Intensa. Aún no me repongo. Sirât es una experiencia diferente, con creces.
La trama es sencilla, aunque extremadamente aguda. Un padre y su hijo buscan a su hija-hermana. Mar lleva meses desaparecida tras participar en fiestas rave en el desierto de Marruecos. Ambos están angustiados. Viajan buscando estos eventos multitudinarios, muestran su foto y dejan volantes; nadie sabe nada. No la reconocen. Pero las fiestas transitan por diferentes lugares; aún hay esperanza.
Comienza un movimiento de tropas. Llegan militares, todo debe terminar. Conminados a abandonar la zona, dos caravanas se separan de la línea y se dan a la fuga. Luis -Sergi López- y Esteban -Bruno Núñez Arjona- los siguen, asumiendo un riesgo que tal vez es la única opción para seguir buscando a Mar.
La travesía de padre e hijo ya no la realizan en solitario. Tonin -Tonin Janvier-, Jade -Jade Oukid-, Josh -Joshua Liam Henderson-, Stef -Stefania Gadda-, y Bigui -Richard Bellamy- ahora son sus guías. No es fácil la comunicación. Estos ravers se dejan llevar por el camino, no tienen un destino definido, son verdaderos nómades; ya encontrarán, tarde o temprano, un lugar donde quedar.
El tránsito a través del desierto se transforma en odisea. Cada paso involucra dificultades crecientes. Con el clima y la geografía como sus mayores peligros, la expedición prosigue su marcha hacia un incierto destino.
El director Oliver Laxe nos propone vivir una experiencia. Desde un inicio queda claro que lo suyo es la inmersión, sumergirnos en el mundo rave -desconocido totalmente para mí- como si fuéramos uno más. Y es un acierto la técnica que utiliza: se trata del sonido, tanto con su banda sonora como con la captación de cada mínimo detalle auditivo.
Notable resulta el diseño sonoro. La cinta comienza con ruidos ambientales, el viento soplando en el desierto y el armado de un conjunto de parlantes. Suena todo, clarísimo, como si estuviéramos allí, a dos pasos, insertos en el lugar. ¡Click, clack!, el sonido de los cables calzando al interior de los conectores, junto al roce de los cajones. En segundos pasamos del silencio absoluto al clamor ensordecedor de la música electrónica compuesta por Kangding Ray. Ritos, casi ancestrales, coexisten en esa monotonía rítmica, muchas veces carente de melodía y armonía. Es básica, instintiva y en ocasiones brutal. Son ritmos que parecen latidos, de desenfreno y que, simultáneamente, provocan anulación sensorial.
Sirāt podría clasificarse como una película de ruta pero es bastante más. Es una obra profunda, desgarradora, de esas incómodas de ver pero que se quedan en la retina. Se trata de un viaje con un objetivo que poco a poco se transforma, se deshace y deriva en algo diferente. Muchas vertientes confluyen, algunas evidentes y otras en extremo sutiles. Desde un conflicto armado que amenaza tener proporciones mundiales, hasta la profunda intimidad de cada uno de sus personajes en busca del sentido de la vida.
Dos aspectos para concluir. El primero, los actores, salvo López y Núñez Arjona, no son profesionales, lo que otorga un alto nivel de naturalidad a la obra. Segundo, la explicación en detalle del título: “dicen que para alcanzar el paraíso se debe cruzar un puente tendido sobre el infierno que es extremadamente fino y peligroso, tan delgado como un cabello y más afilado que una espada. Se denomina Sirāt y según indica la tradición islámica tanto justos como pecadores pasarán por este vertiginoso camino para alcanzar la salvación.”
Ficha técnica
Título original: Sirât
Año: 2025
Duración: 114 minutos
País: España
Compañías: Coproducción España-Francia; Filmes Da Ermida, El Deseo, Movistar Plus+, 4A4 Productions, Uri Films. Distribuidora: BTeam Pictures
Género: Drama. Intriga. Thriller | Road Movie. Secuestros / Desapariciones. Música
Guion: Oliver Laxe, Santiago Fillol
Música: Kangding Ray
Fotografía: Mauro Herce
Reparto: Sergi López, Bruno Núñez, Jade Oukid, Tonin Janvier, Richard Bellamy
Dirección: Oliver Laxe
viernes, 30 de enero de 2026
Sirāt: trance en el desierto - Por Jackie O.
“Un camino hacia un puente suspendido en el infierno, tan fino como un cabello, y tan cortante como una espada”.
Tal vez, dos palabras que surgen mucho en esta película sean desconocida para la mayoría: Raver y Sirāt. Ravers, son fiestas clandestinas de música electrónica. Su cultura está centrada en la libertad, la comunidad y experiencias sensoriales intensas, realizadas en lugares poco convencionales, como fábricas abandonadas o campos abiertos. Y Sirāt, es una palabra árabe que significa 'camino' o 'sendero'.
Dicho esto, tenemos una cinta donde vemos a un angustiado padre, Luis, con la foto de su hija perdida. Está con su hijo Esteban, de unos 13 años más o menos, quienes, entremedio de la música electrónica y la droga, consultan por ella a personas de aspecto desaseado y cansados de tanto bailar. Solo sabemos que se fue del hogar a un raver y debe tener unos 18 o 20, años más o menos. No sabemos más de ella, menos las razones para no contactarse con su familia, por lo que podemos especular que se fue del hogar para no saber nada más de su familia, o le pasó algo grave. Porque Luis no dice nada de su último encuentro con su hija.
Entre el alboroto, Luis sigue a un grupo de personas que sigue de parranda en el desierto. Tal vez ellos lo guíen hacia su hija; su hijo y su perrita están con él. Pero, en todo momento me pregunté ¿por qué exponer al hijo a este ambiente hostil?
La cinta se maneja en este ambiente desértico de Marruecos, donde un grupo de personas de todas las edades disfruta de la música electrónica, se mueve “en su onda”, nadie critica a nadie, el que quiere se droga y quien no, no. Se come lo que cada quien mantenga, y se vive de acuerdo a lo que se presente en el momento. Son nómades siguiendo el ritmo de esos enormes parlantes que los llevan a un trance techno.
No es el ambiente de Luis ni menos del joven Esteban, por lo que deben adaptarse rápido a las inclemencias del tiempo, el estruendoso ruido, a comer racionado, y los problemas del camino.
La primera etapa de la cinta nos lleva a lo antes descrito, pero repentinamente la cinta cambia, y el dolor nos embarga. Un accidente que nadie vio venir, un desenlace horrible que nos aprieta el corazón. ¿Vale la pena seguir este camino que ya se transforma en un infierno?
Hay situaciones que no son predecibles, pero otras sí. Estamos en una aventura de peligro constante, pero ¿les importa?…
Un doloroso camino que va de mal en peor, donde no sé si los protagonistas se cuestionan sus decisiones, si le toman el peso a la vida, o es solo vivir el momento y Dios proveerá.
Su final me es algo contradictorio. Puedo hablar del sentido a la vida que toman los protagonistas en este drama, con su estilo sensorial de corte road movie con estética post-apocalíptica y toques de post-punk; que no sé qué tan espiritual pueda ser… me genera duda, donde el dolor se toma el final.
También lo podría traducir a este viaje sensorial techno, donde el director no supo cómo terminarla y sacó al “Gaspar Noé” que lleva en su interior y copiar algo de su estilo transgresor.
Pero es indiscutible su hermosa fotografía, estilo Mad Max, arriesgada y muy natural; es un personaje más en la historia. Los planos nos muestran mucha lejanía, espacios amplios donde el ser humano se ve insignificante.
La banda sonora es genial. Quieres estar moviéndote a su ritmo, compuesta por el músico francés Kangding Ray, otro gran personaje en la trama.
Luego de todo lo visto podemos reflexionar sobre la pérdida, el abandono, la búsqueda y la transformación personal, con un contexto también sociopolítico, con un choque cultural y conflictos bélicos en ese desierto marroquí.
Pareciera que cada paso que se da se vive y siente como una prueba, en un mundo que, al parecer, está erosionado.
Obtuvo el Premio del Jurado en Festival de Cannes 2025. También, Premio Cannes Soundtrack a David Letellier (Kangding Ray), por la mejor composición musical. Y Gran Premio del Jurado del Palm Dog 2025 para Pipa (ya fallecida) y Lupita, las dos perritas de la película.
Nominada a mejor película en los Globos de Oro, Premios Goya 2026, Premios Bafta 2026. Óscar 2026, nominada en la categoría de Mejor película internacional y a Mejor sonido. Entre otros premios y nominaciones.
Ficha técnica
Director: Oliver Laxe
Guion Óliver Laxe y Santiago Fillol
Fotografía Mauro Herce Mira
Protagonistas: Sergi López, Bruno Núñez, Jade Oukid, Tonin Janvier, Richard Bellamy
España - Francia
2025. 115 minutos.
Tal vez, dos palabras que surgen mucho en esta película sean desconocida para la mayoría: Raver y Sirāt. Ravers, son fiestas clandestinas de música electrónica. Su cultura está centrada en la libertad, la comunidad y experiencias sensoriales intensas, realizadas en lugares poco convencionales, como fábricas abandonadas o campos abiertos. Y Sirāt, es una palabra árabe que significa 'camino' o 'sendero'.
Dicho esto, tenemos una cinta donde vemos a un angustiado padre, Luis, con la foto de su hija perdida. Está con su hijo Esteban, de unos 13 años más o menos, quienes, entremedio de la música electrónica y la droga, consultan por ella a personas de aspecto desaseado y cansados de tanto bailar. Solo sabemos que se fue del hogar a un raver y debe tener unos 18 o 20, años más o menos. No sabemos más de ella, menos las razones para no contactarse con su familia, por lo que podemos especular que se fue del hogar para no saber nada más de su familia, o le pasó algo grave. Porque Luis no dice nada de su último encuentro con su hija.
Entre el alboroto, Luis sigue a un grupo de personas que sigue de parranda en el desierto. Tal vez ellos lo guíen hacia su hija; su hijo y su perrita están con él. Pero, en todo momento me pregunté ¿por qué exponer al hijo a este ambiente hostil?
La cinta se maneja en este ambiente desértico de Marruecos, donde un grupo de personas de todas las edades disfruta de la música electrónica, se mueve “en su onda”, nadie critica a nadie, el que quiere se droga y quien no, no. Se come lo que cada quien mantenga, y se vive de acuerdo a lo que se presente en el momento. Son nómades siguiendo el ritmo de esos enormes parlantes que los llevan a un trance techno.
No es el ambiente de Luis ni menos del joven Esteban, por lo que deben adaptarse rápido a las inclemencias del tiempo, el estruendoso ruido, a comer racionado, y los problemas del camino.
La primera etapa de la cinta nos lleva a lo antes descrito, pero repentinamente la cinta cambia, y el dolor nos embarga. Un accidente que nadie vio venir, un desenlace horrible que nos aprieta el corazón. ¿Vale la pena seguir este camino que ya se transforma en un infierno?
Hay situaciones que no son predecibles, pero otras sí. Estamos en una aventura de peligro constante, pero ¿les importa?…
Un doloroso camino que va de mal en peor, donde no sé si los protagonistas se cuestionan sus decisiones, si le toman el peso a la vida, o es solo vivir el momento y Dios proveerá.
Su final me es algo contradictorio. Puedo hablar del sentido a la vida que toman los protagonistas en este drama, con su estilo sensorial de corte road movie con estética post-apocalíptica y toques de post-punk; que no sé qué tan espiritual pueda ser… me genera duda, donde el dolor se toma el final.
También lo podría traducir a este viaje sensorial techno, donde el director no supo cómo terminarla y sacó al “Gaspar Noé” que lleva en su interior y copiar algo de su estilo transgresor.
Pero es indiscutible su hermosa fotografía, estilo Mad Max, arriesgada y muy natural; es un personaje más en la historia. Los planos nos muestran mucha lejanía, espacios amplios donde el ser humano se ve insignificante.
La banda sonora es genial. Quieres estar moviéndote a su ritmo, compuesta por el músico francés Kangding Ray, otro gran personaje en la trama.
Luego de todo lo visto podemos reflexionar sobre la pérdida, el abandono, la búsqueda y la transformación personal, con un contexto también sociopolítico, con un choque cultural y conflictos bélicos en ese desierto marroquí.
Pareciera que cada paso que se da se vive y siente como una prueba, en un mundo que, al parecer, está erosionado.
Obtuvo el Premio del Jurado en Festival de Cannes 2025. También, Premio Cannes Soundtrack a David Letellier (Kangding Ray), por la mejor composición musical. Y Gran Premio del Jurado del Palm Dog 2025 para Pipa (ya fallecida) y Lupita, las dos perritas de la película.
Nominada a mejor película en los Globos de Oro, Premios Goya 2026, Premios Bafta 2026. Óscar 2026, nominada en la categoría de Mejor película internacional y a Mejor sonido. Entre otros premios y nominaciones.
Ficha técnica
Director: Oliver Laxe
Guion Óliver Laxe y Santiago Fillol
Fotografía Mauro Herce Mira
Protagonistas: Sergi López, Bruno Núñez, Jade Oukid, Tonin Janvier, Richard Bellamy
España - Francia
2025. 115 minutos.
¡Ayuda! - Por Carlos Correa Acuña
La premisa de esta película ya la hemos visto algunas veces; sin embargo, en manos del director Sam Raimi se siente diferente.
Linda Liddle -Rachel McAdams- es una destacada empleada del Departamento de Planificación y Estrategia de su empresa. Trabajadora obsesiva, sueña con obtener el ascenso que su jefe le ha prometido, pero él fallece y su hijo Bradley Preston -Dylan O'Brien- asume el puesto de CEO. Obviamente el escenario se modifica, ya que el joven líder tiene otros planes y Linda no encaja para nada.
Un viaje a Bangkok para concretar un negocio abre una puerta. A pesar de sus prejuicios, Bradley le da una oportunidad a Linda para que demuestre su valía; pero él está lejos de estar convencido y las burlas hacia ella, junto con la del resto de sus compañeros, no tardan en llegar. Pero ocurre lo inesperado: el pequeño Jet es alcanzado por un rayo, evento que desencadena un accidente que los deja varados en una isla desierta en medio del océano. Quedan solos: Linda y Bradley, nadie más. ¿Quién es ahora el jefe? Los roles se invierten -la premisa que señalaba al comienzo-, pues Linda lleva la batuta ahora y no solo se propone asegurar la supervivencia de ambos.
Sam Raimi filma un guion de Damian Shannon y Mark Swift que amenaza ser más de lo mismo. No obstante, las sorpresas, aunque tardan un poco en llegar, resultan muy bienvenidas.
Si la película comienza sobre un escenario plano, con mucha conversación y haciendo una caricatura de todas las situaciones, desde el accidente y la “nueva vida” en la isla, la dinámica cambia. Bien filmada y editada, lo típico deja de serlo paulatinamente, porque el metraje se va tiñendo de un humor negro bastante fino y especial.
Linda cuida a su jefe pero se sabe con ventaja. Y la aprovecha, porque honestamente quiere darle algunas lecciones de vida para aplacar su soberbia y altanera actitud. Por momentos, parece que lo consigue, en una especie de “venganza de los nerds”, sin embargo, hay cierta esencia en el ser humano que en verdad es muy difícil de modificar.
La dupla protagónica funciona bien. La química entre ambos es natural y fluida; no cansa que sobre sus hombros recaiga casi el 90% del metraje. Los estereotipos que ambos representan son exagerados, obviamente, pero a pesar de ello, los dos actores alcanzan puntos destacados al encarnar roles que podrían llegar a ser demasiado ficticios o fuera de lugar.
La partitura de Danny Elfman es un agrado, aunque nos deje con ganas de haber escuchado algo más. ¿Por qué? Por aquellos largos pasajes sin música que pueden ser un poco áridos, dado que los diálogos en esta cinta sobre apariencias, trabajo y condiciones personales, no logran llenar todos esos espacios.
En casi dos horas, “Send Help” se las arregla para mostrarse como una cinta interesante y diferente. De terror, poco, salvo unas escenas con jabalíes que parecen muy reales. Lo que sí tiene, en dosis mayores, es otra forma de miedo que podría ser aún más terrorífico si se llega a concretar. De hecho, el desenlace queda abierto a la reflexión y al juicio de los espectadores. ¿Qué haríamos en una situación como esa? ¿Damos lecciones o recibimos lecciones? ¿Nuestra esencia se mantiene o se modifica? Y como muestra, un botón.
Ficha técnica
Título original: Send Help
Año: 2026
Duración: 113 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Raimi Productions. Distribuidora: 20th Century Studios
Género: Terror. Thriller | Catástrofes. Supervivencia
Guion: Damian Shannon, Mark Swift
Música: Danny Elfman
Fotografía: Bill Pope
Reparto: Rachel McAdams, Chris Pang, Dylan O'Brien, Dennis Haysbert
Dirección: Sam Raimi
Linda Liddle -Rachel McAdams- es una destacada empleada del Departamento de Planificación y Estrategia de su empresa. Trabajadora obsesiva, sueña con obtener el ascenso que su jefe le ha prometido, pero él fallece y su hijo Bradley Preston -Dylan O'Brien- asume el puesto de CEO. Obviamente el escenario se modifica, ya que el joven líder tiene otros planes y Linda no encaja para nada.
Un viaje a Bangkok para concretar un negocio abre una puerta. A pesar de sus prejuicios, Bradley le da una oportunidad a Linda para que demuestre su valía; pero él está lejos de estar convencido y las burlas hacia ella, junto con la del resto de sus compañeros, no tardan en llegar. Pero ocurre lo inesperado: el pequeño Jet es alcanzado por un rayo, evento que desencadena un accidente que los deja varados en una isla desierta en medio del océano. Quedan solos: Linda y Bradley, nadie más. ¿Quién es ahora el jefe? Los roles se invierten -la premisa que señalaba al comienzo-, pues Linda lleva la batuta ahora y no solo se propone asegurar la supervivencia de ambos.
Sam Raimi filma un guion de Damian Shannon y Mark Swift que amenaza ser más de lo mismo. No obstante, las sorpresas, aunque tardan un poco en llegar, resultan muy bienvenidas.
Si la película comienza sobre un escenario plano, con mucha conversación y haciendo una caricatura de todas las situaciones, desde el accidente y la “nueva vida” en la isla, la dinámica cambia. Bien filmada y editada, lo típico deja de serlo paulatinamente, porque el metraje se va tiñendo de un humor negro bastante fino y especial.
Linda cuida a su jefe pero se sabe con ventaja. Y la aprovecha, porque honestamente quiere darle algunas lecciones de vida para aplacar su soberbia y altanera actitud. Por momentos, parece que lo consigue, en una especie de “venganza de los nerds”, sin embargo, hay cierta esencia en el ser humano que en verdad es muy difícil de modificar.
La dupla protagónica funciona bien. La química entre ambos es natural y fluida; no cansa que sobre sus hombros recaiga casi el 90% del metraje. Los estereotipos que ambos representan son exagerados, obviamente, pero a pesar de ello, los dos actores alcanzan puntos destacados al encarnar roles que podrían llegar a ser demasiado ficticios o fuera de lugar.
La partitura de Danny Elfman es un agrado, aunque nos deje con ganas de haber escuchado algo más. ¿Por qué? Por aquellos largos pasajes sin música que pueden ser un poco áridos, dado que los diálogos en esta cinta sobre apariencias, trabajo y condiciones personales, no logran llenar todos esos espacios.
En casi dos horas, “Send Help” se las arregla para mostrarse como una cinta interesante y diferente. De terror, poco, salvo unas escenas con jabalíes que parecen muy reales. Lo que sí tiene, en dosis mayores, es otra forma de miedo que podría ser aún más terrorífico si se llega a concretar. De hecho, el desenlace queda abierto a la reflexión y al juicio de los espectadores. ¿Qué haríamos en una situación como esa? ¿Damos lecciones o recibimos lecciones? ¿Nuestra esencia se mantiene o se modifica? Y como muestra, un botón.
Ficha técnica
Título original: Send Help
Año: 2026
Duración: 113 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Raimi Productions. Distribuidora: 20th Century Studios
Género: Terror. Thriller | Catástrofes. Supervivencia
Guion: Damian Shannon, Mark Swift
Música: Danny Elfman
Fotografía: Bill Pope
Reparto: Rachel McAdams, Chris Pang, Dylan O'Brien, Dennis Haysbert
Dirección: Sam Raimi
jueves, 29 de enero de 2026
Sirāt: trance en el desierto - Por Juan Pablo Donoso
Una metáfora apasionante y dolorosa. Viaje desgarrador a ninguna parte. Nos recordó El Salario del Miedo (1953).
Sirat en árabe significa "camino" o "sendero". En el contexto islámico es el puente delgado y filudo que las almas deben cruzar el Día del Juicio para pasar del Infierno al Paraíso: concepto central en la escatología musulmana.
El tema central de esta película es la PÉRDIDA: de los seres que amamos, de partes de nuestros cuerpos, de lucidez por medio de las drogas o del baile desenfrenado con sonido atronador.
La vida es como un gran desierto que debemos recorrer en pos del AMOR… desaparecido, o, tal vez también perdido.
Un hombre y su hijo pequeño llegan a un gran carnaval de música y drogas en las montañas agrestes de Marruecos. Buscan a la hija perdida. Como nadie la ha visto, deciden seguir viaje hacia el sur cruzando el desierto, protegidos por un grupo de sonidistas transhumantes marginales.
Película “rutera” que habla más que de un simple viaje: es una travesía interior disfrazada de ruta polvorienta, donde las decisiones pesan más que los kilómetros y donde lo inesperado se convierte en permanente.
Llegar a esa fiesta fue casi un albur de último momento - para que los marginales lisiados se convirtieran en los únicos compañeros fieles.
Solo nos redime la SOLIDARIDAD ante quienes están más desvalidos que nosotros. Compasión por aquellos cuyas vidas diarias son inestables. Nos recuerda que la resiliencia a menudo surge cuando menos la esperamos.
Nadie sabe cuánto vivirá, ni cómo morirá, ni siquiera qué hacer con su vida si sobrevive… solo seguir avanzando - hacia lo desconocido - por el desierto en un tren cargado con personas tan desoladas como ellos mismos. (Secuencia final)
El peligro nos aferra a la vida y, como en toda gran tragedia, los personajes deben tomar ciegas decisiones una y otra vez.
Energía hipnótica y vibrante gracias a la banda sonora y al ritmo preciso.
Música, fotografía, maquillajes y diseño de vestuarios son perfectos; hasta los personajes secundarios emanan autenticidad.
De ritmo reflexivo y sombrío, a ratos pone a prueba la paciencia del espectador. Ese mismo pulso irregular permite retratar la belleza de la paternidad, y la empatía de quienes los rodean.
Es una lenta y profunda reflexión sobre la fragilidad de la condición humana, y de la ilusoria seguridad de los occidentales.
Con qué facilidad las estructuras en que confiamos, tanto físicas como anímicas, pueden derrumbarse por los imprevistos.
Sin misericordia desmantela la distancia entre “ellos” y “nosotros”. Vamos sin saber qué nos espera en el próximo minuto. Impotencia ante lo inesperado.
Un niño inocente y su perrito - expuestos al desafío - abren la eterna interrogante sobre los misteriosos designios de Dios.
Oscila entre el drama familiar, la solidaridad, el peligro y el suspenso: como si la propia película necesitara perderse para encontrar su camino.
Candidata de España para los Premios Oscar 2026.
Sirat en árabe significa "camino" o "sendero". En el contexto islámico es el puente delgado y filudo que las almas deben cruzar el Día del Juicio para pasar del Infierno al Paraíso: concepto central en la escatología musulmana.
El tema central de esta película es la PÉRDIDA: de los seres que amamos, de partes de nuestros cuerpos, de lucidez por medio de las drogas o del baile desenfrenado con sonido atronador.
La vida es como un gran desierto que debemos recorrer en pos del AMOR… desaparecido, o, tal vez también perdido.
Un hombre y su hijo pequeño llegan a un gran carnaval de música y drogas en las montañas agrestes de Marruecos. Buscan a la hija perdida. Como nadie la ha visto, deciden seguir viaje hacia el sur cruzando el desierto, protegidos por un grupo de sonidistas transhumantes marginales.
Película “rutera” que habla más que de un simple viaje: es una travesía interior disfrazada de ruta polvorienta, donde las decisiones pesan más que los kilómetros y donde lo inesperado se convierte en permanente.
Llegar a esa fiesta fue casi un albur de último momento - para que los marginales lisiados se convirtieran en los únicos compañeros fieles.
Solo nos redime la SOLIDARIDAD ante quienes están más desvalidos que nosotros. Compasión por aquellos cuyas vidas diarias son inestables. Nos recuerda que la resiliencia a menudo surge cuando menos la esperamos.
Nadie sabe cuánto vivirá, ni cómo morirá, ni siquiera qué hacer con su vida si sobrevive… solo seguir avanzando - hacia lo desconocido - por el desierto en un tren cargado con personas tan desoladas como ellos mismos. (Secuencia final)
El peligro nos aferra a la vida y, como en toda gran tragedia, los personajes deben tomar ciegas decisiones una y otra vez.
Energía hipnótica y vibrante gracias a la banda sonora y al ritmo preciso.
Música, fotografía, maquillajes y diseño de vestuarios son perfectos; hasta los personajes secundarios emanan autenticidad.
De ritmo reflexivo y sombrío, a ratos pone a prueba la paciencia del espectador. Ese mismo pulso irregular permite retratar la belleza de la paternidad, y la empatía de quienes los rodean.
Es una lenta y profunda reflexión sobre la fragilidad de la condición humana, y de la ilusoria seguridad de los occidentales.
Con qué facilidad las estructuras en que confiamos, tanto físicas como anímicas, pueden derrumbarse por los imprevistos.
Sin misericordia desmantela la distancia entre “ellos” y “nosotros”. Vamos sin saber qué nos espera en el próximo minuto. Impotencia ante lo inesperado.
Un niño inocente y su perrito - expuestos al desafío - abren la eterna interrogante sobre los misteriosos designios de Dios.
Oscila entre el drama familiar, la solidaridad, el peligro y el suspenso: como si la propia película necesitara perderse para encontrar su camino.
Candidata de España para los Premios Oscar 2026.
Cannes - Ganadora Premio del Jurado
AVANZAMOS SIN SABER HACIA DÓNDE. LA META IMPORTA MENOS QUE EL CAMINO. IMPACTANTE Y EMOTIVA. EXCELENTE.
Ficha técnica
2025 Drama psicológico, aventuras España, Francia - 1,55 hrs.
AVANZAMOS SIN SABER HACIA DÓNDE. LA META IMPORTA MENOS QUE EL CAMINO. IMPACTANTE Y EMOTIVA. EXCELENTE.
Ficha técnica
2025 Drama psicológico, aventuras España, Francia - 1,55 hrs.
Fotografía: Mauro Herce
Edición: Cristóbal Fernández
Música: Kangding Ray
Diseño de Arte: Laia Ateca
Guion: Santiago Fillol, Oliver Laxe
Actores: Sergi López, Bruno Núñez Arjona, Stefania Gadda
Director: Oliver Laxe
El día del fin del mundo: Migración - Por Juan Pablo Donoso
La primera fue realista y más dramática, con gran tensión y tonos oscuros. Para quienes nunca vieron aquella, o ya la olvidaron, esta secuela será entretenida, disfrutarán con los efectos especiales e, incluso, le perdonarán las concesiones de matinée.
En 2020 vimos cómo nuestro héroe - Gerard Butler (300 - Fantasma de la Ópera) - salvó a su familia del impacto de un meteorito refugiándose en un búnker en Groenlandia.
Ahora el búnker perdió seguridad y la familia deberá iniciar un largo y peligroso viaje al sur de Francia. Allá está el cráter Clarke (el más grande de la primera película). Es el único protegido de la radiación, de las tormentas, y la contaminación letal.
Cuenca gigantesca que luego de cinco años se convirtió en un paraíso. Además, dejó de ser un pozo volcánico.
Para divertirnos, y aprovechar el precio de la entrada, debemos mandar al diablo la lógica.
Una de las principales incongruencias es cómo conseguían combustible para un viaje tan largo.
De todas las personas que hallaron en el camino nadie parecía desnutrido, con deficiencia de vitamina D, enfermo o intoxicado por radiación.
Cuando llegan a Londres, los acoge una vieja amiga que cuida a un grupo de pacientes con Alzheimer. Ancianos que esperan ahí su destino; mientras tanto, ¿de dónde obtienen la comida?
Frente a los ataques enemigos pudieron quedarse sin balas en menos de 5 días. (¡!)
Nos pareció extraña la cantidad de enemigos secundarios, inútiles, y cómo terminan matándolos en cuestión de minutos. ¿Qué aportaban a la historia?
Secuela con un tono diferente a la primera. Menos destrucción a gran escala y más enfocada en la supervivencia, la atmósfera y el viaje.
Incentiva los valores de fortaleza familiar, confianza y trabajo en equipo.
El final - predecible y brusco - nos evocó la alegoría de Moisés al divisar la Tierra Prometida (también usado en El Planeta de los Simios).
La presencia y el talento actoral de Gerard Butler le aportan categoría a esta nueva aventura que sugiere la posible inclusión de una tercera parte.
Pudo ser mejor si los guionistas le hubieran dado un poquito más de lógica a las peripecias.
PELÍCULA DE CATÁSTROFES ACEPTABLE, AMBIENTADA EN UN MUNDO POST-APOCALÍPTICO. INFERIOR Y MÁS SUPERFICIAL QUE LA PRIMERA.
En 2020 vimos cómo nuestro héroe - Gerard Butler (300 - Fantasma de la Ópera) - salvó a su familia del impacto de un meteorito refugiándose en un búnker en Groenlandia.
Ahora el búnker perdió seguridad y la familia deberá iniciar un largo y peligroso viaje al sur de Francia. Allá está el cráter Clarke (el más grande de la primera película). Es el único protegido de la radiación, de las tormentas, y la contaminación letal.
Cuenca gigantesca que luego de cinco años se convirtió en un paraíso. Además, dejó de ser un pozo volcánico.
Para divertirnos, y aprovechar el precio de la entrada, debemos mandar al diablo la lógica.
Una de las principales incongruencias es cómo conseguían combustible para un viaje tan largo.
De todas las personas que hallaron en el camino nadie parecía desnutrido, con deficiencia de vitamina D, enfermo o intoxicado por radiación.
Cuando llegan a Londres, los acoge una vieja amiga que cuida a un grupo de pacientes con Alzheimer. Ancianos que esperan ahí su destino; mientras tanto, ¿de dónde obtienen la comida?
Frente a los ataques enemigos pudieron quedarse sin balas en menos de 5 días. (¡!)
Nos pareció extraña la cantidad de enemigos secundarios, inútiles, y cómo terminan matándolos en cuestión de minutos. ¿Qué aportaban a la historia?
Secuela con un tono diferente a la primera. Menos destrucción a gran escala y más enfocada en la supervivencia, la atmósfera y el viaje.
Incentiva los valores de fortaleza familiar, confianza y trabajo en equipo.
El final - predecible y brusco - nos evocó la alegoría de Moisés al divisar la Tierra Prometida (también usado en El Planeta de los Simios).
La presencia y el talento actoral de Gerard Butler le aportan categoría a esta nueva aventura que sugiere la posible inclusión de una tercera parte.
Pudo ser mejor si los guionistas le hubieran dado un poquito más de lógica a las peripecias.
PELÍCULA DE CATÁSTROFES ACEPTABLE, AMBIENTADA EN UN MUNDO POST-APOCALÍPTICO. INFERIOR Y MÁS SUPERFICIAL QUE LA PRIMERA.
Ficha técnica
Título Original: Greenland 2: Migration
Título Original: Greenland 2: Migration
2026 Suspenso post-apocalíptico EE.UU. - 1,38 hrs.
Fotografía: Martin Ahlgren
Edición: Colby Parker Jr.
Música: David Buckley
Diseño Prod.: Vincent Reynaud
Guion: Mitchell LaFortune, Chrisw Sparling
Actores: Gerard Butler, Morena Baccarin, Roman Griffin Davis
Director: Ric Roman Waugh
El Gran Premio: a toda Velocidad - Por Juan Pablo Donoso
Largometraje animado, alemán, lleno de acción, ternura y humor.
Ed Euroratón y Edda Eurolauchita, son los protagonistas de esta gran competencia automovilística. Desde hace décadas son las queridas mascotas del Europa-Park de Alemania.
La joven ratoncita Edda sueña con coches de carreras. Cuando se acerca el Grand Prix de Europa, aprovecha la oportunidad de participar, conocer a Ed, su ídolo, desafiar adversidades y ayudar a la empresa familiar de ferias que está en apuros económicos.
Durante las sucesivas etapas de la carrera, se nos muestran diversas ciudades europeas. Imágenes emblemáticas cuya belleza resulta educativa para los niños.
Entre los competidores hay gran variedad de personajes secundarios y pintorescos. Algunos incluso se nos presentan, en principio, como malvados y tramposos. Pero la historia también está llena de giros inesperados y sorpresas. Nos previene sobre juzgar de antemano las reales intenciones de las criaturas.
Si bien nuestra heroína es Edda, y el fanfarrón con pies de barro es Ed, los demás constituyen una galería de tipos reconocibles, entre los que destacamos a María - la adivina esotérica - y Magnus el oso bonachón.
Este filme marca un hito en la evolución de Ed y Edda. Pasan de ser solo mascotas de un parque de diversiones a futuras estrellas animadas del cine internacional.
Ni pretenciosa ni aburrida. Solo una grata película familiar, a la antigua, como las que solíamos ver.
HISTORIA CLARA Y AMENA. ENCANTO Y HUMOR QUE ESTIMULA TEMAS DE DETERMINACIÓN Y TRABAJO EN EQUIPO. LA DISFRUTARÁN GRANDES Y CHICOS.
Ficha técnica
Título Original: El Gran Prix de Europa
Ed Euroratón y Edda Eurolauchita, son los protagonistas de esta gran competencia automovilística. Desde hace décadas son las queridas mascotas del Europa-Park de Alemania.
La joven ratoncita Edda sueña con coches de carreras. Cuando se acerca el Grand Prix de Europa, aprovecha la oportunidad de participar, conocer a Ed, su ídolo, desafiar adversidades y ayudar a la empresa familiar de ferias que está en apuros económicos.
Durante las sucesivas etapas de la carrera, se nos muestran diversas ciudades europeas. Imágenes emblemáticas cuya belleza resulta educativa para los niños.
Entre los competidores hay gran variedad de personajes secundarios y pintorescos. Algunos incluso se nos presentan, en principio, como malvados y tramposos. Pero la historia también está llena de giros inesperados y sorpresas. Nos previene sobre juzgar de antemano las reales intenciones de las criaturas.
Si bien nuestra heroína es Edda, y el fanfarrón con pies de barro es Ed, los demás constituyen una galería de tipos reconocibles, entre los que destacamos a María - la adivina esotérica - y Magnus el oso bonachón.
Este filme marca un hito en la evolución de Ed y Edda. Pasan de ser solo mascotas de un parque de diversiones a futuras estrellas animadas del cine internacional.
Ni pretenciosa ni aburrida. Solo una grata película familiar, a la antigua, como las que solíamos ver.
HISTORIA CLARA Y AMENA. ENCANTO Y HUMOR QUE ESTIMULA TEMAS DE DETERMINACIÓN Y TRABAJO EN EQUIPO. LA DISFRUTARÁN GRANDES Y CHICOS.
Ficha técnica
Título Original: El Gran Prix de Europa
2025 Aventuras, animación Alemania -1,38 hrs.
Edición: Bjorn Teubner
Música: Volker Bertelman
Guion: Kirstie Falkous, Jeffrey Hylton, John T. Reynolds
Director: Waldemar Fast
miércoles, 28 de enero de 2026
El día del fin del mundo: Migración - Por Carlos Correa Acuña
Una película de manual, delgada, más por la forma que tiene su realización que por su temática. Ojo aquí. Estos no son malos calificativos, por el contrario. Si una cinta se inscribe con ellos y logra su objetivo, perfecto. ¿Qué pasa en este caso? Veamos.
Han pasado cinco años desde los eventos catastróficos provocados por el cometa interestelar Clarke. La mayor parte del planeta Tierra fue destruido y con ello la civilización quedó reducida a una mínima expresión. El entorno se ha vuelto cada vez más caótico, pues las repentinas tormentas electromagnéticas, la precipitación radioactiva y los fuertes terremotos aún persisten con crudeza.
Cuando dejamos la historia, nuestros protagonistas se habían refugiado en Groenlandia -muy de moda en estos días-, en un búnker que hasta el momento los ha protegido adecuadamente de los peligros externos. Sin embargo, la constante inestabilidad causa fallos que ya no se pueden contener. Hay que desalojar, buscar otros cursos de acción. Deben pasar de ser quienes deciden quién se salva o no, a ser personas que claman por sobrevivir.
Desde ese instante, comienza el peregrinar -aquella migración, como dice el título- de esta familia compuesta por el ingeniero estructural John Garrity -Gerard Butler-, junto a su esposa Allison -Morena Baccarin-, y su hijo diabético Nathan -Roman Griffin Davis-. Como es de suponer, los peligros son múltiples a cada paso que dan, por lo que el viaje se transforma en una verdadera odisea en busca de la salvación.
Es tan fino el argumento que no vale la pena profundizar. No obstante, hay algunos puntos que podemos rescatar en el fondo de su propuesta. El primero es el comportamiento humano. Por ejemplo, la cinta esboza la tensión que surge cuando personas externas al búnker piden ser rescatados. ¿Los van a buscar o simplemente los dejan morir? La división interna es instantánea, algo que podemos perfectamente asimilar con los últimos flujos migratorios que bien conocemos en nuestras latitudes. En esta misma línea se inscribe el instinto de supervivencia, aunque sea pasando por encima al del lado. Solo cuenta lo propio; primero yo, segundo yo y tercero yo, un reflejo de la individualidad de los tiempos actuales.
En un segundo término, el filme roza conceptos como la discriminación y el valor transaccional que adquiere toda relación. Ya nada sería gratuito, todo sería por algo, lo que, en circunstancias catastróficas, adquiere una connotación que va más allá de cualquier discernimiento, valores o, simplemente, humanidad.
La película se desarrolla en forma completamente lineal. La angustia y la desesperación de ir superando obstáculos tras obstáculos hablan de la esperanza de una nueva vida. Por eso, el destino de la familia es el cráter Clarke, pues allí se supone que la vida se está regenerando en un reinicio, algo muy similar al evento de extinción del Cretácico-Paleógeno.
“Greenland 2: Migration” entretiene pero se olvida rápido. Más allá de eso, me quedo con algunos aspectos clave que siempre deberíamos poner en relieve. Uno de ellos es esa mano amiga que se tiende cuando la esperanza flaquea y ya todo parece perdido. Aún existe, pero cada vez más cuesta encontrarla. Lo segundo es la infinita capacidad de resiliencia que tenemos los seres humanos cuando somos sometidos a pruebas de envergadura mayor. Esta característica, que es esencialmente humana, nos distingue y, además, nos une. Debemos ser fuertes ante la adversidad, aunque la amenaza sea implacable y parezca que ya no queda nada más por hacer.
Ficha técnica
Título original: Greenland 2: Migration
Año: 2026
Duración: 98 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Coproducción Estados Unidos-Reino Unido; ACE, G-BASE, Thunder Road Pictures, CineMachine Media Works, STX Entertainment. Distribuidora: Lionsgate
Género: Thriller. Acción | Familia. Catástrofes. Supervivencia. Fin del mundo. Secuela
Guion: Chris Sparling, Mitchell LaFortune
Música: David Buckley
Fotografía: Martin Ahlgren
Reparto: Gerard Butler, Morena Baccarin, Roman Griffin Davis
Dirección: Ric Roman Waugh
Han pasado cinco años desde los eventos catastróficos provocados por el cometa interestelar Clarke. La mayor parte del planeta Tierra fue destruido y con ello la civilización quedó reducida a una mínima expresión. El entorno se ha vuelto cada vez más caótico, pues las repentinas tormentas electromagnéticas, la precipitación radioactiva y los fuertes terremotos aún persisten con crudeza.
Cuando dejamos la historia, nuestros protagonistas se habían refugiado en Groenlandia -muy de moda en estos días-, en un búnker que hasta el momento los ha protegido adecuadamente de los peligros externos. Sin embargo, la constante inestabilidad causa fallos que ya no se pueden contener. Hay que desalojar, buscar otros cursos de acción. Deben pasar de ser quienes deciden quién se salva o no, a ser personas que claman por sobrevivir.
Desde ese instante, comienza el peregrinar -aquella migración, como dice el título- de esta familia compuesta por el ingeniero estructural John Garrity -Gerard Butler-, junto a su esposa Allison -Morena Baccarin-, y su hijo diabético Nathan -Roman Griffin Davis-. Como es de suponer, los peligros son múltiples a cada paso que dan, por lo que el viaje se transforma en una verdadera odisea en busca de la salvación.
Es tan fino el argumento que no vale la pena profundizar. No obstante, hay algunos puntos que podemos rescatar en el fondo de su propuesta. El primero es el comportamiento humano. Por ejemplo, la cinta esboza la tensión que surge cuando personas externas al búnker piden ser rescatados. ¿Los van a buscar o simplemente los dejan morir? La división interna es instantánea, algo que podemos perfectamente asimilar con los últimos flujos migratorios que bien conocemos en nuestras latitudes. En esta misma línea se inscribe el instinto de supervivencia, aunque sea pasando por encima al del lado. Solo cuenta lo propio; primero yo, segundo yo y tercero yo, un reflejo de la individualidad de los tiempos actuales.
En un segundo término, el filme roza conceptos como la discriminación y el valor transaccional que adquiere toda relación. Ya nada sería gratuito, todo sería por algo, lo que, en circunstancias catastróficas, adquiere una connotación que va más allá de cualquier discernimiento, valores o, simplemente, humanidad.
La película se desarrolla en forma completamente lineal. La angustia y la desesperación de ir superando obstáculos tras obstáculos hablan de la esperanza de una nueva vida. Por eso, el destino de la familia es el cráter Clarke, pues allí se supone que la vida se está regenerando en un reinicio, algo muy similar al evento de extinción del Cretácico-Paleógeno.
“Greenland 2: Migration” entretiene pero se olvida rápido. Más allá de eso, me quedo con algunos aspectos clave que siempre deberíamos poner en relieve. Uno de ellos es esa mano amiga que se tiende cuando la esperanza flaquea y ya todo parece perdido. Aún existe, pero cada vez más cuesta encontrarla. Lo segundo es la infinita capacidad de resiliencia que tenemos los seres humanos cuando somos sometidos a pruebas de envergadura mayor. Esta característica, que es esencialmente humana, nos distingue y, además, nos une. Debemos ser fuertes ante la adversidad, aunque la amenaza sea implacable y parezca que ya no queda nada más por hacer.
Ficha técnica
Título original: Greenland 2: Migration
Año: 2026
Duración: 98 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Coproducción Estados Unidos-Reino Unido; ACE, G-BASE, Thunder Road Pictures, CineMachine Media Works, STX Entertainment. Distribuidora: Lionsgate
Género: Thriller. Acción | Familia. Catástrofes. Supervivencia. Fin del mundo. Secuela
Guion: Chris Sparling, Mitchell LaFortune
Música: David Buckley
Fotografía: Martin Ahlgren
Reparto: Gerard Butler, Morena Baccarin, Roman Griffin Davis
Dirección: Ric Roman Waugh
lunes, 26 de enero de 2026
El diablo está ocupado - Por Jackie O.
“Realidades que no hay que ignorar”
Cortometraje documental que retrata el trabajo diario de Tracii, jefa de seguridad en una clínica de abortos de Atlanta, Georgia. La obra se encuentra nominada al Óscar2026.
Independiente de las creencias que cada uno tenga, de las decisiones que cada persona asuma en su vida por las circunstancias que sea, hay realidades que, nos gusten o no, no se deben ignorar.
Y el tema del aborto es de gran discusión en todo el mundo.
En E.E.U.U. hay algunas clínicas en algunos estados que ayudan en esta situación, pero hasta antes de cumplir 6 semanas. Cumples esa fecha y quedas fuera.
En este trabajo vemos a Tracii que se desempeña desde hace años en una clínica de salud para mujeres con intenciones de abortar. Ella es jefa de seguridad, por lo que la vemos en un día de trabajo, su rutina que comienza llegando primero al lugar y los quehaceres varios.
Su trabajo no es fácil, ya que lidian con detractores del aborto que se manifiestan diariamente en las afuera de la clínica, lo que genera tensión y posibles daños, no solo a la propiedad, sino que a las mujeres que cada día llegan. Las mujeres no tienen nombre, son solo números para identificarlas y resguardar su identidad.
Tracii nos cuenta su sentir, la conocemos, empatizamos con ella. Ella es el foco de nuestra atención.
Una mujer trabajadora, que busca ayudar a quienes la necesitan, sin juzgar, ya que, a pesar de solo ser una guardia de seguridad, ella lidia con las pacientes apenas llegan.
Un trabajo muy interesante para ver, independiente de si estamos en contra o a favor del aborto. Es una realidad y no debemos hacer como si no existiera.
Tiene una buena edición y dirección.
Humanidad, empatía, dolor, frustración, rabia… varios sentimientos pueden aflorar al ver este trabajo.
El por qué del nombre del documental, "The Devil Is Busy", es por la intensa y constante presión, amenazas y peligro diario que enfrenta el personal del lugar. La frase refleja el ambiente caótico y hostil en el que deben trabajar para asegurar la atención a las pacientes.
Disponible en HBO.
Ficha técnica
Dirigido por Geeta Gandbhir y Christalyn Hampton
2024. 30 minutos.
E.E.U.U.
Cortometraje documental que retrata el trabajo diario de Tracii, jefa de seguridad en una clínica de abortos de Atlanta, Georgia. La obra se encuentra nominada al Óscar2026.
Independiente de las creencias que cada uno tenga, de las decisiones que cada persona asuma en su vida por las circunstancias que sea, hay realidades que, nos gusten o no, no se deben ignorar.
Y el tema del aborto es de gran discusión en todo el mundo.
En E.E.U.U. hay algunas clínicas en algunos estados que ayudan en esta situación, pero hasta antes de cumplir 6 semanas. Cumples esa fecha y quedas fuera.
En este trabajo vemos a Tracii que se desempeña desde hace años en una clínica de salud para mujeres con intenciones de abortar. Ella es jefa de seguridad, por lo que la vemos en un día de trabajo, su rutina que comienza llegando primero al lugar y los quehaceres varios.
Su trabajo no es fácil, ya que lidian con detractores del aborto que se manifiestan diariamente en las afuera de la clínica, lo que genera tensión y posibles daños, no solo a la propiedad, sino que a las mujeres que cada día llegan. Las mujeres no tienen nombre, son solo números para identificarlas y resguardar su identidad.
Tracii nos cuenta su sentir, la conocemos, empatizamos con ella. Ella es el foco de nuestra atención.
Una mujer trabajadora, que busca ayudar a quienes la necesitan, sin juzgar, ya que, a pesar de solo ser una guardia de seguridad, ella lidia con las pacientes apenas llegan.
Un trabajo muy interesante para ver, independiente de si estamos en contra o a favor del aborto. Es una realidad y no debemos hacer como si no existiera.
Tiene una buena edición y dirección.
Humanidad, empatía, dolor, frustración, rabia… varios sentimientos pueden aflorar al ver este trabajo.
El por qué del nombre del documental, "The Devil Is Busy", es por la intensa y constante presión, amenazas y peligro diario que enfrenta el personal del lugar. La frase refleja el ambiente caótico y hostil en el que deben trabajar para asegurar la atención a las pacientes.
Disponible en HBO.
Ficha técnica
Dirigido por Geeta Gandbhir y Christalyn Hampton
2024. 30 minutos.
E.E.U.U.
Terror en Silent Hill: Regreso al Infierno - Por Carlos Correa Acuña
Un paisaje precioso, entre bosques; una ruta hermosa que recorre un acantilado y un joven conduciendo raudamente un Mustang. Ocurre un incidente porque casi choca de frente con un camión; al esquivarlo pasa a llevar la maleta de una joven que está esperando el autobús. Nada es fortuito porque las miradas queman y ambos quedan prendados de inmediato.
Luego de mostrarnos algunos recuerdos, la cinta entra de lleno en materia, porque aborda la historia de James -Jeremy Irvine- que regresa al pueblo donde dejó a su amada Mary -Hannah Emily Anderson-. Algo ha sucedido con el paso de los años; el cambio es impactante. Cubierto de nieve y cenizas, el lugar que antes tuvo una vida esplendorosa hoy está convertido en materia inerte. De hecho, no se ven habitantes. Solo suena a lo lejos una radio con música de Bach; el abandono parece ser total.
El énfasis de la cinematografía está puesto en la estética de cada toma. Con música incidental que conduce los cambios de secuencia, los primeros 30 minutos se hacen un poco planos, pero inclusive así avanzan. A partir de ese momento, con la aparición de figuras monstruosas -no es spoiler porque eso está en el tráiler-, la película se decide a mostrar su esencia.
La construcción que hace el director Christophe Gans del famoso videojuego responde a su estilo y formato. A pesar de no conocer la versión original y las anteriores películas, los episodios, las pruebas, los encuentros y el misterio que envuelve la trama, me hacen sentido. La estética de los cuadros, el ir paso a paso desarrollando un camino predefinido a modo de laberinto donde el protagonista entra y sale, es ya un clásico.
¿Hay algo de fondo en la historia o es solo este casi interminable transitar?
Claro que existe algo sustantivo. Se trata de una búsqueda, una búsqueda muy personal. James no solo quiere recuperar a su novia, también quiere recuperarse a sí mismo, un proceso de aceptación que tiene tanto de realidad como de imaginación. El carácter onírico de la aparición de María -Hannah Emily Anderson en su otro rol- y de Laura -Evie Templeton-, se contrapone a la oscuridad de esos demonios externos, que no son más que los miedos y contradicciones de un protagonista atribulado por la consecuencia de sus actos.
“Return to Silent Hill” no es tanto una reinvención sino, más bien, un reinicio. Llevar a la pantalla un juego, que además puede tener variantes de acuerdo a las decisiones de cada jugador, es todo un desafío. Por lo mismo, Christophe Gans es hábil en optar por una trama concreta y dejar varias aristas abiertas para ser retomadas en cualquier momento. Si funciona, tendremos el nacimiento de una nueva saga de suspenso (porque de terror, al menos acá, hay poco) y quién sabe hasta qué profundidades (o etapas de juego) podría llegar.
Ficha técnica
Título original: Return to Silent Hill
Año: 2026
Duración: 106 minutos
País: Francia
Compañías: Coproducción Francia-Alemania-Serbia-Reino Unido-Japón-Estados Unidos; Davis Films, Supernix, The Electric Shadow Company, Work in Progress, Ashland Hill Media Finance, Konami, Bloody Disgusting, Maze Pictures
Género: Terror | Sobrenatural. Videojuego
Guion: Christophe Gans, William Schneider, Sandra Vo-Anh. Videojuego: Keiichiro Toyama, Hiroyuki Owaku, Konami
Reparto: Jeremy Irvine, Hannah Emily Anderson, Evie Templeton
Dirección: Christophe Gans
Luego de mostrarnos algunos recuerdos, la cinta entra de lleno en materia, porque aborda la historia de James -Jeremy Irvine- que regresa al pueblo donde dejó a su amada Mary -Hannah Emily Anderson-. Algo ha sucedido con el paso de los años; el cambio es impactante. Cubierto de nieve y cenizas, el lugar que antes tuvo una vida esplendorosa hoy está convertido en materia inerte. De hecho, no se ven habitantes. Solo suena a lo lejos una radio con música de Bach; el abandono parece ser total.
El énfasis de la cinematografía está puesto en la estética de cada toma. Con música incidental que conduce los cambios de secuencia, los primeros 30 minutos se hacen un poco planos, pero inclusive así avanzan. A partir de ese momento, con la aparición de figuras monstruosas -no es spoiler porque eso está en el tráiler-, la película se decide a mostrar su esencia.
La construcción que hace el director Christophe Gans del famoso videojuego responde a su estilo y formato. A pesar de no conocer la versión original y las anteriores películas, los episodios, las pruebas, los encuentros y el misterio que envuelve la trama, me hacen sentido. La estética de los cuadros, el ir paso a paso desarrollando un camino predefinido a modo de laberinto donde el protagonista entra y sale, es ya un clásico.
¿Hay algo de fondo en la historia o es solo este casi interminable transitar?
Claro que existe algo sustantivo. Se trata de una búsqueda, una búsqueda muy personal. James no solo quiere recuperar a su novia, también quiere recuperarse a sí mismo, un proceso de aceptación que tiene tanto de realidad como de imaginación. El carácter onírico de la aparición de María -Hannah Emily Anderson en su otro rol- y de Laura -Evie Templeton-, se contrapone a la oscuridad de esos demonios externos, que no son más que los miedos y contradicciones de un protagonista atribulado por la consecuencia de sus actos.
“Return to Silent Hill” no es tanto una reinvención sino, más bien, un reinicio. Llevar a la pantalla un juego, que además puede tener variantes de acuerdo a las decisiones de cada jugador, es todo un desafío. Por lo mismo, Christophe Gans es hábil en optar por una trama concreta y dejar varias aristas abiertas para ser retomadas en cualquier momento. Si funciona, tendremos el nacimiento de una nueva saga de suspenso (porque de terror, al menos acá, hay poco) y quién sabe hasta qué profundidades (o etapas de juego) podría llegar.
Ficha técnica
Título original: Return to Silent Hill
Año: 2026
Duración: 106 minutos
País: Francia
Compañías: Coproducción Francia-Alemania-Serbia-Reino Unido-Japón-Estados Unidos; Davis Films, Supernix, The Electric Shadow Company, Work in Progress, Ashland Hill Media Finance, Konami, Bloody Disgusting, Maze Pictures
Género: Terror | Sobrenatural. Videojuego
Guion: Christophe Gans, William Schneider, Sandra Vo-Anh. Videojuego: Keiichiro Toyama, Hiroyuki Owaku, Konami
Reparto: Jeremy Irvine, Hannah Emily Anderson, Evie Templeton
Dirección: Christophe Gans
sábado, 24 de enero de 2026
Terror en Silent Hill, Regreso al Infierno - Por Juan Pablo Donoso
Quienes vieron las precuelas 1ª y 2ª sentirán más familiaridad con las criaturas infernales de esta 3ª etapa.
Recordemos que son películas inspiradas en un homónimo videojuego sangriento, demoníaco y aterrador.
Como el primer episodio tuvo éxito comercial, continúan fabricando secuelas.
Nos limitaremos a expresar nuestra muy personal impresión de esta 3ª parte.
Lo que abundó en presupuesto, tecnología, efectos especiales, faltó en inteligencia argumental y empatía humanitaria.
Ocho países produjeron una costosa película en la que pareciera que los guionistas nunca se pusieron de acuerdo sobre el verdadero fondo de la fábula.
James regresa a Silent Hill para encontrar a Mary, su amor perdido. Pero el pequeño pueblo está distinto a sus recuerdos. Ahora es oscuro, ruinoso y deprimente. Hallará personajes que intentan disuadirlo de buscar a Mary. Mientras más la busca, peor lo pasa. ¿Esto es realidad, o un siniestro inframundo? Lejana resonancia con El Bebé de Rosemary.
Habrían logrado el horror que buscaban. Tenía elementos para ser mejor en su género.
Resultado: sensacionalismo, confusión, y efectos trillados que solo impidieron que empatizáramos con el verdadero drama de sus personajes centrales.
Creyeron que desbarajustando la edición lograrían un producto más sugerente y “artístico”. Quedó una mazamorra pretenciosa, poco agradable, llena de comportamientos sin motivación, y, un desafío al espectador para que ordenara por su cuenta las secuencias y entenderlas mejor.
Tenían elementos para elaborar una bella historia de amor que, gradualmente, se fuera transformando en pesadilla. Habría bastado seguir la línea central del argumento, dotar al protagonista masculino de una discreta dosis de paranoia, y dejar que el resto fluyera por sí mismo.
Como interpretación, lo más valioso es el desempeño de la actriz principal - Hannah Emily Anderson - quien encarna a cinco mujeres diferentes, incluyendo a 2 niñitas preadolescentes.
Para colmo, al final nos anuncian que la congoja volverá a comenzar en un próximo capítulo.
Hay público para todo. En este caso se trata de complacer por medio del desagrado, el desquicio y comportamientos gratuitos.
Para verla sin preguntarse - ¡por ningún motivo! - cuál es el propósito, ni la inteligencia, de semejantes atrocidades… después de todo es solo un “videojuego” para descargar instintos básicos de sadismo, o ansias de venganza reprimidas.
MAJAMAMA INNECESARIA PARA NARRAR UN CLARO ROMANCE DE MISTERIO, HECHICERÍA, TERROR Y LOCURA. DESPERDICIO DE DINERO Y TECNOLOGÍA.
Recordemos que son películas inspiradas en un homónimo videojuego sangriento, demoníaco y aterrador.
Como el primer episodio tuvo éxito comercial, continúan fabricando secuelas.
Nos limitaremos a expresar nuestra muy personal impresión de esta 3ª parte.
Lo que abundó en presupuesto, tecnología, efectos especiales, faltó en inteligencia argumental y empatía humanitaria.
Ocho países produjeron una costosa película en la que pareciera que los guionistas nunca se pusieron de acuerdo sobre el verdadero fondo de la fábula.
James regresa a Silent Hill para encontrar a Mary, su amor perdido. Pero el pequeño pueblo está distinto a sus recuerdos. Ahora es oscuro, ruinoso y deprimente. Hallará personajes que intentan disuadirlo de buscar a Mary. Mientras más la busca, peor lo pasa. ¿Esto es realidad, o un siniestro inframundo? Lejana resonancia con El Bebé de Rosemary.
Habrían logrado el horror que buscaban. Tenía elementos para ser mejor en su género.
Resultado: sensacionalismo, confusión, y efectos trillados que solo impidieron que empatizáramos con el verdadero drama de sus personajes centrales.
Creyeron que desbarajustando la edición lograrían un producto más sugerente y “artístico”. Quedó una mazamorra pretenciosa, poco agradable, llena de comportamientos sin motivación, y, un desafío al espectador para que ordenara por su cuenta las secuencias y entenderlas mejor.
Tenían elementos para elaborar una bella historia de amor que, gradualmente, se fuera transformando en pesadilla. Habría bastado seguir la línea central del argumento, dotar al protagonista masculino de una discreta dosis de paranoia, y dejar que el resto fluyera por sí mismo.
Como interpretación, lo más valioso es el desempeño de la actriz principal - Hannah Emily Anderson - quien encarna a cinco mujeres diferentes, incluyendo a 2 niñitas preadolescentes.
Para colmo, al final nos anuncian que la congoja volverá a comenzar en un próximo capítulo.
Hay público para todo. En este caso se trata de complacer por medio del desagrado, el desquicio y comportamientos gratuitos.
Para verla sin preguntarse - ¡por ningún motivo! - cuál es el propósito, ni la inteligencia, de semejantes atrocidades… después de todo es solo un “videojuego” para descargar instintos básicos de sadismo, o ansias de venganza reprimidas.
MAJAMAMA INNECESARIA PARA NARRAR UN CLARO ROMANCE DE MISTERIO, HECHICERÍA, TERROR Y LOCURA. DESPERDICIO DE DINERO Y TECNOLOGÍA.
Ficha técnica
Título Original: Return to Silent Hill
Título Original: Return to Silent Hill
2026 Terror, hechicería
Francia, Reino Unido, Alemania, Serbia, Japón, EE.UU., Australia, España - 1,44 hrs.
Fotografía: Pablo Rosso
Edición: Sebastien Prangere
Música: Akira Yamaoka
Diseño Prod.: Mina Buric, Jovana Mihajlovic
Guion: Christophe Gans, Sandra Vo-Han, Hiroyuki Owaku, Keiichiro Toyama (videojuego)
Reparto: Hannah Emily Anderson, Jeremy Irvine, Robert Strange
Dirección: Christophe Gans
viernes, 23 de enero de 2026
Terror en Silent Hill: regreso al infierno - Por Jackie O.
“Perdidos en la niebla”
Todo comenzó con un video juego creado por Keiichiro Toyama y publicado por Konami y su subsidiaria, Konami Digital Entertainment, en 1999. Su éxito fue enorme y siguieron, hasta que apareció la primera película el 2006; al mismo tiempo salieron libros y comics, más video juegos y otra película el 2012. Sus personajes son icónicos, no solo para los “gamers” sino en la cultura del cine.
Sí, hay que conocer el origen para entender al cien por ciento una historia que no es nueva. Nunca he jugado el videojuego Silent Hill, pero he visto sus dos películas anteriores y un par de comics para ver esta tercera entrega y entender su fondo. Así, lo que veamos no nos sea ajeno o creamos que está fuera de contexto, para no quedar colgados de por qué aparece alguien o se dice algo, de por qué Silent Hill está oculta en esa niebla que no cesa, el origen de su ceniza constante, ese culto fanático, que cuando la alarma suena debes refugiarte, etc.
Esta tercera entrega, dicen que está basada en uno de los video juegos (Silent Hill2), por lo que los gamers están más atentos. Pero como telespectadora necesito, sea o no basado en video juego, buena calidad interpretativa y buena calidad en las imágenes. ¿Lo logra esta tercera entrega cinematográfica?
La primera señal positiva es que está el mismo director de la primera película. Ahí digo “que bien, captó mi atención”. Pero no estamos ante una continuación de las anteriores cintas, esto es un reebot, basado en uno de los juegos.
Ahora nos cuenta la historia de un hombre roto, que no asume una separación, pero una carta inesperada le devuelve esperanza y vuelve a ese pueblo del cual salió para no volver. Hay analepsias que nos llevan a entender una relación y, de a poco, ver cómo no acepta la ausencia de su amada, que va en su búsqueda a ese pueblo, que fue hermoso en su momento, lleno de vida y grata convivencia. Pero ahí está vacío, y al deambular en sus calles y en su mente lo acompañamos, ya que debe enfrentarse a diversos monstruos ya conocidos, y esperados.
Puede que la edición mal efectuada haga que, en especial quienes nunca han visto la película -y/o quienes nunca hemos jugado estos videos juegos- se pierdan en su fluidez. El guion tiene momentos tan básicos que se sienten hasta forzados, así como las actuaciones poco creíbles. El maquillaje y peluquería no se ven bien, pero rescato el vestuario. En cuanto al movimiento de cámaras, algunas tomas son muy buenas; su posición hace creer que estás en un video juego. Pero los CGI recargados en momentos, ni siquiera se pueden tomar en serio. Si fuera una comedia se entendería, tal vez, que se vea “su falsedad”. Se vería divertido, pero acá es terror psicológico y debe dar credibilidad.
No hubo tensión, salvo los típicos momentos en que se aparece repentinamente algo o alguien para hacer esos pequeños saltitos que a algunos les provocó. Reitero, hay películas que se adaptan como video juego en la pantalla y han funcionado. Acá, lamentablemente falló esa parte.
Para los gamers, ha sido un fiasco el cambio de guion, porque según ellos, le han cambiado el fondo a un gran juego con personajes a los que no se les sacó provecho, y en especial a ese purgatorio de Silent Hill, al cual transformaron en un mero escenario de terror sin la tensión que merecía.
Y como telespectadora puedo decir que ese pueblo es otro personaje, un personaje que vive y vibra y se le debe sacar un provecho que no se le dio en esta ocasión.
Lo único que rescato son los monstruos. Son icónicos y esperaba verlos nuevamente, así como algunas tomas en plano amplio donde vemos a ese pueblo perdido entre la niebla.
En cuanto al fondo, y para rescatar su historia y lo que trata de contarnos, estamos ante la obsesión de James por no soltar a Mary. Para mí es una clara referencia a las adicciones, donde sabes, a veces, los peligros que conlleva, pero no puedes evitar seguir.
Solo estamos ante una película que se quedó entre la espesa bruma.
Ficha técnica
Título original: Return to Silent Hill
Dirección y guion: Christophe Gans
Coescrita con Sandra Vo-Anh y Will Schneider
Música Akira Yamaoka
Fotografía Pablo Rosso
Montaje Sébastian Prangère
Protagonistas: Jeremy Irvine y Hannah Emily Anderson
2026. EEUU
Todo comenzó con un video juego creado por Keiichiro Toyama y publicado por Konami y su subsidiaria, Konami Digital Entertainment, en 1999. Su éxito fue enorme y siguieron, hasta que apareció la primera película el 2006; al mismo tiempo salieron libros y comics, más video juegos y otra película el 2012. Sus personajes son icónicos, no solo para los “gamers” sino en la cultura del cine.
Sí, hay que conocer el origen para entender al cien por ciento una historia que no es nueva. Nunca he jugado el videojuego Silent Hill, pero he visto sus dos películas anteriores y un par de comics para ver esta tercera entrega y entender su fondo. Así, lo que veamos no nos sea ajeno o creamos que está fuera de contexto, para no quedar colgados de por qué aparece alguien o se dice algo, de por qué Silent Hill está oculta en esa niebla que no cesa, el origen de su ceniza constante, ese culto fanático, que cuando la alarma suena debes refugiarte, etc.
Esta tercera entrega, dicen que está basada en uno de los video juegos (Silent Hill2), por lo que los gamers están más atentos. Pero como telespectadora necesito, sea o no basado en video juego, buena calidad interpretativa y buena calidad en las imágenes. ¿Lo logra esta tercera entrega cinematográfica?
La primera señal positiva es que está el mismo director de la primera película. Ahí digo “que bien, captó mi atención”. Pero no estamos ante una continuación de las anteriores cintas, esto es un reebot, basado en uno de los juegos.
Ahora nos cuenta la historia de un hombre roto, que no asume una separación, pero una carta inesperada le devuelve esperanza y vuelve a ese pueblo del cual salió para no volver. Hay analepsias que nos llevan a entender una relación y, de a poco, ver cómo no acepta la ausencia de su amada, que va en su búsqueda a ese pueblo, que fue hermoso en su momento, lleno de vida y grata convivencia. Pero ahí está vacío, y al deambular en sus calles y en su mente lo acompañamos, ya que debe enfrentarse a diversos monstruos ya conocidos, y esperados.
Puede que la edición mal efectuada haga que, en especial quienes nunca han visto la película -y/o quienes nunca hemos jugado estos videos juegos- se pierdan en su fluidez. El guion tiene momentos tan básicos que se sienten hasta forzados, así como las actuaciones poco creíbles. El maquillaje y peluquería no se ven bien, pero rescato el vestuario. En cuanto al movimiento de cámaras, algunas tomas son muy buenas; su posición hace creer que estás en un video juego. Pero los CGI recargados en momentos, ni siquiera se pueden tomar en serio. Si fuera una comedia se entendería, tal vez, que se vea “su falsedad”. Se vería divertido, pero acá es terror psicológico y debe dar credibilidad.
No hubo tensión, salvo los típicos momentos en que se aparece repentinamente algo o alguien para hacer esos pequeños saltitos que a algunos les provocó. Reitero, hay películas que se adaptan como video juego en la pantalla y han funcionado. Acá, lamentablemente falló esa parte.
Para los gamers, ha sido un fiasco el cambio de guion, porque según ellos, le han cambiado el fondo a un gran juego con personajes a los que no se les sacó provecho, y en especial a ese purgatorio de Silent Hill, al cual transformaron en un mero escenario de terror sin la tensión que merecía.
Y como telespectadora puedo decir que ese pueblo es otro personaje, un personaje que vive y vibra y se le debe sacar un provecho que no se le dio en esta ocasión.
Lo único que rescato son los monstruos. Son icónicos y esperaba verlos nuevamente, así como algunas tomas en plano amplio donde vemos a ese pueblo perdido entre la niebla.
En cuanto al fondo, y para rescatar su historia y lo que trata de contarnos, estamos ante la obsesión de James por no soltar a Mary. Para mí es una clara referencia a las adicciones, donde sabes, a veces, los peligros que conlleva, pero no puedes evitar seguir.
Solo estamos ante una película que se quedó entre la espesa bruma.
Ficha técnica
Título original: Return to Silent Hill
Dirección y guion: Christophe Gans
Coescrita con Sandra Vo-Anh y Will Schneider
Música Akira Yamaoka
Fotografía Pablo Rosso
Montaje Sébastian Prangère
Protagonistas: Jeremy Irvine y Hannah Emily Anderson
2026. EEUU
jueves, 22 de enero de 2026
Hamnet - Por Carlos Correa Acuña
“Hamnet” es una película de emociones contenidas y expresivas, internas y externas, que inundan la escena y traspasan la pantalla.
A partir de la novela publicada en 2020 por Maggie O’Farrell, la directora Chloé Zhao, junto con la propia autora, elabora un guion íntimo sobre el drama familiar de William Shakespeare -Paul Mescal- y su esposa Agnes -Jessie Buckley- tras perder a su hijo de solo 11 años.
La historia comienza cuando la pareja se conoce: él se dedica a enseñar y ella realiza labores diarias en el campo. El amor nace espontáneo; ambos jóvenes comienzan a soñar y a construir su familia.
El intenso verde de la apertura está cargado de un fuerte simbolismo. Un bosque cerrado, apacible, sonidos suaves y una abundante vegetación, reflejan la plenitud de una vida natural. Por lo mismo, no resulta sorpresiva la unión de dos personas provenientes de mundos tan distintos. Ambos coinciden en un momento y en un lugar especial con desbordante pasión.
Pronto viene el matrimonio y naturalmente los hijos. Primero Susanna y luego, cuando William ha debido ir a Londres para escribir y desarrollar su carrera teatral, los gemelos Hamnet y Judith. Las dificultades no disminuyen la intención de la pareja de vivir en familia. Agnes realiza esfuerzos enormes para sostener el hogar y brindar a su marido un espacio de desarrollo profesional. Pero los problemas los ahogan; la enfermedad y el posterior deceso del pequeño Hamnet marcan un punto de inflexión.
Chloé Zhao dirige un drama que conmueve donde la música juega un papel vital. Compuesta por Max Richter, la partitura no solo tiene una belleza intrínseca, sino que, además, transmite con sencillos motivos, el vasto mundo interior de los protagonistas, en especial, la esencia de Agnes. Como contrapunto, el silencio -que también es música- se torna importantísimo y es desarrollado magistralmente para generar tensión dramática, sobre todo en algunas escenas donde la ausencia de sonido provoca angustia y emoción.
Contemplativa y con ritmo cadencioso, esta película se cuela en las rendijas del alma. De pronto, nos vemos transportados a la época; vemos a William escribir, declamar, ensayar y abrumarse, al borde de tomar caminos drásticos luego de la muerte de Hamnet. Por otra parte, Agnes no logra superar la pérdida. Su semblante refleja carencias, falta de afecto, golpes duros que parecen insuperables.
¡Qué delgada es la línea que separa la felicidad de la angustia! Chloé Zhao lo sabe muy bien y lo transmite con poesía y apelando a bellas metáforas, describiendo paso a paso, un proceso que es muy complejo de expresar y retratar solo con palabras, imágenes o sonidos. Por eso cautiva, porque su carácter desgarrador no deja indiferente al espectador.
Maravillosa caracterización de Jessie Buckley para representar a Agnes. Con naturalidad, imprime a su personaje un raudal de emociones con sus gestos y miradas, las que encuentran contrapunto en la contención que construye lentamente Paul Mescal. Ambos protagonistas logran sintonizar hasta en los más mínimos detalles, al punto de encontrarse en escenas separadas, aunque siempre unidos por un hilo invisible.
“Hamnet” emociona, no solo por lo que significa perder un hijo, sino por la forma en que la cinta enfrenta ese drama. ¿Cómo se puede seguir con la vida luego de una tragedia de este tipo? Parece imposible. Las recriminaciones y el vacío deben doler como puñales clavados en el corazón. No obstante, la esperanza se abre paso gracias a la creación literaria del genio de William y la inquebrantable fe de Agnes.
Ficha técnica
Título original: Hamnet
Año: 2025
Duración: 125 minutos
País: Reino Unido
Compañías: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Amblin Entertainment, Amblin Partners, Book of Shadows, Hera Pictures, Neal Street Productions. Distribuidora: Universal Pictures, Focus Features
Género: Drama | Biográfico. Literatura. Maternidad. Paternidad
Guion: Maggie O'Farrell, Chloé Zhao. Novela: Maggie O'Farrell
Música: Max Richter
Fotografía: Lukasz Zal
Reparto: Jessie Buckley, Paul Mescal, Emily Watson, Joe Alwyn
Dirección: Chloé Zhao
A partir de la novela publicada en 2020 por Maggie O’Farrell, la directora Chloé Zhao, junto con la propia autora, elabora un guion íntimo sobre el drama familiar de William Shakespeare -Paul Mescal- y su esposa Agnes -Jessie Buckley- tras perder a su hijo de solo 11 años.
La historia comienza cuando la pareja se conoce: él se dedica a enseñar y ella realiza labores diarias en el campo. El amor nace espontáneo; ambos jóvenes comienzan a soñar y a construir su familia.
El intenso verde de la apertura está cargado de un fuerte simbolismo. Un bosque cerrado, apacible, sonidos suaves y una abundante vegetación, reflejan la plenitud de una vida natural. Por lo mismo, no resulta sorpresiva la unión de dos personas provenientes de mundos tan distintos. Ambos coinciden en un momento y en un lugar especial con desbordante pasión.
Pronto viene el matrimonio y naturalmente los hijos. Primero Susanna y luego, cuando William ha debido ir a Londres para escribir y desarrollar su carrera teatral, los gemelos Hamnet y Judith. Las dificultades no disminuyen la intención de la pareja de vivir en familia. Agnes realiza esfuerzos enormes para sostener el hogar y brindar a su marido un espacio de desarrollo profesional. Pero los problemas los ahogan; la enfermedad y el posterior deceso del pequeño Hamnet marcan un punto de inflexión.
Chloé Zhao dirige un drama que conmueve donde la música juega un papel vital. Compuesta por Max Richter, la partitura no solo tiene una belleza intrínseca, sino que, además, transmite con sencillos motivos, el vasto mundo interior de los protagonistas, en especial, la esencia de Agnes. Como contrapunto, el silencio -que también es música- se torna importantísimo y es desarrollado magistralmente para generar tensión dramática, sobre todo en algunas escenas donde la ausencia de sonido provoca angustia y emoción.
Contemplativa y con ritmo cadencioso, esta película se cuela en las rendijas del alma. De pronto, nos vemos transportados a la época; vemos a William escribir, declamar, ensayar y abrumarse, al borde de tomar caminos drásticos luego de la muerte de Hamnet. Por otra parte, Agnes no logra superar la pérdida. Su semblante refleja carencias, falta de afecto, golpes duros que parecen insuperables.
¡Qué delgada es la línea que separa la felicidad de la angustia! Chloé Zhao lo sabe muy bien y lo transmite con poesía y apelando a bellas metáforas, describiendo paso a paso, un proceso que es muy complejo de expresar y retratar solo con palabras, imágenes o sonidos. Por eso cautiva, porque su carácter desgarrador no deja indiferente al espectador.
Maravillosa caracterización de Jessie Buckley para representar a Agnes. Con naturalidad, imprime a su personaje un raudal de emociones con sus gestos y miradas, las que encuentran contrapunto en la contención que construye lentamente Paul Mescal. Ambos protagonistas logran sintonizar hasta en los más mínimos detalles, al punto de encontrarse en escenas separadas, aunque siempre unidos por un hilo invisible.
“Hamnet” emociona, no solo por lo que significa perder un hijo, sino por la forma en que la cinta enfrenta ese drama. ¿Cómo se puede seguir con la vida luego de una tragedia de este tipo? Parece imposible. Las recriminaciones y el vacío deben doler como puñales clavados en el corazón. No obstante, la esperanza se abre paso gracias a la creación literaria del genio de William y la inquebrantable fe de Agnes.
Ficha técnica
Título original: Hamnet
Año: 2025
Duración: 125 minutos
País: Reino Unido
Compañías: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Amblin Entertainment, Amblin Partners, Book of Shadows, Hera Pictures, Neal Street Productions. Distribuidora: Universal Pictures, Focus Features
Género: Drama | Biográfico. Literatura. Maternidad. Paternidad
Guion: Maggie O'Farrell, Chloé Zhao. Novela: Maggie O'Farrell
Música: Max Richter
Fotografía: Lukasz Zal
Reparto: Jessie Buckley, Paul Mescal, Emily Watson, Joe Alwyn
Dirección: Chloé Zhao
El misterio de las siete esferas - Por Jackie O.
“Relojes sin cuerda”
Sinopsis: En Inglaterra, específicamente en la mansión Chimneys, y después de una fiesta, acontece un asesinato. Pero tras el crimen se descubrirá una extraña organización secreta que se autorepresenta como siete esferas de relojes. Y una joven es quien buscará desentrañar el asesinato y los misterios de esa organización, principalmente descubrir quién es el "número siete". ¿Estarán ellos implicados en el crimen?
Cuando nos hablan de Agatha Christie, todos saltamos de emoción, ya que ella nos trae intriga, suspenso, misterio y todos sus derivados. Además, ha habido grandes trabajos de ella llevados con éxito a la pantalla, por lo que esta miniserie nos invita a verla.
Comenzamos en 1920 con una muerte; es Lord Caterham y no sabemos por qué lo asesinan, por lo que pasamos rápidamente a cinco años después. En la mansión de la viuda Lady Caterham, todo es jolgorio, donde la política, los negocios y el amor se van mezclando en una noche de diversión. La joven Lady Eileen Brent, alias Bundle, es nuestro foco de atención. Querida y respetada por todos, inteligente, perspicaz, educada y muy amena en una la fiesta que no para, pero al día siguiente su amado Gerry aparece muerto. Fue envenenado y nadie sabe por qué. Bundle tiene una curiosidad innata, al igual que su padre: resolver situaciones que parecen extrañas, sospechosas, y si son delictuales, aún más. Acá no es cualquier crimen, es su amigo, su amado, y no descansará en averiguar quién fue quien lo mató. Difícil tarea en una época donde no existían las herramientas sofisticadas para dar con criminales, por lo que debemos deducir, cada objeto puede dar pistas, por lo que todos debemos observar agudamente.
Mientras se va acercando a más pistas, Bundle le pide ayuda a su otro mejor amigo, Ronnie, para que la ayude con lo que ha encontrado, principalmente porque el superintendente Battle la sigue a ella más que en enfocarse en la investigación. Pero a media que avanzamos, ambos se unen para investigar este delito, más cuando a Ronnie lo asesinan.
¿Qué tenían en común Gerry y Ronnie? Ambos pertenecían al mismo grupo de amigos, ambos trabajaban en el Gobierno y también eran muy cercanos a Bundle. ¿Tendrá esto que ver con la muerte ocurrida hace cinco años atrás? Pero hace cinco años no solo hubo una muerte, sino que dos, y tiene que ver con un trabajo investigativo. ¿Ambas muertes ocurridas en 1920 tendrán conexión con los asesinatos ocurridos en 1925?
En tres capítulos trataremos de dilucidar varios misterios y hechos que nos confunden: las razones de las muertes en 1920 y en 1925; quiénes son las siete esferas, qué invento es el que hay que proteger, etc.
El problema de este trabajo es que no tenemos misterio, el aura de intriga se pierde, no existe tensión, no hay un halo enigmático que nos envuelva. No encontramos motivos para inmiscuirnos y ser un detective más, porque no nos dan las pistas para ello. Pero es Agatha, es su puesta en escena bien creada la que nos mantiene fijo en la pantalla.
Esta adaptación, creo, no tuvo ingenio para contarnos los hechos. Su guion es débil en cuanto al fondo y liviano en la forma. Esto último es lo que te atrae para verla, tres horas de simpatía por sus personajes y la esperanza de que se viene algo, lo cual pudo haber tenido menos tiempo invertido para verla, donde, además, hay situaciones que quedan poco claras.
Una historia que tenía potencial y que creo lo desperdiciaron. Espero, porque creo que se viene una nueva aventura con Budle. Entiendan que, en una historia detectivesca, los espectadores debemos participar de la investigación, deben atocharnos de pistas, darnos giros inesperados y un criminal sorprendente, por lo que la esperaré, con esa esperanza.
Disponible en Netflix.
Ficha técnica
Basado en The Seven Dials Mystery en Wikisource de Agatha Christie
Guion y Dirección: Chris Sweeney
Reparto:
Mia McKenna-Bruce como Lady Bundle Brent
Edward Bluemel como Jimmy Thesiger
Iain Glen como Lord Caterham
Martin Freeman como el superintendente Battle
Helena Bonham Carter como Lady Caterham
2026. Reino Unido
Sinopsis: En Inglaterra, específicamente en la mansión Chimneys, y después de una fiesta, acontece un asesinato. Pero tras el crimen se descubrirá una extraña organización secreta que se autorepresenta como siete esferas de relojes. Y una joven es quien buscará desentrañar el asesinato y los misterios de esa organización, principalmente descubrir quién es el "número siete". ¿Estarán ellos implicados en el crimen?
Cuando nos hablan de Agatha Christie, todos saltamos de emoción, ya que ella nos trae intriga, suspenso, misterio y todos sus derivados. Además, ha habido grandes trabajos de ella llevados con éxito a la pantalla, por lo que esta miniserie nos invita a verla.
Comenzamos en 1920 con una muerte; es Lord Caterham y no sabemos por qué lo asesinan, por lo que pasamos rápidamente a cinco años después. En la mansión de la viuda Lady Caterham, todo es jolgorio, donde la política, los negocios y el amor se van mezclando en una noche de diversión. La joven Lady Eileen Brent, alias Bundle, es nuestro foco de atención. Querida y respetada por todos, inteligente, perspicaz, educada y muy amena en una la fiesta que no para, pero al día siguiente su amado Gerry aparece muerto. Fue envenenado y nadie sabe por qué. Bundle tiene una curiosidad innata, al igual que su padre: resolver situaciones que parecen extrañas, sospechosas, y si son delictuales, aún más. Acá no es cualquier crimen, es su amigo, su amado, y no descansará en averiguar quién fue quien lo mató. Difícil tarea en una época donde no existían las herramientas sofisticadas para dar con criminales, por lo que debemos deducir, cada objeto puede dar pistas, por lo que todos debemos observar agudamente.
Mientras se va acercando a más pistas, Bundle le pide ayuda a su otro mejor amigo, Ronnie, para que la ayude con lo que ha encontrado, principalmente porque el superintendente Battle la sigue a ella más que en enfocarse en la investigación. Pero a media que avanzamos, ambos se unen para investigar este delito, más cuando a Ronnie lo asesinan.
¿Qué tenían en común Gerry y Ronnie? Ambos pertenecían al mismo grupo de amigos, ambos trabajaban en el Gobierno y también eran muy cercanos a Bundle. ¿Tendrá esto que ver con la muerte ocurrida hace cinco años atrás? Pero hace cinco años no solo hubo una muerte, sino que dos, y tiene que ver con un trabajo investigativo. ¿Ambas muertes ocurridas en 1920 tendrán conexión con los asesinatos ocurridos en 1925?
En tres capítulos trataremos de dilucidar varios misterios y hechos que nos confunden: las razones de las muertes en 1920 y en 1925; quiénes son las siete esferas, qué invento es el que hay que proteger, etc.
El problema de este trabajo es que no tenemos misterio, el aura de intriga se pierde, no existe tensión, no hay un halo enigmático que nos envuelva. No encontramos motivos para inmiscuirnos y ser un detective más, porque no nos dan las pistas para ello. Pero es Agatha, es su puesta en escena bien creada la que nos mantiene fijo en la pantalla.
Esta adaptación, creo, no tuvo ingenio para contarnos los hechos. Su guion es débil en cuanto al fondo y liviano en la forma. Esto último es lo que te atrae para verla, tres horas de simpatía por sus personajes y la esperanza de que se viene algo, lo cual pudo haber tenido menos tiempo invertido para verla, donde, además, hay situaciones que quedan poco claras.
Una historia que tenía potencial y que creo lo desperdiciaron. Espero, porque creo que se viene una nueva aventura con Budle. Entiendan que, en una historia detectivesca, los espectadores debemos participar de la investigación, deben atocharnos de pistas, darnos giros inesperados y un criminal sorprendente, por lo que la esperaré, con esa esperanza.
Disponible en Netflix.
Ficha técnica
Basado en The Seven Dials Mystery en Wikisource de Agatha Christie
Guion y Dirección: Chris Sweeney
Reparto:
Mia McKenna-Bruce como Lady Bundle Brent
Edward Bluemel como Jimmy Thesiger
Iain Glen como Lord Caterham
Martin Freeman como el superintendente Battle
Helena Bonham Carter como Lady Caterham
2026. Reino Unido
martes, 20 de enero de 2026
El Botín - Por Carlos Correa Acuña
Un lujo de elenco, una historia potente y un director comprometido, ingredientes perfectos para un cóctel que promete. Veamos si funciona.
Al inicio vemos la frase “inspirada en hechos reales”, y aunque el toque dramático esté presente desde un comienzo, bien sabemos que “basado” o “inspirado” no necesariamente implica que vayamos a presenciar una historia real. Sin embargo, esta producción del director Joe Carnahan sí da cuenta de elementos que sintonizan con la premisa: primero, operativos antinarcóticos que remiten al Miami de los 80; segundo, la amistad del director con un ex encargado de la policía, experto en redadas; y tercero, el decomiso, en 2016, de una enorme cantidad de dinero escondida al interior de las paredes de una casa ubicada en un barrio residencial del sur de Florida.
Vamos a la historia. La cinta parte con una muerte y su investigación. Todo es confuso y sucede rápido, hasta que el teniente Dane Dumars -Matt Damon-, quien ha recibido un soplo sobre una dirección en Hialeah donde podría encontrar una buena cantidad de dinero, decide concretar un operativo de incautación. Para llevarlo a cabo, concurre al lugar con sus compañeros detectives, JD Byrne -Ben Affleck-, Mike Ro -Steven Yeun-, Numa Baptiste -Teyana Taylor- y Lolo Salazar -Catalina Sandino Moreno-. ¿El objetivo? Registrar la casa en busca de dinero ilícito. Y ojo porque acá les dejo una clave: cuando se le pregunta cuánto dinero, Dumars le dice a cada miembro del equipo un número diferente. ¡Sospechoso! Muy sospechoso, sobre todo si tomamos en cuenta que las cifras entregadas resultan irrisorias respecto al verdadero monto involucrado, el que asciende a varios millones de dólares.
Escrita por el propio director, “El Botín” se juega en pocas horas, básicamente en una noche. El ambiente es oscuro, denso y claustrofóbico. La amenaza es importante. Mal que mal, se trata de dinero y este se protege con toda la fuerza posible. Además, enfrentar directamente a un cártel de la droga, ciertamente provocará bastante resistencia. Sin embargo, esta es solo una parte, porque ante la magnitud del dinero encontrado, las tentaciones surgen espontáneamente, sembrando desconfianza en todos y cada uno de los participantes del operativo. Y no solo en ellos.
Joe Carnahan mueve sus piezas en torno a la ética y a la corrupción en cada paso que la cinta da. Y la propuesta funciona con precisión, porque ni los protagonistas ni nosotros podemos saber quién está limpio, quién oculta cosas, quién está involucrado en temas corruptos o quién solo quiere sacar ventajas personales. Para conseguir un registro así, las actuaciones deben ser importantes. En ese aspecto, Matt Damon y Ben Affleck cumplen a cabalidad sus roles. Incluso sin brillar, su despliegue y cercanía convencen, apoyados por compañeros que hasta última hora se muestran indescifrables. Un acierto la elección del elenco, ya que entrega naturalidad a un relato de por sí enrevesado, pero que gracias a esos roles, incursiona un poco más en los aspectos humanos de los protagonistas.
Donde “El Botín” se muestra débil es en la acción. Pocas escenas, con escasa visibilidad y algo forzadas, no están a la altura del resto de la producción. Tal vez se trate del presupuesto asignado o por limitaciones de producción, pero se extraña un mejor foco y atención en aspectos que, si se incluyen expresamente, deberían ser mejor resueltos y resultar más atractivos.
En algo menos de dos horas, “The Rip” funciona. Entretiene, nos mantiene alertas y, aunque no es su principal objetivo, pone de manifiesto la importancia de la ética en el actuar de la policía. Si habitualmente decimos que la realidad supera la ficción, el desafío es aún mayor. La necesidad de mecanismos de control interno es imperiosa; todo esfuerzo en esa línea resulta vital para tratar de disminuir al máximo las posibilidades de caer en la espiral infinita de la corrupción.
Ficha técnica
Título original: The Rip
Año: 2026
Duración: 105 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Artists Equity. Distribuidora: Netflix
Género: Thriller. Acción | Policíaco. Crimen
Guion: Joe Carnahan. Historia: Michael McGrale
Música: Clinton Shorter
Fotografía: Juan Miguel Azpiroz
Reparto: Matt Damon, Ben Affleck, Steven Yeun, Teyana Taylor, Sasha Calle, Catalina Sandino Moreno, Scott Adkins, Kyle Chandler
Dirección: Joe Carnahan
Al inicio vemos la frase “inspirada en hechos reales”, y aunque el toque dramático esté presente desde un comienzo, bien sabemos que “basado” o “inspirado” no necesariamente implica que vayamos a presenciar una historia real. Sin embargo, esta producción del director Joe Carnahan sí da cuenta de elementos que sintonizan con la premisa: primero, operativos antinarcóticos que remiten al Miami de los 80; segundo, la amistad del director con un ex encargado de la policía, experto en redadas; y tercero, el decomiso, en 2016, de una enorme cantidad de dinero escondida al interior de las paredes de una casa ubicada en un barrio residencial del sur de Florida.
Vamos a la historia. La cinta parte con una muerte y su investigación. Todo es confuso y sucede rápido, hasta que el teniente Dane Dumars -Matt Damon-, quien ha recibido un soplo sobre una dirección en Hialeah donde podría encontrar una buena cantidad de dinero, decide concretar un operativo de incautación. Para llevarlo a cabo, concurre al lugar con sus compañeros detectives, JD Byrne -Ben Affleck-, Mike Ro -Steven Yeun-, Numa Baptiste -Teyana Taylor- y Lolo Salazar -Catalina Sandino Moreno-. ¿El objetivo? Registrar la casa en busca de dinero ilícito. Y ojo porque acá les dejo una clave: cuando se le pregunta cuánto dinero, Dumars le dice a cada miembro del equipo un número diferente. ¡Sospechoso! Muy sospechoso, sobre todo si tomamos en cuenta que las cifras entregadas resultan irrisorias respecto al verdadero monto involucrado, el que asciende a varios millones de dólares.
Escrita por el propio director, “El Botín” se juega en pocas horas, básicamente en una noche. El ambiente es oscuro, denso y claustrofóbico. La amenaza es importante. Mal que mal, se trata de dinero y este se protege con toda la fuerza posible. Además, enfrentar directamente a un cártel de la droga, ciertamente provocará bastante resistencia. Sin embargo, esta es solo una parte, porque ante la magnitud del dinero encontrado, las tentaciones surgen espontáneamente, sembrando desconfianza en todos y cada uno de los participantes del operativo. Y no solo en ellos.
Joe Carnahan mueve sus piezas en torno a la ética y a la corrupción en cada paso que la cinta da. Y la propuesta funciona con precisión, porque ni los protagonistas ni nosotros podemos saber quién está limpio, quién oculta cosas, quién está involucrado en temas corruptos o quién solo quiere sacar ventajas personales. Para conseguir un registro así, las actuaciones deben ser importantes. En ese aspecto, Matt Damon y Ben Affleck cumplen a cabalidad sus roles. Incluso sin brillar, su despliegue y cercanía convencen, apoyados por compañeros que hasta última hora se muestran indescifrables. Un acierto la elección del elenco, ya que entrega naturalidad a un relato de por sí enrevesado, pero que gracias a esos roles, incursiona un poco más en los aspectos humanos de los protagonistas.
Donde “El Botín” se muestra débil es en la acción. Pocas escenas, con escasa visibilidad y algo forzadas, no están a la altura del resto de la producción. Tal vez se trate del presupuesto asignado o por limitaciones de producción, pero se extraña un mejor foco y atención en aspectos que, si se incluyen expresamente, deberían ser mejor resueltos y resultar más atractivos.
En algo menos de dos horas, “The Rip” funciona. Entretiene, nos mantiene alertas y, aunque no es su principal objetivo, pone de manifiesto la importancia de la ética en el actuar de la policía. Si habitualmente decimos que la realidad supera la ficción, el desafío es aún mayor. La necesidad de mecanismos de control interno es imperiosa; todo esfuerzo en esa línea resulta vital para tratar de disminuir al máximo las posibilidades de caer en la espiral infinita de la corrupción.
Ficha técnica
Título original: The Rip
Año: 2026
Duración: 105 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Artists Equity. Distribuidora: Netflix
Género: Thriller. Acción | Policíaco. Crimen
Guion: Joe Carnahan. Historia: Michael McGrale
Música: Clinton Shorter
Fotografía: Juan Miguel Azpiroz
Reparto: Matt Damon, Ben Affleck, Steven Yeun, Teyana Taylor, Sasha Calle, Catalina Sandino Moreno, Scott Adkins, Kyle Chandler
Dirección: Joe Carnahan
lunes, 19 de enero de 2026
Mil Golpes - Por Jackie O.
“Luchar por sobrevivir”
Sinopsis: Hezekiah y Alec, dos mejores amigos provenientes de Jamaica, luchan por sobrevivir en el East End del Londres victoriano; donde se enfrentan a Sugar Goodson, un peligroso y veterano boxeador, a las Cuarenta elefantes, y otros peligros que se van presentando.
Mil Golpes es una serie dramática histórica británica basada en las Cuarenta Elefantes, un sindicato delictivo compuesto exclusivamente por mujeres que se dedica al hurto y estafa, así como al mundo del boxeo ilegal a puño limpio en el Londres de la década de 1880. En el caso del negro Hezekiah Moscow, no estamos ante una inclusión forzada, ya que este personaje sí existió, y los negros eran subidos al cuadrilátero sin problemas, ya que eran considerados incluso algo “animales” para luchar. Pero, por supuesto, como estamos ante una serie, están modificados, como en todos, los detalles de su historia personal para así hacerlos más atractivos a la audiencia. Sugar Goodson también existió; aunque le faltaba un ojo por la viruela, acá lo vemos con sus dos ojitos bien buenos al Sr. Stephen Graham peleando a puño limpio, y muy enamorado de su compañerita de “Adolensce” Erin Doherty, acá como Mary Carr, la reina de las Elefantas, personaje también existente de la época. La pregunta es, ¿los tres coincidieron en el mismo momento? No lo sabemos, pero sí se juntaron en esta serie que ya lleva dos temporadas.
La serie nos muestra a dos amigos que vienen llegando desde Jamaica. Hezekiah está muy entusiasmado ya que lo contratarán en un circo como domador de leones, pero al ir al lugar descubre que no era ese su contrato, sino que algo peor, y no lo acepta. Deambulando por el barrio londinense junto a su amigo y buscando formas de sobrevivir, llegan a las peleas clandestinas, donde Sugar es el rey del ring. Y comienza el conflicto, dentro y fuera del cuadrilátero, con nuestro pequeño y matón protagonista, por ego no solo del ring, sino que por una mujer. Mary, una ruda mujer que no busca amor, sino dinero, es estafadora y ladrona del barrio junto a sus amigas, pero pareciera que sus ojos se han posado en el morenazo jamaiquino.
Así es la vida de estos tres personajes. Se cruzan, se mezclan, se dividen, se odian y se unen, ya que hay muchos peligros en la zona.
La serie mantiene una muy buena puesta en escena, ya que, al ser de época, hay muchos más detalles en los cuales fijarse, como el vestuario hermoso, el peinado y maquillaje muy bueno, decorados varios correctos.
El único reparo que podría hacerle es el CGI que se usa a veces en el fondo, que a pesar de verse bonito, en términos generales, es muy notorio.
Las actuaciones son muy buenas de todos, creíbles, buena química entre ellos. Hay un buen guion y edición. También destaco la introducción de la serie.
La historia está bien contada y se viene una tercera temporada.
Tenemos una historia que tiene muchas lecturas. Los protagonistas, a pesar de querer ayudar a otros, cometen muchos delitos para llegar a ese fin, lo cual no es lo correcto moralmente.
Hay violencia, ya que hay peleas dentro y fuera del ring, hurtos a la vista, policías corruptas, y mucha miseria donde se marcan muy bien los estratos sociales: hay gente muy pobre y gente muy adinerada. Hay muchas “turbiedad”.
La primera temporada termina con dolor en el alma para nuestros protagonistas. La segunda temporada se transforma su tratamiento en algo más oscuro.
Una serie del creador de la gran “Peaky Blinders”, que vale ver y está en Hulu (Disney).
Ficha técnica
Título original: A Thousand Blows
12 capítulos en total
Creador: Steven Knight
Protagonistas: Erin Doherty, Malaquías Kirby, Francis Lovehall, James Nelson-Joyce, Jason Tobin, Darci Shaw, Hannah Walters, Morgan Hilaire
2025 - 2026
Música: Federico Jusid y Adrian Foulkes
Sinopsis: Hezekiah y Alec, dos mejores amigos provenientes de Jamaica, luchan por sobrevivir en el East End del Londres victoriano; donde se enfrentan a Sugar Goodson, un peligroso y veterano boxeador, a las Cuarenta elefantes, y otros peligros que se van presentando.
Mil Golpes es una serie dramática histórica británica basada en las Cuarenta Elefantes, un sindicato delictivo compuesto exclusivamente por mujeres que se dedica al hurto y estafa, así como al mundo del boxeo ilegal a puño limpio en el Londres de la década de 1880. En el caso del negro Hezekiah Moscow, no estamos ante una inclusión forzada, ya que este personaje sí existió, y los negros eran subidos al cuadrilátero sin problemas, ya que eran considerados incluso algo “animales” para luchar. Pero, por supuesto, como estamos ante una serie, están modificados, como en todos, los detalles de su historia personal para así hacerlos más atractivos a la audiencia. Sugar Goodson también existió; aunque le faltaba un ojo por la viruela, acá lo vemos con sus dos ojitos bien buenos al Sr. Stephen Graham peleando a puño limpio, y muy enamorado de su compañerita de “Adolensce” Erin Doherty, acá como Mary Carr, la reina de las Elefantas, personaje también existente de la época. La pregunta es, ¿los tres coincidieron en el mismo momento? No lo sabemos, pero sí se juntaron en esta serie que ya lleva dos temporadas.
La serie nos muestra a dos amigos que vienen llegando desde Jamaica. Hezekiah está muy entusiasmado ya que lo contratarán en un circo como domador de leones, pero al ir al lugar descubre que no era ese su contrato, sino que algo peor, y no lo acepta. Deambulando por el barrio londinense junto a su amigo y buscando formas de sobrevivir, llegan a las peleas clandestinas, donde Sugar es el rey del ring. Y comienza el conflicto, dentro y fuera del cuadrilátero, con nuestro pequeño y matón protagonista, por ego no solo del ring, sino que por una mujer. Mary, una ruda mujer que no busca amor, sino dinero, es estafadora y ladrona del barrio junto a sus amigas, pero pareciera que sus ojos se han posado en el morenazo jamaiquino.
Así es la vida de estos tres personajes. Se cruzan, se mezclan, se dividen, se odian y se unen, ya que hay muchos peligros en la zona.
La serie mantiene una muy buena puesta en escena, ya que, al ser de época, hay muchos más detalles en los cuales fijarse, como el vestuario hermoso, el peinado y maquillaje muy bueno, decorados varios correctos.
El único reparo que podría hacerle es el CGI que se usa a veces en el fondo, que a pesar de verse bonito, en términos generales, es muy notorio.
Las actuaciones son muy buenas de todos, creíbles, buena química entre ellos. Hay un buen guion y edición. También destaco la introducción de la serie.
La historia está bien contada y se viene una tercera temporada.
Tenemos una historia que tiene muchas lecturas. Los protagonistas, a pesar de querer ayudar a otros, cometen muchos delitos para llegar a ese fin, lo cual no es lo correcto moralmente.
Hay violencia, ya que hay peleas dentro y fuera del ring, hurtos a la vista, policías corruptas, y mucha miseria donde se marcan muy bien los estratos sociales: hay gente muy pobre y gente muy adinerada. Hay muchas “turbiedad”.
La primera temporada termina con dolor en el alma para nuestros protagonistas. La segunda temporada se transforma su tratamiento en algo más oscuro.
Una serie del creador de la gran “Peaky Blinders”, que vale ver y está en Hulu (Disney).
Ficha técnica
Título original: A Thousand Blows
12 capítulos en total
Creador: Steven Knight
Protagonistas: Erin Doherty, Malaquías Kirby, Francis Lovehall, James Nelson-Joyce, Jason Tobin, Darci Shaw, Hannah Walters, Morgan Hilaire
2025 - 2026
Música: Federico Jusid y Adrian Foulkes
domingo, 18 de enero de 2026
Valor Sentimental - Por Juan Pablo Donoso
Obra tan excelsa de Reconciliación que se nos filtra de a poco bajo la piel.
Historia de una familia noruega que - gracias al Arte Dramático - consigue madurar en AMOR, PERDÓN y SABIDURÍA. Narrada desde el interior de cada uno de sus integrantes.
Nos emociona sin recurrir al melodrama. Lo logra solo con las actuaciones, el ritmo, los silencios, la música, el color de las paredes, y la naturaleza circundante de la vieja casona familiar.
Nadie sobra ni falta. Hasta los personajes más tenues y efímeros contribuyen al telón de fondo del relato general.
Cuando muere la madre, Gustav Borg (Stellan Skarsgård), un director de cine maduro, vuelve al hogar después de mucho tiempo, y debe enfrentarse al resentimiento de sus dos hijas - Nora y Agnes - ahora adultas, a quienes abandonó en el pasado.
Aprovecha la ocasión para solicitar a su hija mayor Nora (admirable Renate Reinsve) - talentosa actriz teatral - que interprete el rol protagónico del proyecto más personal - y tal vez último - de su carrera cinematográfica.
Ante la rotunda negativa de Nora, Gustav debe contratar a Rachel (Elle Fanning) - una consagrada estrella estadounidense - para iniciar, ahí mismo, los ensayos del filme.
Tanto Joachim Trier, como el guionista Eskil Vogt, abordan con delicadeza las tensiones entre el arte y la intimidad. Permiten que las contradicciones se ajusten por sí mismas en lugar de forzar conclusiones.
Ambos creadores optan por la conversación a la confrontación, por los agravios expresados a medias, por los afectos encapsulados, y los incómodos silencios entre sus miembros.
¡Cuánta maduración interna del guion y fineza de emociones para llegar al “valor de los sentimientos”!
Destacamos la evolución de Agnes, la hermana menor, casada y con un hijito, que comienza con bajo perfil para ir creciendo a medida que avanza el relato, y culminar con una escena de magistral confrontación afectiva entre las dos hermanas. Recién ahí se nos revela el impactante talento de la joven Inga Ibsdotter Lilleaas. Tan profunda, e inefable, relación fraterna solo la habíamos visto en filmes de Ingmar Bergman.
¡Cuánta intuición femenina por parte de Rachel (Elle Fanning) para captar la verdad más profunda de lo que se gestaba en las entretelas familiares del filme que estaban preparando!
Luminosa premonición futurista gracias a la existencia de Erik, el pequeño hijo de Agnes.
¡Cuán lejos del intelecto está la intuición espontánea que brota con la Poesía Existencial!
Este filme nos demuestra cómo, por medio del Arte, se logra evadir la “desesperanza” de Nora, abriendo las compuertas del alma para descubrir el milagro de la Redención por medio del Amor!
NOS DEJA CON EL CORAZÓN APRETADO SIN SABER SI ES DE PENA, ALEGRÍA, O POR LA SUMA DE INDEFINIBLES EMOCIONES. UN FILME EXTRAORDINARIO.
Historia de una familia noruega que - gracias al Arte Dramático - consigue madurar en AMOR, PERDÓN y SABIDURÍA. Narrada desde el interior de cada uno de sus integrantes.
Nos emociona sin recurrir al melodrama. Lo logra solo con las actuaciones, el ritmo, los silencios, la música, el color de las paredes, y la naturaleza circundante de la vieja casona familiar.
Nadie sobra ni falta. Hasta los personajes más tenues y efímeros contribuyen al telón de fondo del relato general.
Cuando muere la madre, Gustav Borg (Stellan Skarsgård), un director de cine maduro, vuelve al hogar después de mucho tiempo, y debe enfrentarse al resentimiento de sus dos hijas - Nora y Agnes - ahora adultas, a quienes abandonó en el pasado.
Aprovecha la ocasión para solicitar a su hija mayor Nora (admirable Renate Reinsve) - talentosa actriz teatral - que interprete el rol protagónico del proyecto más personal - y tal vez último - de su carrera cinematográfica.
Ante la rotunda negativa de Nora, Gustav debe contratar a Rachel (Elle Fanning) - una consagrada estrella estadounidense - para iniciar, ahí mismo, los ensayos del filme.
Tanto Joachim Trier, como el guionista Eskil Vogt, abordan con delicadeza las tensiones entre el arte y la intimidad. Permiten que las contradicciones se ajusten por sí mismas en lugar de forzar conclusiones.
Ambos creadores optan por la conversación a la confrontación, por los agravios expresados a medias, por los afectos encapsulados, y los incómodos silencios entre sus miembros.
¡Cuánta maduración interna del guion y fineza de emociones para llegar al “valor de los sentimientos”!
Destacamos la evolución de Agnes, la hermana menor, casada y con un hijito, que comienza con bajo perfil para ir creciendo a medida que avanza el relato, y culminar con una escena de magistral confrontación afectiva entre las dos hermanas. Recién ahí se nos revela el impactante talento de la joven Inga Ibsdotter Lilleaas. Tan profunda, e inefable, relación fraterna solo la habíamos visto en filmes de Ingmar Bergman.
¡Cuánta intuición femenina por parte de Rachel (Elle Fanning) para captar la verdad más profunda de lo que se gestaba en las entretelas familiares del filme que estaban preparando!
Luminosa premonición futurista gracias a la existencia de Erik, el pequeño hijo de Agnes.
¡Cuán lejos del intelecto está la intuición espontánea que brota con la Poesía Existencial!
Este filme nos demuestra cómo, por medio del Arte, se logra evadir la “desesperanza” de Nora, abriendo las compuertas del alma para descubrir el milagro de la Redención por medio del Amor!
NOS DEJA CON EL CORAZÓN APRETADO SIN SABER SI ES DE PENA, ALEGRÍA, O POR LA SUMA DE INDEFINIBLES EMOCIONES. UN FILME EXTRAORDINARIO.
Ficha técnica
Título original: Affeksjonsverdi
Título original: Affeksjonsverdi
2025 Drama psicológico/familiar, arte dramático Noruega - 2,13 hrs.
Fotografía: Kasper Tuxen
Edición: Olivier Bugge Coutté
Música: Hania Rani
Diseño Prod.: Jørgen Stangebye Larsen
Guion: Eskil Vogt, Joachim Trier
Actores: Renate Reinsve, Stellan Skarsgård, Inga Ibsdotter Lilleaas
Director: Joachim Trier
Premios: Círculo de Críticos de Arte de Chile - Globos de Oro (8 nominaciones) - Festival de Cannes (Gran Premio del Jurado) - Cine Europeo (EFA)(8 nominaciones) - Festival de Toronto (TIFF)(Mejor Film Internacional) - Festival de Sevilla (Premio Puerta América)
Premios: Círculo de Críticos de Arte de Chile - Globos de Oro (8 nominaciones) - Festival de Cannes (Gran Premio del Jurado) - Cine Europeo (EFA)(8 nominaciones) - Festival de Toronto (TIFF)(Mejor Film Internacional) - Festival de Sevilla (Premio Puerta América)
viernes, 16 de enero de 2026
La única opción - Por Jackie O.
¿El fin justifica los medios?
Sinopsis: Yoo Man-Su es un empleado muy competente en fabricación de papel, con veinticinco años de experiencia. Pasa sus días felizmente con su esposa Mi-ri, sus dos hijos y sus dos perros, hasta que un día, de repente, su empresa le informa de que lo han despedido.
¿Qué pasa ante esta terrible y repentina noticia?
Inspirada en la novela “The Ax” de Donald E. Westlake, que ya fue llevada a la pantalla por el gran Costa-Gavras, en “Le couperet” 2005 (muy recomendada). Park Chan-Wook trae nuevamente a colación la historia, a su estilo.
Quedar sin trabajo de un día para otro, luego de dar casi una vida en el trabajo sin reclamos, y con mucha dedicación, es algo que nadie quiere. Pero eso le pasa a Yoo ManSu. Tenía la vida que siempre quiso, la vida que muchos quieren. Ahora, debe buscar un nuevo empleo porque la vida sigue, las deudas suman, ya que su estilo de vida acomodado lo obliga. Él se da un plazo de tres meses para encontrar un nuevo empleo, pero la vida le da otro golpe, no encuentra trabajo y pasa un año así. Su jardín verde y frondoso se opaca y marchita, sus dos hermosos perros deben ser entregados a su suegro, ya que no se les puede dar el cuidado que merecen, las clases de tenis de su mujer deben ser canceladas, y así suman y siguen los cambios al hogar; las precariedades aparecen. Su esposa lo entiende y apoya, los niños tratan, dentro de su ingenuidad y pena, aceptar las nuevas condiciones, pero Yoo ManSu no; es desesperante, más cuando está cansado de ir y venir de entrevistas de trabajo.
Pero en su última entrevista se humilla y lo humillan. Eso hace en él tomar una drástica decisión: si no hay trabajo para él, no lo hay para nadie y, peor aún, se empeña en un trabajo, pero se deshará de la competencia. Ya no aguanta más.
El director nos muestra una realidad que es un gran drama, exhibiéndolo con humor negro y sátira social.
No estamos ante la mejor película del director, o la nueva “Parásitos” como algunos señalan, pero sí estamos ante una gran película con un nivel técnico muy bueno en diferentes aspectos.
La historia trata de un hombre que pierde su empleo de la noche a la mañana, y la incapacidad de tener otro empleo, ya que, a pesar de intentarlo, quiere volver a la industria del papel. Eso nos hace preguntarnos: ¿somos capaces de desempeñar otros trabajos, o creemos que no podemos hacer nada diferente? y/o, ¿es cómodo hacer lo mismo? También trata del capitalismo, donde hay que automatizar la producción, de las inseguridades personales, de cómo afrontar la pérdida laboral y la capacidad de reinventarse (si es que la tenemos).
Tenemos a un hombre bueno en todos los aspectos, buen ciudadano, buen padre de familia, que aceptó a su esposa con un hijo, formó una linda familia y ama y respeta a sus hijos y a su esposa. Tiene pensamientos nobles, como proveer a su familia, pero, como hemos visto en otras películas, las circunstancias de la vida, en especial las situaciones catastróficas ambientales, obligan a que las personas se adapten a un nuevo estilo, generando cambios radicales y anti valóricos. En este caso, ¿el querer un trabajo específico, justifica los actos terribles que realiza Yoo ManSu?
También vemos una contrariedad de nuestro protagonista entre su amor por la vegetación, tener árboles, bonsái y amar su verde hobby y la contaminación y desforestación que efectúa su querido trabajo. “La última opción” o “no tener otra opción” es algo más bien hueco en la vida de ManSu; la vida le puede mostrar otras opciones, simplemente él no las quiere ver. Y su familia (esposa) también termina haciendo vista gorda del tema y aceptando las malas decisiones de su esposo, ya que ella también estaría dispuesta, y lo está al final, a mantener a toda costa su familia. La frase “no hay más opción” la vemos en cada acción realizada por los partícipes de la historia: la empresa no tiene más opción de despedir al protagonista; ManSu no tiene más opciones que eliminar a su competencia; y la esposa no tiene más opción que aceptar lo que realiza su esposo.
¿Efectivamente no existen opciones en nuestra vida?, o ¿nuestro orgullo a pedir ayuda es mayor?
Muchos simbolismos y la exageración de las presentaciones, hacen un guion memorable. Con actuaciones perfectas, música acorde, edición correcta y una dirección de lujo, como nos tiene acostumbrados este reconocido director, es totalmente digna de las nominaciones y premios recibidos.
Ficha técnica
Director: Chan-Wook Park
Cinematografía: Kim Woo-hyung
Duración: 2h 19m
Protagonistas: Lee Byung-hun; Son Ye-jin; Park Hee-soon; Lee Sung-min; Yeom Hye-ran; Cha Seung-won.
Corea del Sur. 2025.
Sinopsis: Yoo Man-Su es un empleado muy competente en fabricación de papel, con veinticinco años de experiencia. Pasa sus días felizmente con su esposa Mi-ri, sus dos hijos y sus dos perros, hasta que un día, de repente, su empresa le informa de que lo han despedido.
¿Qué pasa ante esta terrible y repentina noticia?
Inspirada en la novela “The Ax” de Donald E. Westlake, que ya fue llevada a la pantalla por el gran Costa-Gavras, en “Le couperet” 2005 (muy recomendada). Park Chan-Wook trae nuevamente a colación la historia, a su estilo.
Quedar sin trabajo de un día para otro, luego de dar casi una vida en el trabajo sin reclamos, y con mucha dedicación, es algo que nadie quiere. Pero eso le pasa a Yoo ManSu. Tenía la vida que siempre quiso, la vida que muchos quieren. Ahora, debe buscar un nuevo empleo porque la vida sigue, las deudas suman, ya que su estilo de vida acomodado lo obliga. Él se da un plazo de tres meses para encontrar un nuevo empleo, pero la vida le da otro golpe, no encuentra trabajo y pasa un año así. Su jardín verde y frondoso se opaca y marchita, sus dos hermosos perros deben ser entregados a su suegro, ya que no se les puede dar el cuidado que merecen, las clases de tenis de su mujer deben ser canceladas, y así suman y siguen los cambios al hogar; las precariedades aparecen. Su esposa lo entiende y apoya, los niños tratan, dentro de su ingenuidad y pena, aceptar las nuevas condiciones, pero Yoo ManSu no; es desesperante, más cuando está cansado de ir y venir de entrevistas de trabajo.
Pero en su última entrevista se humilla y lo humillan. Eso hace en él tomar una drástica decisión: si no hay trabajo para él, no lo hay para nadie y, peor aún, se empeña en un trabajo, pero se deshará de la competencia. Ya no aguanta más.
El director nos muestra una realidad que es un gran drama, exhibiéndolo con humor negro y sátira social.
No estamos ante la mejor película del director, o la nueva “Parásitos” como algunos señalan, pero sí estamos ante una gran película con un nivel técnico muy bueno en diferentes aspectos.
La historia trata de un hombre que pierde su empleo de la noche a la mañana, y la incapacidad de tener otro empleo, ya que, a pesar de intentarlo, quiere volver a la industria del papel. Eso nos hace preguntarnos: ¿somos capaces de desempeñar otros trabajos, o creemos que no podemos hacer nada diferente? y/o, ¿es cómodo hacer lo mismo? También trata del capitalismo, donde hay que automatizar la producción, de las inseguridades personales, de cómo afrontar la pérdida laboral y la capacidad de reinventarse (si es que la tenemos).
Tenemos a un hombre bueno en todos los aspectos, buen ciudadano, buen padre de familia, que aceptó a su esposa con un hijo, formó una linda familia y ama y respeta a sus hijos y a su esposa. Tiene pensamientos nobles, como proveer a su familia, pero, como hemos visto en otras películas, las circunstancias de la vida, en especial las situaciones catastróficas ambientales, obligan a que las personas se adapten a un nuevo estilo, generando cambios radicales y anti valóricos. En este caso, ¿el querer un trabajo específico, justifica los actos terribles que realiza Yoo ManSu?
También vemos una contrariedad de nuestro protagonista entre su amor por la vegetación, tener árboles, bonsái y amar su verde hobby y la contaminación y desforestación que efectúa su querido trabajo. “La última opción” o “no tener otra opción” es algo más bien hueco en la vida de ManSu; la vida le puede mostrar otras opciones, simplemente él no las quiere ver. Y su familia (esposa) también termina haciendo vista gorda del tema y aceptando las malas decisiones de su esposo, ya que ella también estaría dispuesta, y lo está al final, a mantener a toda costa su familia. La frase “no hay más opción” la vemos en cada acción realizada por los partícipes de la historia: la empresa no tiene más opción de despedir al protagonista; ManSu no tiene más opciones que eliminar a su competencia; y la esposa no tiene más opción que aceptar lo que realiza su esposo.
¿Efectivamente no existen opciones en nuestra vida?, o ¿nuestro orgullo a pedir ayuda es mayor?
Muchos simbolismos y la exageración de las presentaciones, hacen un guion memorable. Con actuaciones perfectas, música acorde, edición correcta y una dirección de lujo, como nos tiene acostumbrados este reconocido director, es totalmente digna de las nominaciones y premios recibidos.
Ficha técnica
Director: Chan-Wook Park
Cinematografía: Kim Woo-hyung
Duración: 2h 19m
Protagonistas: Lee Byung-hun; Son Ye-jin; Park Hee-soon; Lee Sung-min; Yeom Hye-ran; Cha Seung-won.
Corea del Sur. 2025.
jueves, 15 de enero de 2026
La única opción - Por Juan Pablo Donoso
Tragicomedia de humor negro sobre un hombre que se las ingenia para recuperar - a toda costa - su trabajo y el bienestar de su familia.
Adaptación surcoreana de la novela El Hacha, de Donald E. Westlake, previamente llevada al cine por Costa-Gavras (Le Couperet, 2005).
“Si no hay una vacante para mí, tendré que crearla como sea”, promete.
Una historia brutal para tiempos difíciles, impregnada de humor corrosivo y contada con el estilo propio de Park Chan- wook (La Doncella, 2016 - Cinco Días para Vengarse, 2003).
Sátira oscura, a menudo con chascos, que combina la ansiedad económica, el dilema moral y el talento de Park, y guionistas, para mantenernos intrigados.
Obra finamente cínica que deviene en locura y obsesión. Una de las mejores obras de este realizador hasta la fecha, con un brillante protagonismo de Lee Byung-hun.
Quien tema perder su trabajo en el mundo corporativo actual, comprenderá la angustia de Man-su, y se sentirá tentado a tomar perversas decisiones.
Sintoniza con tantas personas en principio “buenas” que, dadas las circunstancias, sucumben al instinto de la crueldad.
Para algunos espectadores tarda demasiado en llegar al final. Tal vez pudo decir lo mismo en 90 minutos. La extensión podría atenuar el impacto emotivo de la historia. Sin embargo, si recordamos su origen oriental, y el minucioso tejido de la trama, se justificaría la duración de dos horas y media.
Cuando el humor se vuelve oscuro resulta efectivo, particularmente en la desfachatez final de la historia.
Es divertida, triste, conmovedora y nos deja pensando. En especial porque nos hace solidarizar con la amoralidad de la resolución.
UN RELATO OSCURO, MORDAZ Y MUY CONTEMPORÁNEO SOBRE CESANTÍA, DIGNIDAD Y SUPERVIVENCIA. SÁTIRA AMORAL MUY ENTRETENIDA Y BIEN REALIZADA.
Estrenada en el Festival de Venecia 2025: nominaciones a Mejor Película, Comedia , Mejor Película en Lengua No Inglesa y Mejor Actor para Lee Byung -hun.
Ficha técnica
Adaptación surcoreana de la novela El Hacha, de Donald E. Westlake, previamente llevada al cine por Costa-Gavras (Le Couperet, 2005).
“Si no hay una vacante para mí, tendré que crearla como sea”, promete.
Una historia brutal para tiempos difíciles, impregnada de humor corrosivo y contada con el estilo propio de Park Chan- wook (La Doncella, 2016 - Cinco Días para Vengarse, 2003).
Sátira oscura, a menudo con chascos, que combina la ansiedad económica, el dilema moral y el talento de Park, y guionistas, para mantenernos intrigados.
Obra finamente cínica que deviene en locura y obsesión. Una de las mejores obras de este realizador hasta la fecha, con un brillante protagonismo de Lee Byung-hun.
Quien tema perder su trabajo en el mundo corporativo actual, comprenderá la angustia de Man-su, y se sentirá tentado a tomar perversas decisiones.
Sintoniza con tantas personas en principio “buenas” que, dadas las circunstancias, sucumben al instinto de la crueldad.
Para algunos espectadores tarda demasiado en llegar al final. Tal vez pudo decir lo mismo en 90 minutos. La extensión podría atenuar el impacto emotivo de la historia. Sin embargo, si recordamos su origen oriental, y el minucioso tejido de la trama, se justificaría la duración de dos horas y media.
Cuando el humor se vuelve oscuro resulta efectivo, particularmente en la desfachatez final de la historia.
Es divertida, triste, conmovedora y nos deja pensando. En especial porque nos hace solidarizar con la amoralidad de la resolución.
UN RELATO OSCURO, MORDAZ Y MUY CONTEMPORÁNEO SOBRE CESANTÍA, DIGNIDAD Y SUPERVIVENCIA. SÁTIRA AMORAL MUY ENTRETENIDA Y BIEN REALIZADA.
Estrenada en el Festival de Venecia 2025: nominaciones a Mejor Película, Comedia , Mejor Película en Lengua No Inglesa y Mejor Actor para Lee Byung -hun.
Ficha técnica
Título Original: Eojjeolsuga Eobsda
2025 Tragicomedia negra, sátira social
Corea del Sur - 2,19 hrs.
Fotografía: Kim Woo-hyung
Edición: Kim Ho-bin, Kim Sang-beom
Música: Cho Young-wuk
Diseño Prod.: Ryu Seong-hie
Guion: Park Chan-wook, Lee Kyoung-mi, Don McKellar, Jahye Lee, Donald E. Westlake (novela The Ax).
Actores: Cha Seung won, Lee Byung-hun, Lee Sung-min
Director: Park Chan-Wook
Valor Sentimental - Por Jackie O.
“Cómo el pasado sigue atormentando el presente”
Sinopsis: Tras la muerte de su madre, las hermanas Nora y Agnes se reencuentran con su distanciado padre, Gustav Borg, un veterano director de cine de renombre, que le ofrece a su hija Nora, actriz de teatro, un papel en su próxima película. Nora lo rechaza y pronto descubre que le ha dado ese papel a una joven y entusiasta estrella de Hollywood, Rachel. De repente, las dos hermanas deben sortear su complicada relación con su padre y lidiar con una actriz estadounidense que se encuentra en medio de su compleja dinámica familiar.
De la breve filmografía del director Danés Joachim Trier, la cual aborda dramas íntimos y universales como, relaciones familiares y la búsqueda de identidad, entre otros, no decepciona (recomendadísima “La peor persona del mundo”, con la misma actriz protagónica), por lo que con gran expectativa esperé esta nueva propuesta.
Una familia está compuesta por dilemas de todo tipo, y el tema es cómo enfrentarlos sin que nadie salga lastimado. Más que mal es la familia y todo debe estar bien, pero ¿qué pasa cuando no es así? No se puede esconder, y si se esconde, cómo se vive el sufrimiento en silencio. ¿Se sigue adelante, se avanza, se olvida, se sufre?
La cinta nos presenta a una familia que está recién padeciendo la muerte de la matriarca, quien se separó hace años de su cónyuge, quien fue un padre ausente de sus dos hijas ya que optó por priorizar su carrera. Él se presenta, aparece ante sus hijas, las cuales tienen sentimientos encontrados. Una de ellas, Agnes, quien pudo haber sido actriz y tomó otro rumbo en su vida, lo toma relativamente bien; pero Nora, quien siguió curiosamente los pasos de su padre en las tablas, está con rencor.
Pero su padre viene con una propuesta. Ha escrito un guion que fue hecho para Nora; ella lo rechaza, no quiere nada con él. Él no se complica y se lo da a una joven actriz, pero aparecen algunos problemas, tanto de él como de la actriz en la elaboración del rol.
La estructura de la cinta está increíblemente bien elaborada con su toque reflexivo, donde retrata las complejidades de las relaciones familiares. Aborda temas con sensibilidad y sutileza, donde nos lleva a los traumas que se experimentan en cuanto al abandono. La película nos lleva por un vaivén de emociones, y su lentitud favorece la historia, la atmósfera y el análisis de las emociones.
Las imágenes y su silencio nos cuentan la historia. Hay un inteligente uso del lenguaje cinematográfico, que establece paralelismos entre una historia del pasado y una que se desarrolla en el presente, con sus personajes y esa casa; esa casa que tiene todos los recuerdos y grietas del paso de tiempo, que pasa a ser otro personaje muy importante en la trama.
¿Cómo los traumas del pasado afectan nuestro presente? Mucho, más si se vive en silencio sin ayuda. ¿Cómo reparar el daño Causado? ¿Cómo olvidar, cómo perdonar y perdonarnos para seguir adelante? ¿Cómo dejar la vanidad de lado y confrontar la realidad?
Es una reflexión sutil y equilibrada sobre las relaciones familiares, en un cine dentro del cine.
Las actuaciones son geniales, cada uno en su rol bien representado. La fotografía y puesta en escena es cuidadosamente tratada; habla por sí misma. Esa es la lentitud que tal vez a muchos no les guste, la lentitud de la reflexión, del observar.
Con varias nominaciones y premios a su haber, vale verla con calma. La disfrutarán porque es un cine de emociones.
Joachim Trier, pasó a la nómina de mejores directores del momento.
Ficha técnica
Título original: Affeksjonsverdi (Sentimental Value)
Dirección : Joachim Trier
Guion Eskil Vogt y Joachim Trier
Música Hania Rani
Fotografía Kasper Tuxen
Montaje Olivier Bugge Coutté
Protagonistas: Renate Reinsve, Inga Ibsdotter Lilleaas, Stellan Skarsgård, Elle Fanning, Cory Michael Smith
135 minutos. 2025.
Sinopsis: Tras la muerte de su madre, las hermanas Nora y Agnes se reencuentran con su distanciado padre, Gustav Borg, un veterano director de cine de renombre, que le ofrece a su hija Nora, actriz de teatro, un papel en su próxima película. Nora lo rechaza y pronto descubre que le ha dado ese papel a una joven y entusiasta estrella de Hollywood, Rachel. De repente, las dos hermanas deben sortear su complicada relación con su padre y lidiar con una actriz estadounidense que se encuentra en medio de su compleja dinámica familiar.
De la breve filmografía del director Danés Joachim Trier, la cual aborda dramas íntimos y universales como, relaciones familiares y la búsqueda de identidad, entre otros, no decepciona (recomendadísima “La peor persona del mundo”, con la misma actriz protagónica), por lo que con gran expectativa esperé esta nueva propuesta.
Una familia está compuesta por dilemas de todo tipo, y el tema es cómo enfrentarlos sin que nadie salga lastimado. Más que mal es la familia y todo debe estar bien, pero ¿qué pasa cuando no es así? No se puede esconder, y si se esconde, cómo se vive el sufrimiento en silencio. ¿Se sigue adelante, se avanza, se olvida, se sufre?
La cinta nos presenta a una familia que está recién padeciendo la muerte de la matriarca, quien se separó hace años de su cónyuge, quien fue un padre ausente de sus dos hijas ya que optó por priorizar su carrera. Él se presenta, aparece ante sus hijas, las cuales tienen sentimientos encontrados. Una de ellas, Agnes, quien pudo haber sido actriz y tomó otro rumbo en su vida, lo toma relativamente bien; pero Nora, quien siguió curiosamente los pasos de su padre en las tablas, está con rencor.
Pero su padre viene con una propuesta. Ha escrito un guion que fue hecho para Nora; ella lo rechaza, no quiere nada con él. Él no se complica y se lo da a una joven actriz, pero aparecen algunos problemas, tanto de él como de la actriz en la elaboración del rol.
La estructura de la cinta está increíblemente bien elaborada con su toque reflexivo, donde retrata las complejidades de las relaciones familiares. Aborda temas con sensibilidad y sutileza, donde nos lleva a los traumas que se experimentan en cuanto al abandono. La película nos lleva por un vaivén de emociones, y su lentitud favorece la historia, la atmósfera y el análisis de las emociones.
Las imágenes y su silencio nos cuentan la historia. Hay un inteligente uso del lenguaje cinematográfico, que establece paralelismos entre una historia del pasado y una que se desarrolla en el presente, con sus personajes y esa casa; esa casa que tiene todos los recuerdos y grietas del paso de tiempo, que pasa a ser otro personaje muy importante en la trama.
¿Cómo los traumas del pasado afectan nuestro presente? Mucho, más si se vive en silencio sin ayuda. ¿Cómo reparar el daño Causado? ¿Cómo olvidar, cómo perdonar y perdonarnos para seguir adelante? ¿Cómo dejar la vanidad de lado y confrontar la realidad?
Es una reflexión sutil y equilibrada sobre las relaciones familiares, en un cine dentro del cine.
Las actuaciones son geniales, cada uno en su rol bien representado. La fotografía y puesta en escena es cuidadosamente tratada; habla por sí misma. Esa es la lentitud que tal vez a muchos no les guste, la lentitud de la reflexión, del observar.
Con varias nominaciones y premios a su haber, vale verla con calma. La disfrutarán porque es un cine de emociones.
Joachim Trier, pasó a la nómina de mejores directores del momento.
Ficha técnica
Título original: Affeksjonsverdi (Sentimental Value)
Dirección : Joachim Trier
Guion Eskil Vogt y Joachim Trier
Música Hania Rani
Fotografía Kasper Tuxen
Montaje Olivier Bugge Coutté
Protagonistas: Renate Reinsve, Inga Ibsdotter Lilleaas, Stellan Skarsgård, Elle Fanning, Cory Michael Smith
135 minutos. 2025.
La única opción - Por Carlos Correa Acuña
La música juega un papel fundamental en esta película. Podríamos decir que es un personaje más. Y no solo se trata de los primeros compases del segundo movimiento del Concierto para Piano No.23 de W.A. Mozart, con los que la cinta arranca. La hija del protagonista toca violoncello, por eso los sonidos inundan hasta los poros de esta familia que parece tenerlo todo hasta que una inesperada crisis irrumpe en su casa.
Man-su -Lee Byung-hun- es un empleado que lleva 25 años trabajando en la empresa de fabricación de papel Solar Paper. Con un muy buen salario, ha logrado comprar su casa de infancia, y vive feliz con su esposa Mi-ri, su hijastro adolescente Si-one, su pequeña hija Ri-one y sus dos perros. Sin embargo, la empresa se vende a capitales estadounidenses y proceden a despedir a muchos empleados, incluido nuestro protagonista. Ahora, sin trabajo y después de infructuosas gestiones, entrevistas e incluso humillaciones, debe tomar una decisión: si no existe una vacante de trabajo para él, entonces lo que tiene que hacer es crear una, a como dé lugar, aunque aquello implique eliminar su competencia directa.
Coescrita, producida y dirigida por Park Chan-wook, y basada en “The Ax” de Donald Westlake -llevada al cine anteriormente por el cineasta Costa-Gavras en 2005-, esta cinta entra de lleno a la problemática de perder el empleo y no poder recuperarlo oportunamente. Man-su siente que su vida es soñada, pero en un abrir y cerrar de ojos, el mundo se desvanece. Aunque no se queda de brazos cruzados, las posibilidades que tiene son cada vez más reducidas, sobre todo por su nivel de experticia, en un mundo laboral cada vez más sofisticado.
El golpe es brutal. Man-su lo resiente y su familia carga con las consecuencias. Deben reducirse, ahorrar, vender bienes e incluso desprenderse temporalmente de sus mascotas para aliviar los gastos. En ese momento hace perfecto sentido el título de la película, pues esa “única opción” que le queda es abrirse paso anulando todos los obstáculos habidos y por haber. En ese instante, la cinta adquiere un tono oscuro, sin dejar de lado la comedia negra, y en forma lineal va dando cuenta de las andanzas que emprende Man-su para descartar a sus principales rivales.
Park Chan-wook plantea con fuerza el problema moral que enfrenta el protagonista. Y acá hay varias lecturas, desde las superficiales a las profundas, y nos entrega la facultad de sumergirnos con mayor o menor intensidad en cada una de ellas. El ejercicio no deja de ser interesante y desafiante, pero la cinta baja paulatinamente el ritmo dando paso a situaciones donde la contemplación de los hechos y las cavilaciones del protagonista disminuyen la tensión y diluyen la atención del espectador.
Mencionaba al inicio la música. Casi al final, vuelve el Concierto No.23, como si fuera algo circular, pero se intensifica la partitura de cello interpretada por Ri-one, la hija de Man-su. Los sonidos de "Le Badinage" de Marin Marais, se hacen cada vez más presentes, tal vez como algo premonitorio, una suerte de sueño de una vida mejor.
“No Other Choice”, con actuaciones sólidas de un elenco muy bien escogido, funciona bien como crítica punzante al capitalismo salvaje y sus costos colaterales. Nadie está libre de pasar por algo como lo descrito, sin embargo poner de manifiesto una opción claramente amoral, fuera de ser disruptivo, tiene el peso de ser una provocación sustantiva. Muchas de las capas de la película no se logran cerrar, quedan en nuestra retina. Lo mismo que su final, que puede ser analizado y juzgado desde múltiples perspectivas.
Trabajo interesante, que invita a la reflexión -y tal vez a ver a ver nuevamente- para poder captar todos los puntos que conforman su esencia.
Ficha técnica
Título original: No Other Choice
Año: 2025
Duración: 139 minutos
País: Corea del Sur
Compañías: Moho Films, CJ Entertainment
Género: Thriller. Comedia. Drama | Crimen. Familia. Comedia negra. Trabajo/empleo
Guion: Park Chan-wook, Don McKellar, Lee Kyoung-mi, Jahye Lee. Novela: Donald E. Westlake
Música: Jo Yeong-wook
Reparto: Lee Byung-hun, Son Ye-jin, Park Hee-soon, Lee Sung-min ,Yeom Hye-ran, Cha Seung-won
Dirección: Park Chan-wook
Man-su -Lee Byung-hun- es un empleado que lleva 25 años trabajando en la empresa de fabricación de papel Solar Paper. Con un muy buen salario, ha logrado comprar su casa de infancia, y vive feliz con su esposa Mi-ri, su hijastro adolescente Si-one, su pequeña hija Ri-one y sus dos perros. Sin embargo, la empresa se vende a capitales estadounidenses y proceden a despedir a muchos empleados, incluido nuestro protagonista. Ahora, sin trabajo y después de infructuosas gestiones, entrevistas e incluso humillaciones, debe tomar una decisión: si no existe una vacante de trabajo para él, entonces lo que tiene que hacer es crear una, a como dé lugar, aunque aquello implique eliminar su competencia directa.
Coescrita, producida y dirigida por Park Chan-wook, y basada en “The Ax” de Donald Westlake -llevada al cine anteriormente por el cineasta Costa-Gavras en 2005-, esta cinta entra de lleno a la problemática de perder el empleo y no poder recuperarlo oportunamente. Man-su siente que su vida es soñada, pero en un abrir y cerrar de ojos, el mundo se desvanece. Aunque no se queda de brazos cruzados, las posibilidades que tiene son cada vez más reducidas, sobre todo por su nivel de experticia, en un mundo laboral cada vez más sofisticado.
El golpe es brutal. Man-su lo resiente y su familia carga con las consecuencias. Deben reducirse, ahorrar, vender bienes e incluso desprenderse temporalmente de sus mascotas para aliviar los gastos. En ese momento hace perfecto sentido el título de la película, pues esa “única opción” que le queda es abrirse paso anulando todos los obstáculos habidos y por haber. En ese instante, la cinta adquiere un tono oscuro, sin dejar de lado la comedia negra, y en forma lineal va dando cuenta de las andanzas que emprende Man-su para descartar a sus principales rivales.
Park Chan-wook plantea con fuerza el problema moral que enfrenta el protagonista. Y acá hay varias lecturas, desde las superficiales a las profundas, y nos entrega la facultad de sumergirnos con mayor o menor intensidad en cada una de ellas. El ejercicio no deja de ser interesante y desafiante, pero la cinta baja paulatinamente el ritmo dando paso a situaciones donde la contemplación de los hechos y las cavilaciones del protagonista disminuyen la tensión y diluyen la atención del espectador.
Mencionaba al inicio la música. Casi al final, vuelve el Concierto No.23, como si fuera algo circular, pero se intensifica la partitura de cello interpretada por Ri-one, la hija de Man-su. Los sonidos de "Le Badinage" de Marin Marais, se hacen cada vez más presentes, tal vez como algo premonitorio, una suerte de sueño de una vida mejor.
“No Other Choice”, con actuaciones sólidas de un elenco muy bien escogido, funciona bien como crítica punzante al capitalismo salvaje y sus costos colaterales. Nadie está libre de pasar por algo como lo descrito, sin embargo poner de manifiesto una opción claramente amoral, fuera de ser disruptivo, tiene el peso de ser una provocación sustantiva. Muchas de las capas de la película no se logran cerrar, quedan en nuestra retina. Lo mismo que su final, que puede ser analizado y juzgado desde múltiples perspectivas.
Trabajo interesante, que invita a la reflexión -y tal vez a ver a ver nuevamente- para poder captar todos los puntos que conforman su esencia.
Ficha técnica
Título original: No Other Choice
Año: 2025
Duración: 139 minutos
País: Corea del Sur
Compañías: Moho Films, CJ Entertainment
Género: Thriller. Comedia. Drama | Crimen. Familia. Comedia negra. Trabajo/empleo
Guion: Park Chan-wook, Don McKellar, Lee Kyoung-mi, Jahye Lee. Novela: Donald E. Westlake
Música: Jo Yeong-wook
Reparto: Lee Byung-hun, Son Ye-jin, Park Hee-soon, Lee Sung-min ,Yeom Hye-ran, Cha Seung-won
Dirección: Park Chan-wook
martes, 13 de enero de 2026
Valor Sentimental - Por Carlos Correa Acuña
¡Qué introducción! Cada detalle en su lugar y una perspectiva con personaje central: la entrañable casa familiar.
Con la “Sinfonía Fantástica” de Berlioz de fondo, observamos a Nora Borg -Renate Reinsve-, una joven actriz que hace frente a sus demonios. Sufre parálisis teatral; intenta despegar y no puede, sin embargo, cuando se repone consigue un éxito rotundo. Su hermana, Agnes -Inga Ibsdotter Lilleaas-, parece ser la otra cara de la moneda. Ella es una mujer tranquila, con un matrimonio estable. Cría a un hijo pequeño, tan travieso como inquieto.
El escenario de estas hermanas se modifica radicalmente al morir su madre. De manera imprevista regresa su padre, Gustav Borg -Stellan Skarsgård-, un célebre director de cine que lleva años alejado de sus hijas sin dar señales de vida. En ese momento, la casa cobra todavía más protagonismo, no solo por los ritos fúnebres, sino porque el refugio ha sido mudo testigo de varias generaciones y tal parece que el ciclo familiar estaría llegando a su fin.
La visita de Gustav no solo es personal. Transcurridos quince años desde su última película, tiene en sus manos un nuevo proyecto fílmico que retrata una intimidad familiar, la propia, la de su familia. Por eso, desea que Nora sea la protagonista, se lo propone directamente, pero ella, en forma tajante, lo rechaza. Como Gustav está decidido a concretar la película, recurre a Rachel Kemp -Elle Fanning-, una exitosa actriz norteamericana con la que coincide en un reconocido festival.
El director Joachim Trier construye un relato profundo y melancólico sobre la vida. Con personajes delineados, claros e intrigantes, aborda varias décadas de emociones y frustraciones familiares. Tenemos historias paralelas, cada una con sus propios detalles y líneas: la del director, la de sus dos hijas (juntas y separadas) y la de la promisoria actriz, oportuna protagonista de su filme. Pero eso no es todo, también está presente la industria del cine (y un guiño a Netflix como productora omnipresente), además de varias otras aristas sobre el proceso de confección cinematográfica.
Trier se apoya en múltiples elementos para narrar esta historia. El más claro es la casa, pero no es solo su estructura física ya que le entrega un significado aún mayor, de permanencia, de base, de solidez. Surge de inmediato, y casi sin advertirlo, ese contraste respecto a su familia. Y eso duele. La relación se encuentra dañada; quebrada.
“Los personajes son para no ser uno mismo”, parece una frase suelta, pero cuando se trata de narrar la vida, la propia, ¿dónde está el límite? Las relaciones pasan a ser, entonces, lo más importante. Sin embargo, acá están rotas y casi no existen. Se deben limpiar, rehacer, reconstruir. O tal vez elaborar algo nuevo, dejando de lado las recriminaciones y centrándose en el arrepentimiento verdadero. ¡Qué ardua y difícil tarea!
Joachim Trier reflexiona sobre la vida cruzando innumerables ámbitos. Y la expone con mucho nervio, en forma artística, abarcando dimensiones que se tornan difusas con el correr del metraje. Su estilo constituye un modo de expresar intimidad que, en ocasiones, genera pudor por sentirse viendo algo tremendamente reservado. La tristeza inunda el espacio. Lo que no resuelto ahoga. ¿Y el futuro? No existe. Únicamente tenemos el presente y el pasado. Nada más.
Trier ahonda todavía más en el daño causado por relaciones familiares mal llevadas. La sensación es de incomodidad permanente, una dolorosa lejanía cuya sanación solo puede ser producto de la honestidad y de la valentía para reconocer acciones, omisiones y, naturalmente, los errores.
“Valor Sentimental” es una película que posee muchísimas capas, a las que podemos llegar desde muchas vertientes. Cada cuadro, cada toma, cada silencio está dispuesto con delicadeza extrema. Cada corte y cada detalle confeccionado con sutileza, sin nada al azar, ubicado donde corresponde, con gran sintonía. ¡Y qué decir de su música! Espléndida.
Una escena particular produce un cambio fundamental. Se trata del encuentro entre las dos hermanas con el guion de la película como elemento central. Tras años de caminos divergentes, se reencuentran. Surge acá un punto de inflexión, en este cambio, en esta transformación.
En algo más de dos horas, Joachim Trier nos brinda una mirada personal y profunda al interior de los sentimientos de sus protagonistas. Son mucho más importantes los silencios, las miradas y lo que no se dice, que aquello que está expresamente dibujado en pantalla a través de imágenes y textos.
No en vano se dice que las crisis son oportunidades. Identificarlas es, tal vez, la mayor dificultad, porque significa admitir vulnerabilidad, pero ese reconocimiento es absolutamente necesario para renovar, rehacer y recomponer lo esencial: nuestros vínculos emocionales y, tal como señala el título, su valor sentimental.
¡Imperdible!
Ficha técnica
Título original: Sentimental Value
Año: 2025
Duración: 135 minutos
País: Noruega
Compañías: Coproducción Noruega-Francia-Dinamarca-Alemania-Reino Unido; MER Film, Eye Eye Pictures, Lumen Production, Komplizen Film, BBC Film, Zentropa Productions, MK2 Productions
Género: Drama | Familia. Cine dentro del cine
Guion: Joachim Trier, Eskil Vogt
Música: Hania Rani
Fotografía: Kasper Tuxen
Reparto: Renate Reinsve, Stellan Skarsgård, Inga Ibsdotter Lilleaas, Elle Fanning
Dirección: Joachim Trier
Con la “Sinfonía Fantástica” de Berlioz de fondo, observamos a Nora Borg -Renate Reinsve-, una joven actriz que hace frente a sus demonios. Sufre parálisis teatral; intenta despegar y no puede, sin embargo, cuando se repone consigue un éxito rotundo. Su hermana, Agnes -Inga Ibsdotter Lilleaas-, parece ser la otra cara de la moneda. Ella es una mujer tranquila, con un matrimonio estable. Cría a un hijo pequeño, tan travieso como inquieto.
El escenario de estas hermanas se modifica radicalmente al morir su madre. De manera imprevista regresa su padre, Gustav Borg -Stellan Skarsgård-, un célebre director de cine que lleva años alejado de sus hijas sin dar señales de vida. En ese momento, la casa cobra todavía más protagonismo, no solo por los ritos fúnebres, sino porque el refugio ha sido mudo testigo de varias generaciones y tal parece que el ciclo familiar estaría llegando a su fin.
La visita de Gustav no solo es personal. Transcurridos quince años desde su última película, tiene en sus manos un nuevo proyecto fílmico que retrata una intimidad familiar, la propia, la de su familia. Por eso, desea que Nora sea la protagonista, se lo propone directamente, pero ella, en forma tajante, lo rechaza. Como Gustav está decidido a concretar la película, recurre a Rachel Kemp -Elle Fanning-, una exitosa actriz norteamericana con la que coincide en un reconocido festival.
El director Joachim Trier construye un relato profundo y melancólico sobre la vida. Con personajes delineados, claros e intrigantes, aborda varias décadas de emociones y frustraciones familiares. Tenemos historias paralelas, cada una con sus propios detalles y líneas: la del director, la de sus dos hijas (juntas y separadas) y la de la promisoria actriz, oportuna protagonista de su filme. Pero eso no es todo, también está presente la industria del cine (y un guiño a Netflix como productora omnipresente), además de varias otras aristas sobre el proceso de confección cinematográfica.
Trier se apoya en múltiples elementos para narrar esta historia. El más claro es la casa, pero no es solo su estructura física ya que le entrega un significado aún mayor, de permanencia, de base, de solidez. Surge de inmediato, y casi sin advertirlo, ese contraste respecto a su familia. Y eso duele. La relación se encuentra dañada; quebrada.
“Los personajes son para no ser uno mismo”, parece una frase suelta, pero cuando se trata de narrar la vida, la propia, ¿dónde está el límite? Las relaciones pasan a ser, entonces, lo más importante. Sin embargo, acá están rotas y casi no existen. Se deben limpiar, rehacer, reconstruir. O tal vez elaborar algo nuevo, dejando de lado las recriminaciones y centrándose en el arrepentimiento verdadero. ¡Qué ardua y difícil tarea!
Joachim Trier reflexiona sobre la vida cruzando innumerables ámbitos. Y la expone con mucho nervio, en forma artística, abarcando dimensiones que se tornan difusas con el correr del metraje. Su estilo constituye un modo de expresar intimidad que, en ocasiones, genera pudor por sentirse viendo algo tremendamente reservado. La tristeza inunda el espacio. Lo que no resuelto ahoga. ¿Y el futuro? No existe. Únicamente tenemos el presente y el pasado. Nada más.
Trier ahonda todavía más en el daño causado por relaciones familiares mal llevadas. La sensación es de incomodidad permanente, una dolorosa lejanía cuya sanación solo puede ser producto de la honestidad y de la valentía para reconocer acciones, omisiones y, naturalmente, los errores.
“Valor Sentimental” es una película que posee muchísimas capas, a las que podemos llegar desde muchas vertientes. Cada cuadro, cada toma, cada silencio está dispuesto con delicadeza extrema. Cada corte y cada detalle confeccionado con sutileza, sin nada al azar, ubicado donde corresponde, con gran sintonía. ¡Y qué decir de su música! Espléndida.
Una escena particular produce un cambio fundamental. Se trata del encuentro entre las dos hermanas con el guion de la película como elemento central. Tras años de caminos divergentes, se reencuentran. Surge acá un punto de inflexión, en este cambio, en esta transformación.
En algo más de dos horas, Joachim Trier nos brinda una mirada personal y profunda al interior de los sentimientos de sus protagonistas. Son mucho más importantes los silencios, las miradas y lo que no se dice, que aquello que está expresamente dibujado en pantalla a través de imágenes y textos.
No en vano se dice que las crisis son oportunidades. Identificarlas es, tal vez, la mayor dificultad, porque significa admitir vulnerabilidad, pero ese reconocimiento es absolutamente necesario para renovar, rehacer y recomponer lo esencial: nuestros vínculos emocionales y, tal como señala el título, su valor sentimental.
¡Imperdible!
Ficha técnica
Título original: Sentimental Value
Año: 2025
Duración: 135 minutos
País: Noruega
Compañías: Coproducción Noruega-Francia-Dinamarca-Alemania-Reino Unido; MER Film, Eye Eye Pictures, Lumen Production, Komplizen Film, BBC Film, Zentropa Productions, MK2 Productions
Género: Drama | Familia. Cine dentro del cine
Guion: Joachim Trier, Eskil Vogt
Música: Hania Rani
Fotografía: Kasper Tuxen
Reparto: Renate Reinsve, Stellan Skarsgård, Inga Ibsdotter Lilleaas, Elle Fanning
Dirección: Joachim Trier
lunes, 12 de enero de 2026
Él y Ella - Por Jackie O.
“¿Una carta de amor?”
Basada en la novela de la escritora, productora y periodista Alice Feeney, His & Hers (2020), la que fue su tercera novela, se adapta a esta miniserie que puedes disfrutar en seis capítulos.
En el pueblo de Dahlonega, comienzan a suceder crímenes donde pasan todos a ser sospechosos.
A cargo de dicha investigación queda el detective Jack Harper, junto a su colega Priya. En escena aparece Anna, una periodista que cubre el hecho. Ella se crió en dicho pueblo, pero se había ido del lugar después de un hecho traumático vivido y que le significó separarse de su marido, el detective Jack. Ahora, ambos se ven por primera vez después de un año, y tanto él como ella, conocían a la víctima.
Posteriormente aparece otro cuerpo sin vida, y curiosamente también conocida por ambos. Las muertes están ligadas a la vida de ellos, por lo que Anna sospecha de Jack y Jack de Anna, hasta que van apareciendo otros posibles sospechosos, ya que en este pueblo chico, varios, al parecer, tenían razones para haber asesinado a las víctimas.
Estamos ante una miniserie que juega con las especulaciones, pueblo chico con gente que tiene secretos, cercanía con las víctimas, culpas o traumas sin resolver, etc. Cada gesto nos hace dudar y nos hace crear nuestras propias conclusiones. Tenemos a personas con moral cuestionable y, principalmente, con problemas que no resuelven por alguna razón, por lo que el silencio pasa a ser la forma más cómoda de supervivencia.
Nuestros protagonistas, Tessa Thompson y Jon Bernthal, ambos chicos Marvel y con un currículum extenso, nos llevan por esta travesía psicológica, donde las culpas entre uno y otro no cesan sin reparar en sus propios problemas y faltas, acompañados de secundarios que también nos hacen dudar. Todos mienten, todos ocultan cosas, por lo que su guion, más bien va por un tema más moral que narrativo, y esto, tal vez, pueda generar divisiones en la audiencia.
Tenemos a personajes con rabia, con sed de venganza, muchos engaños, traumados, inescrupulosos y te preguntas: ¿en quién puedo confiar? Además, los prejuicios que se tienen respecto de otros juegan una mala pasada.
“Él y Ella”, maneja bien la intriga, aunque con cierta montaña rusa en su guion en previsibilidad o poca consistencia, y hace una buena entretención. Con buenas actuaciones y un final que te hará cuestionar qué es hacer lo correcto.
Disponible en Netflix.
Ficha técnica
Creador: William Oldroyd
Protagonistas: Jon Bernthal, Tessa Thompson, Pablo Schreiber, Marin Ireland, Sunita Mani, Rebecca Rittenhouse, Crystal Fox, Chris Bauer, Poppy Liu.
2026. EEUU.
Basada en la novela de la escritora, productora y periodista Alice Feeney, His & Hers (2020), la que fue su tercera novela, se adapta a esta miniserie que puedes disfrutar en seis capítulos.
En el pueblo de Dahlonega, comienzan a suceder crímenes donde pasan todos a ser sospechosos.
A cargo de dicha investigación queda el detective Jack Harper, junto a su colega Priya. En escena aparece Anna, una periodista que cubre el hecho. Ella se crió en dicho pueblo, pero se había ido del lugar después de un hecho traumático vivido y que le significó separarse de su marido, el detective Jack. Ahora, ambos se ven por primera vez después de un año, y tanto él como ella, conocían a la víctima.
Posteriormente aparece otro cuerpo sin vida, y curiosamente también conocida por ambos. Las muertes están ligadas a la vida de ellos, por lo que Anna sospecha de Jack y Jack de Anna, hasta que van apareciendo otros posibles sospechosos, ya que en este pueblo chico, varios, al parecer, tenían razones para haber asesinado a las víctimas.
Estamos ante una miniserie que juega con las especulaciones, pueblo chico con gente que tiene secretos, cercanía con las víctimas, culpas o traumas sin resolver, etc. Cada gesto nos hace dudar y nos hace crear nuestras propias conclusiones. Tenemos a personas con moral cuestionable y, principalmente, con problemas que no resuelven por alguna razón, por lo que el silencio pasa a ser la forma más cómoda de supervivencia.
Nuestros protagonistas, Tessa Thompson y Jon Bernthal, ambos chicos Marvel y con un currículum extenso, nos llevan por esta travesía psicológica, donde las culpas entre uno y otro no cesan sin reparar en sus propios problemas y faltas, acompañados de secundarios que también nos hacen dudar. Todos mienten, todos ocultan cosas, por lo que su guion, más bien va por un tema más moral que narrativo, y esto, tal vez, pueda generar divisiones en la audiencia.
Tenemos a personajes con rabia, con sed de venganza, muchos engaños, traumados, inescrupulosos y te preguntas: ¿en quién puedo confiar? Además, los prejuicios que se tienen respecto de otros juegan una mala pasada.
“Él y Ella”, maneja bien la intriga, aunque con cierta montaña rusa en su guion en previsibilidad o poca consistencia, y hace una buena entretención. Con buenas actuaciones y un final que te hará cuestionar qué es hacer lo correcto.
Disponible en Netflix.
Ficha técnica
Creador: William Oldroyd
Protagonistas: Jon Bernthal, Tessa Thompson, Pablo Schreiber, Marin Ireland, Sunita Mani, Rebecca Rittenhouse, Crystal Fox, Chris Bauer, Poppy Liu.
2026. EEUU.
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