sábado, 14 de febrero de 2026

Cumbres Borrascosas - Por Carlos Correa Acuña

Inspirada en la inolvidable novela de 1847 de Emily Brontë, la guionista y directora Emerald Fennell construye un relato muy libre sobre una historia de amor imposible.

Corre el siglo XVIII en Inglaterra y la película comienza con una ejecución. Un hombre es ahorcado mientras todo el pueblo se congrega en la plaza central para presenciar la brutal condena. La recreación es pulcra y los escenarios parecen reales. La secuencia, al aire libre, tiene mucho de morbo y también marca tendencia.

Rápidamente pasamos a los interiores, en específico al de la familia de Mr. Earnshaw. Residen allí su hija Cathy y Nelly, una especie de amiga de compañía de la pequeña. Earnshaw tiene una sorpresa: ha recogido de las calles en Liverpool a un niño abandonado y lo ha traído a vivir a su casa. Buen corazón, sin duda, pero lo presenta como la “mascota” de Cathy, a quien ella llama "Heathcliff" en honor a su hermano fallecido.

El relato deja en claro el machismo imperante. El autoritarismo, la dureza y la crudeza con que se maneja Earnshaw no dejan lugar a dudas. Aunque transcurre un tiempo considerable, la costumbre se mantiene igual cuando los niños pasan a ser mayores y la juventud llega sin complejos.

Cathy quiere salir de ese opresivo ambiente y también ayudar a Heathcliff, pero no sabe cómo. La ocasión se da luego de un accidente que ella sufre en una finca vecina que la obliga a estar seis semanas allí, conocer más de cerca esa familia y para finalmente comprometerse con el dueño de casa, un exitoso comerciante textil llamado Edgar Linton. La transformación es evidente y los celos de Heathcliff pasan a ser mayúsculos por lo que huye del lugar con rumbo desconocido.

Sin ánimo de hacer spoiler -aunque todos conocemos, o bien la novela original o alguna de sus versiones o adaptaciones-, el matrimonio de Cathy con Edgar es el nudo máximo de conflicto, el que aumenta cuando años después Heathcliff regresa, ya no como un desposeído, sino como un hombre acaudalado que aún alberga la esperanza de reconquistar el amor de su vida.

“Cumbres Borracosas”, así, en cursiva y además entre comillas, dista bastante de su modelo inspirador. No solo aborda una parte acotada de la historia, aunque sustantiva, sino que su universo es mucho más pequeño que el que se presenta en la versión original. Margot Robbie y Jacob Elordi son, aquí, el centro del relato. Todo gira básicamente en función de ambos, relegando a todos los demás a lugares secundarios. La desproporción es enorme, y el desequilibrio no logra ser aplacado, porque no se trata del tiempo en pantalla de los otros personajes, sino de la construcción de aquellas líneas dramáticas que deberían entregar contrapeso a dos actores que se sienten como si fueran los únicos protagonistas.

El argumento, concentrado y diluido a la vez, habla de situaciones sociales, de la conveniencia por sobre la felicidad, del poder del dinero, de los amores furtivos y de un sentimiento genuino y tan arraigado que, a pesar de ello, no logra vencer las dificultades de la vida.

En ciertos momentos, en especial en el último tercio, la cinta parece alargar la espera, estirar al máximo el metraje con un recurso tan delgado para mantener la tensión, que prácticamente se rompe de mirarlo. Esta planicie, bastante inexplicable, hace que la película decaiga considerablemente y pierda gran parte de la elaboración que presenta en su sección central, dejando un sabor más amargo que romántico al momento del desenlace.

Lo mejor de “Cumbres Borracosas” es su música incidental. Compuesta por Anthony Willis, lo que más destaca es el uso de largos pedales y acordes consonantes entregados principalmente a la cuerda baja (violas, cellos y contrabajos). Estos elementos entregan una profundidad única, con colores exquisitos y una armonía clásico-romántica que encuentra contrapunto perfecto en las canciones de Charli XCX y algunas disonancias expresas en otros momentos de la cinta.

En resumen, interesante, por cierto. Conocer otra deriva de la famosa novela es algo que siempre llama la atención. Por otro lado, Margot Robbie, como actriz y productora -y muy bien secundada por Jacob Elordi-, es otro de los elementos atractivos, ya que indudablemente ella es una de las actrices más importantes del momento y sus movimientos deben ser seguidos con cada vez mayor atención.

En fin, es una película poco larga pero que vale la pena en pantalla grande.

Ficha técnica

Título original: Wuthering Heights
Año: 2026
Duración: 136 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Coproducción Estados Unidos-Reino Unido; MRC Film, LuckyChap Entertainment. Distribuidora: Warner Bros.
Género: Drama. Romance | Drama romántico. Drama de época
Guion: Emerald Fennell. Obra: Emily Brontë
Música: Charli XCX
Fotografía: Linus Sandgren
Reparto: Margot Robbie, Jacob Elordi, Hong Chau, Shazad Latif, Alison Oliver, Martin Clunes, Ewan Mitchell
Dirección: Emerald Fennell

Cumbres Borrascosas - Por Jackie O.

"Cuando la pasión supera la razón"


La cinta está causando mucho revuelo en las redes, criticada por no ser igual al libro en su esencia. La directora libremente prefirió transformarla en una relación de amor imposible, pero sin perder su tóxica relación.
Por esa razón se llaman adaptaciones, guste o no, y esta es una reinvención imaginativa de su guionista.

No analizaré el texto que leí hace muchos años, aunque reconozco que hago el ejercicio de mirar la pantalla y decir "esto sí, esto no dijo, quién es ella, faltó él, etc.". Por lo que creo, esta cinta la disfrutarán de más de alguna forma quienes no han leído la novela, y puede que con ello les den ganas de leerla después. Y sí, háganlo. Así que me centraré en esta película en las próximas líneas.

¿De qué va esta versión de Emerald Fennell?
Mr. Earnshaw vive con su mimada hija preadolescente, Cathy, y sus sirvientes en una gran casa, algo descuidada, entre un valle con colinas llamado "Cumbres Borrascosas". Un día como cualquier otro, el Sr. Earnshaw va a la ciudad, pero entre sus tantas borracheras termina trayendo consigo a un joven huérfano que estaba siendo maltratado. No tiene nombre y Cathy lo llama Heathcliff, quien se transforma en un trabajador más y entabla una estrecha relación con la hija de su patrón. Ambos se vuelven inseparables, se defienden, cuidan, pero también se insultan; ambos son muy testarudos, arrogantes, mimados y toscos en trato. Atribuyámoslo a la época y al abandono en que están ambos emocionalmente.
Los años pasan y ya son unos guapos adolescentes que han forjado sus cuerpos esculturalmente, pero en carácter siguen igual o peor.
Hasta que un día llegan nuevos vecinos. Es el Sr. Edgar Linton, quien lo hace acompañado de su protegida, la Srta Isabella. Catherine irrumpe sigilosamente en su mansión accidentándose y se le da hospedaje por unos días hasta que mejore. Los días se transforman en semanas y su padre está muy contento, ya que le encantaría que su hija se case con un millonario. Pero Heathcliff está furioso, no sabe nada de su amiga. A esa edad ya está muy enamorado de ella; en realidad ambos, sin que ninguno lo hable abiertamente. Han crecido con miradas y roces seductores.
 
Cathy, al volver a casa, llega diferente. Los aires de riqueza la tocaron, es eso lo que quiere y está en el dilema entre el corazón y la sobrevivencia. Ama a Heathcliff con una pasión que no entiende ni sabe explicar, pero la tosquedad de sus actos la transforma en una relación de dependencia: se maltratan emocionalmente y se necesitan. Heathcliff también la ama pero no es sutil. No sabe cómo expresarse. Ambos fueron criados sin disciplina y con abandono emocional; a él se agregan los golpes, y en ella los mimos extremos, donde se hacía lo que ella quería, incluso a la fuerza si era necesario.
Heathcliff se va a un destino que nadie sabe pues Cathy decidió casarse. Ella sufre y se desespera porque sabe que no será feliz. Él vuelve, pero ya es tarde. Su reencuentro se torna pasional y cruel, ambos se destruyen así mismos, al otro que dicen amar, y a quienes están cerca. Todo su entorno vive entre las sombras de un amor prohibido que se esconde pasionalmente donde Nelly, la chaperona de Cathy, desempeña un papel crucial.

La película juega mucho con el erotismo y la seducción. Punto a favor por usar imágenes que hacen volar nuestra imaginación. Las actuaciones son buenas, todos se conectan muy bien, pero nada que destacar.
La banda sonora está genial, posibles nominaciones a futuros festivales.
Buena fotografí­a. Los colores juegan un rol importante en los estados de ánimo y las situaciones que se van generando. El maquillaje y peinado muy bien. Pero el vestuario, a cargo de Jacqueline Durran, como siempre sin defraudar, es brutal y alucinante, una mezcla de gótico con romántico; se vienen próximas nominaciones.

Sobre el guion, que es muy discutible, les cuento que hay más o menos trece versiones de este libro adaptadas a la pantalla. Esta es otra mirada, una mirada que supo captar la atención, ya sea a favor o en contra, en la seducción y pasión. Y aunque encontré que le faltó más intensidad, porque sí que se podía dar más. Fue una pincelada en el manejo de la profundidad emocional y desarrollo de personajes, en ese apego extremo, en venganza y violencia emocional, en la depresión por estar en un lugar que no se quiere, por la pasión y el amor imposible. Aunque muestra algunos momentos de autoflagelación por la separación de lo que consideran amor, de ese único y real refugio que tenían y que los hizo consumirse a sí mismos.

De todas formas me pareció una buena película, ya que concentra muchos temas para discutir, en especial qué es el amor.

Ficha técnica

Música: Anthony Willis (banda sonora) y Charli XCX (canciones)
Fotografía: Linus Sandgren
Protagonistas: Margot Robbie, Jacob Elordi, Shazad Latif, Hong Chau, Alison Oliver.
2026. 135 minutos.
Guion y dirección: Emerald Fennell

Un futuro brillante - Por Jackie O.

"Aceptar, descubrir y decidir"


Sinopsis: La inteligente y curiosa Elisa consigue un puesto de trabajo en el Norte. Aunque parece algo perfecto, hay un problema: nadie que vaya allí vuelve, pero ¿por qué es tan cotizado querer ir?

En un futuro distópico, el país, o el mundo, está dividido en sectores por la desigualdad social que se vive. Pero hay dos sectores que son muy nombrados: en el sur se teje la fama que es ruina y mucho misterio oscuro; y el norte es bienestar, opulencia y están quienes salvarán el mundo, o por lo menos, así lo dicen ciertas "autoridades".
Los jóvenes son pocos y se ven como mercancía. Las aves con los animales han desaparecido producto de una plaga. Todos aceptan las órdenes inculcadas y un estilo de vida monótono.

En cada pueblo se eligen, de los pocos jóvenes, a quienes tengan coeficiente intelectual alto para ser llevados al norte para trabajar por la humanidad. Y Elisa es elegida en su pueblo para ir a recolectar toda la sabiduría y vivir de lo mejor. Pero ella no está convencida, algo siente que no está bien. Algo se oculta, así que no le queda más que buscar, de alguna forma, forjar su propio destino o mantenerse en el control que se rige.

La directora se atreve en un género no muy común en estas latitudes. Busca expresar temas políticos, sociales y emocionales con toques de ridiculización en algunos de sus personajes.
Las actuaciones son variadas y la edición está correcta al contarnos esta historia de autodescubrimiento, decisiones radicales y sobrevivencia.

Y sería muy interesante una nueva historia...

Disponible por única vez el 20 de febrero en el Centro de cine y creación @ccc

Ficha técnica
   
Directora Lucía Garibaldi
2025 ‧ 1h 38m. - Uruguay
Guion: Federico Alvarado y Lucía Garibaldi
Música: Fabrizio Rossi
Fotografía: Arauco Hernández Holz
Reparto: Martina Passeggi, Sofía Gala Castiglione, Soledad Pelayo, Alfonso Tort, Maruja Bustamante.

jueves, 12 de febrero de 2026

El Sonido de la Muerte - Por Carlos Correa Acuña

Esta película tiene una introducción y tres partes. Se inicia con un partido de básquetbol escolar y un incidente que ocurre sin mediar explicación. Suspenso. Un jugador es perseguido por un “ente” y muere. La primera sección comienza seis meses después, cuando una nueva estudiante llega al college y le asignan el casillero del estudiante fallecido. Al interior, ella encuentra un objeto misterioso y antiguo; un silbato, presumiblemente azteca, que luego es observado en clase junto a su profesor. Y allí ocurre otro extraño incidente. Ya no es coincidencia: el sonido del silbato parece provocar que quienes lo escuchan comiencen a ser perseguidos por sus propias muertes futuras.

La segunda parte de la cinta explora la historia familiar del estudiante fallecido. Desde ese momento, el grupo de amigos logra entender que el silbato realmente invoca la muerte, la propia muerte, que viene a su encuentro. ¿Es un mito? Tal vez, pero lo cierto es que los extraños sucesos se acrecientan. La sección final corresponde al desenlace y es clásica: se debate entre el destino fatal y la posibilidad de eludirlo. ¿Qué pasará finalmente?

Muy poco encontramos en este filme escrito por Owen Egerton y dirigido por Corin Hardy. Poco ofrece en términos de contenido, porque en producción no escatima recursos. La película avanza lento, con muchas escenas que parecen de relleno en espera de los famosos “jump scares”, los sustos repentinos típicos del género. Dentro del género de terror, este trabajo también agrega a su descripción el término “slasher” -subgénero centrado en asesinatos cometidos por un psicópata-, algo que en este caso no se da, salvo que los amigos van muriendo uno a uno.

Desde el punto de vista del argumento, hay mucho material incluido, varias historias individuales y muchas aristas, pero con poco recorrido y, además, bastante obvias. Es decir, tenemos un argumento sumamente delgado que solo se sostiene gracias a un ropaje externo que hace lo posible por no defraudar a quienes aman el género.

En las actuaciones, Dafne Keen desarrolla un correcto papel encarnando a la protagonista, Crisantemo; Sophie Nélisse interpreta a Ellie, su contrapunto femenino; y Sky Yang personifica adecuadamente al primo de Cris, Rel. Sin brillar, los tres actores al menos sintonizan en lo más importante del relato: compensan sus intervenciones y logran fluidez en cada una de sus escenas.

“Whistle” -Silbato, su título original- denota una importante inversión tecnológica y logística. Drones, cámaras múltiples, efectos especiales y escenarios diversos están muy bien amalgamados con una calidad fotográfica y música ad hoc. Debemos reconocer que Corin Hardy hace bastante con el escaso material recibido, sin embargo, a pesar de sus notables esfuerzos, el resultado no logra llegar al nivel de las expectativas.

Solo para fans. Nada más.

Ficha técnica

Título original: Whistle
Año: 2025
Duración: 85 minutos
País: Canadá
Compañías: Coproducción Canadá-Irlanda; No Trace Camping, Wild Atlantic Pictures. Distribuidora: IFC Films, Shudder
Género: Terror | Sobrenatural. Slasher
Guion: Owen Egerton
Música: Doomphonic
Fotografía: Björn Charpentier
Reparto: Dafne Keen, Sophie Nélisse, Sky Yang, Jhaleil Swaby, Ali Skovbye, Percy Hynes White, Michelle Fairley, Nick Frost
Dirección: Corin Hardy

El Sonido de la Muerte - Por Juan Pablo Donoso

Un intento flojo por revivir la vieja trama de los "adolescentes malditos". Ya hemos visto suficientes.

Temática superficial con gore estudiantil, religiosidad perversa, drogas y lesbianismo redentor.

Un grupo de inadaptados estudiantes de educación secundaria encuentran un antiguo silbato olmeca de arcilla. Descubren que al soplarlo, y oír el aterrador sonido que emite, morirán en un futuro próximo.

Lejanas resonancias de filmes sangrientos de Dario Argento de los 70; y por su tratamiento de color e irracionales comportamientos, una mala réplica de los primeros filmes de David Lynch.

Secuencias y diálogos elementales, y giros gratuitos para que siga la acción.

Se reduce a un juego de esperar a ver quién muere y cómo, sin intentar ir más allá de los clichés de jóvenes inmaduros que tan a menudo vemos en este tipo de películas.

Esboza algunas sugerencias que nunca alcanzan su potencial. Faltó consistencia para elevar el nivel de este género de terror y sangre ya tan manido. Oportunidades perdidas.

Ciertos elementos de la trama se sienten apresurados, mientras otros tienen poco desarrollo. Narrativa sin complejidad laberíntica que pudo elevar el misterio y el suspenso.

Se siente dispersa, como si la historia se dirigiera en múltiples direcciones sin un enfoque claro. Cualquier cosa que prometa ser remotamente nueva se desperdicia.

Los actores intentan elevar la tensión cuando el guion falla. Solidarizamos con los esfuerzos de la protagonista española Dafne Keen por rescatar nuestra empatía.

Condimentada con gran variedad de temas musicales de diversos tipos y épocas.

Este Whistle (pito en inglés) falla en mantener su melodía... cualquiera que sea.

CAJÓN DE ABUELA CON ALTO PRESUPUESTO. METE DE TODO PARA SALVAR MUY POCO. SÓLO PARA ESPECTADORES NOVATOS.

Ficha técnica

Título Original: Whistle
2025 Terror folclórico Canadá, Irlanda -1,37 hrs. 
Fotografía: Björn Charpentier 
Edición: Nick Emerson Música: Doomphonic 
Diseño Prod.: Jennifer Spence 
Guion: Owen Egerton 
Actores: Dafne Keen, Percy Hynes White, Sophie Nélisse 
Director: Corin Hardy

domingo, 8 de febrero de 2026

Detrás del Engaño: Michael Jackson - Por Jackie O.

"El niño que no creció"


Con fotografías y videos de archivos, tres expertos hacen un análisis de la personalidad de una leyenda. Específicamente de su lenguaje corporal, lingüística y psicología, estudiarán sus palabras y acciones. Escucharemos qué dicen de las personas sin necesidad de hablar.

A estos profesionales los separaremos en "El Observador", Steve Knopper, doctor en Inteligencia emocional, quien hablará sobre el lenguaje corporal, las expresiones faciales y la voz con los mensajes que quiere emitir nuestro personaje. "La Oyente", Dawn Archer, una profesora de lingüística, nos indicará qué dicen las personas, cómo lo dicen y qué quieren comunicar. Y la tercera invitada es "La perfiladora", Kerry Daynes, una consultora y psicóloga forense, perfiladora criminal.

Junto con estos profesionales veremos videos de entrevistas a Michael Jackson, quien a los cinco años detuvo su infancia por un padre maltratador. Qué opinan, por qué opinan lo que opinan, es interesante escucharlos.
¿Sus títulos y experiencia son la verdad absoluta de lo que opinan sobre otro?
Solo escuchamos, prestamos atención a sus comentarios. Sacamos nuestras conclusiones.

¿Cómo resaltar las virtudes de un niño sin caer en el abuso?
No hay que ser profesional para saber que cuando se roba la infancia de un niño, aquello desata traumas en su adultez.

Michael Jackson no fue condenado por abuso sexual. Algunos a favor y otros en contra de dicha decisión; él siguió su vida, era el Rey del Pop.
Había problemas en su interior... Solo sabemos que creo un imperio, falleció a los 50 años, es una leyenda que jamás desaparecerá. Y existen y existirán muchos documentales sobre Michael Jackson.
¿Abusador o una víctima?

Maltrato infantil, éxito, salud mental, mentiras, secretos...

Solo debemos, como adultos, cuidar a los niños; y si tienen habilidades, tener la precaución de potenciarlas correctamente sin hacer que se salten etapas de su vida. Y enseñarles sobre su cuidado personal. Démosles la confianza de hablarnos de sus temores y alegrías.

Disponible en HBO.

Ficha técnica

Documental
2022. 45 minutos.
Michael Jackson: A Faking It Special
Productor ejecutivo: Steve Anderson

Río largo y brillante - Por Jackie O.

"Un camino de almas perdidas "


Miniserie de drama policial basada en el libro homónimo de Liz Moore (2020).

Una oficial de patrulla que trabaja en el barrio de Kensington, Filadelfia, con problemas y una alta tasa de criminalidad, investiga los asesinatos de tres mujeres locales mientras busca información sobre la desaparición de su propia hermana.

Mickaela, o Mickey, es una joven oficial, madre soltera de un brillante niño de 8 años. Mickey es estructurada y quiso de muy joven ser policía, pero su hermana Kacey, que siempre fue rebelde y drogadicta, se dedicó a la calle y vive en cualquier lugar donde se pueda drogar. Mickey la vigila de lejos hasta que desaparece, justo cuando mujeres jóvenes drogadictas son encontradas muertas. Mickey se desespera y comienza una búsqueda incesante de su hermana y eso le trae consecuencias, porque comienza a nadar en un mar de secretos, muertes, miedos e ira.

La trama sigue a Mickey en esta búsqueda de saber dónde esta su hermana y, a la vez, descubrir al asesino de las chicas.
Mickey, lleva el sufrimiento de todos en sus hombros, quiere ayudar a todos y se deja siempre ella al final. Su aspecto desaliñado y cansado es de todo momento. Trata de ser feliz, pero siempre surge algo que la vuelve a su estado deprimente; su salvación para seguir en pie es su hijo.

Estamos ante un drama familiar, más que policial, ya que la parte detectivesca decae debido a que estamos en cada momento sumidos en dramones familiares, paseando por calles donde la pobreza y el abandono es una constante.

Las actuaciones son buenas, la puesta en escena también, así como el peinado y maquillaje. Los temas tratados son la miseria humana, el abandono, la dependencia, no solo de drogas sino sentimental, el sacrificio, la amistad, la desconfianza, el saber hacer lo que es correcto, el saber perdonar y, principalmente, perdonarse a sí misma para así andar por un camino con base fuerte y no caer en un río sin fondo.

Mucho drama y poca tensión detectivesca, y esto último, que es parte importante, faltó, ya que su desenlace fue algo frío.

Aún así, es interesante verla.

Disponible en HBO Max.

Ficha técnica

Título original Long Bright River
2025. 8 capítulos
Creado por Nikki Toscano - Liz Moore
Protagonizada por Amanda Seyfried, Ashleigh Cummings, Callum Vinson, Juan Doman

viernes, 6 de febrero de 2026

Marty Supremo - Por Carlos Correa Acuña

Nueva York, años 50. Marty Mauser -Timothée Chalamet-, joven y carismático vendedor de zapatos en la tienda de su tío Murray, aspira a ser campeón mundial de tenis de mesa. Su vida es un carrusel: compite profesionalmente en su deporte, se ve en secreto con su amiga de infancia Rachel Mizler -Odessa A'zion-, incursiona en la venta de pelotas personalizadas de color naranja junto a su amigo Dion -Luke Manley-, y mantiene una prudente distancia con su madre Rebecca -Fran Drescher-. El afán de Marty no conoce límites: no duda en asaltar la caja fuerte de su propio tío para conseguir los prometidos 700 dólares y viajar al Abierto Británico, con la confianza de obtener una gran victoria.

Ya en Londres, y pensando en grande como siempre, Marty declina quedarse en el lugar asignado junto a todos los deportistas participantes y logra alojarse en el lujoso hotel Ritz, donde conoce a Kay Stone -Gwyneth Paltrow-, una atractiva actriz retirada, y a su marido, el magnate Milton Rockwell -Kevin O'Leary-, un influyente hombre de negocios. Todo parece ir viento en popa. Marty, incluso, seduce a Kay mientras avanza sin parar hasta las etapas cruciales del torneo. Sin embargo, el resultado en el juego final es decepcionante: pierde estrepitosamente ante el crédito japonés Koto Endo -Koto Kawaguchi-, un campeón sordo y sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial.

La derrota cala hondo en Marty. Aunque debe reponerse, no da su brazo a torcer. Quiere una revancha al año siguiente, en Tokio, aunque rechaza realizar un partido de exhibición previo ante Endo, financiado por Rockwell. Marty desea seguir su camino y hacer caso a su instinto; vuelve a Nueva York y, desde ese momento, nada resulta según sus planes.

La cinta está basada libremente en la vida de Marty Reisman, un campeón de ping pong que empezó a jugar por apuestas en Manhattan, llegó a ganar 22 títulos importantes y se convirtió en el más veterano en ganar una competición nacional de deportes de raqueta, con 67 años. El filme se mueve entre la intrincada vida personal del protagonista y sus glamorosas competencias profesionales. En el metraje convive un poco de todo: momentos deportivos brillantes, secciones íntimas y escenas vertiginosas, en un recorrido que, por instantes, extravía un poco el foco.

El director, Joshua Safdie, autor del guion junto a Ronald Bronstein, filma muy de cerca cada una de las secuencias. La fotografía, casi totalmente captada en 35 mm, ayuda a generar un estilo muy apropiado para la época, con tomas preciosas de los partidos de ping pong, junto a un particular sello para los interiores y exteriores de las acciones cotidianas.

El centro del filme es Timothée Chalamet. Su actuación deslumbra, porque no solo asume el peso dramático que significa encarnar al personaje, sino que, además, se mueve literalmente como “pez en el agua”. El rol de Mauser, sin duda ultra demandante, se ve sencillo en Chalamet. Tanto es así que el desparpajo de su actuación se aprecia tan natural, que en ningún momento se ve forzado su carácter ni exagerada ninguna condición. Se trata de la personalidad del personaje, una actuación que transmite a cabalidad una esencia avasalladora, de confianza absoluta y ambición desmedida. Mauser lo quiere todo, ahora, ya, y Timothée Chalamet parece su alter ego, con una soltura y brillantez que inunda la pantalla.

“Marty Supreme” vuela en su primera hora. Desde aquel inicio con la representación gráfica de una fecundación hasta el torneo británico, no tenemos pausas y vivimos dentro de una escalada que no tiene fin. El problema viene después, cuando la película se centra en profundizar los problemas personales de Mauser mientras se propone volver a competir al año siguiente en Tokio. Desde ese momento, con las peripecias, las aventuras y desventuras de un hombre que no tiene claro su rumbo y que debe madurar a punta de golpes, la película entra en un trance del que finalmente logra salir cuando Marty comienza a encontrar respuestas donde menos lo imagina.

Ficha técnica


Título original: Marty Supreme
Año: 2025
Duración: 149 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: A24, Elara Pictures, IPR.VC. Distribuidora: A24
Género: Drama | Biográfico. Deporte. Ping-pong
Guion: Ronald Bronstein, Joshua Safdie
Música: Daniel Lopatin
Fotografía: Darius Khondji
Reparto: Timothée Chalamet, Gwyneth Paltrow, Odessa A'zion, Kevin O'Leary, Tyler Okonma, Abel Ferrara, Fran Drescher
Dirección: Joshua Safdie

Marty Supremo - Por Juan Pablo Donoso

Las fascinantes aventuras de un genial deportista sinvergüenza.

Biografía idealizada de Marty Reisman (aquí Mauser), apodado Supremo. Joven soñador judío, neoyorkino, que en 1952 decidió ganarse el respeto mundial en un deporte que pocos tomaban en serio, el ping-pong. Su ambición lo sumergió en un torbellino de libertinaje, apuestas clandestinas, riesgos insensatos para finalmente, ¡tal vez!, redimirse…

La poca novedad del argumento se compensa con una factura, edición, actuaciones y banda sonora musical, extraordinarias.

Testimonio de cómo los emigrantes neoyorkinos debían ingeniarse para sobrevivir y prosperar

Larga, pero siempre amena. Llena de giros inesperados. La energía del montaje hace que sus dos horas y media pasen volando.

Si bien Timothée Chalamet asumió de manera brillante el protagonismo - al punto de estar nominado al Oscar - la selección y el nivel general de los secundarios tiene poco que envidiarle.

El mérito electrizante es del guion y del pulso que le dio su director Josh Safdie. A este realizador ya le conocíamos filmes anteriores, también muy vigorosos, hechos junto a su hermano Benny: Diamantes en Bruto - 2019, y Viviendo al Límite - 2017. Pero la artesanía narrativa de esta demuestra cuánto ha mejorado en fuerza rítmica y precisión interpretativa.

Safdie mantiene su habitual atmósfera sofocante, donde una serie de tramas entrelazadas se convierten en ansiedad interminable.

La trayectoria actoral de Timothée Chalamet (de solo 30 años) Bob Dylan (2024) - Lady Bird (2017) - Llámame por tu Nombre (2017) - Beautiful Boy: siempre serás mi Hijo (2018) - Duna (1 y 2), es testimonio de su versatilidad, y ahora, hasta contribuyó con la producción ejecutiva de este filme.

Los actores maduros como Rockwell (Kevin O´Leary, quien en la vida real es también un gran empresario), Sethi (Pico Iyer) y Larry 'Ratso' Sloman, entre otros, son un manjar.

Fue sorprendente ver en Rebecca (madre de Marty) a una irreconocible Fran Drescher (la famosa Nanny de la premiada serie de humor). Aunque breve, demuestra ser también una actriz de peso dramático.

Por todo lo que luce su talento Rachel (Odessa A'zion), la presencia de la consagrada Gwyneth Paltrow pudo ser interpretada por cualquier otra buena actriz. Solo se impone por su carisma y cartel.

La anacrónica banda sonora de synth pop/rock de los 80 es pertinente.

La película ironiza desde el comienzo con sus metáforas de espermatozoides y miel.

El verdadero Reisman (1930-2012), fue un arquetipo de campeón para la comunidad neoyorquina durante décadas. Famoso por su habilidad, estilo extravagante y afán exhibicionista. Lo llamaban "la Aguja" por su juego punzante y su esbelta figura. En sus memorias de 1974, The Money Player, escribió que los mejores jugadores de ping-pong debían ser "truhanes, amorales o contrabandistas".

Energía frenética, dirección creativa y gran actuación de Chalamet nos hacen desear que incluso sus barrabasadas tengan éxito.

RELATO AGUDO QUE CUMPLE SU OBJETIVO DE ENTRETENER, ADMIRAR POR SU FACTURA Y MANTENER LA TENSIÓN. MUY BUENA.

Ficha técnica

Marty Supreme
2025 Drama de época - deportes EE.UU. - Finlandia - 2,29 hrs. 
Fotografía: Darius Khondji 
Edición: Ronald Bronstein, Josh Safdie 
Música: Daniel Lopatin 
Diseño Prod.: Jack Fisk 
Guion: Josh Safdie, Ronald Bronstein 
Actores: Timothée Chalamet, Gwyneth Paltrow, Odessa A'zion 
Director: Josh Safdie

jueves, 5 de febrero de 2026

Aún es de noche en Caracas - Por Carlos Correa Acuña

Expectación. No había tenido la oportunidad de ver una película sobre la situación de Venezuela en los últimos años y justo llega este trabajo basada en la novela de Karina Sainz Borgo, “La hija de la española”.

Mariana Rondón y Marité Ugás, guionistas y directoras, elaboran un drama íntimo que muestra cómo Adelaida -Natalia Reyes-, una escritora de 38 años que acaba de perder a su madre es despojada de su departamento por las milicias revolucionarias. Sin saber qué hacer, se refugia en otro departamento del mismo piso, el de una vecina, y desde allí comienza a concebir un arriesgado plan para esquivar las protestas y los enfrentamientos callejeros con el objetivo de huir de un encierro obligado y cruel.

Uno de los elementos que llama la atención en esta película es el contrapunto entre la soledad de la protagonista y la violencia desatada en las calles. El ambiente externo se ve muy bien filmado y convincente, pero cuando las tomas regresan a los interiores, la cadencia del relato se acentúa y no logra contener la tensión. Si bien, los peligros traspasan la pantalla, usar como recurso algunos recuerdos y cierta ensoñación es algo que no funciona del todo bien.

Las situaciones reales -allanamientos, el asedio de las motocicletas y el actuar de grupos paramilitares- se sienten muy fuertes, generan temor e incrementan la sensación de orfandad de Adelaida. Esa apropiación en nombre de la revolución, pero también contradictoria por las disputas entre los mismos grupos que la generan, constituye una buena muestra de aquella dicotomía que genera el poder exacerbado.

Cuando entra en escena Santiago -Moisés Angola-, un joven supuestamente desaparecido por el régimen y que ahora colabora con los “colectivos”, la película parece tomar otro rumbo. No obstante, nuevamente se detiene, aunque entrega valiosa información sobre la represión y las torturas al enlazar con el pasado de Adelaida.

No hay duda que los recuerdos y añoranzas de la protagonista se convierten en su principal motivación para superar esta situación límite. No obstante, Natalia Reyes parece llevar demasiado peso sobre sí misma, pues no logra sostener la carga dramática ni transmitirla a su personaje. Esto se refleja en un metraje que se siente algo plano y monótono, dando cuenta de recursos limitados que solo consiguen un mayor desarrollo cuando la filmación regresa a las calles para describir los enfrentamientos.

“Aún es de noche en Caracas” no toma vuelo, se queda a ras de piso, al límite. No basta con hacernos vivir el conflicto de 2017 y tampoco proveer imágenes que por momentos pueden parecer un trabajo documental. Al no tener variaciones y sin la búsqueda de un arco dramático claro, la cinta se va desdibujando, perdiendo el interés progresivamente, al punto de ensayar un final que se torna predecible.

Como observación final, ninguna de las críticas al guion y a la filmación pueden disminuir el mérito que indudablemente tiene esta cinta: mostrar una realidad que apenas intuimos, pero que aquí vemos representada, quizá, con muchos más elementos de los que solo imaginamos al escuchar o leer noticias sobre lo que sucede en Venezuela.

Ficha técnica

Título original: Aún es de noche en Caracas
Año: 2025
Duración: 97 minutos
País: Venezuela
Compañías: Coproducción Venezuela-México; Redrum, Absolute Artists, Impression Entertainment
Género: Thriller. Drama
Guion: Mariana Rondón, Marité Ugás. Novela: Karina Sainz Borgo
Música: Camilo Froideval
Fotografía: Juan Pablo Ramírez
Reparto: Natalia Reyes, Moisés Angola, Sheila Monterola y Edgar Ramírez
Dirección: Mariana Rondón, Marité Ugás

lunes, 2 de febrero de 2026

El Gran Premio: a toda Velocidad - Por Carlos Correa Acuña

Esta película animada alemana, sobre un Gran Premio que recorre varios escenarios europeas, me trajo muchos recuerdos de “Los autos locos”. Hay un dejo de esas clásicas carreras donde “todo vale” para conseguir la victoria, pero finalmente el bien se logra imponer sobre el mal.

La historia se centra en Edda, una fanática de las carreras que sueña con convertirse en piloto y trabaja atendiendo en el parque de diversiones que posee su familia. Cuando la competencia automovilística llega a la ciudad, Edda desborda entusiasmo. Su ídolo, Ed, el más joven y exitoso de los pilotos, se apresta a enfrentar un nuevo desafío y ella estará allí, en primera fila, para presenciarlo. Pero no todo es almíbar. Edda es curiosa e incursiona en el Paddock, “toma prestado” el bólido del campeón, y se arriesga a conducirlo. El punto es que las consecuencias son trágicas: Ed queda lesionado cuando intenta impedir un accidente y solo hay una solución posible: que Edda ocupe su lugar en la competición.

Esta simpática cinta toma como punto de partida un sinfín de caricaturas. Cada piloto y su auto representa algún personaje especial, con características propias y una intención totalmente transparente. Por otro lado, el entorno de competición es puro glamour, parafraseando el mundo real de las competencias y esbozando claramente la línea farandulera cada vez más presente.

Lógicamente, tenemos a los buenos y a los malos, con puntos intermedios, claro está. Todo esto, además, está tras una gran capa de apariencias, de modo que no sea tan evidente lo que puede ser o no ser. Además, el guion entrelaza la historia familiar de los personajes con necesidades acuciantes -como la quiebra del parque o el pasado del joven campeón-, lo que introduce un contrapunto interesante a los sueños que tiene Edda y la ambición de Ed.

Con muchos valores involucrados, como la familia, el compañerismo y la amistad -a veces enfrentados a sus opuestos directos-, esta cinta se gana un espacio en la animación gracias a la fluidez de su desarrollo y a un colorido que llama la atención desde el primer momento. Locos efectos especiales y una velocidad extrema hacen que la película literalmente vuele y deje abiertas las puertas para nuevas aventuras. Ojalá volvamos a ver a estos carismáticos personajes, con nuevos paisajes y nuevos desafíos. El material existe y solo hay que “echar a correr” la imaginación.

Ficha técnica


Título original: Grand Prix of Europe
Año: 2025
Duración: 98 minutos
País: Alemania
Compañías: Coproducción Alemania-Reino Unido; MACK Magic, Mack Animation, Mack Media, Timeless Films
Género: Animación. Comedia. Infantil | Coches/Automovilismo. F1
Guion: Kirstie Falkous, Jeffrey Hylton, John T. Reynolds, Ben-Alexander Safier, Joe Vitale. Historia: David Ginnuttis, Ben-Alexander Safier
Animación
Dirección: Waldemar Fast

domingo, 1 de febrero de 2026

Glamorosa - Por Jackie O.

"Eres hermoso"


Serie Lgtbq+ sobre la industria de la belleza, con la magnate del maquillaje Madolyn Addison y un joven con sueños de belleza.

Marco es un joven gay que trabaja en un centro comercial en la sección de maquillaje, y tiene un canal de YouTube que casi nadie sigue; y él sueña con trabajar en la industria de la belleza y ser un famoso influencer, vive con su abnegada y amorosa madre abogada, a quien tampoco le va bien en lo económico. Hasta que la suerte toca la puerta de Marco, porque llega a su puesto de trabajo la mismísima Madolyn Addison, creadora de la marca de lujo del mismo nombre. Marco, quien no tiene nada de timidez, con su simpatía se gana su atención y por ende un puesto de asistente en su empresa. La vida de Marco da un giro a su favor, está acercándose a su propósito en la vida.

Al llegar a la empresa se encuentra con gente diversa, donde muchos son de la comunidad Lgtbq+ , también carácteres y estilos de vida diferentes, personas de toda índole creativa y muy fashionistas. Así comienzan los enredos amorosos y rivalidades, donde el tono de comedia prima más que el drama.
La confianza en el trabajo, los enredos de la industria, cómo se mueven en el mundo de la Belleza, la angustia de tal vez perderlo todo, versus el éxito rotundo es la tónica.

Comedia dramática liviana, pero no apta para homofóbicos, ya que la comunidad Lgtbq+ es la principal en esta serie, y hacen bastante ruido. Además, hay droga y sexo (esto último sin mostrar nada, tranquilos)
A pesar de ser amena, sin que sea imprescindible, se canceló la segunda temporada, porque daba para seguir con la historia de nuestros protagonistas, quienes habían tomado ciertas decisiones en sus vidas.

En qué podría fallar, en la caricaturización en la que cae a veces.

Tiene buena banda sonora, encantador vestuario, maquillaje bello. Con personajes muy amenos, las actuaciones te hacen empatizar con la mayoría, donde se tratan variados temas como la amistad, el amor, la traición, la discriminación, el trabajo en equipo, los miedos y más, en esta serie (o miniserie) de  Netflix.

Ficha técnica

Título original: Glamorous.
10 capítulos . 2023.
Creado por: Jordan Nardino
Protagonizada por Kim Cattrall, Miss Benny, Jade Payton, Zane Phillips, Michael Hsu Rosen, Ayesha Harris, Graham Parkhurst

viernes, 30 de enero de 2026

Sirāt: trance en el desierto - Por Carlos Correa Acuña

Intensa. Aún no me repongo. Sirât es una experiencia diferente, con creces.

La trama es sencilla, aunque extremadamente aguda. Un padre y su hijo buscan a su hija-hermana. Mar lleva meses desaparecida tras participar en fiestas rave en el desierto de Marruecos. Ambos están angustiados. Viajan buscando estos eventos multitudinarios, muestran su foto y dejan volantes; nadie sabe nada. No la reconocen. Pero las fiestas transitan por diferentes lugares; aún hay esperanza.

Comienza un movimiento de tropas. Llegan militares, todo debe terminar. Conminados a abandonar la zona, dos caravanas se separan de la línea y se dan a la fuga. Luis -Sergi López- y Esteban -Bruno Núñez Arjona- los siguen, asumiendo un riesgo que tal vez es la única opción para seguir buscando a Mar.

La travesía de padre e hijo ya no la realizan en solitario. Tonin -Tonin Janvier-, Jade -Jade Oukid-, Josh -Joshua Liam Henderson-, Stef -Stefania Gadda-, y Bigui -Richard Bellamy- ahora son sus guías. No es fácil la comunicación. Estos ravers se dejan llevar por el camino, no tienen un destino definido, son verdaderos nómades; ya encontrarán, tarde o temprano, un lugar donde quedar.

El tránsito a través del desierto se transforma en odisea. Cada paso involucra dificultades crecientes. Con el clima y la geografía como sus mayores peligros, la expedición prosigue su marcha hacia un incierto destino.

El director Oliver Laxe nos propone vivir una experiencia. Desde un inicio queda claro que lo suyo es la inmersión, sumergirnos en el mundo rave -desconocido totalmente para mí- como si fuéramos uno más. Y es un acierto la técnica que utiliza: se trata del sonido, tanto con su banda sonora como con la captación de cada mínimo detalle auditivo.

Notable resulta el diseño sonoro. La cinta comienza con ruidos ambientales, el viento soplando en el desierto y el armado de un conjunto de parlantes. Suena todo, clarísimo, como si estuviéramos allí, a dos pasos, insertos en el lugar. ¡Click, clack!, el sonido de los cables calzando al interior de los conectores, junto al roce de los cajones. En segundos pasamos del silencio absoluto al clamor ensordecedor de la música electrónica compuesta por Kangding Ray. Ritos, casi ancestrales, coexisten en esa monotonía rítmica, muchas veces carente de melodía y armonía. Es básica, instintiva y en ocasiones brutal. Son ritmos que parecen latidos, de desenfreno y que, simultáneamente, provocan anulación sensorial.

Sirāt podría clasificarse como una película de ruta pero es bastante más. Es una obra profunda, desgarradora, de esas incómodas de ver pero que se quedan en la retina. Se trata de un viaje con un objetivo que poco a poco se transforma, se deshace y deriva en algo diferente. Muchas vertientes confluyen, algunas evidentes y otras en extremo sutiles. Desde un conflicto armado que amenaza tener proporciones mundiales, hasta la profunda intimidad de cada uno de sus personajes en busca del sentido de la vida.

Dos aspectos para concluir. El primero, los actores, salvo López y Núñez Arjona, no son profesionales, lo que otorga un alto nivel de naturalidad a la obra. Segundo, la explicación en detalle del título: “dicen que para alcanzar el paraíso se debe cruzar un puente tendido sobre el infierno que es extremadamente fino y peligroso, tan delgado como un cabello y más afilado que una espada. Se denomina Sirāt y según indica la tradición islámica tanto justos como pecadores pasarán por este vertiginoso camino para alcanzar la salvación.”

Ficha técnica

Título original: Sirât
Año: 2025
Duración: 114 minutos
País: España
Compañías: Coproducción España-Francia; Filmes Da Ermida, El Deseo, Movistar Plus+, 4A4 Productions, Uri Films. Distribuidora: BTeam Pictures
Género: Drama. Intriga. Thriller | Road Movie. Secuestros / Desapariciones. Música
Guion: Oliver Laxe, Santiago Fillol
Música: Kangding Ray
Fotografía: Mauro Herce
Reparto: Sergi López, Bruno Núñez, Jade Oukid, Tonin Janvier, Richard Bellamy
Dirección: Oliver Laxe

Sirāt: trance en el desierto - Por Jackie O.

“Un camino hacia un puente suspendido en el infierno, tan fino como un cabello, y tan cortante como una espada”.


Tal vez, dos palabras que surgen mucho en esta película sean desconocida para la mayoría: Raver y Sirāt. Ravers, son fiestas clandestinas de música electrónica. Su cultura está centrada en la libertad, la comunidad y experiencias sensoriales intensas, realizadas en lugares poco convencionales, como fábricas abandonadas o campos abiertos. Y Sirāt, es una palabra árabe que significa 'camino' o 'sendero'.

Dicho esto, tenemos una cinta donde vemos a un angustiado padre, Luis, con la foto de su hija perdida. Está con su hijo Esteban, de unos 13 años más o menos, quienes, entremedio de la música electrónica y la droga, consultan por ella a personas de aspecto desaseado y cansados de tanto bailar. Solo sabemos que se fue del hogar a un raver y debe tener unos 18 o 20, años más o menos. No sabemos más de ella, menos las razones para no contactarse con su familia, por lo que podemos especular que se fue del hogar para no saber nada más de su familia, o le pasó algo grave. Porque Luis no dice nada de su último encuentro con su hija.

Entre el alboroto, Luis sigue a un grupo de personas que sigue de parranda en el desierto. Tal vez ellos lo guíen hacia su hija; su hijo y su perrita están con él. Pero, en todo momento me pregunté ¿por qué exponer al hijo a este ambiente hostil?

La cinta se maneja en este ambiente desértico de Marruecos, donde un grupo de personas de todas las edades disfruta de la música electrónica, se mueve “en su onda”, nadie critica a nadie, el que quiere se droga y quien no, no. Se come lo que cada quien mantenga, y se vive de acuerdo a lo que se presente en el momento. Son nómades siguiendo el ritmo de esos enormes parlantes que los llevan a un trance techno.

No es el ambiente de Luis ni menos del joven Esteban, por lo que deben adaptarse rápido a las inclemencias del tiempo, el estruendoso ruido, a comer racionado, y los problemas del camino.

La primera etapa de la cinta nos lleva a lo antes descrito, pero repentinamente la cinta cambia, y el dolor nos embarga. Un accidente que nadie vio venir, un desenlace horrible que nos aprieta el corazón. ¿Vale la pena seguir este camino que ya se transforma en un infierno?

Hay situaciones que no son predecibles, pero otras sí. Estamos en una aventura de peligro constante, pero ¿les importa?…

Un doloroso camino que va de mal en peor, donde no sé si los protagonistas se cuestionan sus decisiones, si le toman el peso a la vida, o es solo vivir el momento y Dios proveerá.

Su final me es algo contradictorio. Puedo hablar del sentido a la vida que toman los protagonistas en este drama, con su estilo sensorial de corte road movie con estética post-apocalíptica y toques de post-punk; que no sé qué tan espiritual pueda ser… me genera duda, donde el dolor se toma el final.

También lo podría traducir a este viaje sensorial techno, donde el director no supo cómo terminarla y sacó al “Gaspar Noé” que lleva en su interior y copiar algo de su estilo transgresor.

Pero es indiscutible su hermosa fotografía, estilo Mad Max, arriesgada y muy natural; es un personaje más en la historia. Los planos nos muestran mucha lejanía, espacios amplios donde el ser humano se ve insignificante.

La banda sonora es genial. Quieres estar moviéndote a su ritmo, compuesta por el músico francés Kangding Ray, otro gran personaje en la trama.

Luego de todo lo visto podemos reflexionar sobre la pérdida, el abandono, la búsqueda y la transformación personal, con un contexto también sociopolítico, con un choque cultural y conflictos bélicos en ese desierto marroquí.

Pareciera que cada paso que se da se vive y siente como una prueba, en un mundo que, al parecer, está erosionado.

Obtuvo el Premio del Jurado en Festival de Cannes 2025. También, Premio Cannes Soundtrack a David Letellier (Kangding Ray), por la mejor composición musical. Y Gran Premio del Jurado del Palm Dog 2025 para Pipa (ya fallecida) y Lupita, las dos perritas de la película.

Nominada a mejor película en los Globos de Oro, Premios Goya 2026, Premios Bafta 2026. Óscar 2026, nominada en la categoría de Mejor película internacional y a Mejor sonido. Entre otros premios y nominaciones.

Ficha técnica

Director: Oliver Laxe
Guion Óliver Laxe y Santiago Fillol
Fotografía Mauro Herce Mira
Protagonistas: Sergi López, Bruno Núñez, Jade Oukid, Tonin Janvier, Richard Bellamy
España - Francia
2025. 115 minutos.

¡Ayuda! - Por Carlos Correa Acuña

La premisa de esta película ya la hemos visto algunas veces; sin embargo, en manos del director Sam Raimi se siente diferente.

Linda Liddle -Rachel McAdams- es una destacada empleada del Departamento de Planificación y Estrategia de su empresa. Trabajadora obsesiva, sueña con obtener el ascenso que su jefe le ha prometido, pero él fallece y su hijo Bradley Preston -Dylan O'Brien- asume el puesto de CEO. Obviamente el escenario se modifica, ya que el joven líder tiene otros planes y Linda no encaja para nada.

Un viaje a Bangkok para concretar un negocio abre una puerta. A pesar de sus prejuicios, Bradley le da una oportunidad a Linda para que demuestre su valía; pero él está lejos de estar convencido y las burlas hacia ella, junto con la del resto de sus compañeros, no tardan en llegar. Pero ocurre lo inesperado: el pequeño Jet es alcanzado por un rayo, evento que desencadena un accidente que los deja varados en una isla desierta en medio del océano. Quedan solos: Linda y Bradley, nadie más. ¿Quién es ahora el jefe? Los roles se invierten -la premisa que señalaba al comienzo-, pues Linda lleva la batuta ahora y no solo se propone asegurar la supervivencia de ambos.

Sam Raimi filma un guion de Damian Shannon y Mark Swift que amenaza ser más de lo mismo. No obstante, las sorpresas, aunque tardan un poco en llegar, resultan muy bienvenidas.

Si la película comienza sobre un escenario plano, con mucha conversación y haciendo una caricatura de todas las situaciones, desde el accidente y la “nueva vida” en la isla, la dinámica cambia. Bien filmada y editada, lo típico deja de serlo paulatinamente, porque el metraje se va tiñendo de un humor negro bastante fino y especial.

Linda cuida a su jefe pero se sabe con ventaja. Y la aprovecha, porque honestamente quiere darle algunas lecciones de vida para aplacar su soberbia y altanera actitud. Por momentos, parece que lo consigue, en una especie de “venganza de los nerds”, sin embargo, hay cierta esencia en el ser humano que en verdad es muy difícil de modificar.

La dupla protagónica funciona bien. La química entre ambos es natural y fluida; no cansa que sobre sus hombros recaiga casi el 90% del metraje. Los estereotipos que ambos representan son exagerados, obviamente, pero a pesar de ello, los dos actores alcanzan puntos destacados al encarnar roles que podrían llegar a ser demasiado ficticios o fuera de lugar.

La partitura de Danny Elfman es un agrado, aunque nos deje con ganas de haber escuchado algo más. ¿Por qué? Por aquellos largos pasajes sin música que pueden ser un poco áridos, dado que los diálogos en esta cinta sobre apariencias, trabajo y condiciones personales, no logran llenar todos esos espacios.

En casi dos horas, “Send Help” se las arregla para mostrarse como una cinta interesante y diferente. De terror, poco, salvo unas escenas con jabalíes que parecen muy reales. Lo que sí tiene, en dosis mayores, es otra forma de miedo que podría ser aún más terrorífico si se llega a concretar. De hecho, el desenlace queda abierto a la reflexión y al juicio de los espectadores. ¿Qué haríamos en una situación como esa? ¿Damos lecciones o recibimos lecciones? ¿Nuestra esencia se mantiene o se modifica? Y como muestra, un botón.

Ficha técnica

Título original: Send Help
Año: 2026
Duración: 113 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Raimi Productions. Distribuidora: 20th Century Studios
Género: Terror. Thriller | Catástrofes. Supervivencia
Guion: Damian Shannon, Mark Swift
Música: Danny Elfman
Fotografía: Bill Pope
Reparto: Rachel McAdams, Chris Pang, Dylan O'Brien, Dennis Haysbert
Dirección: Sam Raimi

jueves, 29 de enero de 2026

Sirāt: trance en el desierto - Por Juan Pablo Donoso

Una metáfora apasionante y dolorosa. Viaje desgarrador a ninguna parte. Nos recordó El Salario del Miedo (1953).

Sirat en árabe significa "camino" o "sendero". En el contexto islámico es el puente delgado y filudo que las almas deben cruzar el Día del Juicio para pasar del Infierno al Paraíso: concepto central en la escatología musulmana.

El tema central de esta película es la PÉRDIDA: de los seres que amamos, de partes de nuestros cuerpos, de lucidez por medio de las drogas o del baile desenfrenado con sonido atronador.

La vida es como un gran desierto que debemos recorrer en pos del AMOR… desaparecido, o, tal vez también perdido.

Un hombre y su hijo pequeño llegan a un gran carnaval de música y drogas en las montañas agrestes de Marruecos. Buscan a la hija perdida. Como nadie la ha visto, deciden seguir viaje hacia el sur cruzando el desierto, protegidos por un grupo de sonidistas transhumantes marginales.

Película “rutera” que habla más que de un simple viaje: es una travesía interior disfrazada de ruta polvorienta, donde las decisiones pesan más que los kilómetros y donde lo inesperado se convierte en permanente.

Llegar a esa fiesta fue casi un albur de último momento - para que los marginales lisiados se convirtieran en los únicos compañeros fieles.

Solo nos redime la SOLIDARIDAD ante quienes están más desvalidos que nosotros. Compasión por aquellos cuyas vidas diarias son inestables. Nos recuerda que la resiliencia a menudo surge cuando menos la esperamos.

Nadie sabe cuánto vivirá, ni cómo morirá, ni siquiera qué hacer con su vida si sobrevive… solo seguir avanzando - hacia lo desconocido - por el desierto en un tren cargado con personas tan desoladas como ellos mismos. (Secuencia final)

El peligro nos aferra a la vida y, como en toda gran tragedia, los personajes deben tomar ciegas decisiones una y otra vez.

Energía hipnótica y vibrante gracias a la banda sonora y al ritmo preciso.

Música, fotografía, maquillajes y diseño de vestuarios son perfectos; hasta los personajes secundarios emanan autenticidad.

De ritmo reflexivo y sombrío, a ratos pone a prueba la paciencia del espectador. Ese mismo pulso irregular permite retratar la belleza de la paternidad, y la empatía de quienes los rodean.

Es una lenta y profunda reflexión sobre la fragilidad de la condición humana, y de la ilusoria seguridad de los occidentales.

Con qué facilidad las estructuras en que confiamos, tanto físicas como anímicas, pueden derrumbarse por los imprevistos.

Sin misericordia desmantela la distancia entre “ellos” y “nosotros”. Vamos sin saber qué nos espera en el próximo minuto. Impotencia ante lo inesperado.

Un niño inocente y su perrito - expuestos al desafío - abren la eterna interrogante sobre los misteriosos designios de Dios.

Oscila entre el drama familiar, la solidaridad, el peligro y el suspenso: como si la propia película necesitara perderse para encontrar su camino.

Candidata de España para los Premios Oscar 2026. 
Cannes - Ganadora Premio del Jurado

AVANZAMOS SIN SABER HACIA DÓNDE. LA META IMPORTA MENOS QUE EL CAMINO. IMPACTANTE Y EMOTIVA. EXCELENTE.

Ficha técnica

2025 Drama psicológico, aventuras España, Francia - 1,55 hrs. 
Fotografía: Mauro Herce 
Edición: Cristóbal Fernández 
Música: Kangding Ray 
Diseño de Arte: Laia Ateca 
Guion: Santiago Fillol, Oliver Laxe 
Actores: Sergi López, Bruno Núñez Arjona, Stefania Gadda 
Director: Oliver Laxe

El día del fin del mundo: Migración - Por Juan Pablo Donoso

La primera fue realista y más dramática, con gran tensión y tonos oscuros. Para quienes nunca vieron aquella, o ya la olvidaron, esta secuela será entretenida, disfrutarán con los efectos especiales e, incluso, le perdonarán las concesiones de matinée.

En 2020 vimos cómo nuestro héroe - Gerard Butler (300 - Fantasma de la Ópera) - salvó a su familia del impacto de un meteorito refugiándose en un búnker en Groenlandia.

Ahora el búnker perdió seguridad y la familia deberá iniciar un largo y peligroso viaje al sur de Francia. Allá está el cráter Clarke (el más grande de la primera película). Es el único protegido de la radiación, de las tormentas, y la contaminación letal.

Cuenca gigantesca que luego de cinco años se convirtió en un paraíso. Además, dejó de ser un pozo volcánico.

Para divertirnos, y aprovechar el precio de la entrada, debemos mandar al diablo la lógica.

Una de las principales incongruencias es cómo conseguían combustible para un viaje tan largo.

De todas las personas que hallaron en el camino nadie parecía desnutrido, con deficiencia de vitamina D, enfermo o intoxicado por radiación.

Cuando llegan a Londres, los acoge una vieja amiga que cuida a un grupo de pacientes con Alzheimer. Ancianos que esperan ahí su destino; mientras tanto, ¿de dónde obtienen la comida?

Frente a los ataques enemigos pudieron quedarse sin balas en menos de 5 días. (¡!)

Nos pareció extraña la cantidad de enemigos secundarios, inútiles, y cómo terminan matándolos en cuestión de minutos. ¿Qué aportaban a la historia?

Secuela con un tono diferente a la primera. Menos destrucción a gran escala y más enfocada en la supervivencia, la atmósfera y el viaje.

Incentiva los valores de fortaleza familiar, confianza y trabajo en equipo.

El final - predecible y brusco - nos evocó la alegoría de Moisés al divisar la Tierra Prometida (también usado en El Planeta de los Simios).

La presencia y el talento actoral de Gerard Butler le aportan categoría a esta nueva aventura que sugiere la posible inclusión de una tercera parte.

Pudo ser mejor si los guionistas le hubieran dado un poquito más de lógica a las peripecias.

PELÍCULA DE CATÁSTROFES ACEPTABLE, AMBIENTADA EN UN MUNDO POST-APOCALÍPTICO. INFERIOR Y MÁS SUPERFICIAL QUE LA PRIMERA.

Ficha técnica  

Título Original: Greenland 2: Migration
2026 Suspenso post-apocalíptico EE.UU. - 1,38 hrs. 
Fotografía: Martin Ahlgren 
Edición: Colby Parker Jr. 
Música: David Buckley 
Diseño Prod.: Vincent Reynaud 
Guion: Mitchell LaFortune, Chrisw Sparling 
Actores: Gerard Butler, Morena Baccarin, Roman Griffin Davis 
Director: Ric Roman Waugh

El Gran Premio: a toda Velocidad - Por Juan Pablo Donoso

Largometraje animado, alemán, lleno de acción, ternura y humor.

Ed Euroratón y Edda Eurolauchita, son los protagonistas de esta gran competencia automovilística. Desde hace décadas son las queridas mascotas del Europa-Park de Alemania.

La joven ratoncita Edda sueña con coches de carreras. Cuando se acerca el Grand Prix de Europa, aprovecha la oportunidad de participar, conocer a Ed, su ídolo, desafiar adversidades y ayudar a la empresa familiar de ferias que está en apuros económicos.

Durante las sucesivas etapas de la carrera, se nos muestran diversas ciudades europeas. Imágenes emblemáticas cuya belleza resulta educativa para los niños.

Entre los competidores hay gran variedad de personajes secundarios y pintorescos. Algunos incluso se nos presentan, en principio, como malvados y tramposos. Pero la historia también está llena de giros inesperados y sorpresas. Nos previene sobre juzgar de antemano las reales intenciones de las criaturas.

Si bien nuestra heroína es Edda, y el fanfarrón con pies de barro es Ed, los demás constituyen una galería de tipos reconocibles, entre los que destacamos a María - la adivina esotérica - y Magnus el oso bonachón.

Este filme marca un hito en la evolución de Ed y Edda. Pasan de ser solo mascotas de un parque de diversiones a futuras estrellas animadas del cine internacional.

Ni pretenciosa ni aburrida. Solo una grata película familiar, a la antigua, como las que solíamos ver.

HISTORIA CLARA Y AMENA. ENCANTO Y HUMOR QUE ESTIMULA TEMAS DE DETERMINACIÓN Y TRABAJO EN EQUIPO. LA DISFRUTARÁN GRANDES Y CHICOS.

Ficha técnica

Título Original: El Gran Prix de Europa
2025 Aventuras, animación Alemania -1,38 hrs. 
Edición: Bjorn Teubner 
Música: Volker Bertelman 
Guion: Kirstie Falkous, Jeffrey Hylton, John T. Reynolds 
Director: Waldemar Fast

miércoles, 28 de enero de 2026

El día del fin del mundo: Migración - Por Carlos Correa Acuña

Una película de manual, delgada, más por la forma que tiene su realización que por su temática. Ojo aquí. Estos no son malos calificativos, por el contrario. Si una cinta se inscribe con ellos y logra su objetivo, perfecto. ¿Qué pasa en este caso? Veamos.

Han pasado cinco años desde los eventos catastróficos provocados por el cometa interestelar Clarke. La mayor parte del planeta Tierra fue destruido y con ello la civilización quedó reducida a una mínima expresión. El entorno se ha vuelto cada vez más caótico, pues las repentinas tormentas electromagnéticas, la precipitación radioactiva y los fuertes terremotos aún persisten con crudeza.

Cuando dejamos la historia, nuestros protagonistas se habían refugiado en Groenlandia -muy de moda en estos días-, en un búnker que hasta el momento los ha protegido adecuadamente de los peligros externos. Sin embargo, la constante inestabilidad causa fallos que ya no se pueden contener. Hay que desalojar, buscar otros cursos de acción. Deben pasar de ser quienes deciden quién se salva o no, a ser personas que claman por sobrevivir.

Desde ese instante, comienza el peregrinar -aquella migración, como dice el título- de esta familia compuesta por el ingeniero estructural John Garrity -Gerard Butler-, junto a su esposa Allison -Morena Baccarin-, y su hijo diabético Nathan -Roman Griffin Davis-. Como es de suponer, los peligros son múltiples a cada paso que dan, por lo que el viaje se transforma en una verdadera odisea en busca de la salvación.

Es tan fino el argumento que no vale la pena profundizar. No obstante, hay algunos puntos que podemos rescatar en el fondo de su propuesta. El primero es el comportamiento humano. Por ejemplo, la cinta esboza la tensión que surge cuando personas externas al búnker piden ser rescatados. ¿Los van a buscar o simplemente los dejan morir? La división interna es instantánea, algo que podemos perfectamente asimilar con los últimos flujos migratorios que bien conocemos en nuestras latitudes. En esta misma línea se inscribe el instinto de supervivencia, aunque sea pasando por encima al del lado. Solo cuenta lo propio; primero yo, segundo yo y tercero yo, un reflejo de la individualidad de los tiempos actuales.

En un segundo término, el filme roza conceptos como la discriminación y el valor transaccional que adquiere toda relación. Ya nada sería gratuito, todo sería por algo, lo que, en circunstancias catastróficas, adquiere una connotación que va más allá de cualquier discernimiento, valores o, simplemente, humanidad.

La película se desarrolla en forma completamente lineal. La angustia y la desesperación de ir superando obstáculos tras obstáculos hablan de la esperanza de una nueva vida. Por eso, el destino de la familia es el cráter Clarke, pues allí se supone que la vida se está regenerando en un reinicio, algo muy similar al evento de extinción del Cretácico-Paleógeno.

“Greenland 2: Migration” entretiene pero se olvida rápido. Más allá de eso, me quedo con algunos aspectos clave que siempre deberíamos poner en relieve. Uno de ellos es esa mano amiga que se tiende cuando la esperanza flaquea y ya todo parece perdido. Aún existe, pero cada vez más cuesta encontrarla. Lo segundo es la infinita capacidad de resiliencia que tenemos los seres humanos cuando somos sometidos a pruebas de envergadura mayor. Esta característica, que es esencialmente humana, nos distingue y, además, nos une. Debemos ser fuertes ante la adversidad, aunque la amenaza sea implacable y parezca que ya no queda nada más por hacer.

Ficha técnica

Título original: Greenland 2: Migration
Año: 2026
Duración: 98 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Coproducción Estados Unidos-Reino Unido; ACE, G-BASE, Thunder Road Pictures, CineMachine Media Works, STX Entertainment. Distribuidora: Lionsgate
Género: Thriller. Acción | Familia. Catástrofes. Supervivencia. Fin del mundo. Secuela
Guion: Chris Sparling, Mitchell LaFortune
Música: David Buckley
Fotografía: Martin Ahlgren
Reparto: Gerard Butler, Morena Baccarin, Roman Griffin Davis
Dirección: Ric Roman Waugh

lunes, 26 de enero de 2026

El diablo está ocupado - Por Jackie O.

“Realidades que no hay que ignorar”


Cortometraje documental que retrata el trabajo diario de Tracii, jefa de seguridad en una clínica de abortos de Atlanta, Georgia. La obra se encuentra nominada al Óscar2026.

Independiente de las creencias que cada uno tenga, de las decisiones que cada persona asuma en su vida por las circunstancias que sea, hay realidades que, nos gusten o no, no se deben ignorar.
Y el tema del aborto es de gran discusión en todo el mundo.

En E.E.U.U. hay algunas clínicas en algunos estados que ayudan en esta situación, pero hasta antes de cumplir 6 semanas. Cumples esa fecha y quedas fuera.

En este trabajo vemos a Tracii que se desempeña desde hace años en una clínica de salud para mujeres con intenciones de abortar. Ella es jefa de seguridad, por lo que la vemos en un día de trabajo, su rutina que comienza llegando primero al lugar y los quehaceres varios.

Su trabajo no es fácil, ya que lidian con detractores del aborto que se manifiestan diariamente en las afuera de la clínica, lo que genera tensión y posibles daños, no solo a la propiedad, sino que a las mujeres que cada día llegan. Las mujeres no tienen nombre, son solo números para identificarlas y resguardar su identidad.

Tracii nos cuenta su sentir, la conocemos, empatizamos con ella. Ella es el foco de nuestra atención.
Una mujer trabajadora, que busca ayudar a quienes la necesitan, sin juzgar, ya que, a pesar de solo ser una guardia de seguridad, ella lidia con las pacientes apenas llegan.

Un trabajo muy interesante para ver, independiente de si estamos en contra o a favor del aborto. Es una realidad y no debemos hacer como si no existiera.

Tiene una buena edición y dirección.
Humanidad, empatía, dolor, frustración, rabia… varios sentimientos pueden aflorar al ver este trabajo.

El por qué del nombre del documental, "The Devil Is Busy", es por la intensa y constante presión, amenazas y peligro diario que enfrenta el personal del lugar. La frase refleja el ambiente caótico y hostil en el que deben trabajar para asegurar la atención a las pacientes.

Disponible en HBO.

Ficha técnica

Dirigido por Geeta Gandbhir y Christalyn Hampton
2024. 30 minutos.
E.E.U.U.

Terror en Silent Hill: Regreso al Infierno - Por Carlos Correa Acuña

Un paisaje precioso, entre bosques; una ruta hermosa que recorre un acantilado y un joven conduciendo raudamente un Mustang. Ocurre un incidente porque casi choca de frente con un camión; al esquivarlo pasa a llevar la maleta de una joven que está esperando el autobús. Nada es fortuito porque las miradas queman y ambos quedan prendados de inmediato.

Luego de mostrarnos algunos recuerdos, la cinta entra de lleno en materia, porque aborda la historia de James -Jeremy Irvine- que regresa al pueblo donde dejó a su amada Mary -Hannah Emily Anderson-. Algo ha sucedido con el paso de los años; el cambio es impactante. Cubierto de nieve y cenizas, el lugar que antes tuvo una vida esplendorosa hoy está convertido en materia inerte. De hecho, no se ven habitantes. Solo suena a lo lejos una radio con música de Bach; el abandono parece ser total.

El énfasis de la cinematografía está puesto en la estética de cada toma. Con música incidental que conduce los cambios de secuencia, los primeros 30 minutos se hacen un poco planos, pero inclusive así avanzan. A partir de ese momento, con la aparición de figuras monstruosas -no es spoiler porque eso está en el tráiler-, la película se decide a mostrar su esencia.

La construcción que hace el director Christophe Gans del famoso videojuego responde a su estilo y formato. A pesar de no conocer la versión original y las anteriores películas, los episodios, las pruebas, los encuentros y el misterio que envuelve la trama, me hacen sentido. La estética de los cuadros, el ir paso a paso desarrollando un camino predefinido a modo de laberinto donde el protagonista entra y sale, es ya un clásico.

¿Hay algo de fondo en la historia o es solo este casi interminable transitar?

Claro que existe algo sustantivo. Se trata de una búsqueda, una búsqueda muy personal. James no solo quiere recuperar a su novia, también quiere recuperarse a sí mismo, un proceso de aceptación que tiene tanto de realidad como de imaginación. El carácter onírico de la aparición de María -Hannah Emily Anderson en su otro rol- y de Laura -Evie Templeton-, se contrapone a la oscuridad de esos demonios externos, que no son más que los miedos y contradicciones de un protagonista atribulado por la consecuencia de sus actos.

“Return to Silent Hill” no es tanto una reinvención sino, más bien, un reinicio. Llevar a la pantalla un juego, que además puede tener variantes de acuerdo a las decisiones de cada jugador, es todo un desafío. Por lo mismo, Christophe Gans es hábil en optar por una trama concreta y dejar varias aristas abiertas para ser retomadas en cualquier momento. Si funciona, tendremos el nacimiento de una nueva saga de suspenso (porque de terror, al menos acá, hay poco) y quién sabe hasta qué profundidades (o etapas de juego) podría llegar.

Ficha técnica

Título original: Return to Silent Hill
Año: 2026
Duración: 106 minutos
País: Francia
Compañías: Coproducción Francia-Alemania-Serbia-Reino Unido-Japón-Estados Unidos; Davis Films, Supernix, The Electric Shadow Company, Work in Progress, Ashland Hill Media Finance, Konami, Bloody Disgusting, Maze Pictures
Género: Terror | Sobrenatural. Videojuego
Guion: Christophe Gans, William Schneider, Sandra Vo-Anh. Videojuego: Keiichiro Toyama, Hiroyuki Owaku, Konami
Reparto: Jeremy Irvine, Hannah Emily Anderson, Evie Templeton
Dirección: Christophe Gans

sábado, 24 de enero de 2026

Terror en Silent Hill, Regreso al Infierno - Por Juan Pablo Donoso

Quienes vieron las precuelas 1ª y 2ª sentirán más familiaridad con las criaturas infernales de esta 3ª etapa.

Recordemos que son películas inspiradas en un homónimo videojuego sangriento, demoníaco y aterrador.

Como el primer episodio tuvo éxito comercial, continúan fabricando secuelas.

Nos limitaremos a expresar nuestra muy personal impresión de esta 3ª parte.

Lo que abundó en presupuesto, tecnología, efectos especiales, faltó en inteligencia argumental y empatía humanitaria.

Ocho países produjeron una costosa película en la que pareciera que los guionistas nunca se pusieron de acuerdo sobre el verdadero fondo de la fábula.

James regresa a Silent Hill para encontrar a Mary, su amor perdido. Pero el pequeño pueblo está distinto a sus recuerdos. Ahora es oscuro, ruinoso y deprimente. Hallará personajes que intentan disuadirlo de buscar a Mary. Mientras más la busca, peor lo pasa. ¿Esto es realidad, o un siniestro inframundo? Lejana resonancia con El Bebé de Rosemary.

Habrían logrado el horror que buscaban. Tenía elementos para ser mejor en su género.

Resultado: sensacionalismo, confusión, y efectos trillados que solo impidieron que empatizáramos con el verdadero drama de sus personajes centrales.

Creyeron que desbarajustando la edición lograrían un producto más sugerente y “artístico”. Quedó una mazamorra pretenciosa, poco agradable, llena de comportamientos sin motivación, y, un desafío al espectador para que ordenara por su cuenta las secuencias y entenderlas mejor.

Tenían elementos para elaborar una bella historia de amor que, gradualmente, se fuera transformando en pesadilla. Habría bastado seguir la línea central del argumento, dotar al protagonista masculino de una discreta dosis de paranoia, y dejar que el resto fluyera por sí mismo.

Como interpretación, lo más valioso es el desempeño de la actriz principal - Hannah Emily Anderson - quien encarna a cinco mujeres diferentes, incluyendo a 2 niñitas preadolescentes.

Para colmo, al final nos anuncian que la congoja volverá a comenzar en un próximo capítulo.

Hay público para todo. En este caso se trata de complacer por medio del desagrado, el desquicio y comportamientos gratuitos.

Para verla sin preguntarse - ¡por ningún motivo! - cuál es el propósito, ni la inteligencia, de semejantes atrocidades… después de todo es solo un “videojuego” para descargar instintos básicos de sadismo, o ansias de venganza reprimidas.

MAJAMAMA INNECESARIA PARA NARRAR UN CLARO ROMANCE DE MISTERIO, HECHICERÍA, TERROR Y LOCURA. DESPERDICIO DE DINERO Y TECNOLOGÍA.

Ficha técnica

Título Original: Return to Silent Hill
2026 Terror, hechicería 
Francia, Reino Unido, Alemania, Serbia, Japón, EE.UU., Australia, España - 1,44 hrs. 
Fotografía: Pablo Rosso 
Edición: Sebastien Prangere 
Música: Akira Yamaoka 
Diseño Prod.: Mina Buric, Jovana Mihajlovic 
Guion: Christophe Gans, Sandra Vo-Han, Hiroyuki Owaku, Keiichiro Toyama (videojuego) 
Reparto: Hannah Emily Anderson, Jeremy Irvine, Robert Strange 
Dirección: Christophe Gans

viernes, 23 de enero de 2026

Terror en Silent Hill: regreso al infierno - Por Jackie O.

“Perdidos en la niebla”


Todo comenzó con un video juego creado por Keiichiro Toyama y publicado por Konami y su subsidiaria, Konami Digital Entertainment, en 1999. Su éxito fue enorme y siguieron, hasta que apareció la primera película el 2006; al mismo tiempo salieron libros y comics, más video juegos y otra película el 2012. Sus personajes son icónicos, no solo para los “gamers” sino en la cultura del cine.

Sí, hay que conocer el origen para entender al cien por ciento una historia que no es nueva. Nunca he jugado el videojuego Silent Hill, pero he visto sus dos películas anteriores y un par de comics para ver esta tercera entrega y entender su fondo. Así,  lo que veamos no nos sea ajeno o creamos que está fuera de contexto, para no quedar colgados de por qué aparece alguien o se dice algo, de por qué Silent Hill está oculta en esa niebla que no cesa, el origen de su ceniza constante, ese culto fanático, que cuando la alarma suena debes refugiarte, etc.

Esta tercera entrega, dicen que está basada en uno de los video juegos (Silent Hill2), por lo que los gamers están más atentos. Pero como telespectadora necesito, sea o no basado en video juego, buena calidad interpretativa y buena calidad en las imágenes. ¿Lo logra esta tercera entrega cinematográfica?

La primera señal positiva es que está el mismo director de la primera película. Ahí digo “que bien, captó mi atención”. Pero no estamos ante una continuación de las anteriores cintas, esto es un reebot, basado en uno de los juegos.

Ahora nos cuenta la historia de un hombre roto, que no asume una separación, pero una carta inesperada le devuelve esperanza y vuelve a ese pueblo del cual salió para no volver. Hay analepsias que nos llevan a entender una relación y, de a poco, ver cómo no acepta la ausencia de su amada, que va en su búsqueda a ese pueblo, que fue hermoso en su momento, lleno de vida y grata convivencia. Pero ahí está vacío, y al deambular en sus calles y en su mente lo acompañamos, ya que debe enfrentarse a diversos monstruos ya conocidos, y esperados.

Puede que la edición mal efectuada haga que, en especial quienes nunca han visto la película -y/o quienes nunca hemos jugado estos videos juegos- se pierdan en su fluidez. El guion tiene momentos tan básicos que se sienten hasta forzados, así como las actuaciones poco creíbles. El maquillaje y peluquería no se ven bien, pero rescato el vestuario. En cuanto al movimiento de cámaras, algunas tomas son muy buenas; su posición hace creer que estás en un video juego. Pero los CGI recargados en momentos, ni siquiera se pueden tomar en serio. Si fuera una comedia se entendería, tal vez, que se vea “su falsedad”. Se vería divertido, pero acá es terror psicológico y debe dar credibilidad.

No hubo tensión, salvo los típicos momentos en que se aparece repentinamente algo o alguien para hacer esos pequeños saltitos que a algunos les provocó. Reitero, hay películas que se adaptan como video juego en la pantalla y han funcionado. Acá, lamentablemente falló esa parte.

Para los gamers, ha sido un fiasco el cambio de guion, porque según ellos, le han cambiado el fondo a un gran juego con personajes a los que no se les sacó provecho, y en especial a ese purgatorio de Silent Hill, al cual transformaron en un mero escenario de terror sin la tensión que merecía.

Y como telespectadora puedo decir que ese pueblo es otro personaje, un personaje que vive y vibra y se le debe sacar un provecho que no se le dio en esta ocasión.

Lo único que rescato son los monstruos. Son icónicos y esperaba verlos nuevamente, así como algunas tomas en plano amplio donde vemos a ese pueblo perdido entre la niebla.

En cuanto al fondo, y para rescatar su historia y lo que trata de contarnos, estamos ante la obsesión de James por no soltar a Mary. Para mí es una clara referencia a las adicciones, donde sabes, a veces, los peligros que conlleva, pero no puedes evitar seguir.

Solo estamos ante una película que se quedó entre la espesa bruma.

Ficha técnica

Título original: Return to Silent Hill
Dirección y guion: Christophe Gans
Coescrita con Sandra Vo-Anh y Will Schneider
Música Akira Yamaoka
Fotografía Pablo Rosso
Montaje Sébastian Prangère
Protagonistas: Jeremy Irvine y Hannah Emily Anderson
2026. EEUU

jueves, 22 de enero de 2026

Hamnet - Por Carlos Correa Acuña

“Hamnet” es una película de emociones contenidas y expresivas, internas y externas, que inundan la escena y traspasan la pantalla.

A partir de la novela publicada en 2020 por Maggie O’Farrell, la directora Chloé Zhao, junto con la propia autora, elabora un guion íntimo sobre el drama familiar de William Shakespeare -Paul Mescal- y su esposa Agnes -Jessie Buckley- tras perder a su hijo de solo 11 años.

La historia comienza cuando la pareja se conoce: él se dedica a enseñar y ella realiza labores diarias en el campo. El amor nace espontáneo; ambos jóvenes comienzan a soñar y a construir su familia.

El intenso verde de la apertura está cargado de un fuerte simbolismo. Un bosque cerrado, apacible, sonidos suaves y una abundante vegetación, reflejan la plenitud de una vida natural. Por lo mismo, no resulta sorpresiva la unión de dos personas provenientes de mundos tan distintos. Ambos coinciden en un momento y en un lugar especial con desbordante pasión.

Pronto viene el matrimonio y naturalmente los hijos. Primero Susanna y luego, cuando William ha debido ir a Londres para escribir y desarrollar su carrera teatral, los gemelos Hamnet y Judith. Las dificultades no disminuyen la intención de la pareja de vivir en familia. Agnes realiza esfuerzos enormes para sostener el hogar y brindar a su marido un espacio de desarrollo profesional. Pero los problemas los ahogan; la enfermedad y el posterior deceso del pequeño Hamnet marcan un punto de inflexión.

Chloé Zhao dirige un drama que conmueve donde la música juega un papel vital. Compuesta por Max Richter, la partitura no solo tiene una belleza intrínseca, sino que, además, transmite con sencillos motivos, el vasto mundo interior de los protagonistas, en especial, la esencia de Agnes. Como contrapunto, el silencio -que también es música- se torna importantísimo y es desarrollado magistralmente para generar tensión dramática, sobre todo en algunas escenas donde la ausencia de sonido provoca angustia y emoción.

Contemplativa y con ritmo cadencioso, esta película se cuela en las rendijas del alma. De pronto, nos vemos transportados a la época; vemos a William escribir, declamar, ensayar y abrumarse, al borde de tomar caminos drásticos luego de la muerte de Hamnet. Por otra parte, Agnes no logra superar la pérdida. Su semblante refleja carencias, falta de afecto, golpes duros que parecen insuperables.

¡Qué delgada es la línea que separa la felicidad de la angustia! Chloé Zhao lo sabe muy bien y lo transmite con poesía y apelando a bellas metáforas, describiendo paso a paso, un proceso que es muy complejo de expresar y retratar solo con palabras, imágenes o sonidos. Por eso cautiva, porque su carácter desgarrador no deja indiferente al espectador.

Maravillosa caracterización de Jessie Buckley para representar a Agnes. Con naturalidad, imprime a su personaje un raudal de emociones con sus gestos y miradas, las que encuentran contrapunto en la contención que construye lentamente Paul Mescal. Ambos protagonistas logran sintonizar hasta en los más mínimos detalles, al punto de encontrarse en escenas separadas, aunque siempre unidos por un hilo invisible.

“Hamnet” emociona, no solo por lo que significa perder un hijo, sino por la forma en que la cinta enfrenta ese drama. ¿Cómo se puede seguir con la vida luego de una tragedia de este tipo? Parece imposible. Las recriminaciones y el vacío deben doler como puñales clavados en el corazón. No obstante, la esperanza se abre paso gracias a la creación literaria del genio de William y la inquebrantable fe de Agnes.

Ficha técnica

Título original: Hamnet
Año: 2025
Duración: 125 minutos
País: Reino Unido
Compañías: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Amblin Entertainment, Amblin Partners, Book of Shadows, Hera Pictures, Neal Street Productions. Distribuidora: Universal Pictures, Focus Features
Género: Drama | Biográfico. Literatura. Maternidad. Paternidad
Guion: Maggie O'Farrell, Chloé Zhao. Novela: Maggie O'Farrell
Música: Max Richter
Fotografía: Lukasz Zal
Reparto: Jessie Buckley, Paul Mescal, Emily Watson, Joe Alwyn
Dirección: Chloé Zhao