¿Demasiadas expectativas? Es posible. Eso es inevitable cada vez que una nueva película del universo Star Wars llega a los cines. ¿Está a la altura? ¿Funciona? Entremos en detalle.
La historia del cazarrecompensas mandaloriano Din Djarin y su aprendiz Grogu continúa. El Imperio ha caído y la Nueva República busca capturar a varios señores de la guerra que están repartidos por toda la galaxia. Allí Djarin encuentra su espacio, pues la comandante Ward -Sigourney Weaver- le encarga seguir el rastro de Janu Coin -Jonny Coyne-, un importante líder de la antigua armada imperial. La fuente de información proviene de los gemelos Hutt, hermanos y sucesores del difunto Jabba, pero su entrega está condicionada al rescate del hijo y heredero de Jabba, Rotta. De ese modo, el conflicto queda planteado para configurar un desafío que, de sencillo, tiene poco.
Escrita y dirigida por Jon Favreau, la película se remite a lo que ya conocemos de las tres temporadas de la exitosa serie “The Mandalorian” y su spin-off, “El libro de Boba Fett”. La cinta inicia fuerte, con una intervención llena de acción que recuerda las mejores secuencias de la saga original. Son quince minutos de adrenalina, de enfrentamientos y múltiples efectos que se gozan en pantalla grande. Sin embargo, desde ese momento, el metraje tiende más hacia la irregularidad, básicamente por lo fragmentado de su guion y sus consecuencias previsibles.
En términos escénicos, esta película tiene todos los ingredientes que esperamos: espectacularidad, fuerza, risas y emoción. La dificultad, entonces, radica en la necesidad de combinarlos en este relato de un poco más de dos horas, en un formato unitario que no parezca una sucesión de episodios. ¿El resultado? Se siente como un capítulo extendido de la serie o quizá como una temporada resumida. Desde cualquiera de los dos puntos de vista, la estructura termina desbalanceada, ya que el formato elegido parece carecer del tiempo suficiente para obtener un desarrollo consistente.
De lo que no hay duda es que es un espectáculo entretenido, especialmente en la gran pantalla IMAX. Allí se transforma en experiencia, porque los efectos visuales, la banda sonora y el entorno se aprecian en todo su esplendor. Y hay que elogiarlo, porque tal vez la mayor fortaleza sea justamente la ambientación espacial, aquello que a esta altura es marca registrada y ya está instalado en el imaginario colectivo, seamos más o menos fans del universo creado hace casi 50 años por George Lucas.
¿Vale la pena “The Mandalorian and Grogu”? Sí, y con letras grandes, pero no por originalidad ni por su suspenso. Vale la pena verla en el cine porque el escenario es inmersivo. Las secuencias de acción y la ternura de Grogu terminan siendo lo más destacado y opacan los escasos minutos de Pedro Pascal sin el casco de su personaje. No obstante, la química entre el mandaloriano y Grogu es clara y todo apunta a que nuestro pequeño y futuro Yoda tenga cada vez más protagonismo.
¿“This is the way” o “May the Force be with you”? Ya veremos qué nos depara el futuro. Por ahora disfrutemos y esperemos con confianza los nuevos rumbos de un universo memorable.
Ficha técnica
Título original: Star Wars: The Mandalorian and Grogu
Año: 2026
Duración: 132 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Lucasfilm, Golem Creations, Ian Bryce Productions
Género: Ciencia ficción. Acción | Star Wars
Guion: Jon Favreau, Dave Filoni, Noah Kloor. Saga creada por: George Lucas
Música: Ludwig Göransson
Fotografía: David Klein
Reparto: Pedro Pascal, Jeremy Allen White, Brendan Wayne, Lateef Crowder, Sigourney Weaver
Dirección: Jon Favreau

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