Esta cinta está construida desde una perspectiva muy diferente al imaginario colectivo que tenemos sobre su protagonista. Como prima de Superman, es inevitable asociarla con el icónico superhéroe, sin embargo, en esta ocasión, Supergirl representa a una mujer que ha recorrido un camino muy difícil, marcado por sus primeros años de vida en una astilla del planeta Krypton mientras todo moría a su alrededor, hasta que su padre decidió salvarla, enviándola a la Tierra.
Kara Zor-El -Milly Alcock- acaba de cumplir 23 años y lo celebra en grande. Asiste a fiestas, se emborracha y así trata de huir de lo que por años la ha perseguido. En eso está cuando se cruza en su camino Ruthye Marye Knoll -Eve Ridley-, una joven que acaba de perder a su familia cruelmente asesinada por el líder de los Brigands, Krem -Matthias Schoenaerts-, una banda de piratas y traficantes que recorren el universo.
Ruthye quiere ayuda para vengarse pero Kara solo quiere seguir con su vida. No obstante, cuando es atacada por Krem, quien además ha envenenado con un dardo a su perrito Kripto, decide que es el momento de perseguir al bandido para conseguir un antídoto que debe aplicarle en menos de tres días.
Tomando como base la miniserie Supergirl: Woman of Tomorrow (2021-2022), escrita por Tom King e ilustrada por Bilquis Evely, el director Craig Gillespie compone un universo distópico en el que predominan fuerzas intergalácticas. Con guion de Ana Nogueira, la película nunca termina de definir su propia esencia. Por momentos, corresponde al drama íntimo de una adolescente tardía; en otros, privilegia las batallas y peleas; y en los menos, pone el énfasis en sus personajes, la mayoría caricaturas que no tienen mayor desarrollo ni profundidad.
Desde el punto de vista de las actuaciones, Milly Alcock destaca por la soltura con que enfrenta su rol de Kara. Sin embargo, con la vestimenta de Supergirl, no consigue el grado de desdoblamiento requerido. Por su parte, la joven Eve Ridley responde a un contrapunto efectivo. Es ella la que logra remover a Kara con tesón, sobreponiéndose a la adversidad con mucha más naturalidad que la protagonista. En esta dinámica más cercana a la de una hermana mayor y una menor, se recogen pistas del pasado de Kara y se advierten luces del papel que Ruthye podría cumplir en el futuro.
El resto del elenco lo conforman Matthias Schoenaerts, quien construye un arquetipo antagónico sin más peso que el de su crueldad, siempre jugando y no tomando nada en serio; y Jason Momoa, quien da vida a Lobo, un estrafalario mercenario alienígena y cazarrecompensas del planeta utópico llamado Czarnia. La introducción de este último en la saga promete nuevas aventuras y tal vez más un spin off.
En menos de dos horas los tres actos de “Supergirl” fluyen correctamente. Ni la estética ni el enfoque de la película son de mi gusto, pero debo reconocer que las secuencias y efectos especiales cumplen con lo esperado. Tal vez, el mérito mayor de esta nueva entrega es justamente el cambio de esencia que propone para su personaje principal. No sé si estoy de acuerdo con ello, pero me inclino a pensar que se enmarca en la renovación que DC Comics está impulsando. Sin duda atraerá nuevas audiencias y con ello puede que logre despegar, aunque el verdadero veredicto lo entregará la taquilla.
Ficha técnica
Título original: Supergirl
Año: 2026
Duración: 110 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: DC Comics, DC Entertainment, Warner Bros., DC Studios. Distribuidora: Warner Bros.
Género: Ciencia ficción. Fantástico. Acción | Superhéroes. Cómic. DC Comics
Guion: Ana Nogueira. Cómic: Tom King. Personajes: DC Comics
Reparto: Milly Alcock, Matthias Schoenaerts, Eve Ridley, David Krumholtz, Emily Beecham, David Corenswet, Jason Momoa
Dirección: Craig Gillespie

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