Estamos en 1990. En una grabación casera se observa un recorrido al interior de un edificio con grandes espacios vacíos, paredes amarillas y múltiples laberintos. Portando una cámara, el protagonista nos hace estar allí. A él no lo vemos, solo lo sentimos. Sus movimientos rápidos contagian miedo y desesperación. Entendemos poco pero la experiencia sensorial es clara.
Volver a los años 90 tiene aires retro. Allí vemos a Clark -Chiwetel Ejiofor-, el dueño de una tienda de muebles con problemas económicos. La ausencia de clientes agrava lo que ya pesa: un divorcio reciente. La terapia con la doctora Mary Kline -Renate Reinsve- ofrece un alivio que rápidamente se revela como insuficiente.
Clark no tiene claro qué hacer. Las deudas se acumulan y la factura eléctrica es anormalmente alta. Un técnico le ayuda y le hace ver que hay un interruptor que no responde, aunque las luces se comportan como si tuvieran voluntad propia.
El escenario es inquietante. Mientras Clark vive su soledad con angustia le sucede algo imprevisto. A través de una pared del subterráneo accede a un espacio amplio, mayormente vacío, pero que contiene señales extrañas: un montón de muebles, infinitos laberintos, varios carteles, algunas sillas repartidas, voces en distintos idiomas, etc.
Basada en la serie web de Parsons e inspirada en la creepypasta "Backrooms", esta cinta presenta un mundo paralelo. Se trata de otra dimensión, un lugar que no sabemos dónde está ubicado y que provoca incertidumbre. La curiosidad de Clark lo lleva a actuar, a descubrir y recorrer ese espacio, a interpretar señales que muchas veces no llevan a ninguna parte. A moverse constantemente entre dos realidades.
¿Será una representación vívida de sus temores, o bien corresponderá a una revisión de su mundo interior? ¿Por qué se ve obligado a vivir este trance? ¿Qué es lo que lo lleva a investigar e incluso a pedir ayuda a sus asistentes para incursionar al interior del lugar?
La música de Edo Van Breemen y del propio Kane Parsons sostiene el relato por largos pasajes. Es más: cuando la acción se desplaza al exterior, cuando los diálogos cobran mayor protagonismo, la tensión cae de forma notoria. Afortunadamente, pronto volvemos al misterio, ahora en grupo, para registrar cada uno de los movimientos. En ese instante, la película migra del suspenso al terror y es cuando obtiene los mejores resultados.
Interesante desde muchos puntos de vista, este trabajo merece atención. Primero, surge de una especie de mito que se viralizó en internet en 2019, a partir de la publicación de una foto. A raíz de ello, el adolescente Kane Parsons creó en 2022, con apenas 16 años, una serie web que ahora llega a la gran pantalla con una inversión inicial de 10 millones de dólares y una recaudación en ascenso.
En segundo lugar, la trama no es teórica sino experiencial. Las actuaciones de Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve intensifican la experiencia sensorial a través de sus reacciones y gestos. El mérito radica no solo en lo que observamos en pantalla sino en lo que nosotros mismos imaginamos, algo que puede diferir de lo que sienten los propios protagonistas pero que tiene elementos comunes: amenaza permanente, terror a lo desconocido y desprotección.
En último término, para no extenderme demasiado, este filme trabaja de manera muy acertada los planos y las dimensiones para provocar dudas y sorpresas progresivas. No pretende dar respuestas. Lo que quiere es que descubramos cada acción al momento de verla, pero que aquello no sea racional sino emocional. Entonces, el objetivo se cumple si empatizamos, si sentimos y si nos fundimos con lo que ocurre en pantalla.
“Backrooms” es diferente, una película que propone nuevas formas de inquietar y perturbar sin apelar a las fórmulas tradicionales. Además, el hecho de que su director solo tenga 20 años, anticipa una carrera que merece seguimiento. Es de esperar que los desafíos comerciales no consuman el talento y que este director conserve espacios de experimentación y desarrollo fuera de los parámetros regulares. Porque acá tenemos atrevimiento, osadía y una buena cuota de riesgo, elementos imprescindibles para innovar y crecer.
Ficha técnica
Título original: Backrooms
Año: 2026
Duración: 105 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: A24, 21 Laps Entertainment, Atomic Monster, Blumhouse-Atomic Monster, Chernin Entertainment, Oddfellows Pictures, Phobos. Distribuidora: A24
Género: Intriga. Terror. Fantástico | Thriller psicológico. Años 90. Creepypasta. Espacios liminales
Guion: William Bromell, Kane Parsons. Historia: Kane Parsons
Música: Edo Van Breemen, Kane Parsons
Fotografía: Jeremy Cox
Reparto: Chiwetel Ejiofor, Renate Reinsve, Mark Duplass, Finn Bennett, Lukita Maxwell
Dirección: Kane Parsons

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