros emprenden titánicas aventuras donde, además de engañar a los “malos”, también nos engañan a nosotros, los espectadores. 

El clásico truco de “misdirection” (distraer la atención) funciona vertiginosamente. Hasta en el epílogo surge una revelación insospechada. 

Los realizadores combinan y actualizan los resortes de las antiguas series de TV Misión Imposible y Los Magníficos, para evocar nostalgias entre los televidentes del siglo pasado.

Quien resista la catarata de acción desenfrenada de este relato se divertirá con ciertas escenas de ingenio con trucos de magia. Todos engañan a todos para terminar triunfando los héroes más o menos “buenos” y astutos, por sobre los  malos muy “malos”. 

FASTUOSAMENTE  COMPLEJA, VERTIGINOSA  Y  RECARGADA.   FUE MEJOR LA  N° 1 Y MÁS RECOMENDABLE. 

Ficha técnica

Now You see Me 2
BFDistribution
Acción, comedia
EE.UU
129 minutos
Actores: Daniel Radcliffe, Jesse Eisenberg, Morgan Freeman, Woody Harrelson, Michael Caine, Lizzy Caplan
Director: Jon M. Chu

sábado, 25 de junio de 2016

Julieta - Por Juan Pablo Donoso

Almodóvar es tal vez el mejor expositor de las locas vicisitudes hormonales  de la psiquis femenina. Es una constante de todas sus películas, lo que ya constituye una poética en su visión de mundo. 

Otros maestros como Bergman y Antonioni también incursionan en el universo íntimo de las mujeres, pero en ellos la mirada termina siendo más intelectual y estética que visceral.   En cambio Almodóvar narra con sencilla claridad. Sus personajes femeninos – a pesar de sus caprichos  y desviaciones – son siempre más cercanos y familiares para el público.

En JULIETA se percibe una mayor madurez de este autor, tanto en la temática como en los recursos ornaménticos de colorido, vestuarios y decorados que antes abundaban, deliberadamente, en lo kitsch y lo provocativo. 

Esta vez el factor homosexual sólo se soslaya aludiendo a una antigua relación lésbica de muchachitas adolescentes, en parte ya superada.
Inspirado en tres relatos breves – Destino, Pronto y Silencio – de Alice Munro, canadiense ganadora del Premio Nobel de Literatura 2013, acompañamos a una viuda que relata la historia de su matrimonio con un pescador, y de cómo su única hija adolescente decide abandonar el hogar, interrumpir  toda comunicación con su madre, para buscar una nueva identidad místico/espiritual.

El relato es tranquilo, directo, y el corazón quebrado de aquella madre va encontrando el consuelo en la conformidad de su pena y en un nuevo compañero; hasta que accidentalmente – y después de doce años de silencio - recibe noticias de su hija. Y entonces su mundo se vuelve a estremecer, pierde la estabilidad conseguida, y deberá reconstruirse a partir de una nueva esperanza.

Una historia dolorosa de amor maternal donde las reacciones femeninas brotan – uterinamente - desde la pantalla invitándonos  a ser más compasivos que juzgadores.

Admirables actuaciones de Adriana Ugarte (como la esposa joven) y Emma Suárez (como la viuda desconcertada). Y magistral también los roles secundarios de Inma Cuesta y la infaltable musa de este director, Rossy de Palma, ahora mayor y de facciones menos grotescas.   Para Almodóvar los personajes masculinos cumplen un rol más instrumental que profundo, siempre al servicio de sus imprevisibles mujeres. 

La fotografía, el ritmo de montaje y los paisajes nos envuelven con serena belleza. Sólo sentimos que la música, en varios momentos, toma una estridencia innecesaria que, por medio de silencios y sonidos naturales, habría dado aún más intimidad al relato.

FEMENINA POR EXCELENCIA.  LA  OBRA  MÁS  MADURA  Y DEPURADA  DEL  UNIVERSO  DE  ALMODÓVAR.

Ficha técnica

Julieta
País: España
Año: 2016
Duración: 95 minutos
Calificación: Mayores de 14 años
Género: Drama
Elenco: Emma Suárez, Adriana Ugarte, Inma Cuesta, Rossy de Palma, Blanca Parés, Darío Grandinetti, Daniel Grao
Director y Guionista: Pedro Almodóvar

El Conjuro 2 - Por Juan Pablo Donoso

Conjuro: Fórmula mágica que se dice, recita o escribe para conseguir algo que se desea.

Se dice que fue un caso real: Expediente Warren: El caso de Enfield ; y eso aumentaría su mérito. Al final de la película se muestran las verdaderas personas que habrían vivido la experiencia. 

Aunque cae a ratos en concesiones algo dulzonas, la fluidez de su guión, los movimientos de cámara, la eximia edición, y la sobriedad de su música contribuyen a dar la emoción que se persigue. Esta vez los silencios se agradecen porque apoyan los momentos de tensión (distinto a lo que suele suceder en estas películas de terror).

 Se agradece también la “menor” cantidad de screamers (gritos y monstruos súbitos)  en comparación con tantos otros filmes de este género. Se recurre en forma ostensible a la fuente de inspiración que fue EL EXORCISTA, pero difiere del lenguaje más realista de aquella.  

Si tratándose de un caso verdadero ocurrido en la década de los 70 le hubiesen dado un estilo más documental, quizás el drama habría logrado mayor peso dramático.  Pero, al parecer, el embrujo comercial de la taquilla trivializó el misterio de la situación. 

La acción sucede 6 años después de lo relatado en El Conjuro N°1, de la cual esta sería una secuela. Sorprendente buen nivel para ser 2ª Parte y, obvio, deja entreabierta la reja para una posible 3ª réplica.

TÍPICA DE POSESIÓN  SATÁNICA, PERO POR SU  BUENA REALIZACIÓN  RESULTA  EFECTIVA

Ficha técnica

The Conjuring 2
Terror, suspenso
EE.UU. – 134 minutos
Fotografía: Don Burgess
Edición: Kirk M. Morri
Música: Joseph Bishara
Guionistas: Cared Hayes, Chad Hayes, James Wan, David Leslie Johnson
Actores: Vera Farmiga, Patrick Wilson, Madison Wolfe
Director: James Wan

miércoles, 15 de junio de 2016

Talión - Por Juan Pablo Donoso

Por la estructura del guión, por las diversas historias paralelas y casi desconectadas, y por la gran cantidad de personajes – algunos con mínima participación – se supone que originalmente fue concebida como teleserie.

El tema central es la pedofilia. Y la denuncia va dirigida a las autoridades judiciales corruptas y encubridoras, y a la abundancia de perversión incestuosa al interior de muchos hogares. Perversión que se extiende a otros adultos que cuentan también con la confianza de padres y apoderados. 

Una periodista (Viviana Rodríguez) detecta por vía electrónica a un vengador enmascarado que opera bajo el seudónimo de Mirubin; secuestra a pedófilos adultos de diversas jerarquías sociales que, luego de someterlos a feroz tortura en un teatro abandonado, les mutila los genitales y los ejecuta.

Ella, apoyada por su novio, intenta denunciar estos hechos a las autoridades recibiendo rechazo, burla o indiferencia.
Se propone investigar por su cuenta y, gradualmente, consigue la atención del Comisario policial a cargo de los crímenes.

Como dijimos al comienzo, son muchas las familias amenazadas por Mirubin, y cada uno de estos hogares tiene su pequeña historia.

El guionista y director Martín Tuto va cerrando el círculo para que sepamos quién es el misterioso Mirubin justiciero. Nos introduce en el viejo teatro vacío donde tiene a sus víctimas amarradas y desnudas pagando con dolor físico sus aberraciones. Estas son escenas largas, siniestras e iluminadas de manera lóbrega y dantesca.

Durante el desarrollo nos hacen sospechar de muchos que pudieran ocultarse tras la máscara del vengador.

La casi masoquista pesquisa de la periodista conducirá al Comisario policial al “templo” de Mirubin para darle al relato un final aún más angustioso e inesperado.

La factura de la cinta revela un ágil oficio audiovisual y tanto la fotografía como la edición aportan las desquiciadas atmósferas requeridas.

TÉTRICA  DENUNCIA  DE  PEDOFILIA  Y  DE  SU  TORTUOSA INVESTIGACIÓN  POLICIAL. BUEN OFICIO NARRATIVO.

Ficha técnica

Talión
Chile
2015
Diamond Films
85 minutos
Fotografía: Pablo Letelier
Edición: Patricio Riesco
Música: Juan Cristóbal Meza
Dirección de Arte: Pamela Chamorro
Drama, pedofilia, policial
Actores: Viviana Rodríguez, Tiago Correa, Manolo Cruz, Luis Dubó, Osvaldo Silva
Director y guionista: Martín Tuta

Talión - Por Carlos Correa

El tema de la pedofilia es uno de aquellos temas difíciles y a los que habitualmente le hacemos el quite. Por ello que una película valiente y audaz como "Talión" viene a remecernos, crudamente, la conciencia, preocupación y atención que debemos prestarle. La crudeza de sus imágenes, las redes de encubrimiento presentes en todo nivel, la extrema vulnerabilidad de las víctimas y la denuncia activa vienen a conformar pilares sólidos para sustentar un relato oscuro, desagradable y poco esperanzador.

Amira -Viviana Rodríguez- es una periodista que ha sido contactada en el chat por “Mirubín", quien tras una mascara se dedica a cobrar justicia con sus propias manos, secuestrando, torturando y matando a hombres acusados de pedofilia. Las razones no son explícitas, sin embargo se presume y luego se confirma que es la ausencia de verdadera justicia su principal motivación. Su novio psicólogo -Tiago Correa- la acompaña y apoya. La policía está tras la pista de este asesino, al principio sin unir los hechos y apariciones con las acusaciones. Sin embargo, las piezas comienzan lentamente a calzar. La denuncia de Amira, vídeos, ejecuciones y la consecuencia de los hechos entregan herramientas al Comisario Fuenzalida -Ramón González- para acercarse a descubrir quién es este enigmático “Mirubín”.

Este primer largometraje del director colombiano radicado en Chile Martín Tuta, se construye de manera no lineal y en gran parte atemporal. Incluso solo sabemos que es Santiago por las imágenes icónicas elegidas. La policía es neutra (aplica por ello a cualquier país), las autoridades también, las redes en torno al encubrimiento son universales y las víctimas pueden ser las personas más cercanas a nosotros mismos, lo que configura un escenario amplio, que preocupa y atemoriza.

Este thriller logra sumergirnos en atmósferas duras. Sentimos de cerca la crueldad de la pedofilia en la vulnerabilidad de los indefensos menores; provoca natural empatía con esta "venganza" de la que son "víctimas" reconocidos pedófilos; y observamos con estupor la protección, el encubrimiento y la inacción de la justicia.

La puesta en escena es creíble. Viviana Rodríguez encarna el sufrimiento, Ramón González la desesperación de no tener resultados y los conflictos escalan a sus parejas y sus familias. Además, Tuta nos tiende trampas y así dudar de todos, de tal forma que nosotros también comenzamos nuestra propia búsqueda de “Mirubin”.

Como un llamado de atención y con pistas a tomar en cuenta para prevenir abusos, "Talión" se abre paso firme para colocar el tema al alcance de un público masivo a través de este relato. Tal vez pudo ser una serie, sin embargo su resultado como relato cinematográfico es fuerte y adecuado. No podemos mirar para el lado y debemos hacernos cargo, cada uno desde sus roles y responsabilidades. El mensaje es fuerte y claro: prevenir para no lamentar.

Ficha técnica

Talión
Chile
2015
Diamond Films
85 minutos
Fotografía: Pablo Letelier
Edición: Patricio Riesco
Música: Juan Cristóbal Meza
Dirección de Arte: Pamela Chamorro
Drama, pedofilia, policial
Actores: Viviana Rodríguez, Tiago Correa, Manolo Cruz, Luis Dubó, Osvaldo Silva
Director y guionista: Martín Tuta

miércoles, 8 de junio de 2016

La última ola - Por Carlos Correa

Llega a las salas chilenas esta producción noruega, la primera en su género, sobre un desastre natural de proporciones catastróficas. Es conocido que la montaña Åkneset, en el hermoso fiordo de Geiranger, es una masa rocosa inestable y su posible desprendimiento amenaza con generar un Tsunami de gran magnitud. 

El geólogo Kristian Eikjord -Kristoffer Joner- trabaja en un centro de vigilancia y alerta que mide constantemente los movimientos de la montaña. Ha decidido emigrar a la ciudad junto a su familia a una nueva oportunidad laboral, sin embargo en medio de los preparativos del traslado, algunos hechos le hacen presentir que el desastre se aproxima y es inminente.

El relato se configura en tres segmentos claros. Un primer momento donde conocemos el entorno -una fotografía hermosa, filmada con detención, cuidado y detalle; los personajes que componen la historia -la familia de Kristian y el equipo que trabaja en la oficina de alertas-, y la dinámica turística del lugar. El segundo momento es la preparación y desencadenamiento del desastre con todo lo que destruye a su paso. Finalmente, el tercer momento, muestra la carrera contra el tiempo emprendida por el protagonista para averiguar dónde está su familia y así intentar salvar sus vidas.

La cinta está muy bien construida en sus dos primeras secciones. La tensión es manejada consistentemente sabiendo de antemano que el evento se va a producir, que habrá mucho daño, muerte y destrucción. El tiempo estimado desde el derrumbe de la montaña hasta la llegada del Tsunami al pequeño poblado es de solo 10 minutos, por tanto el metraje nos mantiene en permanente suspenso. Los efectos especiales son convincentes y no tienen nada que envidiar a la industria de Hollywood.

No obstante lo anterior, es la tercera parte la más débil de la película. En este segmento, todo lo construido tiende a diluirse en lugares comunes, hechos conocidos y en salidas previsibles, lo que, sin quitarle méritos al conjunto de toda la producción, deja la idea que podría haberse resuelto de mejor forma.

“Bølgen” responde muy bien al género al que pertenece -películas de desastres- y gracias su factura, ritmo y entorno se sitúa por encima de la media que conocemos. Logra capturar nuestra atención y emoción haciéndonos parte de un evento natural incontrolable, nos sintoniza con empáticos protagonistas y nos recuerda que por más esfuerzos que despleguemos, la fuerza de la naturaleza se transforma en algo incontenible. Solo la cultura, organización y eficacia en estos momentos trascendentes puede salvar vidas, por tanto a dicha preparación debemos enfocarnos rigurosamente.

Ficha técnica

Título original: Bølgen (The Wave)
Año: 2015
Duración: 104 minutos
País: Noruega
Guión: John Kåre Raake, Harald Rosenløw-Eeg
Música: Magnus Beite
Fotografía: John Christian Rosenlund
Productora: Fantefilm
Género: Acción, Thriller
Elenco: Kristoffer Joner, Ane Dahl Torp, Eili Harboe, Jonas Hoff Oftebro, Herman Bernhoft, Edith Haagenrud-Sande
Director: Roar Uthaug